LAS PROTEÍNAS EN LA ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA Y/O VEGANA

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Las proteínas forman los tejidos y los músculos e intervienen en la estructura y función de las células. Sus principales funciones son:
Función plástica: constituyen el 80% del peso seco de las células.
Función de control genético: las características hereditarias dependen de las proteínas del núcleo celular.
Función inmunitaria: los anticuerpos que intervienen en los fenómenos inmunitarios son proteínas.
Función reguladora: las enzimas y algunas hormonas, son de naturaleza proteica.

Las encontramos en las legumbres, frutos secos, cereales, seitán (gluten de trigo), en la soja y sus derivados como: el tofu, miso, tamari, tempeh, etc, en la carne, el pescado, los huevos y los lácteos.

Actualmente, la ciencia de la nutrición busca concienciarnos de la importancia de seguir una alimentación basada en el consumo de hidratos de carbono y grasas no saturadas como fuente principal de energía, verduras, frutas y otros alimentos complementarios, y nos da la opción de elegir entre diferentes tipos de proteína.

Hace bastantes años, cuando aún no existía el nivel de desarrollo industrial, científico y mecánico (es decir, cuando no disponíamos de todos los aparatos eléctricos que suplen ciertas funciones mecánicas de nuestro cuerpo, como por ejemplo, subir escaleras, desplazarnos andando o en bici, etc…) de hoy en día y las profesiones de las personas eran más activas (más físicas, ligadas al campo, etc…), las necesidades de proteína eran mayores que las actuales y no obstante, en aquellos tiempos, su consumo era menor.

Un nivel de actividad más sedentario requiere de una menor cantidad de proteínas, mientras que las profesiones o actividades más físicas hacen que el cuerpo nos pida más proteínas. Aún así, según la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud), un deportista no tiene que abusar de la ingesta en proteínas, pero sí aumentar el consumo de cereal y grasas que son los nutrientes que le aportarán más resistencia.

Por otro lado, las necesidades de proteína varían en función del sexo (los hombres necesitan una ingesta superior a la de las mujeres), para los/as lactantes, niños/as y adolescentes o embarazadas.

Hemos de relacionar actividad física o intelectual, sexo, clima y condiciones particulares para determinar cuánta proteína necesitamos.
En general, para adultos/as se recomienda unos 0´75 Gr de proteína al día por Kg de peso corporal.

 

EXCESO DE PROTEÍNAS:

El 75% de las proteínas que se ingieren hoy en día son de origen animal. Hace apenas un siglo este porcentaje no llegaba al 20% que es la cantidad aproximada correspondiente a las necesidades de nuestro organismo. Actualmente se consumen proteínas en una proporción 2 ó 3 veces mayor a las necesidades de nuestro organismo, con las repercusiones que este hecho tiene para el mismo. Las proteínas son un alimento de difícil digestión. Son las que más energía utilizan para su descomposición y asimilación, de manera que, si hay un excedente, provocan que, en lugar de ser portadoras de energía, la consuman.
Las carnes, por ejemplo, contienen una elevada proporción de purinas que se transforman en ácido úrico. Paralelamente, ésta acidificación de la sangre ha de ser neutralizada por nuestra reserva alcalina (Ca., Mg.,…) con la consiguiente desmineralización que esto implica, ya que, para compensar esta acidificación en la sangre, el organismo roba de los huesos minerales básicos y se acorta y acelera la respiración para eliminar el exceso de CO2 producido también por el exceso de acidez.
También a principios de siglo, las grasas representaban sólo el 20% de las calorías ingeridas. En la actualidad, aproximadamente el 40% de las calorías que se toman provienen de las grasas, y de éstas, un 70% son de origen animal, es decir, son grasas saturadas, llamadas así mismo “grasas duras”,
muy perjudiciales para el organismo humano.

Nuestra alimentación condiciona nuestro estado físico, pero también determina nuestro estado mental y emocional, que no puede ser adecuado con excesos ni tomando alimentos extremos. Las tendencias dietéticas generales (al margen de cualquier corriente alimenticia) se encaminan hacia un mayor consumo de pescado y de proteínas vegetales, que están bastante olvidadas en nuestra dieta cotidiana aunque aportan grandes beneficios al organismo.

El veganismo (no consumo de cualquier tipo de proteína animal ni uso de cosméticos que han sido testados en animales ni uso de ropa hecha con pieles) se está extiendo cada vez más en todo el mundo y puede ser una buena opción si se practica de manera equilibrada y no existe un historial de carencias nutricionales ni una condición muy yin. De cualquier manera, si se opta por el veganismo, sea por motivos de salud, consciencia, políticos o porque no apetece en absoluto comer animales, se ha de tener la certeza de que no se están agotando las reservas de B12 ya que esto podría acarrear una anemia.

La combinación en la misma cocción de una legumbre con un cereal integral asegura el aporte de todos los aminoácidos esenciales. El arroz con lentejas o “amb fesols i naps”, la olla de garbanzos y la “cassoleta de llamàntol amb mongetes”, son solo un ejemplo de las raíces de nuestra cocina tradicional, basada en platos que nos aportan fuerza vital y alegría al paladar.

COMPATIBILIDADES DE OTROS ALIMENTOS CON LAS PROTEÍNAS:

A nivel general, es más adecuado consumir un solo tipo de proteína por comida (diferente en cada menú), y, en caso de necesitarla realmente, tomar la proteína animal al medio-día ya que así descansaremos mejor por la noche.

Las legumbres, si se mezclan entre sí provocan gases, pero sí se puede mezclar una legumbre y un poco de pescado.
Al tomar pescado, lo acompañaremos de una buena ración de ensalada y/o verdura verde al vapor para que resulte más digestivo y equilibrado.
Si tomamos solo proteína de origen vegetal, tendremos que esperar a hacer la digestión para tomar fruta ya que esta combinación provoca fermentaciones. También debemos tener en cuenta que las legumbres, ingeridas en grandes cantidades resultan indigestas. Por tanto, es imprescindible cocinarlas largo tiempo, y, al igual que otras proteínas consumirlas según la cantidad que realmente necesita nuestro organismo. Una buena combinación para la proteína vegetal sería la siguiente:

75% Cereal integral+ 25% proteína vegetal = carne
73 % Cereal integral + 25% proteína vegetal + 2% sésamo = + que carne

ALTERNATIVAS A LA PROTEÍNA ANIMAL:

Disminuir el consumo de proteína animal implica sustituirla por otras proteínas, que resultan también suculentas y con las que podemos elaborar platos nuevos y experimentar con este cambio a nivel de salud física y emocional. Al cabo de unos meses tomando menos proteína animal y más legumbres nos notaremos menos cansados/as, más relajados/as, de mejor humor y con bastante menos agresividad. ¡¡Probad a ver qué pasa!!

Algunas sugerencias:
Azuki: Es una legumbre pequeña y rojo oscuro brillante, de elevado contenido en proteína.
Lentejas
Soja negra
Garbanzos
Judías (pintas, frijoles, blancas, garrafón…)
Habas
Soja verde
Guisantes
Tofu: derivado de la soja que se vende fresco. Es importante saber darle sabor al cocinarlo pues tal cual es insípido, pero con un poco de creatividad resulta delicioso, muy sano y digestivo ya que no contiene grasas. Es una buena fuente de calcio, apto para celiacos y diabéticos.
Tempeh: derivado de la soja fermentada, es muy rico en vitamina B12.
Seitán: gluten del trigo, contiene un 24,7% de proteína.
Frutos secos

Por último, reiterar que el equilibrio lo encontramos en una dieta variada que nos aporte todos los nutrientes que necesitamos.

Os propongo unas recetas a base de proteína vegetal para animar a las personas que aún no las han probado.

RECETAS CASERAS:

Falafel y hummus:

Hummus (paté de garbanzos): Una manera de transformar las legumbres es hacer patés o croquetas.También podemos guisarlas o consumirlas en ensalada o en sopa.

Ingredientes: 250 de garbanzos secos, 10cm de alga kombu, 2 c/soperas de tahin (mantequilla de sésamo), 1 diente de ajo, comino molido, zumo de limón, aceite de oliva, sal marina

Remojar los garbanzos durante 8h con el alga (el uso de kombu para hervir las legumbres las hace mucho más digestivas).
Colocar el alga en el fondo de la olla a presión y las legumbres (desechando el agua de remojo). Añadir agua, una pizca de sal, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 2h.
Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.Triturar los garbanzos con un poco de agua de cocción, el zumo de limón, comino, 1 cucharada de tahin y 1 diente de ajo.
Añadir un chorrito de aceite de oliva por encima al servir.

Falafel (croquetas de garbanzos):

Ingredientes: 250 gramos de garbanzos secos, 1 cebolla morada, 2 dientes de ajo, cilantro y perejil fresco (al gusto), 1 c/c de comino molido, ½ c/c de canela en polvo, 1 c/c de pimienta negra recién molida, 1 c/c de pimentón picante (o agridulce), 1 c/c de levadura en polvo, 1 c/p de harina de garbanzos y la suficiente para el rebozado, 1 c/c de sal y aceite de oliva.

Los garbanzos deberás ponerlos en remojo unas 24 horas antes de hacer uso de ellos ya que deben estar tiernos pues se trituran sin cocer. Escurrirlos y retirar la piel.
Triturar primero los garbanzos con la batidora, añadir la cebolla, los ajos y volver a triturar. Finalmente añadir el resto de ingredientes, mezclar bien y pasar el preparado del falafel a un cuenco para dejarlo reposar en el frigorífico una hora o dos.
Pasado este tiempo formar bolas, hamburguesas o croquetas. Rebozar con la harina de garbanzo y freír en abundante aceite hasta que estén dorados y crujientes. Al retirar los falafel de la sartén, ponlos sobre papel absorbente para desechar el exceso de aceite.
Servir el falafel y el hummus con una ensalada variada, acompañándolos con pan de pita o chapatis (pan finito sin levadura).

Canelones de seitán:

Para quienes conozcan ya el seitán y para los que se atrevan a cambiar esquemas. Es un plato completísimo y muy sabroso.

Para el relleno: 1 paquete de seitán rallado o triturado, 3 zanahorias ralladas, 1 taza de champiñones picados, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo picados, 2 hojas de laurel, perejil picado, aceite de oliva, sal

Sofreír la cebolla, ajos en aceite de oliva y añadir el laurel y una pizca de sal. Cocinar durante 10mn a fuego medio. Añadir la zanahoria, los champiñones y el seitán y seguir cociendo hasta obtener una masa. Añadir el perejil y mezclar.

Bechamel: Leche de soja, Cebolla rallada, Harina integral tamizada
Nuez moscada
Aceite de oliva
Sal
Cobertura: Almendra rallada o queso rallado

Sofreír la cebolla en aceite de oliva y una pizca de sal hasta que esté tierna y traslúcida, agregar leche de soja y diluir harina. Sazonar con nuez moscada. Remover hasta que quede una salsa espesa. Si se hacen grumos, se puede pasar por la batidora.

Elaborar los canelones:
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Hervir en abundante agua con sal los canelones. Cuando estén hechos, dejarlos sobre un trapo húmedo.
Untar una fuente con un poco de aceite de oliva.
Rellenar los canelones con el seitan, hacer rollitos y colocarlos en la fuente.
Recubrir con la bechamel.
Espolvorear con almendra rallada o queso rallado.
Hornear 5-10mn.

Barritas crujientes de frutos secos:

 

 Un buen postre o un tentempié muy energético que agrada a la mayoría de las personas por su sabor dulce y textura crujiente, además de aportar calcio y fósforo.

Sésamo tostado
Pipas de calabaza tostadas
Pipas de girasol tostadas
Almendras
Avellanas
Piñones
Pasas de corinto
Ralladura de naranja
Melaza de arroz

Mezclar las semillas y los frutos secos, añadir la ralladura de naranja y cocinar con la melaza removiendo hasta que quede una masa compacta. Sin que se enfríe, extenderla sobre el mármol de la cocina con el rodillo y cortarla en barritas. Mantener las barritas sobre una rejilla (la del horno, por ejemplo) hasta que se enfríen.

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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ALIMENTACIÓN CONSCIENTE Y ESPIRITUALIDAD

Tomando como referencia las teorías filosóficas de Georges Oshawa, Michio Kushi, en su libro “La salud por la macrobiótica” describe un interesante paralelismo entre diferentes niveles de alimentación y el modo en que éstos nos llevan a una determinada consciencia espiritual. Dependiendo de nuestro desarrollo personal, puede que vibremos en un nivel de consciencia o en otro, y a la par, nuestro modo de alimentarnos también nos conduce hacia un nivel de consciencia más o menos evolucionado. Así, nuestro juicio y consciencia se verán limitados al comer de modo mecánico, sensorial, puramente emocional, intelectual, social o ideológico, mientras que comer de acuerdo a una consciencia libre, sin condicionantes, pudiendo elegir correctamente lo que nuestro cuerpo, mente y espíritu necesitan nos conducirá a un estado de paz y armonía interna y con nuestro entorno.
Para llegar a esta libertad de elección es necesario habernos limpiado de toxinas físicas, emocionales y mentales a través de una alimentación y un modo de vida saludables ya que es imposible que nuestro juicio sea totalmente claro cuando a nivel físico, mental o emocional tenemos problemas graves, por lo tanto, hay que empezar por la base, que es la auto-observación y el cambio de hábitos.
Adoptar una dieta que nos haga depurar, nos centre y nos fortalezca es un buen comienzo.

Y ahora, mira con qué nivel o niveles te identificas. Cada uno de ellos conlleva aspectos a tener en cuenta para evitar estancarnos en ciertas actitudes que nos impiden llegar hasta una alimentación libre, y otros aspectos necesarios para el disfrute de la vida misma, así como evitar también comportamientos inflexibles que nos pueden llevar a actitudes intolerantes que provocan aislamiento social o cerrazón con respecto a la elección de cada cual con su alimentación y modo de vida.

LOS SIETE NIVELES EN EL COMER:

Nivel 1: Alimentación mecánica:

Las personas que actúan con este tipo de mentalidad no se plantean nada. Suelen responder de forma mecánica e instintiva ante estímulos externos, y con su comida tampoco se plantean cuáles son sus necesidades reales ni distinguen entre el efecto de un alimento u otro en su organismo. Funcionan de manera automática, solo con el fin de saciarse, comiendo cualquier cosa disponible a su alrededor para que su cuerpo realice los procesos de digestión, absorción y eliminación.

Nivel 3: Alimentación emocional:

Comer emocionalmente significa dejarnos llevar por la guía de las emociones en desajuste que se manifiestan cuando hay desequilibrios orgánicos. El alimento, del mismo modo que lo hace nuestra mente, crea simultáneamente manifestaciones físicas y psicológicas. En Medicina Oriental, se conoce tradicionalmente que a cada órgano corresponden unas emociones determinadas que pueden estar en desajuste o equilibradas. Así, el consumo de un exceso de carnes y azúcar refinado sobrecarga el hígado y puede crear manifestaciones violentas, un bazo que ha funcionado por encima de sus posibilidades puede dar lugar a un deterioro de la calidad de sangre y a los sentimientos correspondientes de falta de recursos. Entonces, para compensar tales emociones, se recurre a alimentos que a menudo no son los que van a ayudar a restablecer el orden y ritmo natural, sino que potencian estas emociones en desequilibrio: por ejemplo, al sentir violencia interna o rabia, se recurre al azúcar (yin) para calmar esa intensidad (yang) o al sentir desasosiego y falta de recursos, se recurre a tomar lácteos en exceso que son el alimento que nos ha conectado con nuestra mayor proveedora de sustento.

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R/V ; Riñones y vejiga; H/V : Hígado y vesícula biliar; C/ID : Corazón e intestino delgado; E/BP : Estómago y bazo-páncreas; P/IG: Pulmones e intestino grueso.

Comer emocionalmente es también estar atado/a a los platos que en algún momento de nuestra vida nos han aportado un gran placer o sentimientos agradables. Por ejemplo, hacia algún plato que recuerde a la cocina de nuestra abuelita o un plato típico de la gastronomía de nuestra tierra.

Algunas personas que comen emocionalmente o sentimentalmente adoptan el veganismo porque no desean matar animales sin valorar ni estudiar ningún otro aspecto sobre nutrición que también implique “ahimsa” o el principio de no-violencia como es el no agredir nuestra salud con una alimentación inapropiada a nuestras necesidades y características biológicas.
Observar qué emociones acompañan el consumo de determinados alimentos conociendo qué connotaciones energéticas tienen, nos ayudará a superar adicciones ya no desde la supresión de la sustancia o alimento adictivo sino desde la comprensión de las compulsiones y la sanación mental y emocional.

Nivel 2: Alimentación sensorial:

Muy en boga hoy día con el auge de la cocina de diseño y de autor, es comer para estimular los sentidos y según sus deseos, dando una prioridad especial al gus­to, texturas, color, olor y volumen, buscando alimentos que aportan un placer sensual o sean estéticamente atractivos. Obtener placer y satisfacer sus deseos para cualquier cosa sin tener en cuenta las repercusiones personales, sociales o medio-ambientales que esto conlleva es la forma de vida de las personas que adoptan este tipo de alimentación.

Hoy en día podemos hablar de la aparición de un “boom” alimenticio, ya no sólo por la variedad de productos frescos que encontramos en los mercados sino haciendo referencia a las toneladas de “alimentos” de diversos sabores, colores, texturas, etc. que aparecen en las estanterías de los hipermercados ante los cuales cabe reflexionar antes de cargarlos en el carro y preguntarse:

¿Lo necesito para nutrirme?

¿Cuáles son los ingredientes?

¿Qué efecto tendrá en mi organismo?

¿Por qué me siento atraída/o por este producto?

¿Por cuántas industrias ha pasado y cómo afectan al medio-ambiente?

Cuestionarnos eleva nuestro grado de consciencia y es el primer paso para reducir necesidades superfluas y nocivas.

Nivel 4: Alimentación intelectual:

Responde a justificaciones intelectuales y científicas. Atiende a razones sobre lo que está demostrado o no por la ciencia y requiere de causas y efectos probados. Está basada en teorías sobre nutrición que incluyen los conceptos de calorías, vitaminas, enzimas, proteínas, carbohidratos, grasas, minerales, grupo sanguíneo y otros. Esta es la forma teórica de co­mer de la sociedad moderna, que consume propiedades antes que alimentos en sí, valora solo el aspecto nutricional, deja de lado las características energéticas y la calidad de los alimentos, recomendando un sinfín de suplementos que se pueden encontrar perfectamente en productos integrales como el salvado, el germen, determinadas vitaminas y minerales, etc.

Adoptar un tipo de dieta estandarizada nos puede alejar del origen alimenticio de ciertos malestares y derivarlos a otras causas ajenas ya que carece de una visión clara de la relación existente entre nuestra condición de salud y nuestros hábitos de vida.

Nivel 5: Alimentación social:

Dos perspectivas:

1- En reuniones y fiestas, comer lo que nuestro entorno social come para no sentirnos discriminados por él haciendo caso omiso de nuestras necesidades y gustos personales, para no ser sujetos de preguntas u observaciones sobre nuestros gustos o decisiones en cuanto a la dieta personal o para no tener que dar explicaciones sobre nuestra elección de no comer ciertos alimentos.

2- Potenciar, mediante campañas publicitarias o estrategias de marketing el consumo de determinados alimentos solo para el lucro de ciertas multinacionales aún a costa de manipular el buen corazón de mucha gente y de actuar de manera nada sostenible en sus procesos de producción. Algunos ejemplos son la antigua campaña publicitaria de la empresa Danone “Juntos sembramos vida”, la campaña de Coca-cola ·Destapa la felicidad”, la cría de langostinos o el cultivo de quinoa del cual se han apropiado unas pocas multinacionales y que son un artículo de lujo en los países ricos, pero algunas de las personas que los crían o cultivan apenas tienen el sustento suficiente para sobrevivir y además afecta al ecosistema de los lugares donde se establecen los criaderos. Los medios de comunicación masivos tienen un alto poder sobre lo que las personas eligen consumir, y las grandes empresas se aprovechan de ello sin ningún tipo de escrúpulos, siendo buenas clientas para estos medios de comunicación que siempre nos venden realidades manipuladas y esconden las pesquisas de quien les da de comer.

 

Nivel 6: Alimentación ideológica: 

Comer de acuerdo a creencias ideológicas. Corresponden a este nivel, todas las formas de comer basadas en las tradiciones religio­sas y espirituales: el Judaísmo, Hinduismo, Budismo, Taoísmo, Shintoismo, Islam, y muchas otras enseñanzas tradicionales incluyen disciplinas dietéticas en sus textos de referencia, que pueden ser adecuadas en muchos aspectos. El problema es adoptarlas ciegamente, por sumisión a una ideología o filosofía sin plantearnos qué es lo que nuestro cuerpo, mente y alma necesitan.

 

Nivel 7: Alimentación libre:

Comer de acuerdo a una conciencia libre. Es la manera de comer natural y universal de acuerdo a un discernimiento claro e intuitivo. Esta forma de comer no se opone a ningún tipo de alimento, pero selecciona y prepara automáticamente el que más se adapta a nuestras necesidades y a las de nuestro entorno.

Las características de una alimentación libre son:

1. Consciente
2. Orgánica o ecológica
3. Integral
4. Local o regional
5. Estacional
6. Artesanal
7. Centrada o equilibrada energéticamente

Ésta es la forma de comer para poder realizar nuestros sueños.
Georges Oshawa decía: “A menos que nos responsabilicemos por nuestra alimentación cotidiana, a la larga seremos incapaces de dirigir o influenciar los demás aspectos de nuestro Ser. Y si no lo hacemos, en vez de estar formados por una consistente y natural pauta de crecimiento, nuestro bienestar físico y mental sufrirá presiones extremas que tipifican el estilo de vida moderno. En tal situación, no debería sorprender que el talante, los pensamientos y la salud física fluctúen de una manera azarosa e incontrolable. El hombre ordinario, aquel que no quiere cambiar, se mantiene sometido a su karma, a la ley de causa y efecto, pero aquel que realiza los esfuerzos necesarios, puede enteramente desembarazarse de lo que lo abruma o mantiene prisionero”.

 

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COCINA MACROBIÓTICA O ENERGÉTICA. QUÉ ES Y CÓMO SE APLICA LA COMBINACIÓN DE ALIMENTOS PARA OBTENER EFECTOS DETERMINADOS EN EL ORGANISMO.

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El aspecto más importante al componer una comida macrobiótica es crear un equilibrio armónico de todas las energías utilizadas. Esto incluye armonizar los sabores, colores, formas y cada comida según la condición de quién la va a comer. Si comprendemos la cocina de este modo, podemos concluir que es el arte más importante y refinado, más desafiante que la música, la pintura, la poesía…

Las pastas de sarraceno sin acompañamiento no son un plato macrobiótico. Por sus propiedades estas pastas pueden aportar beneficios al organismo pero por sí solas no representan un plato macrobiótico. Si las servimos con caldo de shoyu (soja) tampoco son un plato macrobiótico porque no hay polaridad en este plato. Las pastas de trigo sarraceno con shoyu fortalecen los riñones, órganos sexuales y la vejiga, pero obstaculizarán otras funciones, en especial las del corazón e intestino delgado. Las pastas de trigo sarraceno con shoyu necesitan un equilibrio porque ambos son yang y de sabor salado (contraen y activan el organismo). La polaridad yin (refrescante, expansiva, relajante) se la puede dar un poco de cebollino o perejil picados por encima o a veces, unas gotas de jengibre en el caldo que son ingredientes yin y proveen un sabor picante. Este plato de pastas servido con una decoración picante es una preparación macrobiótica.

Al preparar o servir tofu, que es yin, usamos shoyu, que es yang. Pero también usamos un poco de jengibre que es picante para equilibrar la fuerte salinidad del shoyu.

Al comer tempura, que es una preparación muy aceitosa (yin, ligeramente amarga), la servimos con rabanito rallado (yin, picante, disuelve la grasa).

Un ejemplo sencillo pero único de una preparación macrobiótica equilibrada, es un bollo de arroz o musubi que contiene un trozo de umeboshi en el centro. Su forma es triangular y está envuelta por alga nori tostada. El arroz provee una energía tipo metal (otoño) y un sabor dulce.  La umeboshi tiene un sabor agrio (madera-primavera) y la energía estival de las hojas de shiso con las que fermenta y el sabor salado adquirido durante el proceso de encurtido. La nori provee una energía más tipo flotante y un ligero sabor amargo. Esta combinación actica produce un alimente particularmente bien equilibrado y en consecuencia es posible comer solo bollos de arroz durante varios días sin sentir cansancio o tener problemas sino al contrario, puede ayudar a reequilibrar el organismo.

Más allá de las propiedades nutricionales de los alimentos como las calorías, vitaminas, proteínas, etc, siempre es necesario considerar el equilibrio yin/yang.

Enseñanzas de Michio Kushi.

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DEJAR LOS LÁCTEOS: CÓMO SUSTITUIRLOS CUIDANDO EL APORTE DE CALCIO

Los lácteos son para muchas personas unos de los alimentos que más se pueden echar de menos tanto por su agradable textura cremosa, como debido a la connotación emocional que tiene su relación con el primer alimento proporcionado por nuestra madre y nuestra relación afectiva con ella. Sustituir los lácteos de origen animal por productos vegetales de textura similar como las leches de arroz, avena, quinoa, almendras, horchata, por postres cremosos elaborados con ellas o por tofu y quesos vegetales elaborados en casa te ayudará a:

– Disminuir el consumo de grasas saturadas para evitar el exceso de peso o problemas de salud.

– Adquirir mayor vivacidad, claridad e independencia de espíritu.

– Disminuir la dependencia de las bebidas o medicamentos estimulantes del sistema nervioso.

– Tener una alimentación más acorde con las necesidades humanas.

El consumo excesivo de lácteos puede elevar el colesterol, provocar alergias, resfriados, problemas respiratorios, quistes, dolores articulares, enfermedades de la piel y trastornos digestivos y de la asimilación.

¿Y de dónde sacar el calcio?

Actualmente la cantidad diaria recomendada es de 1000 a 1200mg. existiendo numerosas fuentes de calcio no lácteas de fácil asimilación por nuestro organismo y con un porcentaje bastante menor de grasas.En la siguiente tabla se menciona la cantidad de miligramos (mg) de calcio presente en una porción de alimentos:

Tofu : 100 gr. : 203

Alga hiziki : 100gr. : 1.400

Alga wakame : 100 gr. : 1.300

Alga kombu : 100 gr. : 800

Garbanzos, cocidos : 100 gr. : 134

Sésamo : 100gr : 1.160

Almendras : 100 gr. : 254

Avellanas, pistachos : 100g : 120

Nueces : 100 gr. : 90

Coles (cocidas y escurridas) : 100 gr. : 188

Hojas de nabo (cocidas y escurridas) : 100 gr. : 184

Brócoli, cocido : 100 gr. : 130

Espinaca, cocida, sin sal* : 1 taza (180 gr.) : 245

Berros : 100gr : 151

Perejil : 100 gr : 203

Las espinacas son ricas en calcio. Pero contienen ácido oxálico, que hace difícil la asimilación del calcio.

– El calcio se puede obtener en las algas, que lo contienen en cantidades muy superiores al resto de los alimentos y además son muy depurativas para el organismo, semillas de sésamo y frutos secos, cereales integrales, vegetales de hoja verde, pescados grasos (atún, salmón, sardina, caballa…) y en los lácteos (menos aconsejable ya que a menudo el calcio y la grasa de los lácteos forman una capa en las paredes intestinales que “impermeabliza” la absorción de éste y otros nutrientes esenciales).

– Diferentes estudios han demostrado que el calcio que se encuentra en la col rizada, bok choy (col china), brécol y otras verduras de hoja verde así como en el tofu (elaborado con sulfato cálcico o cloruro cálcico) es absorbido por el cuerpo de igual modo que el de la leche o incluso en mayor proporción.

– La mayor fuente natural de vitamina D (que ayuda a absorber el calcio) es la producción de la misma en el organismo por acción de las radiaciones ultravioletas tipo B solares; se considera que la exposición de manos, brazos y cara durante 10-30 minutos de dos a tres veces por semana (ó 5 a 15 minutos cada día), es suficiente para cubrir los requerimientos. Estas cifras son mayores para individuos de piel oscura o para los que viven en latitudes norteñas o en áreas muy nubosas.

Alimentos que impiden la absorción del calcio:

Tanto la capacidad de asimilación como el equilibrio general en la alimentación favorecen la absorción del calcio. No hay que olvidar que existen alimentos o sustancias que muchas personas ingieren que interfieren en su absorción. Éstos son:

– Alcohol: inhibe ciertas enzimas en el hígado que convierten a la vitamina D en su forma activa reduciendo así la absorción.

– Cafeína: el café tomado en altas cantidades puede aumentar la excreción de calcio y disminuirla absorción. El consumo moderado de cafeína (1 taza de café ó 2 tazas de té por día) tiene muy pocos efectos negativos siempre y cuando la ingesta de calcio sea la adecuada.

– Hierro: Si consumimos calcio junto con hierro, ambos compiten en la absorción, así que el efecto de ambos se ve muy reducido. Conviene no mezclarlos.

– Proteínas y sodio: a medida que aumentamos la cantidad de sal y proteínas a nuestra dieta, aumenta la cantidad de calcio que se excreta.

– Ácido oxálico: presente en cacao, espinacas y acelgas, se une al calcio de esos alimentos, y forman un compuesto muy difícil de ser absorbido por el intestino. La absorción de calcio de otros alimentos que sean consumidos en la misma comida no se verá afectada. Estos alimentos que contienen ácido oxálico resultan perjudiciales, siempre y cuando su consumo se realice en cantidades elevadas.

– Solanáceas: tomates, pimientos, berenjenas, patatas y tabaco, sobretodo si se consumen como parte de una dieta sin lácteos. Según algunos estudios, esto se debe al alto contenido de estas plantas en alcaloides. (Está demostrado que los fumadores tienen más riesgos de padecer osteoporosis).

– Vinagre y cítricos: también desaconsejados en dietas sin lácteos, debido a su acidez.

– Grasas y azúcar

¿Cómo calmar el deseo de lácteos?

La respuesta es bien sencilla: sustitúyelos tanto en las preparaciones saladas como en los postres.

Deseo de lácteos fuertes: quesos curados y salados  (ENERGÍA YANG)

TOMAR:

  • Proteínas vegetales como seitán y tofu ahumado en preparaciones largas y que calienten como estofados, fritos, al horno…
  • Patés de legumbres
  • Utilizar más algas y combinarlas con proteínas vegetales o con pescado
  • Guisos y platos con raíces
  • Más condimentos como miso, shoyu, umeboshi (con moderación)
  • Quesitos y banderillas de tofu

Deseos de lácteos blandos: quesos frescos, natillas, yogur… (ENERGÍA YIN)

TOMAR:

  • Tofu fresco, tofunesa…
  • Mantequillas de frutos secos (sésamo, cacahuete, almendra…)
  • Verdura verde
  • Leches vegetales (arroz, avena, quinoa…)

Es importante saber que cuando se están eliminando lácteos se eliminan mucosidades a través de la piel, de las vías respiratorias y de los órganos sexuales, por tanto no te asustes si te pasa esto.

Ricas recetas veganas que aligeran los deseos de lácteos:

QUESO DE TOFU CON SABOR A GOUDA CON COMINOS

Ingredientes: 350g de tofu, 1 vaso de agua, 2 cucharadas soperas de levadura de cerveza en copos, el zumo de 2 limones medianos-pequeños, 1 cucharada sopera de agar-agar en polvo, 1 cucharada sopera de miso blanco, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva

Especias:1 cucharadita rasa de postre de comino molido, 1 cucharadita rasa de postre de cúrcuma, comino en grano para decorar

Elaboración:
Exprime el zumo de los limones.
Hierve 10mn el tofu, desmenúzalo y ponlo en el vaso de la batidora, riega con el zumo de limón y el aceite de oliva y tritura bien hasta obtener una crema fina y homogénea.
Mientras pon un cazo al fuego con 3/4 partes del vaso de agua, añade las especias y antes de que empiece a hervir añade el agar-agar.
Deja unos segundos al fuego, removiendo mientras se diluye el agar y vierte la mezcla en el recipiente con el tofu.
Añade el miso diluido en agua caliente y bate bien.
Pon al fuego el agua que te queda en el vaso con la levadura, cuece unos segundos para que se disuelva y viértelo sobre la crema de tofu .
Reparte la mezcla en un bol o molde (previamente humedecido con agua fría para facilitar el desmoldado) y deja que cuajen mientras se enfrían.
TOFUNESA

Ingredientes: 250gr de tofu (fresco y/o ahumado o mitad y mitad), unas gotas de zumo de limón, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva, una cucharadita de pasta de umeboshi, una cucharadita de mostaza de Dijon, un poco de agua.
Preparación:
– Hierve el tofu 10mn, déjalo enfriar un poco y tritúralo con el resto de los ingredientes.
ALIOLI (AJOACEITE)

– Para preparar el alioli de soja, pon en un vaso de batir un fondo de aceite de oliva, un diente de ajo, un chorrito de leche de soja y una pizca de sal.
– La batidora ha de tocar en un principio el fondo del vaso y se ha de tener paciencia ya que no cuaja fácilmente. Cuando hayan ligado el aceite y la leche de soja, añade a pocos más aceite de oliva hasta que cuaje. Dejándola en la nevera y se compactará un poco más.

NATILLAS DE LECHE DE ARROZ A LA CANELA

Ingredientes: 2 vasos de leche de arroz, 1 cucharada de postre de kuzu…1/2 cucharada de postre de copos de agar-agar, 4 ó 5 gotas de esencia de limón, 1 cucharada sopera de melaza de arroz, canela en polvo, una pizquitiña de sal marina

Preparación:
Hierve a fuego lento la leche de arroz con una pizca de sal, la melaza y el agar-agar 3mn (hasta que se disuelvan) y añade el kuzu previamente disuelto en una cucharada de agua fría. Remueve hasta que se espese. Añade la esencia de vainilla (también vale una ramita de vainilla, pero si usas vainilla en rama, mejor cocinarla desde el principio) y deja que se enfrie. Ponlo en la nevera que fresquito está más rico.

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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ALIMENTOS ÁCIDOS / ALIMENTOS ALCALINOS

El equilibrio ácido-alcalino y la salud:

El equilibrio químico en nuestro organismo tiene una importancia fundamental para el mantenimiento de la salud y la erradicación de enfermedad. La acidosis, o la elevada acidez  en los tejidos de cuerpo, es una de las causas básicas de muchas enfermedades, sobre todo de la artritis y de las enfermedades reumáticas.

El cuerpo ejerce una “combustión” de los alimentos, comunmente llamada digestión que puede ser neutra, ácida o alcalina, dependiendo en gran parte de la composición mineral de los productos alimenticios. Algunos alimentos dejan un residuo ácido, y otros son alcalinizantes. El residuo ácido (o acidosis) se da cuando hay un agotamiento de la reserva alcalina o la disminución en el suministro de la reserva de bases fijas en la sangre y los tejidos del cuerpo.

Es, por lo tanto, sumamente importante que haya una proporción apropiada entre los alimentos ácidos y alcalinos que ingerimos. Cuando se mantiene la proporción adecuada, el cuerpo tiene una resistencia más fuerte contra la enfermedad. En la curación de enfermedad, cuando el paciente por lo general tiene el índice de acidez muy elevado, su recuperación será más rápida si se aumenta la proporción de elementos alcalinos en su dieta. Los elementos alcalinos neutralizan los elementos ácidos. Por lo tanto, en el tratamiento de la mayor parte de enfermedades es importante que la dieta del paciente incluya muchos productos alcalinizantes.

Un cuerpo sano, por lo general guarda grandes reservas alcalinas que son usadas como recurso de emergencia si se consumen demasiados productos alimenticios que producen acidosis. Estas reservas normalmente pueden agotarse. El cuerpo puede funcionar normalmente y sostener la salud sólo en la presencia de reservas alcalinas adecuadas y con la proporción apropiada ácida-alcalina en todos los tejidos del cuerpo y en la sangre.

¿En qué proporción entonces, deberíamos consumir alimentos acidificantes y alcalinizantes?

Como en toda materia de alimentación, la proporción correcta en cada comida variará de acuerdo con cada persona, su metabolismo, su cantidad de actividad física, los otros alimentos que haya comido antes, y posiblemente también según la calidad y el ritmo de su respiración (la respiración profunda alcaliniza el organismo). Muchos dietistas recomiendan una proporción de 1 parte de alimentos acidificantes por 3 de alcalinizantes o un 20%-80% ácido-alcalino. Esto puede ser conveniente, por ejemplo, para personas que hacen mucho ejercicio físico, crean mucho ácido y necesitan alcalinizarse. Por experiencia propia, también incluyo aquí las prácticas intensas de asanas (secuencias de posturas de yoga), que se han de equilibrar con suficiente pranayama (práctica de técnicas de respiración) y con una proporción adecuada de alimentos alcalinizantes.  Las personas menos activas pueden consumir más alimentos acidificantes, si su salud es buena.

¿Cómo saber cuándo hemos perdido el equilibrio ácido-alcalino?

La respuesta es: prestando atención a las señales de nuestro cuerpo. Es más fácil tener un exceso de acidez que de alcalinidad ya que los productos que se suelen consumir en demasía y que la producen son los dulces, las harinas, las grasas y la proteína animal. Síntomas de un exceso de acidez son:

–          Sabor agrio o viscoso en la boca al levantarse.

–          Ansias de cítricos o café en el desayuno (con efecto alcalinizante, para calmar el anterior síntoma).

–          Desmineralización que crea problemas nerviosos y emocionales.

–          Caries.

–          Uñas quebradizas.

–          Debilitamiento general.

Un problema de hiper-alcalinización solo puede derivarse de una hiperventilación, de vomitar mucho o de comer grandes cantidades de verduras o frutas si no se las equilibra con cereales  o con proteínas.

QUÉ DICE LA MACROBIÓTICA SOBRE LA ACIDEZ/ALCALINIDAD:

Desde el el punto de vista macrobiótico, el equilibrio entre alimentos ácidos/alcalinos tiene gran importancia, pero teniendo en cuenta también el equilibrio yin/yang.

Todos los alimentos pueden dividirse en yin y yang de acuerdo con la filosofía oriental y en alimentos acidificantes y alcalinizantes según la ciencia Occidental. Cuando combinamos estos dos conceptos, obtenemos  cuatro divisiones básicas. Los alimentos en cada grupo han sido ordenados dentro de su categoría desde el más yin al más yang:

1-      Yin, alcalinizante: Miel, café, té de hierbas aromáticas, especias, frutas, semillas, la mayor parte de la verduras, algunas legumbres.

2-      Yin, acidificante: Drogas químicas, medicamentos, azúcar, caramelos, refrescos, bebidas alcoholicas, algunas legumbres, nueces.

3-      Yang, alcalinizante: Bancha, té de diente de león, raíz de loto, raíz de bardana, gomasio, shoyu, miso, umeboshi, sal.

4-      Yang, acidificante: cereales, pescado, queso, pollo, cerdo, carne de vaca, huevos.

Para mantener los fluidos del cuerpo (sangre y líquidos celulares e intercelulares) alcalinos, cuando consumimos alimentos acidificantes, como puede ser algo de pescado, es importante equilibrarlos con alimentos alcalinizantes, tomando consciencia del equilibrio yin-yang.

Por ejemplo: pescado (yang, ácido) con rabanito rallado, verduras verdes escaldadas o jengibre (yin, alcalino).

Los alimentos en la categoría 1 se equilibran bien con los de la categoría 4, y los alimentos de la categoría 2, se complementan con los de la categoría 3. Sin embargo, debe destacarse que  los alimentos yin extremadamente acidificantes como las drogas, medicamentos y el azúcar son demasiado yin para poder equilibrarse con cualquier otro alimento alcalinizante.

Los porcentajes de la dieta estándar macrobiótica deben ajustarse según la estación, clima, actividad y constitución de la persona.

LISTADO DE ALIMENTOS SEGÚN SU GRADO DE ALCALINIDAD O ACIDEZ:

Muchos cereales integrales son acidificantes, exceptuando el mijo y el trigo sarraceno que se consideran alcalinos. Los germinados se alcalinizan durante el proceso de germinación.

Todos los zumos de verduras y frutas son altamente alcalinos. Los más alcalinizantes son: los zumos de verduras verdes, de zanahoria, remolacha, apio, piña y cítricos (estos dos últimos, propios para climas muy cálidos o tropicales).

El que una fruta tenga un sabor ácido no indica que sea acidificante. Puede pasar que sea alcalinizante, como por ejemplo, en el caso de los limones.

El caldo de verduras es una bebida muy alcalinizante.

De más alcalino a menos alcalino:

  1. Edulcorantes: Stevia, Sirope de arce, Sirope de arroz, Miel cruda, Azúcar crudo.
  2. Frutas: Limones, Sandía, Tilo, Pomelo, Mangos, Papayas, Dátiles, Higos,    Melones,  Uvas,  Papaya, Kiwi, Arándanos, Manzanas, Peras, Naranjas, Pasas, Plátanos, Cerezas, Piña, Melocotones, Aguacates,
  3. Legumbres, verduras y hortalizas: Espárragos, Cebollas, Jugos de verduras, Perejil, Espinacas crudas, Brócoli, Ajo, Calabaza, Judías verdes, Remolacha, Apio, Lechuga, Calabacín, Boniato, Algarrobas, Zanahorias, Tomates, Panojas de maíz, Setas, Coles, Guisantes, Patatas, Aceitunas, Soja, Tofu.
  4. Frutos secos y semillas: Almendras, Avellanas.
  5. Aceites: Aceite de oliva, Aceite de Semillas de Lino, Aceite de canola
  6. Cereales Integrales: Amaranto, Mijo, Arroz Salvaje, Quinoa.
  7. Carnes:…….(ninguna)………….
  8. Lácteos: Leche materna, Queso de Soja, Leche de Soja, Leche de Cabra, Queso de cabra, Suero.
  9. Bebidas: Tés de Hierbas (Infusiones), Agua con limón, Té Verde, Té de Jengibre.

Otros alimentos alcalinizantes:

  1. Especias y Condimentos: Sal marina, Miso, Tamari, Canela, Curry, Jengibre, Mostaza, Chile, Pimienta, Todas las Aromáticas.
  2. Vegetales Orientales: Umeboshi, Wakame, Kombu, Nori, Verduras del Mar, Daikon, Raíz de Diente de León, Shiitake, Maitake .

De menos ácido a más ácido:

  1. Edulcorantes: Miel refinada, Melazas, Azúcar blanco, Azúcar Moreno. Edulcorantes Químicos (aspartamo, etc…)
  2. Frutas: Ciruelas pasas, Zumos de fruta Procesados, Cerezas ácidas, Moras, Ruibarbo, Arándanos, Ciruelas frescas.
  3. Legumbres, verduras y hortalizas: Espinacas Cocinadas, Azukis, Garbanzos, Lentejas, Judías pintas, Frijoles, Judías blancas, Cacao.
  4. Frutos secos y semillas: Semillas de Calabaza, de Girasol, Nueces de Brasil, Nueces de Pacana, Anacardos, Cacahuetes, Nueces.
  5. Aceites: Aceite de maíz.
  6. Cereales integrales: Pan de Trigo Germinado, Espelta, Arroz Integral, Arroz Blanco, Maíz, Trigo Sarraceno, Avena, Centeno, Harina Blanca, Pasteles, Pastas.
  7. Carnes: Carne de Venado, Pescados de agua fría, Pavo, Pollo, Ternera, Cordero, Cerdo, Marisco
  8. Lácteos: Huevos, Mantequilla, Yogur, Suero, Requesón Quesos de leche cruda, Leche Homogeneizada, Helados.
  9. Bebidas: Té, Café, Cerveza, Refrescos industriales.

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Bibliografía consultada:
– Macrobiótica Básica de Herman Aihara.
– El poder curativo de los alimentos de Anne Marie Colbin.
http://www.parbiomagneticogranada.org/article-tabla-de-alimentos-acidos-y-alimentos-alcalinos-77405971.html
http://www.alkaline-alkaline.com/index.html

NUTRICIÓN PARA UNA MENSTRUACIÓN SALUDABLE

El ciclo menstrual es un barómetro psico-físico mediante el cual las mujeres pueden observar las diferentes facetas  de su naturaleza femenina y conectar con los potenciales inherentes de cada etapa del ciclo para desarrollarlos en toda su plenitud. Durante la ovulación estamos más activas, extrovertidas y receptivas; es la etapa con el potencial más creativo del ciclo, mientras que antes de menstruar podemos sentir más conexión con nuestra intuición. La menstruación es un momento de renovación; estamos más reflexivas e introvertidas. El estado emocional y las creencias conscientes e inconscientes de las mujeres influyen en la parte de su ciclo que corresponde a la menstruación.  Por ello, escribir sobre bienestar menstrual a través de la nutrición incluye tanto los alimentos adecuados para vivir una regla saludable y sin molestias, como ser conscientes de la influencia de los propios pensamientos y creencias ya que la manera en que comemos, pensamos y actuamos durante todo el mes influye directamente en cómo son nuestras menstruaciones.

Las largas jornadas de trabajo y el cansancio son factores que limitan el tiempo que se dedica a escoger los alimentos y a cocinarlos y también condicionan la energía con la que se cocina, dando lugar a una tendencia creciente  a consumir comida rápida, alimentos procesados, refinados y quimicalizados  que ha supuesto pagar como tributo la propia salud: problemas y dolores misteriosos estructurales e internos, problemas digestivos, cansancio crónico, depresión, fibromialgia y un largo etc, en el que el síndrome premenstrual y los desarreglos menstruales son un síntoma añadido o el susurro ignorado de enfermedades por desarrollar.

Una buena salud física y mental individual ayuda a construir la vida que queremos, por tanto, cuidar de nuestra alimentación y cocinar para una misma y para las personas que estimamos es un acto que nos otorga poder personal.

Síntomas de desajuste en el ciclo menstrual

Pasar unas reglas sin molestias no significa que se vayan a anular ciertos síntomas propios de éstas como puede ser un leve cansancio, la necesidad de volcarse hacia una misma o cierta sensibilidad en los órganos reproductores sobre todo durante las primeras horas de descarga menstrual. Pasar unas reglas sin molestias significa disfrutar de un ciclo regular, ni corto ni largo, con un sangrado ni poco ni muy abundante, pudiendo llevar a cabo nuestras tareas cotidianas limitando el esfuerzo que empleamos en ellas con el fin de economizar energía personal ya que nuestro organismo está empleando una buena parte de ella en limpiarse.

Según la Doctora Christiane Northrup los dolores menstruales o dismenorrea pueden ser debidos a alguna enfermedad en los órganos de la pelvis, desequilibrios hormonales, a creencias relacionadas con la feminidad y/o a una alimentación no adecuada. Un 60% de las mujeres los padece.

Alimentación y factores hormonales que influyen en desajustes fisiológicos, orgánicos y emocionales durante la regla:

  1. lácteos blandos, consumo de cafeína en forma de bebidas gaseosas, café o chocolate, consumo de azúcar refinado, fructosa, miel, helados, exceso de grasa, frutas tropicales, zumos industriales.
  1. exceso de sal, condimentos o alimentos salados tipo snacks, consumo de carne y embutidos, pescados en lata o ahumados, quesos curados, productos horneados secos (galletas, bastonets, crackers…)
  1. bajos niveles de vitaminas del grupo B, C, E y selenio, insuficiencia de calcio, magnesio o hierro.
  1. poco consumo de cereales integrales y verduras frescas.
  1. desequilibrio hormonal (exceso o insuficiencia de estrógenos y sobreabundancia o deficiencia de progesterona). Necesidad de reequilibrar el funcionamiento del sistema endocrino.

Si antes de la regla sientes o padeces: Agresividad, ira, irritabilidad, tensión, enfado, ganas de explotar, ansias de comer dulces y chocolate, dolor de cabeza en la parte posterior del cráneo, insomnio… reduce considerablemente o evita los alimentos del grupo 2 y métodos de cocción como los fritos, horneados, barbacoa, plancha o ahumados.

O si sientes o padeces de: Ansias de comer sal, cansancio, falta de vitalidad, confusión, depresión, tristeza, ñoñería, dificultades de coordinación, calambres en las piernas, dolor de cabeza en la parte frontal del cráneo, pensamientos suicidas, frío interno…reduce considerablemente o evita los alimentos del grupo 1, el exceso de fruta cruda y las bebidas frías.

La duración equilibrada del ciclo se estima en 27-29 días y los días de sangrado entre tres y cinco.

Ciclo corto, menstruación larga y sangrado abundante (menos de 27 días): la condición de la mujer está más activa, contraída o tensa, bien debido a situaciones de sobre-exigencia, estrés y sobrecarga o bien debido a la ingesta de un exceso de alimentos contractivos como los del grupo 2.

Ciclo largo y menstruación corta con sangrado intermitente y poco abundante: Si dura más de 29 días, denota una condición más expandida, dispersa o laxa bien debida a la falta de ejercicio tonificante bien debida al consumo de alimentos como los del grupo 1.

Alimentación para una regla saludable:

A nivel general, la alimentación de la mujer ha de ser ligera y nutritiva,  incluir siempre sabores dulces naturales como el de las verduras de raíz, cebollas, calabaza, etc.  cocinadas resaltando este sabor, algún postre o tentempié elaborado con fruta cocinada o cereal integral, poca proteína animal y mucha frescura proveniente de verduras de hoja verde.

Diariamente, potencia el consumo de alimentos ecológicos como:  A)- una gran variedad de cereales integrales: un buen plato para revitalizar a la mujer es la combinación de arroz integral y castañas. Si hay exceso de tensión, la cebada con verduras escaldadas ayuda a relajar. El mijo es un cereal muy energético y diurético…

B)- legumbres y algas: legumbres (principalmente lentejas, soja negra y azukis). Las algas contienen numerosos minerales esenciales (hierro, calcio, fósforo…). El alga arame es considerada el “alga de la mujer”. Un buen plato es la kimpira de zanahoria y bardana con alga arame. El

C)- verduras:  Los estofados de raíces (zanahoria y chirivías, por ejemplo, ayudan a nutrir y calentar los órganos del bajo vientre, a enraizar). Las ensaladas de verduras de hoja verde escaldada o al vapor relajan, refrescan y aportan calcio y magnesio al organismo.

D)- sopas: Una buena sopa para depurar excesos de grasa en el aparato reproductor femenino es la sopa de miso con alga wakame, setas shiitake y nabo. Si estás tensa y necesitas reconfort, la crema de calabaza con cebolla hará esta función.

En cantidades moderadas, toma:

F)- pescado y otros productos del mar

G)- frutas de temporada y frutos secos . Puedes tomar a diario semillas de sésamo.

H)- postres naturales y sin azúcar.

I)- aceite virgen extra: principalmente de sésamo y de oliva, de primera presión en frío.

J)- pickles: antes y después de cada comida, para ayudar a las digestiones.

Artículo escrito por Agnès Pérez ©Todos los derechos reservados, cedido a Etselquemenges para su publicación.

Pintura: Caleb canvases.

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