Pautas y menús macrobióticos para nutrir los riñones y potenciar la vitalitad

Los riñones son órganos muy importantes. Rigen nuestro crecimiento, madurez, sexualidad, fertilidad y vitalidad. Como semillas que contienen el potencial de toda la planta, llevan nuestra identidad genética, lo que somos y cuán sanos y fuertes podemos ser.

Los riñones son la fuente del yin y del yang del cuerpo según la medicina oriental.

La teoría del yin yang se usa en oriente para observar y analizar el mundo tanto material como energético. Explica la estructura orgánica, las funciones fisiológicas y los cambios patológicos del cuerpo humano y sirve de guía, junto a otras técnicas para la valoración del estado de salud, para establecer programas de reequilibrio a través de la alimentación u otras herramientas y sobre todo para la prevención de desajustes.

El riñón yin, situado en el lado izquierdo, es la raíz yin de toda la energía yin del cuerpo y representa la base material, los fluidos. Nutre los órganos y los tejidos.

El riñón yang, situado en el lado derecho, es la raíz yang de todas las energías yang del cuerpo y representa la energía, la fuerza motriz y el calor necesario para realizar todas las funciones fisiológicas.

Cuando el fuego del yang arde débilmente o cuando el yin no nutre nuestro organismo, es positivo revisar la condición de los riñones.

El dolor en la parte baja de la espalda no asociado a lesiones, la debilidad en las rodillas y/o muñecas y los problemas de huesos en general como la osteoporosis o artrosis se relacionan con los riñones y se deberá restablecer el equilibrio y que haya una mejora. Los riñones están también conectados con nuestros oídos y el sentido de la audición. Los acufenos son un síntoma de desequilibrio en los riñones según la Medicina Oriental.

La caída de cabello y las canas prematuras también son un indicativo de que hay que cuidar de los riñones.

La esencia de los riñones determina la manera en que vamos a envejecer. Cabello gris, huesos débiles, pérdida de audición, disminución en la elasticidad de la piel, problemas  de dientes, color oscuro debajo de los ojos, manos y pies fríos o reacciones extremas  se relacionan con el estado de los riñones.

La sexualidad saludable y la creatividad forman parte de los aspectos emocionales que tienen que ver con los riñones que son responsables con el estado de la libido y atracción sexual. Los riñones importan para gestar proyectos creativos y creaciones artísticas. Por ello, cuando asolan el miedo o falta fuerza de voluntad, emociones relacionadas con el elemento agua, que representa el inicio de todo ciclo o el origen, se paraliza la evolución personal hasta que se restablece su fluidez. Adaptarse y fluir humildemente con los cambios de la naturaleza y designios de la vida es símbolo de unos riñones más fuertes.

Algo que daña bastante los riñones es el estrés. Cuando las suprarrenales mueven un exceso de adrenalina (la hormona del estrés), los riñones y el corazón se ven afectados. En invierno hay que cuidar más de nuestros riñones procurando interiorización y descanso para recargarnos de energía.

Asimismo, los riñones contienen también la sustancia llamada “esencia” que es similar al ADN y proviene tanto de nuestro padre-madre como del alimento que ingerimos.

¿Qué desequilibra el funcionamiento renal?

Los alimentos y sustancias más nocivos para la salud de nuestros riñones son:

– Alcohol, vino, vinagres, azucares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, con efectos desmineralizantes.

– Todo lo de temperatura fría: helados, cubitos de hielo, bebidas frías…

– Los lácteos en todas sus formas. Producen mucosidades, y problemas respiratorios.

– El uso de la leche de soja y el tofu crudo (hay que cocinarlo).

-También los horneados de harina y cereales procesados (harinas, copos, pan) en general producen muchos problemas respiratorios y de mucosidades.

– Es conveniente reducir todo lo crudo (ensaladas, fruta) de efecto enfriante.

– Evitar pastelería, bollería, levaduras artificiales.

– Evitar el consumo de verduras solanáceas (efectos desmineralizantes): patata, berenjena, tomate, pimiento.

–  Reducir el consumo de especies.

Alimentos que nutren los riñones.

En general, los alimentos que nutren los órganos del elemento agua son los propios del medio marino: algas (especialmente la kombu), algunos pescados y mariscos como la sepia, calamar, gambas, langostinos y ostras y los pescaditos secos, las castañas pilongas, azukis, trigo sarraceno y pastas de sarraceno (soba), condimentos como el miso, tamari, shoyu, tekka, shio-kombu, shio-nori, té de kombu, té mu, sésamo negro, arroz y arroz negro, berros, ortigas, borraja, perejil, hojas de nabo y de rabanitos…

–  Incrementar: el consumo de cocciones largas en las verduras de raíz y redondas,

–  Incrementar el consumo de algas, y sopas de miso.

–  Utilizar cereales más invernales: mijo, arroz integral, trigo sarraceno, avena.

– Incrementar la cantidad de aceite en cocciones, pochando cebollas, etc…

– Utilizar estilos de cocción que nos aporten calor profundo: horno, estofados, salteados largos, presión, mantequillas de verduras, etc….

– Incrementar ligeramente los condimentos salados: sal, miso, salsa de soja..

– Incrementando la proteína, para generar más calor, más legumbres, pescado en caso de que lo tomes habitualmente y proteínas vegetales….

– Si se desea fruta, la tomaremos cocida: compota, horno, plancha, etc….

– Tomar infusiones caliente de tomillo, romero, salvia, regaliz, te de 3 años, incluso puntualmente se les puede añadir unas rodajitas de jengibre fresco.

Estos menús macrobióticos constan de una sopa y/o postre + un plato combinado.

ALMUERZO CENA
Sopa de miso con mijo, tallos de puerros y wakame

Ensalada de azukis con aliño de tamari-jengibre

Salteado de zanahorias y sus hojas

Brécol al vapor con gomasio

Tarta de polenta con arándanos

Dashi con udón

Guiso de raíces con tempeh

Ensalada de kale al vapor

Té kukicha

Caldo de Cebolla y apio con tamari

Guiso de sarraceno con verduras dulces

Nishime de chirivías y coles de Bruxelas

Barquitos col rizada con lentejas a la mostaza

Café de cereales

Té de azukis

Gratinado de restos de cereal con bechamel de avena con shiitake y tomillo

Verduras variadas al vapor con aliño agridulce de algas

Té bancha

 

Crema de berros con eneldo fresco

Cebada con azukis y aliño de umeboshi

Zanahorias y apio al vapor con salsa de miso-cebollino

Ensalada de col china con chucrut

Kantén de frutos rojos (gelatina hecha con agar-agar)

Sopa de verduras con fideos de sarraceno

Rollitos de nori con tofu y pepinillos encurtidos

Daikon seco con kombu y cebolla

Rúcula prensada con vinagre de arroz

Té bancha

Sopa de miso con raíces

Arroz con castañas

Hummus de soja negra

Nabos salteados con  ao-nori

Hojas de rabanito al vapor

Té Kukicha

Hamburguesa de trigo sarraceno

Kimpira de zanahoria y arame con jengibre

Ensalada de escarola escaldada con picatostes de tempeh

Té bancha

Té de azukis.

Tallarines de arroz con salteado de col lombarda, pasas y piñones

Estofado de raíces con canela

Diente de león escaldado con sésamo tostado

Manzana al horno con frutos secos

Té Bancha

Crema de puerro y brócoli con genmai miso y tofu ahumado crujiente

Mijo con zanahoria, hijiki, perejil y gomasio

Infusión de hinojo

Preparar un menú macrobiótico va más allá de la simple cocina. Implica presencia y práctica del “aquí y ahora”, es pura alquimia que va más allá del alimento en sí. Es una forma de meditación activa que incorpora el ritual cotidiano que nos nutre y sustenta la vida. Esto es algo que no se puede comprar, que no se puede obtener con dinero sino con la constancia y la dedicación.

 

Artículo escrito por Agnès Pérez.

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También te puede interesar este artículo de mi blog: http://agnesmacrobiotica.blogspot.com.es/2010/12/fortalcer-nuestros-rinones-vejiga-y.html

 

 

MACROBIÓTICA/VEGANISMO Y CONSUMO DE DROGAS

 

Al ser la marihuana un producto “natural”, últimamente ensalzada por sus supuestos beneficios consumida en pequeñas cantidades junto a tratamientos médicos químicos, no se termina de valorar objetivamente sus efectos energéticos en personas vegetarianas, veganas o macrobióticas, y puede ser peligroso si se consumen drogas junto a una alimentación de origen vegetal.
No estoy juzgando las drogas. Cada cual puede hacer con su vida lo que quiera, y experimentar libremente. Las drogas se han utilizado desde los tiempos más remotos con fines de apertura de consciencia, pero esto se ha hecho siempre de manera ritual y dentro de un contexto, y no como un hábito de consumo mecánico.


A lo largo de los años que llevo trabajando como nutricionista y tras observar los cambios que se han dado en mi y muchas otras personas a todos los niveles al cambiar a una dieta vegana-macrobiótica puedo afirmar que todas las personas nos volvemos mucho más sensibles al efecto de cualquier sustancia o vibración externa que incorporamos, ya sea comida, bebida, aire que respiramos, a sonidos, a ambientes sociales…
El efecto de las drogas sobre el cerebro es prácticamente el mismo en todas las personas, pero sus repercusiones a nivel mental y emocional varían en función de la constitución y condición de cada persona en concreto. Una persona muy yang, con una mente fuerte tolerará mejor estas sustancias que otra yin.
Las dietas basadas en una gran mayoría de productos vegetales carecen casi de energía yang extrema, a no ser por el miso, shoyu, umboshi…o ciertos métodos de cocción yang como la presión, horno, fritos…, el yang extremo viene de la sal y proteína animal. Los cereales también nos proporcionan esta energía yang, pero mucho más centrada y suave pues son vegetales. Por ello es importante no tomar drogas o azúcar en dietas vegetales ya que esto nos puede llevar a caer en emociones yin (dispersión, olvidarse de las cosas, confusión, victimismo, ñoñería, vivir como en un estado permanente de ensoñación o en las nubes, preocupación, “bajones”, ansiedad, tristeza, sin fuerza de voluntad, atontado, no sabe ayudarse a sí-mismo, lento, dependiente…) o en última instancia a alguna enfermedad mental.

Si hemos consumido yang extremos durante nuestra vida, o si hemos sido sometidos a circunstancias de presión, rigidez, exigencia…en un intento de contrarrestar su efecto de tensión en nuestro organismo, buscaremos incorporar yin extremo (drogas, azúcar, chocolate, helados, etc…) para relajarnos, paliar el fuego interior, evadirnos de las emociones yang (posiblemente de rabia, frustración, resentimiento…) que nos han producido. Porque es lo más rápido, lo que la sociedad de consumo nos pone delante, y lo que nos mantiene unidos a personas que vibran en la misma energía inconsciente (siempre es más fácil llorar y lamentarse en compañía que trabajar en soledad sobre nuestro lado oscuro).

Tal y como dice Georges Oshawa: “Como producto de una cultura carnívora, sometida a grandes presiones para conseguir el éxito en un mundo cada vez más competitivo, la persona atraída por las drogas suele ser excesivamente yang. La educación que ha recibido es tan rígida o analítica, que inevitablemente se sentirá atraída por el extremo opuesto –por todo lo que es yin- por todo lo expansivo que promete su libertad, el final de todas las restricciones. Su dieta, su educación y las presiones sociales a las que se halla sometida son tan yang que no quiere más que abandonarlo todo y “someter” su cuerpo, mente y espíritu a determinadas condiciones” (…) “al estar sometidos a un sistema educacional tan intensamente intelectual, lo único que quieren es llegar al otro extremo y aniquilar el intelecto, y el intelecto desaparece con la deterioración del tejido cerebral a través del consumo de drogas”.


Es también importante saber que ante la compulsión de tomar alimentos o sustancias yin extremas hay un montón de sustitutos sanos, y que esta compulsión nace de una tensión interior muy grande.
Vamos a ver ahora cómo explica esto Herman Aihara, uno de los maestros pioneros en macrobiótica, en un libro que ya no se edita y que es de gran ayuda para comprender, ya que solo comprendiendo podremos efectuar los cambios que necesitamos sin creer ciegamente lo que nos dicen y sobretodo de manera voluntaria y libre, que es la única que funciona.

MARIHUANA:

(Fuente: “Tabaco, mariguana y drogas duras” de George Ohsawa, Herman Aihara y Fred Pulver)

¿Es la marihuana capaz de producir daño físico? ¿Un daño mental? ¿Acaso resulta beneficiosa? Hace tiempo que la ley ya no prohíbe el consumo de alcohol. ¿Sería conveniente suavizar o eliminar las prohibiciones actuales que afectan al consumo de marihuana?
Estas son las preguntas que más fácilmente se suscitan cuando se habla de la marihuana y cuando los periódicos y revistas se ocupan de este tema, reina mucha confusión y se suele discutir bastante sobre este tema.
Por otra parte hay muchas personas que nos han preguntado nuestra opinión sobre estas cuestiones, añadiendo preguntas como: ¿Cuáles son los efectos específicos de la marihuana sobre la mente y el organismo humanos?, ¿Es posible que la marihuana sea un buen complemento para la dieta macrobiótica?, ¿ La marihuana, es yin o es yang?, etc…

DIFERENTES FORMAS DE CONSUMO Y EFECTOS FISIOLÓGICOS:

Al ser fumada, la marihuana entra rápidamente en la corriente sanguínea, a través de los pulmones, lo que impide su transmutación mediante las secreciones digestivas de la boca, del estómago y de los intestinos, y actúa entonces sobre el cerebro (sumamente yang, sobretodo el mesencéfalo – las células de nuestro cerebro consumen aproximadamente el 50% de oxígeno (yin) que respiramos) y el sistema nervioso. Es la parte parasimpática (yang) del sistema nervioso la más afectada. El hecho de que la marihuana se dirige especialmente a estas áreas demuestra que se trata de un producto extremadamente yin y explica porque la mente de una persona que consume marihuana queda “ensanchada”- expandida- yin.

William H McGlothlin, doctor en medicina y psicólogo de la Universidad de California declara que:
“los efectos fisiológicos inmediatos del consumo de marihuana son un aumento de los latidos del corazón (yin), una disminución de la temperatura del cuerpo (yin), un aumento de las pupilas (yin), micción frecuente (yin) y un incremento del azúcar en sangre (yin).”
Si bien es verdad que los efectos del consumo de esta droga son yin, los consumidores también experimentan efectos yang, como un aumento del apetito (muy especialmente por dulces) y una cierta deshidratación. ¿contradicen estos efectos yang nuestras afirmaciones anteriores sobre el carácter extremadamente yin de la marihuana?
A continuación explicaremos como estos efectos yang constituyen unas fases intermedias de un largo proceso yin de debilitación.

EXPLICACIÓN YIN-YANG DE LOS EFECTOS FISIOLÓGICOS:

El mecanismo de equilibrio del nivel de azúcar en la sangre:
Cuando comemos, el proceso de la digestión convierte los alimentos en glucosa (yin – un azúcar simple), la cual es llevada a la sangre por el páncreas. En este órgano, el aumento del nivel de azúcar en la sangre estimula la producción de insulina (sumamente yang), que es transportada por la sangre hacia el hígado, en el cual convierte el exceso de glucosa en la sangre, en glucógeno (yang, un azúcar complejo) que queda almacenado en el mismo hígado.
Una disminución del nivel de azúcar en sangre estimula la secreción de glucocorticoides por parte de las glándulas suprarrenales y de corticotropina por parte de la hipófisis (ambas secreciones son yin), que hacen subir el nivel de azúcar en
la sangre, mediante la conversión por parte del glucógeno almacenado en el hígado en glucosa.

Con otras palabras, en un cuerpo en buen estado de salud, el nivel de azúcar en la sangre depende de:
– la insulina (yang)
– los glucocorticoides y la corticotropina (yin)
Ahora bien, en un organismo que funciona mal, las oscilaciones en el nivel de azúcar en la sangre, son mucho más bruscas. Por ejemplo, si el páncreas segrega una cantidad excesiva de insulina, automáticamente se convertirá una cantidad demasiado grande de glucosa en glucógeno; el nivel de azúcar en la sangre disminuirá entonces y se mantendrá bajo. (este fenómeno, por cierto muy expandido se llama hipoglucemia. Responde a las causas siguientes: la sobre-estimulación del páncreas por cantidades excesivas de azúcares simples procedentes de azúcar, miel y frutas e indirectamente por drogas como por ejemplo la marihuana. Esta última causa será explicada en detalle en el próximo apartado.
Si por otra parte el páncreas no segrega suficiente insulina, el hígado no podrá convertir el exceso de glucosa en glucógeno. (así se produce la diabetes, cuando el páncreas se cansa de producir insulina para neutralizar los antes mencionados alimentos o drogas fuertemente yin, o cuando eventualmente queda totalmente agotado por este esfuerzo, se comenzará a acumular un exceso de glucosa en la sangre y se mantendrá elevado).
Con otras palabras, la estimulación excesiva por productos yin conducirá primero a la hipoglucemia (disminución del azúcar en la sangre) y más tarde a la diabetes (elevado nivel de glucosa en la sangre).

EFECTOS ESPECÍFICOS DE LA MARIHUANA SOBRE EL EQUILIBRIO DEL NIVEL DE GLUCOSA EN LA SANGRE:

Como ya hemos observado en ocasiones anteriores, la marihuana pasa directamente a la sangre, sin ser previamente transmutada por los órganos del sistema digestivo. Cuando llega al hígado, actúa como un catalizador del proceso de conversión de glucógeno en glucosa (rehecho actúa como un sustituto artificial de los glucocorticoides y de la corticotropina). Se elevará por tanto el nivel de azúcar en la sangre.

La primera consecuencia de esta elevación del nivel de glucosa en la sangre (yin) es el aumento de la combustión (yang) de la glucosa, proceso que produce residuos (yin) en la forma de agua y dióxido de carbono (C16H12O6 + 6O2——6CO2 + 6H2O). ésta es la causa del aumento de la micción (yin) que da lugar a una deshidratación (yang) que conduce al consumo de líquidos (yin). La segunda consecuencia consiste en la secreción de insulina (yang) que da lugar a la reconversión del exceso de glucosa en glucógeno y a la disminución del nivel de azúcar en la sangre(yang).

Si la persona en cuestión sigue fumando, se convertirá más glucógeno en glucosa; consecuencias: más combustión, micciones, producción de insulina, etc. Durante este proceso, tanto el suministro de glucógeno al hígado, como el nivel de glucosa en la sangre se reducirán considerablemente. Esto explica las ganas de comer cosas dulces. Si entonces se tomaran dulces, entonces se dispararía la producción de insulina, aumentaría la micción, etc.

Pero este círculo vicioso no dura eternamente. Todo lo que tiene un principio tiene un final. Tras unos días o unas semanas de consumo de marihuana, la sobreproducción de insulina provocará una hipoglucemia. Luego, llegará inevitablemente el momento en que el páncreas se canse de producir insulina, debido al estado de agotamiento en que se encuentra, lo que tendrá como consecuencia que se establecerá un estado de diabetes.

EFECTOS MENTALES:

Si bien los científicos médicos no tienen respuestas claras que ofrecer respecto a esos efectos, la mayoría de los psicólogos alerta sobre el peligro de cambios de personalidad producidos por la marihuana.

Ellos llaman la atención sobre el hecho de que los consumidores de marihuana acusan una disminución de la capacidad de trabajo (yin) y una tendencia al ocio y a la pasividad (yin). Suelen ser individuos introvertidos en exceso (yin) y acostumbrados a pensar en términos infantiles basados sobre fantasías (yin). Pierden la capacidad de pensar objetivamente y de tomar decisiones que requieren una mente clara y práctica (también son características yin). También suelen ser personas que en un grado más que normal están inclinadas a dejarse motivar por sugerencias de otras personas (ser fácilmente impresionable es también una característica yin). Con otras palabras, su capacidad de pensamiento (capacidad de juicio) se vuelve infantil, son personas que viven en un mundo de fantasías psicodélicas.

Aunque sea posible que estos efectos no sean cruciales para un/a fan de la medicina alopática, desde el punto de vista de la macrobiótica, son de suma importancia. Solo mediante el desarrollo de nuestra capacidad de pensar objetivamente podemos llegar a ser personas libres, y por tanto felices.
Hace unos dos meses un hombre joven de casi 30 años, tras haber estado viajando a la India, Turquía, el norte de África y México, vino a verme. Aunque se considera a sí mismo un seguidor y defensor de la manera macrobiótica de vivir, es al mismo tiempo un fanático e inflexible abogado de la marihuana. En su mundo confuso y distorsionado, la marihuana es una diosa. Si bien tiene una manera suelta y elegante de hablar, manifiesta tener un pensamiento subjetivo e ilógico. No es una persona responsable. Más pronto o más tarde, esta fachada de auto-satisfacción se derrumbará y se revelarán sus profundos temores ante la vida; la VIDA REAL. ¿Qué hará entonces?
Desde nuestro punto de vista, la necesidad de drogas que alteran la mente sólo cesará cuando las personas se hayan dado cuenta de la importancia de basar su civilización sobre el mundo de las plantas –comiendo cereales como alimento principal y verduras como alimento secundario. Sólo así podremos vivir feliz y alegremente, sin que nos acosen motivos de entregarnos a los “placeres” autodestructivos del mundo de las drogas.


ASPECTOS SOCIOLÓGICOS DE LAS DROGAS:

¿Cuál es el mal verdadero? Para comprender la contestación hace falta ponerse primero en el lugar de la juventud. Si tuvieras 20 años, ¿Cuáles serían los objetivos excitantes o los valores positivos que pudieran servir como base para el resto de tu vida?

¿La familia? La familia es una institución, que carece generalmente de necesaria felicidad y que muchas veces está a punto de desintegrarse. ¿La religión? Se encuentra en un camino difícil y no sabe qué decirnos. ¿La defensa de ideales políticos? Tal y como está, hemos dejado de confiar en la validez del sistema actual.

Las ciudades están cada día más contaminadas, más alejadas de la naturaleza. Parece que ya no sabemos valorar los árboles, la hierba, el agua pura, la salida y la puesta del sol. Las noticias mundiales están repletas de violencia, opresión, hechos sin propósito determinado, muerte y la amenaza de la guerra nuclear. Mientras las naciones industrializadas tienen automóviles, lavadoras, moqueta de pared a pared, semanas laborales de 48-60 horas, pero las mismas carecen de objetivos a largo plazo que hace que la gente llegue a disfrutar realmente de la vida. De hecho no parece haber objetivo alguno, ningún catalizador capaz de convertir la vida en algo que valga la pena. Decir que el futuro de la humanidad no parece nada brillante es quedarse corto.

El verdadero mal consiste en no saber a dónde va a ir a parar todo esto. El mal consiste en la falta de unos conocimientos espirituales concretos o de un objetivo para la vida. Efectivamente la marihuana es peligrosa, no tanto por lo que puede hacer como por lo que no nos deja hacer. No puede solucionar los problemas que tan desesperadamente necesitan de una solución, no puede dar un objetivo a una vida que carece de ellos, no puede traer la felicidad a un mundo que carece de ella.

La solución consiste en crear una alternativa mejor. Y esta alternativa implica el reconocimiento del verdadero significado y del verdadero objetivo de la vida, NUESTRO PROPÓSITO.

 

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CÓMO Y CUANDO CAMBIAR NUESTRA ALIMENTACIÓN SEGÚN EL YIN/YANG

 

TODO CAMBIA.

Todas las manifestaciones del Universo están en constante cambio y resistirse a los cambios que naturalmente nos aporta la vida deriva en estancamiento y a veces, en enfermedad.

Por que es natural el cambio y cada persona se encuentra en un determinado punto de la espiral de su proceso personal, la nutrición despliega un amplio abanico de corrientes alimenticias como son la dieta mediterránea, el vegetarianismo, la macrobiótica, el crudivorismo, el higienismo, el vegetarianismo, la paleo-dieta,  y un largo etc aptas para cada condición y momento personal durante un determinado periodo de tiempo.

Ésta es una de las razones por las que es positivo no idolatrar ninguna dieta en concreto ni adoptar una postura rígida acerca de lo que es mejor, ya que lo mejor es lo que nos conviene en cada momento para evolucionar y caminar hacia el pleno desarrollo de nuestro potencial humano..

Puede que los y las que están en el proceso más puristas vegano, crudívoro o macrobiótico se ofendan a veces por la aparición de ciertos alimentos proscritos por su dieta, ideología, creencias o contrarios a sus necesidades personales en ciertas webs o blogs. Al respecto, opino que lo que le sienta bien a una persona en un determinado momento de su vida puede no sentarle tan bien a otra persona distinta. De hecho, no creo que una determina corriente alimenticia sea “la mejor”, ni en las dietas milagro, ni en las que prometen curación ya que en la curación influyen numerosos factores a parte de la dieta (que es muy importante, sí, pero no suficiente en la mayoría de los casos). Esto no significa que los alimentos estén desprovistos de propiedades “medicinales”, beneficiosas. Tampoco significa que no se tenga que ser estricta en un momento dado para conseguir un determinado objetivo de salud o de desarrollo personal.

No hay alimentos naturales y ecológicos nocivos, pero sí un alimento u otro tiene efectos diferentes en cada persona según su condición de salud y según se combinan con otros alimentos.

Así, los tomates, en la dieta mediterránea aportan vitamina C, refrescan (calman y limpian el exceso de calor en el hígado), son sabrosos y pueden ser un ingrediente adecuado para reducir acumulaciones de grasa en el cuerpo para una persona que no tenga problemas de huesos (se sabe que sus hojas son tóxicas y provocan artritis, y que los frutos contribuyen a crear rigidez en articulaciones y músculos), enfermedades degenerativas, tendencia a crear calcificaciones (depósitos de calcio en órganos, arterias, etc.) o problemas de acidez. Y al igual que los tomates, el resto de los alimentos sin procesar tienen sus características propias, aconsejables o no según cada persona y momento.

A mi parecer, nada es inamovible o igual para toda la vida y lo que puede estar llevando una persona a decantarse por una dieta u otra en un determinado momento, depende de cual es su condición o estado energético. Así, las personas muy yin querrán yanguizarse, y las personas muy yang, sentirán la necesidad de yinizarse.

El tipo correcto de alimentación es aquel que nos permite alcanzar nuestro máximo potencial de salud, ser todo lo sanos que nos permiten nuestros genes y constitución. Nos ayudará a ser lo más y mejor que podamos ser; no nos obstaculizará el desarrollo, pero no nos hará ser más de lo que podemos ser. El tipo equivocado de alimento hará el papel de dique o represa, desviando el crecimiento y frustrando nuestro desarrollo. En otras palabras, será activo en crearnos problemas y “nos hará enfermizos.”

Al efectuar cambios en la dieta hemos de tener claro que dentro de cualquier corriente alimenticia también van a haber cambios y reajustes periódicos en la forma de comer según van cambiando nuestras circunstancias personales y nuestra condición. Y ante cualquier dolencia o cualquier enfermedad, es positivo plantearse qué reajustes y cambios en el estilo de vida, pensamientos, creencias, actitudes, y por supuesto en la alimentación y disciplinas físicas se han de llevar a cabo.

A qué dieta cambiar?

1. Si demasiado yin

1.1- a causa de alimentos crudos, zumos: yanguízate con cereales integrales, legumbres, verduras. Toma sopas de miso.

1.2- a causa de azúcar refinado, alcohol o drogas: yanguízate tomando mucha verdura, algo de cereales, legumbres y proteínas. Evita el exceso de sal. Toma algo de umeboshi.

1.3- si has seguido una dieta vegana estricta durante mucho tiempo y te sientes cansada o con poca vitalidad: incorpora algo de pescado, toma más salteados.

1.4- si has seguido una dieta crudívora y sientes frio y debilidad: hazte amiga del hornillo y empieza a tomar guisos con legumbres o seitán, comida “de la mamá” (sustanciosa y nutritiva)

2. Si demasiado yang

2.1- a causa de carne, huevos, embutidos: adopta una alimentación vegetariana o vegana

2.2- por una dieta macrobiótica estricta (contractiva) mucha sal o grasa: yinízate con ensaladas, algún zumo, más fruta cruda y flexibilízate con ejercicio físico suave y lúdico.

Cómo desarrollar la intuición que nos guía en los cambios

Documentarse sobre nutrición, conociendo la energética de la alimentación, y observar los efectos de los alimentos en el propio organismo es un primer paso. Todo el mundo puede saber si algo le sienta bien o mal.

Cuanto más natural e integral sea lo que comemos, menos necesidad de tomar productos no naturales tendremos, e incluso, cuando el organismo está limpio, si algún día nos metemos en la boca algo con químicos, colorantes u otros, lo notaremos enseguida y lo rechazaremos sin esfuerzo. Nuestra vida se encauzará entonces hacia ambientes libres de tóxicos

Ante todo hay que aprender a distinguir lo que necesitamos realmente y lo que pueden ser antojos. Observando hacia qué tipo de extremos nos sentimos atraídos, podremos conocer más acerca de nuestra condición interna (contraída, tensa, rígida o al contrario dispersa, laxa, con poca voluntad…) y recurrir tanto a la alimentación como a otras herramientas para re-equilibrarnos.

Practicar la observación no es difícil. Basta con buscar un momento cada día (o varios momentitos a lo largo del día) para sentarnos y sentirnos. Entonces nos podemos preguntar: “¿Es esto o aquello adecuado para mi ahora?” Y la información viene, clara y directa.

Responsabilizarnos de nuestra propia alimentación, cocinar al menos una vez al día y sobretodo comer con gozo, deleite y evitando culpabilidades es fundamental. Si no existen libertad de elección, flexibilidad mental y paz emocional a la hora de comer, no sirve de nada tomar alimentos puros y ecológicos ya que la rigidez, el miedo y la culpabilidad son altamente tóxicos.

¡¡Buen provecho!!

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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¿EN QUÉ DIFIERE LA MACROBIÓTICA DE OTROS SISTEMAS DE ESTUDIO DE LA VIDA?

Este escrito de Fred Pulver, con el que coincido en opinión, demuestra que la macrobiótica, usada a través el Principio Único como fundamento, no es una doctrina rígida ni se puede encasillar en pautas intelectuales concretas para todo el mundo. La aplicación del Principio Único según una practica el estudio de una misma y se observa como persona con características particulares hace de la macrobiótica una práctica que se amolda a las propias necesidades para ayudarnos a estar mejor en cualquier momento y en cualquier lugar.

Alguien me ha hecho una buena pregunta:

– ¿Por qué no llamar la macrobiótica “estilo de vida saludable?

La macrobiótica se ha construido en base al estudio y a la aplicación del Principio Unificador. Esto es importante y exclusivo de la macrobiótica. Otros caminos que no están basados en este principio pueden funcionar para algun@s, algunas veces, pero no siempre. Cuando se aplica correctamente, creo firmemente que la macrobiótica puede funcionar para tod@s, en cualquier lugar y siempre.

problema es que solo un@s poc@s se toman el tiempo de estudiarla con profundidad para poder alcanzar el punto en que llega a funcionar siempre. De todos modos, si lo que deseais más que cualquier otra cosa es la verdadera libertad, libertad es lo que encontraréis al final de vuestro estudio y práctica de la macrobiótica, y así mismo, también encontraréis salud y paz en el Orden del Universo.

La macrobiótica se define como “el estudio de cómo vivir una gran vida”. Ésta es una linda sinópsis de lo que es la macrobiótica, y de que el nombre que le dio Ohsawa fue una buena elección.

A continuación, expondré algunas características particulares que hacen de la Macrobiótica un estilo de vida único:

1) La macrobiótica se ha construido en base al estudio y a la aplicación del Principio Unificador. Ésta es la diferencia fundamental, importante y exclusiva de la macrobiótica. Sin este principio-guía basado en el Orden del Universo, otras opciones podrán funcionar puntualmente en algunas personas, pero no en todas las personas, siempre.

2) Otros sistemas basados en conceptos intelectuales intentan establecer pautas rígidas para la selección y la preparación de los alimentos. La única norma que hay en la macrobiótica es que los alimentos seleccionados han de ser preparados de acuerdo con nuestras necesidades personales que están en constante cambio. Ésta es la razón por la que la macrobiótica funciona siempre para todo el mundo cuando se la ha entendido profundamente y se la aplica en base al cambio constante al que estamos sujetos.

3) La meta de la macrobiótica es conducir a todas las personas hacia la comprensión del Orden del Universo. Otros sistemas con fundamentos dietéticos están más basados en conseguir la salud que en esta meta propia de la macrobiótica. De hecho, la macrobiótica cree que el signo una salud verdadera es el reconocimiento del Orden del Universo y de la manera en que tod@ podemos vivir en armonía con él.

4) Ningún otro sistema dietético reconoce el valor y la importancia de los cereales integrales como alimento principal, y de las legumbres como segundo alimento más importante para el bienestar de los seres humanos que viven en zonas del planeta con climas templados y tropicales. Estos alimentos son relmente “la base de la vida” y son un soporte mucho más adecuado para el bienestar que el que puede aportar cualquier otro alimento.

5) Ningún otro sistema dietético contempla variaciones según el clima en el que vivimos, la estación del año, y la disponibilidad de alimentos cultivados en la propia localidad, ni tiene en cuenta la constitución y la condición de las personas al cocinar. Esta atención especial hacia las características individuales es también exclusiva de la macrobiótica. En macrobiótica no existe la premisa “una sola dieta para todo el mundo”, sino una comprensión profunda de como ir variando la dieta que elegimos y de ir variando también las técnicas culinarias de acuerdo con nuestras necesidades cambiantes.

6) La macrobiótica reconoce y agradece que las necesidades nutricionales de las personas cambien a lo largo de sus vidas. Ningún otro sistema permite que las dietas cambien, ni tampoco incluye pautas sencillas para poder ajustar nuestra alimentación a nuestras necesidades.

7) Ningún otro sistema es tan flexible como la macrobiótica, que no descarta nada. Al no estar fundamentados en el Principio Unificador que a su vez se basa en el Orden del Universo, otros sistemas no pueden ajustar con facilidad y flexibilidad la dieta, acomodándola a los cambios de condición en las personas.

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Publicado por Fred Pulver el 7 de Julio de 2011 en Facebook

Traducción: Agnès Pérez. 

LAS PROTEÍNAS EN LA ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA Y/O VEGANA

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Las proteínas forman los tejidos y los músculos e intervienen en la estructura y función de las células. Sus principales funciones son:
Función plástica: constituyen el 80% del peso seco de las células.
Función de control genético: las características hereditarias dependen de las proteínas del núcleo celular.
Función inmunitaria: los anticuerpos que intervienen en los fenómenos inmunitarios son proteínas.
Función reguladora: las enzimas y algunas hormonas, son de naturaleza proteica.

Las encontramos en las legumbres, frutos secos, cereales, seitán (gluten de trigo), en la soja y sus derivados como: el tofu, miso, tamari, tempeh, etc, en la carne, el pescado, los huevos y los lácteos.

Actualmente, la ciencia de la nutrición busca concienciarnos de la importancia de seguir una alimentación basada en el consumo de hidratos de carbono y grasas no saturadas como fuente principal de energía, verduras, frutas y otros alimentos complementarios, y nos da la opción de elegir entre diferentes tipos de proteína.

Hace bastantes años, cuando aún no existía el nivel de desarrollo industrial, científico y mecánico (es decir, cuando no disponíamos de todos los aparatos eléctricos que suplen ciertas funciones mecánicas de nuestro cuerpo, como por ejemplo, subir escaleras, desplazarnos andando o en bici, etc…) de hoy en día y las profesiones de las personas eran más activas (más físicas, ligadas al campo, etc…), las necesidades de proteína eran mayores que las actuales y no obstante, en aquellos tiempos, su consumo era menor.

Un nivel de actividad más sedentario requiere de una menor cantidad de proteínas, mientras que las profesiones o actividades más físicas hacen que el cuerpo nos pida más proteínas. Aún así, según la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud), un deportista no tiene que abusar de la ingesta en proteínas, pero sí aumentar el consumo de cereal y grasas que son los nutrientes que le aportarán más resistencia.

Por otro lado, las necesidades de proteína varían en función del sexo (los hombres necesitan una ingesta superior a la de las mujeres), para los/as lactantes, niños/as y adolescentes o embarazadas.

Hemos de relacionar actividad física o intelectual, sexo, clima y condiciones particulares para determinar cuánta proteína necesitamos.
En general, para adultos/as se recomienda unos 0´75 Gr de proteína al día por Kg de peso corporal.

 

EXCESO DE PROTEÍNAS:

El 75% de las proteínas que se ingieren hoy en día son de origen animal. Hace apenas un siglo este porcentaje no llegaba al 20% que es la cantidad aproximada correspondiente a las necesidades de nuestro organismo. Actualmente se consumen proteínas en una proporción 2 ó 3 veces mayor a las necesidades de nuestro organismo, con las repercusiones que este hecho tiene para el mismo. Las proteínas son un alimento de difícil digestión. Son las que más energía utilizan para su descomposición y asimilación, de manera que, si hay un excedente, provocan que, en lugar de ser portadoras de energía, la consuman.
Las carnes, por ejemplo, contienen una elevada proporción de purinas que se transforman en ácido úrico. Paralelamente, ésta acidificación de la sangre ha de ser neutralizada por nuestra reserva alcalina (Ca., Mg.,…) con la consiguiente desmineralización que esto implica, ya que, para compensar esta acidificación en la sangre, el organismo roba de los huesos minerales básicos y se acorta y acelera la respiración para eliminar el exceso de CO2 producido también por el exceso de acidez.
También a principios de siglo, las grasas representaban sólo el 20% de las calorías ingeridas. En la actualidad, aproximadamente el 40% de las calorías que se toman provienen de las grasas, y de éstas, un 70% son de origen animal, es decir, son grasas saturadas, llamadas así mismo “grasas duras”,
muy perjudiciales para el organismo humano.

Nuestra alimentación condiciona nuestro estado físico, pero también determina nuestro estado mental y emocional, que no puede ser adecuado con excesos ni tomando alimentos extremos. Las tendencias dietéticas generales (al margen de cualquier corriente alimenticia) se encaminan hacia un mayor consumo de pescado y de proteínas vegetales, que están bastante olvidadas en nuestra dieta cotidiana aunque aportan grandes beneficios al organismo.

El veganismo (no consumo de cualquier tipo de proteína animal ni uso de cosméticos que han sido testados en animales ni uso de ropa hecha con pieles) se está extiendo cada vez más en todo el mundo y puede ser una buena opción si se practica de manera equilibrada y no existe un historial de carencias nutricionales ni una condición muy yin. De cualquier manera, si se opta por el veganismo, sea por motivos de salud, consciencia, políticos o porque no apetece en absoluto comer animales, se ha de tener la certeza de que no se están agotando las reservas de B12 ya que esto podría acarrear una anemia.

La combinación en la misma cocción de una legumbre con un cereal integral asegura el aporte de todos los aminoácidos esenciales. El arroz con lentejas o “amb fesols i naps”, la olla de garbanzos y la “cassoleta de llamàntol amb mongetes”, son solo un ejemplo de las raíces de nuestra cocina tradicional, basada en platos que nos aportan fuerza vital y alegría al paladar.

COMPATIBILIDADES DE OTROS ALIMENTOS CON LAS PROTEÍNAS:

A nivel general, es más adecuado consumir un solo tipo de proteína por comida (diferente en cada menú), y, en caso de necesitarla realmente, tomar la proteína animal al medio-día ya que así descansaremos mejor por la noche.

Las legumbres, si se mezclan entre sí provocan gases, pero sí se puede mezclar una legumbre y un poco de pescado.
Al tomar pescado, lo acompañaremos de una buena ración de ensalada y/o verdura verde al vapor para que resulte más digestivo y equilibrado.
Si tomamos solo proteína de origen vegetal, tendremos que esperar a hacer la digestión para tomar fruta ya que esta combinación provoca fermentaciones. También debemos tener en cuenta que las legumbres, ingeridas en grandes cantidades resultan indigestas. Por tanto, es imprescindible cocinarlas largo tiempo, y, al igual que otras proteínas consumirlas según la cantidad que realmente necesita nuestro organismo. Una buena combinación para la proteína vegetal sería la siguiente:

75% Cereal integral+ 25% proteína vegetal = carne
73 % Cereal integral + 25% proteína vegetal + 2% sésamo = + que carne

ALTERNATIVAS A LA PROTEÍNA ANIMAL:

Disminuir el consumo de proteína animal implica sustituirla por otras proteínas, que resultan también suculentas y con las que podemos elaborar platos nuevos y experimentar con este cambio a nivel de salud física y emocional. Al cabo de unos meses tomando menos proteína animal y más legumbres nos notaremos menos cansados/as, más relajados/as, de mejor humor y con bastante menos agresividad. ¡¡Probad a ver qué pasa!!

Algunas sugerencias:
Azuki: Es una legumbre pequeña y rojo oscuro brillante, de elevado contenido en proteína.
Lentejas
Soja negra
Garbanzos
Judías (pintas, frijoles, blancas, garrafón…)
Habas
Soja verde
Guisantes
Tofu: derivado de la soja que se vende fresco. Es importante saber darle sabor al cocinarlo pues tal cual es insípido, pero con un poco de creatividad resulta delicioso, muy sano y digestivo ya que no contiene grasas. Es una buena fuente de calcio, apto para celiacos y diabéticos.
Tempeh: derivado de la soja fermentada, es muy rico en vitamina B12.
Seitán: gluten del trigo, contiene un 24,7% de proteína.
Frutos secos

Por último, reiterar que el equilibrio lo encontramos en una dieta variada que nos aporte todos los nutrientes que necesitamos.

Os propongo unas recetas a base de proteína vegetal para animar a las personas que aún no las han probado.

RECETAS CASERAS:

Falafel y hummus:

Hummus (paté de garbanzos): Una manera de transformar las legumbres es hacer patés o croquetas.También podemos guisarlas o consumirlas en ensalada o en sopa.

Ingredientes: 250 de garbanzos secos, 10cm de alga kombu, 2 c/soperas de tahin (mantequilla de sésamo), 1 diente de ajo, comino molido, zumo de limón, aceite de oliva, sal marina

Remojar los garbanzos durante 8h con el alga (el uso de kombu para hervir las legumbres las hace mucho más digestivas).
Colocar el alga en el fondo de la olla a presión y las legumbres (desechando el agua de remojo). Añadir agua, una pizca de sal, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 2h.
Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.Triturar los garbanzos con un poco de agua de cocción, el zumo de limón, comino, 1 cucharada de tahin y 1 diente de ajo.
Añadir un chorrito de aceite de oliva por encima al servir.

Falafel (croquetas de garbanzos):

Ingredientes: 250 gramos de garbanzos secos, 1 cebolla morada, 2 dientes de ajo, cilantro y perejil fresco (al gusto), 1 c/c de comino molido, ½ c/c de canela en polvo, 1 c/c de pimienta negra recién molida, 1 c/c de pimentón picante (o agridulce), 1 c/c de levadura en polvo, 1 c/p de harina de garbanzos y la suficiente para el rebozado, 1 c/c de sal y aceite de oliva.

Los garbanzos deberás ponerlos en remojo unas 24 horas antes de hacer uso de ellos ya que deben estar tiernos pues se trituran sin cocer. Escurrirlos y retirar la piel.
Triturar primero los garbanzos con la batidora, añadir la cebolla, los ajos y volver a triturar. Finalmente añadir el resto de ingredientes, mezclar bien y pasar el preparado del falafel a un cuenco para dejarlo reposar en el frigorífico una hora o dos.
Pasado este tiempo formar bolas, hamburguesas o croquetas. Rebozar con la harina de garbanzo y freír en abundante aceite hasta que estén dorados y crujientes. Al retirar los falafel de la sartén, ponlos sobre papel absorbente para desechar el exceso de aceite.
Servir el falafel y el hummus con una ensalada variada, acompañándolos con pan de pita o chapatis (pan finito sin levadura).

Canelones de seitán:

Para quienes conozcan ya el seitán y para los que se atrevan a cambiar esquemas. Es un plato completísimo y muy sabroso.

Para el relleno: 1 paquete de seitán rallado o triturado, 3 zanahorias ralladas, 1 taza de champiñones picados, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo picados, 2 hojas de laurel, perejil picado, aceite de oliva, sal

Sofreír la cebolla, ajos en aceite de oliva y añadir el laurel y una pizca de sal. Cocinar durante 10mn a fuego medio. Añadir la zanahoria, los champiñones y el seitán y seguir cociendo hasta obtener una masa. Añadir el perejil y mezclar.

Bechamel: Leche de soja, Cebolla rallada, Harina integral tamizada
Nuez moscada
Aceite de oliva
Sal
Cobertura: Almendra rallada o queso rallado

Sofreír la cebolla en aceite de oliva y una pizca de sal hasta que esté tierna y traslúcida, agregar leche de soja y diluir harina. Sazonar con nuez moscada. Remover hasta que quede una salsa espesa. Si se hacen grumos, se puede pasar por la batidora.

Elaborar los canelones:
2 pq de canelones

Hervir en abundante agua con sal los canelones. Cuando estén hechos, dejarlos sobre un trapo húmedo.
Untar una fuente con un poco de aceite de oliva.
Rellenar los canelones con el seitan, hacer rollitos y colocarlos en la fuente.
Recubrir con la bechamel.
Espolvorear con almendra rallada o queso rallado.
Hornear 5-10mn.

Barritas crujientes de frutos secos:

 

 Un buen postre o un tentempié muy energético que agrada a la mayoría de las personas por su sabor dulce y textura crujiente, además de aportar calcio y fósforo.

Sésamo tostado
Pipas de calabaza tostadas
Pipas de girasol tostadas
Almendras
Avellanas
Piñones
Pasas de corinto
Ralladura de naranja
Melaza de arroz

Mezclar las semillas y los frutos secos, añadir la ralladura de naranja y cocinar con la melaza removiendo hasta que quede una masa compacta. Sin que se enfríe, extenderla sobre el mármol de la cocina con el rodillo y cortarla en barritas. Mantener las barritas sobre una rejilla (la del horno, por ejemplo) hasta que se enfríen.

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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Alimentación, nutrición, energía y cómo aprovechar las circunstancias que nos trae la vida desde la visión del Principio Único

Hace más de 2000 años, Hipócrates escribió: “Cada una de las sustancias de la dieta de una persona actúa sobre su organismo, y lo cambia de algún modo, y de estos cambios depende toda su vida, ya esté sana, enferma o convaleciente”.

De estas palabras se deduce fácilmente que no nos va a afectar del mismo modo tomar un cuenco de arroz integral que un vaso de vino. Ambas sustancias tendrán un efecto físico y bioquímico en nuestro organismo y también un efecto energético diferente, variando estos efectos según la persona que está tomando la sustancia en la misma cantidad.

El alimento físico es una necesidad básica. Sin él nuestro organismo empezaría a depurar tanto, que a partir de unos meses sin comer podríamos incluso vernos privados/as de la maravillosa vida. Y de hecho, comer es un tema que siempre tenemos en mente, quizás por instinto de supervivencia. También  existen otros tipos de alimento como el oxígeno y la energía. Podemos contar a los seres vivos que se nutren solamente de energía, prana o ki, aunque sutilmente todas las personas junto con la comida diaria también nos nutrimos de energía vital o cósmica, de nuestro ambiente social y familiar, de nuestros propios pensamientos conscientes e inconscientes, de los de los demás…

Las proyecciones mentales o creencias tienen una gran influencia en nuestro bienestar, ya que por muy limpio y ecológico que comamos o sigamos la dieta estándar macrobiótica, si se nutren pensamientos o creencias limitantes, si una persona no se responsabiliza de las situaciones difíciles que vive, reconociéndose la causante de estas situaciones, se estancará en el arquetipo de la víctima o en sus límites auto-impuestos. Sin embargo, cuando se observa lo que la vida depara y se adopta una postura responsable de las propia vida y de los propios actos, se observan los conflictos que van surgiendo y nos comprometemos con la voluntad de auto-superación, se nutre una espiral de movimiento hacia la atracción de circunstancias cada vez más favorables.

También influyen el ambiente y el lugar en que trabajamos y nuestro círculo de amistades en nuestro nivel de energía, salud y manera de ser. A menudo vienen a consulta personas que llevan tiempo “comiendo bien” pero no acaban de sentirse bien debido a influencias energéticas externas. Nos influye el estado energético de quienes viven con nosotros (padres, hijos…), de nuestra pareja, sobre todo si dormimos a diario con ella. Si ésta no se cuida o tiene problemas y si no se saben poner límites sanos, el estado debilitado o insano de la pareja puede arrastrar energéticamente. Trato con muchas personas que están viviendo estas circunstancias sin ser conscientes de ello. Influye dónde vivimos. Es muy diferente el impacto que tiene en nosotros la energía de una gran ciudad al impacto de la energía de un pueblo en el campo.

Por ello, deberíamos de reflexionar sobre qué nos conviene y elegir los alimentos de los que se compone nuestro “menú” físico o energético y al elegirlos realmente, abrimos las puertas a todo un proceso de toma de conciencia y aumento de la misma.

La respiración consciente, la comida consciente y los patrones de pensamiento y conducta conscientes e inconscientes son los alimentos pilares de nuestra evolución: física, mental, emocional y espiritual. Según el modo en que los seleccionamos en base a nuestras necesidades o perpetuamos su consumo , pueden hacernos evolucionar o llevarnos a una degradación más rápida.

Nuestros alimentos y el aire que respiramos nos construyen, van a nuestras células y sangre, potencian nuestra salud individual y la de nuestro entorno más inmediato, afectan a la constitución de nuestros tejidos, órganos y sistemas corporales. Cuando estamos creando una mayor conciencia y mejoría personal, también estamos contribuyendo a una mayor conciencia y mejora planetaria y universal.

No es  lo mismo alimentarse que nutrirse.

 La alimentación es el proceso mediante el cual tomamos sustancias del medio externo y las incorporamos como sustancias propias para poder así cubrir las necesidades energéticas y materiales de nuestro organismo.

La nutrición comprende el conjunto de procesos mediante los cuales diversas sustancias químicas contenidas en los alimentos se incorporan a los tejidos de nuestro organismo.

Podemos decir que la nutrición empieza donde acaba la alimentación, aunque va mucho más allá del alimento físico. Las personas no sólo somos un cuerpo físico. Esto lo vienen demostrando todas las medicinas milenarias que describen tanto sistemas orgánicos como sistemas energéticos (o diferentes cuerpos-envolturas o koshas como la medicina ayurvédica) y actualmente, producto del aumento de la sensiblidad derivada del cambio de consciencia colectiva, son cada vez más numerosas las personas que perciben las vibraciones sutiles ya sea con el sentido de la vista (ven el aura o campo etérico que también se puede apreciar con la ayuda de una cámara Kirlian),, captan las vibraciones mentales (telepatía) o son capaces de sentir con mayor o menor intensidad la energía vibracional de otras personas, de casas, lugares naturales, etc.). De esto, se aprecia claramente que la energía sutil coexiste con niveles más tangibles o físicos.

La nutrición es el mayor aprovechamiento de los nutrientes. Así, los que nos aporta el arroz blanco, son diferentes de los que nos aporta el arroz integral. Y también la energía. Prueba de que el arroz integral es un alimento vivo, es que germina cuando se planta, mientras que esto no sucede al plantar un grano de arroz blanco.

Del mismo modo, un grano de arroz blanco, tiene una energía vibracional mucho más baja que un grano de arroz integral porque ha sido seccionado, partido, refinado. Por tanto, el efecto de un tipo de arroz u otro sobre nuestro campo etérico es diferente. Cuidado con los cereales integrales se dudosa procedencia o precocinados y envasados al vacío, que carecen de esta energía vibracional alta pues llevan días empaquetados y en neveras. estos alimentos precocinados no nos aportan vitalidad y es fácil que las personas que los consumen se sientan cansadas y con poco empuje en la vida.

¡Si quieres aumentar tu luz, come alimentos con luz propia! ¡Pon luz en tu plato!

 Pero, ¿por qué una misma sustancia en la misma cantidad afecta de manera diferente a cada persona? La respuesta es evidente: porque cada persona tiene una constitución y una condición diferente. Así como ciertas personas toleran bien una cantidad moderada de alcohol, a otras, beber la misma cantidad de alcohol les crea trastornos de la personalidad (o problemas mentales).

Estudiar el Principio Único, que se refiere a la interacción de las dos energías opuestas y complementarias yin / yang ayuda a entender con claridad cómo nos afecta o nos puede influir ingerir ciertos alimentos, los diferentes estilos de cocción, y también sus combinaciones.

Si logramos observar todas las manifestaciones del Universo en términos de yin y yang, además de saber qué podemos comer y cómo podemos cocinarlo para contribuir a un mayor equilibrio personal o de nuestra familia, también seremos mejores psicólogos, ya que la comprensión del Principio Único ayuda a discernir por qué atraemos (o repelemos) ciertas circunstancias (por ejemplo, ¿Por qué se atrae un accidente o una enfermad? ¿En qué energía estábamos vibrando cuando los hemos atraído?), o, ¿Por qué nos sentimos atraídas por ciertas personas? (relación compatibilidad y complemento o yin atrae yang (y viceversa) / gran yin atrae pequeño yin / gran yang atrae pequeño yang), o se dan choques de carácter entre dos personas (yin repele a yin / yang repele a yang / gran yin repele gran yang) o de repente dejamos de sentir atracción por nuestra pareja (¿Hemos estado demasiado tiempo juntos y ya no hay polaridad energética? ¿Hemos cambiado de vibración personal y esto nos ha alejado?).

George Ohsawa afirmaba que la comprensión del Principio Único nos puede acercar al Juicio Supremo y a la Libertad Infinita ya que con su perspectiva energética, dejamos de interpretar fenómenos y circunstancias de la vida desde el ego y nos podemos situar como observadores de dichos fenómenos desde una  consciencia sin juicios más elevada, con ecuanimidad.

Para llegar a esta comprensión, los primeros pasos se han de centrar en el cambio de calidad de nuestros alimentos cocinándolos para mejorar nuestra condición, cambios en el estilo de vida apartando de ella todo lo que nos estanca o impide nuestra evolución, en el estudio de diferentes fuentes filosóficas y científicas sin olvidar el estudio del sí-mismo y la entrega de nuestra voluntad dual a una voluntad superior con la que vamos a fluir hacia la realización de nuestros objetivos de vida y quizás nos aporte algún día esa Libertad Infinita, Kaivalya en sánscrito, cuyo significado es ”unidad” o conciencia absoluta y  liberación del karma o de las reacciones de las acciones.

Artículo escrito por Agnès Pérez©. Lo puedes compartir desde esta página. Si deseas usarlo para cualquier otra web o revista, por favor, contacta conmigo.

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La paz es el arte de equilibrar el yin y el yang

De entre todos los alimentos integrales, los granos de cereales integrales, salvajes o cultivados, son la forma más equilibrada de nutrición, y en cualquiera de sus diferentes variedades han constituido la base de la alimentación de la humanidad durante milenios, y hasta en nuestros tiempos modernos, han sido consumidos como comida principal en todo el mundo. Todas las civilizaciones previas a la era moderna actual reconocieron que los cereales integrales son el pilar o sostén de la vida, y que los diferentes tipos de granos, de cultivos, de estilos de cocción, y otras formas de preparar los alimentos dan lugar a la maravillosa diversidad y riqueza cultural humana y social. El arroz y el mijo fueron los alimentos principales del Este; el trigo, la avena y el centeno lo fueron en Europa; el trigo sarraceno, en Rusia y en el centro de Asia, el sorgo y el mijo en África, la cebada y el trigo en el Centro-Este; y el maíz en América.

La conexión entre los cereales integrales y la paz fue fundamental en las filosofías tradicionales. En el Lejano Este, el ideograma que representa la palabra “paz”-wa– está formado por los ideogramas “grano” y “boca”:

Nuestros antepasados sabían intuitivamente que una dieta basada en un predominio de granos y de vegetales creaba una mente pacífica y una sociedad pacífica. El Tao Te King, los tratados clásicos de Confucio, y las Upanishads, entre otros contienen esta sabiduría.(…).

Las costumbres modernas se refieren habitualmente a la paz como una tregua entre conflictos bélicos. No obstante, en su origen, esta palabra tiene un significado mucho más amplio. La palabra inglesa “peace” proviene del latín “pax” y da significado a un acto de consentimiento entre dos opuestos. Asimismo, las palabras “pacto” y “compacto” derivan la misma raíz que “paz” y también significan “consentimiento”. La paz es un equilibrio dinámico entredos fuerzas opuestas semejantes.

La verdadera paz es una unión armoniosa de opuestos, no solo la simple cesación de conflictos. Es un estado activo y creativo en el que las diferencias individuales se unifican como parte de un todo más amplio.

En el Lejano Este, existió una comprensión dinámica de la paz en comparación con los tiempos actuales. La paz se concebía como un equilibrio entre el yin y el yang- las dos fuerzas antagónicas y complementarias que constituyen todos los fenómenos. Por ejemplo, en el libro de las mutaciones o I Ching. Hay un hexagrama para “paz”, T’ai, que combina trazos yin y yang en perfecta armonía.

Los comentarios de Confucio son:

PAZ: “los pequeños comienzos, los grandes acercamientos. Buena fortuna. Éxito”.

De este modo el cielo y la tierra se unen, y todos los seres participan de esta unión.

Los y las que se hallan más arriba y los y las que están más abajo se unen, y se convierten en una sola voluntad.

El principio luminoso (yang) se sitúa debajo de lo sombrío (yin). La fuerza está debajo y la devoción arriba; el ser superior está arriba y el inferior abajo”.

El significado de paz (shalom) se ha descrito en la tradición Judeo-Cristiana en “The Interpreters’ dictionary of the Bible” como:

“El estado de integridad que poseen las personas o grupos, que tiene que ver con la salud, prosperidad, seguridad o con la integridad espiritual de los convenios. En el (Antiguo Testamento) no se hace una distinción particular entre estas categorías, la paz militar o económica es similar a la salud física o espiritual del individuo”

En un sentido más amplio, más universal, la paz y la salud son lo mismo. La paz y la felicidad son inseparables. La paz individual y la paz social son una. En un sentido más práctico, la paz se refiere no solo a conseguir el equilibrio entre EEUU y la Unión Soviética, entre árabes y judíos, entre hindues y musulmanes, entre irlandeses protestantes e irlandeses católicos, y entre otras partes opuestas. La paz atañe al equilibrio entre todos los aspectos de nuestras vidas cotidianas. Incluye equilibrar el frío del invierno con el calor del verano, equilibrar las horas de actividad durante el día con las horas de descanso por las noches y equilibrar la cantidad y la calidad de los alimentos y bebidas que consumimos cada día con los que consumimos durante las vacaciones, en fiestas y en otras ocasiones especiales. De hecho, cuanto más nos reflejamos en nuestra existencia, más nos damos cuenta de que la naturaleza de la cual somos una pequeña parte constituyente está hecha por numerosos opuestos. No solo estamos constantemente equilibrando estos factores opuestos, consciente o inconscientemente sino que estos factores están cambiando constantemente. Y esto crea eventualmente una dinámica de opuestos. El verano cambia al invierno, la juventud cambia a la madurez, la acción cambia al descanso, la montañas cambian a valles, la tierra cambia a los océanos, el día cambia a la noche, el odio cambia a amor, los ricos y poderosos declinan, los pobres y dóciles prosperan, la guerra cambia a paz, enemigos empedernidos se vuelven amigos, las civilizaciones tienen auges y caídas, las especies aparecen y desaparecen, la vida cambia por la muerte y nuevas vidas, la materia cambia a energía, el espacio cambia a tiempo, las galaxias aparecen y desaparecen.

Provenientes del Uno Infinito o Dios, yin y yang son las fuerzas eternas que gobiernan todos los fenómenos, visibles e invisibles, individuales o grupales, particulares y totales, pasados y futuros. Conocer los principios y las leyes del cambio es alcanzar el Árbol de la Vida, entrar en el Reino del Cielo, llegar a la Paz Perfecta. Cuando conocemos estos principios y leyes, todos los conceptos espirituales y religiosos, todas las ideas científicas y filosóficas y todos los esfuerzos individuales y sociales se unifican y se entienden como aspectos complementarios de un todo más amplio. Estas fuerzas y tendencias son una brújula que nos capacita para darnos cuenta del orden y de la armonía que existe a todos los niveles. Conociéndolas podemos cambiar la enfermedad en salud, la tristeza en alegría y la guerra en paz.

(Traducido por Agnès Pérez del libro de M. Kushi: “One peaceful World”). 

ALIMENTOS PERMITIDOS Y ALIMENTOS PROHIBIDOS EN LA MACROBIÓTICA

¿Por qué algunos alimentos no forman parte de la dieta macrobiótica?

En primer lugar, es útil recordar que no hay una “dieta macrobiótica” y por lo tanto no hay nada que no es parte de ella. La macrobiótica es  entender cómo todas las cosas, incluyendo lo que comemos  tiene una influencia en nosotros. Como resultado de este enfoque “macrobiótico” y de la comprensión de la vida, se han sugerido algunos hábitos de alimentación y  dietéticos para mejorar la salud y prolongar la vida.

La razón por la cual un alimento específico no puede incluirse dentro de las pautas macrobióticas  se basa en su influencia global y en el efecto que un alimento puede tener en relación con estar cada vez más saludable. La misma cantidad de un mismo alimento no tiene el mismo impacto en todas las personas ya que cada uno de nosotros tenemos una constitución y una condición diferentes. Por eso, no hay alimentos prohibidos sino desaconsejados según los objetivos de salud o vida que tenemos. Tomarlos o no modificará nuestro estado energético dirigiéndonos hacia una mayor o menor salud y energía más o menos equilibrada. No hay alimentos buenos o malos sino aconsejables o desaconsejables según nuestro estado personal en un momento determinado.

George Ohsawa  usaba el Principio Único para ayudar a entender mejor cómo nos influyen todas las cosas en el universo  y cómo éstas influyen en todos los fenómenos. Lo hizo usando los términos relativistas “yin”y “yang” como una manera de empezar a entender cómo el cambio y el movimiento ocurren en el universo y como una manera de conectar los eventos aparentemente dispares que aparecen juntos. De esta manera, por ejemplo, e históricamente hablando, Ohsawa, Michio Kushi y otras personas han promovido durante mucho tiempo la importancia y la influencia de los alimentos en nuestra vida cotidiana, especialmente en el papel de la salud y la enfermedad.

Phiya Kushi comenta sobre los edulcorantes: la miel, especialmente si se come en exceso, puede producir resultados no deseados, pero, por supuesto, los resultados pueden variar según la persona  ya que todos somos únicos. Además, todos tenemos diferentes opciones disponibles para nosotros cuando se trata de diferentes edulcorantes que van desde los edulcorantes artificiales y azúcar refinado a la miel, jarabe de arce, azúcar de remolacha y maltas a base de cereales, y cada uno de éstos producen efectos diferentes sobre todo cuando se consumen en exceso. Elegir qué comida es más beneficiosa para nosotros, desde una dialéctica macrobiótica es, obviamente, la que no nos afecta negativamente (o nos afecta positivamente a la mayoría) en grandes cantidades y durante períodos más largos de tiempo.

Por experiencia, la miel, si se come en exceso puede causar dolores de cabeza crónicos, así como otros problemas más serios. Es “más seguro” elegir el jarabe de arce o edulcorantes a base de cereales que  miel ya que su impacto es menor aunque similar. De hecho, los edulcorantes a base de cereales, si se consumen en exceso puede causar, por ejemplo, hinchazón de los pies, entre otras cosas. Pero como todos somos diferentes, cada uno de nosotros debe explorar y descubrir sus propios límites ( “non-credo”) y observar los efectos de no sólo lo que comemos, sino de todo lo que nos afecta . Es importante que consultes la clasificación general de los alimentos aquí antes de proseguir leyendo este artículo y que hayas leído los enlaces anteriores picando las palabras en negrita .

A continuación, tomo como referencia una nueva clasificación que subdivide de más yin a menos yin y de menos yang a más yang los diferentes grupos de alimentos (por ejemplo: EDULCORANTES en: azúcar (lo más yin), miel (sigue siendo muy yin pero un poco menos que el azúcar), mirin (un poco menos yin que la miel), melaza (siendo un yin extremo, es el edulcorante más yang), etc .

Esta clasificación se hace en función de efecto expansivo o contractivo en el cuerpo-mente, del tamaño, del color, del sabor, de la textura, de la época de maduración, de la composición bioquímica y más factores combinados de cada alimento.

[MÁS YIN]

Edulcorantes:

  • Azúcar blanco o moreno: Lo más yin
  • Miel – muy, muy yin
  • Mirin [yin extremo más yin], Jarabe de arce, Azúcar de coco, Zumo de frutas, tales como jugo de manzana, Fruta, cocinada o secos [el yin extremo menos yin]
  • Amazake,  Cebada malteada [más yin], Melaza de arroz integral [más yin aunque el menos yin de los edulcorantes]

Bebidas:

  • Las bebidas químicas que contienen azúcar o edulcorantes – son las más yin
  • El té que contiene colorante – muy yin
  • Café – extremadamente yin sin tostar, un poco más yang si está tostado
  • Leche de soja [extremadamente yin], Zumo de frutas , Todas las bebidas azucaradas , Champagne, Vino , Sake [extremadamente yin]
  • Cerveza –  [extremadamente yin pero menos que el champagne o el vino]
  • Té verde [más yin], Té Negro, Té de hierbas [más yin], Amazake [más yin pero menos que los anteriores]
  • Agua mineral –  [menos yin], soda (agua carbonatada), Agua (pozo profundo), Agua de manantial, Tomillo, Menta, Jugo de zanahoria, Caldo de verduras, Leche de arroz, Té de hoja bancha –  [Kukicha té ramita, menos yin que el bancha], Achicoria, Kokkoh  [menos yin]
  • Té Kombu [menos yang], Té de diente de león, Té de cebada tostado, Té tostado arroz integral, Té Mu, Yannoh (café Ohsawa) – [el más yan de los menos yang]
  • Té Sho-ban [yang], Té  de raíz de lotus, Té de raíz de bardana, té umeboshi, té de raíz de ginseng –  [el más yang]

Lácteos

[Todas la categorías de productos lácteos se omiten de las dietas base y de reajuste]

  • Yogur – el más yin
  • Crema agria – [yin extremo], Queso crema , Mantequilla , Leche, Camembert – [yin extremo pero menos ya que lleva sal], Gruyere – el menos yin de los quesos blandos
  • Roquefort – más yang ya que está curado con sal, queso Manchego curado – más yang aún ya que está curado más tiempo con sal
  • Leche de cabra – más yang que la de vaca

Grasas y aceites:

  • Margarina – la más yin
  • Aceite de coco – [yin extremo]
  • Aceite de cacahuete –  [más yin], Aceite de maíz, Aceite de oliva, Aceite de soja [más yin]
  • Aceite de canola [menos yin], Aceite de semilla de mostaza, aceite de girasol, aceite de sésamo, aceite de Colza,  aceite de cártamo – [menos yin]

Frutas, nueces y semillas [Las frutas son los más yin y semillas son las más yang de las tres categorías]

  • Piña – [las frutas tropicales son el yin más  extremo], Papaya, Mango, naranjas, Pomelo, Plátano, Kiwi, dátiles, uvas, Pasas, Aceitunas, nueces de Brasil, anacardo [los frutos secos tropicales son menos yin que las frutas tropicales pero siguen siendo muy extremos],
  • Pera [más yin], melocotón, albaricoques, Ciruelas, ciruelas pasas, Mandarinas, nectarinas, lima (las frutas de árbol son más yin que las frutas de tierra)
  • arándanos (menos yin), Sandía, Cantaloup, Moras [más yin], nueces de macadamia, pistachos, Avellanas, Cacahuete, pacanas, Avellanas, Almendras
  • castañas (menos yin), Piñones, Nueces, semillas de amapola, Fresa, Moras, Frambuesas, semillas de calabaza, Semillas de calabaza, Semillas de girasol, Semillas de sésamo negro [menos yin]

Algas marina (Verduras del Mar)

  • Nori [menos yin] • Agar Agar (kantén) [menos yin] • musgo de Irlanda [menos yin] • Dulse [menos yin] • Mar de Palm [menos yin] • Arame [menos yin] • Algas [menos yin] • Alaria [menos yin] • Mekabu [menos yin] • Mekabu [menos yin]
  • Wakame [menos yang], Kombu, Hijiki

Hortalizas y legumbres

  • Berenjena -[ extremadamente yin], Tomate, batata, ñames, Patata, shiitake, Pimiento , Frijoles (excepto judías azuki, que son más yang yin), Pepino,  Espárragos, Espinacas, Acelga , Alcachofa, brote de bambú / brotes, aguacates, Calabacín, calabaza de verano, brotes de alfalfa, okra, cebolletas, Coles de Bruselas [extremadamente yin]
  • guisante verde (más yin),  Lentejas , Col púrpura , Remolacha, Repollo blanco, col china, escarola, Kohlrabi, maíz en la mazorca, rábanos, redondo, hoja de diente de león, Lechuga, endibia, Cilantro,  Bok Choy, Perejil, Hojas de mostaza, Cebollino, Hojas de Col,  hojas de nabo, Brócoli, Coliflor,  Kale, Col verde, apio [menos yin]
  • Calabaza [menos yin], puerros,  Rábano, daikon , Ajo , cebollas,
  • nabos [menos yang), colinabo, Salsifíes, pastinacas, Zanahorias, bardana, Raíz de loto, raíz de diente de león , patata Jinenjo  (la más yang de las verduras)

Legumbres y derivados de legumbres

  • Leche de soja [extremadamente yin], Brotes de soja, soja,  Soja negra, Tofu, natto, Guisantes, Judías blancas.
  • tempeh [más yin),  judías  Pintas [más yin], Frijoles Negros, garbanzos , Habas, judías Mung, Lentejas, Azuki [menos yin]
  • Salsa de Soja (extremo yang] y Miso [extremo yang]

Cereales / Cereales y productos de harina

  • fideos ramen [menos yin], Somen fideos, Udon [menos yin]
  • Arroz grano largo [el más yin de los arroces),  galletas de trigo, Cuscús, Tortillas, Chapatis,  Harina de maíz, sémola de maíz (polenta) [ menos yin]
  • Maíz – [menos yin que la polenta], Copos de avena (Avena), galletas de arroz [sin sal son más yin que con sal],
  • cebada perlada, avena, arroz silvestre, Arroz Basmai, Cebada sin pelar,  fideos de trigo sarraceno, grano medio Arroz, Mochi, copos de trigo, arroz dulce, Bulgur, masa fermentada pan integral o pan de centeno, pan integral sin levadura o pan de centeno, pan de arroz Kayu [menos yang] • agrietado centeno [menos yang], galletas de arroz con sal (más yang)
  • Centeno[más yang), Trigo, quinua, arroz integral), Amaranto, teff, Mijo, Trigo sarraceno [el cereal más yang]

Pescado

  • Ostras[menos yang), pescado azul, almeja, pulpo, Atún, Carpa, vieiras, Mejillón,  halibut, Langosta , Trucha, Caballa, abadejo, Bacalao, pez espada, Salmón[más yang]
  • Camarones[más yang], Arenque, Sardina, pescado seco (Iriko),  Caviar  [lo más yang]

Productos animales  (se consumen en muy pocas ocasiones y muchas personas macrobióticas no comen carne)

  • Caracol (lo más yin de los productos animales que son un extremo yang)
  • Carne de cerdo, Carne de res, carne de caballo, Pollo, perdiz, Pato, pavo, Huevo, faisán

Dentro del extremo más yang encontramos: el miso, Salsa de soja, Sal marina (lo más yang de lo yang)

[MÁS YANG]

Conclusión: La Macrobiótica es un estudio experimental  que se lleva a cabo durante toda la vida y no es sólo acerca de la comida. Es sobre la vida misma entendida en términos de yin y yang.

Artículo escrito por Agnès Pérez©. Lo puedes compartir desde esta página. Si deseas usarlo para cualquier otra web o revista, por favor, contacta conmigo.
Clasificaciónes de los alimentos: George Ohsawa (Macrobiótica Zen)  y Carl Ferré (Essential guide of macrobiotics).

Notas de Michio Kushi y del blog de Phiya Kushi

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EL YIN Y EL YANG EN LA ALIMENTACIÓN

Los términos Yin y Yang han sido usados durante siglos en Tíbet, China, Corea, Japón y Taiwán para describir dos fuerzas opuestas, y sin embargo complementarias, que están presentes en todos los fenómenos naturales. Desde el punto de vista científico occidental, se puede considerar que el Yin y el Yang son polaridades más y menos, norte y sur, masculino y femenino, noche y día, caliente y frío, lento y rápido, etc.

El principio Yin/Yang es aplicable tanto a los alimentos que tomas como a tu propio estado condición. Así, puedes aprender a determinar si tu estado actual es más Yin (Cansado, retirado, lento) o más Yang (agresivo, impaciente, obstinado) y equilibrarlo comiendo alimentos que representen la polaridad opuesta. Examinemos algunos de los principios.

Los alimentos que tienen una naturaleza refrescante o relajante, como las bebidas alcohólicas, el azúcar, los helados y las frutas son considerados más Yin. Debido a su naturaleza Yin, estos alimentos ayudaran a equilibrar a una persona que sea predominantemente Yang: Temperamental o agresiva. Asimismo, estos alimentos Yin ayudarán a combatir o contrarrestar un entorno excesivamente Yang (caliente, seco o activo). Esta es la razón fundamental por la que cuando vives en los trópicos o vas de vacaciones a lugares donde hace mucho calor, tiendes automáticamente a tomar alimentos mas relajantes o Yin. Por el contrario, si estás haciendo un trabajo físico o manual duro en pleno invierno (Yin), mientras está helado (Yin), entonces vas a necesitar fuego, calor y las cualidades Yang que te aportarán alimentos más cálidos y sabrosos.

Emociones YIN y Yang:

Para determinar cómo te sientes actualmente, observa estas columnas de las emociones Yin y Yang. Si te identificas más con una de las columnas que con la otra, eso indica que te estás sintiendo más Yin o más Yang.

Yin

Nervioso

Preocupado

Introvertido

Emocional

Falto de concentración

Indeciso

Falto de memoria

Yang

Inflexible

Exigente

Poco razonable

Impaciente

Agresivo

Irritable

Impulsivo

Alimentos Yin y Yang

El paso siguiente consiste en determinar qué tipo de alimentos necesitas comer de forma general para equilibrar tu estado actual. Podemos reconocer los alimentos Yin y Yang por sus características y los efectos que tienen. (Véase más abajo).

Si tú situación actual es más Yin, entonces necesitas introducir en tu dieta cualidades de la categoría opuesta (más Yang).

Evidentemente, la naturaleza Yin Yang de un alimento puede cambiarse dependiendo de como se prepare y se cocine .

Algunos alimentos no son Yin ni Yang, y se describen como “equilibrados”. A continuación, damos ejemplos de los alimentos típicos de cada categoría:

CARACTERÍSTICAS DE LOS ALIMENTOS YIN

Mayor contenido de Potasio

Climas cálidos

Crecen más deprisa

Se hacen más grandes

Se hacen más altos

Son más suaves

Acuosos

Crecen hacia arriba sobre suelo

Crecen horizontalmente bajo tierra

Tienen las hojas más grandes

CARACTERISTICAS DE LOS ALIMENTOS YANG

Mayor contenido de Sodio

Climas fríos o frescos

Crecen más despacio

Son más pequeños

Son más bajos

Son más duros

Son más secos

Crecen horizontalmente sobre suelo

Crecen verticalmente bajo tierra

Tienen las hojas más pequeñas

ALIMENTOS YIN

Alcohol

Azúcar

Café

Fruta Tropical

Helados

Leche

ALIMENTOS YANG

Sal

Huevos

Miso

Salsa de soja

Carne Roja

Carne de caza

Aves de corral

Pescado

ALIMENTOS EQUILIBRADOS

Cereales

Verduras

Frutos secos

Semillas

Legumbres

Verduras de mar (Algas)

Las características del alimento determinan el efecto que tendrá en nosotros:

CARACTERISTICAS Y EFECTO DE LOS ALIMENTOS YIN

Más frescos

Más suaves

Más calmados

Más lentos

Más relajados

CARACTERISTICAS Y EFECTO DE LOS ALIMENTOS YANG

Más cálidos

Más duros

Más rápidos

Menos somnolientos

Más impacientes

Irritables

YIN Y YANG AL COCINAR

En todo el mundo, la cocina se basa fundamentalmente en cuatro factores, que son:

 Fuego: El uso y calidad de la llama

 Tiempo: El tiempo de cocción de los alimentos

 Presión: Si usamos o no usamos la tapadera, un horno e incluso una olla a presión.

 Sal: Cuanta sal usamos, si es que la usamos, en el proceso de cocción.

Combinación de Factores: La combinación de estos cuatro factores es lo que acaba transmutando los ingredientes crudos en comida. En esencia, cuanto más uses cualquiera de estos factores, más Yang será el alimento. Y cuanto menos emplees estos factores (fuego, tiempo, presión y sal), más Yin será la comida.

Fuego: En este contexto, la palabra fuego>> se refiere a la llama. Cuanto más alta sea la llama (más intenso el fuego), más Yang se vuelve el alimento. Y cuanto más baja sea la llama, más suave será el estilo de cocinar y más Yin el resultado. Los platos más dulces y melosos se cocinan con una llama más baja, y los alimentos que no requieran ningún tipo de llama—es decir, los alimentos crudos—son los más Yin de todo. Los platos que requieren mucho fuego o llama, como la tempura (fritura japonesa), se consideran más Yang.

Tiempo: Si un plato no requiere nada de tiempo para prepararlo, como en el caso de los alimentos crudos, el resultado es más Yin, mientras que un plato que requiera tres/cuatro horas de cocción será inevitablemente más Yang. En la práctica, la cocina rápida es más Yin mientras que los estilos que requieren más tiempo (como el asado, el horneado o los cocidos) se consideran más Yang.

Olla a Presión: Actualmente la presión se consigue, evidentemente, mediante una olla a presión. Aunque éste es un buen método de cocción para el arroz integral y para las legumbres en sus diversas presentaciones, no se recomienda para ingredientes más ligeros y suaves (más Yin), como las verduras. Antiguamente, la única diferencia posible de presión estaba entre cocinar en una olla de hierro con una tapa bien ajustada o cocinar al horno.

Sal : Los platos muy salados son naturalmente mucho más Yang que los que tienen poca o nada de sal.

Cuando mejor puede verse el funcionamiento de los principios Yin/Yang es cuando empiezan a combinarse los cuatro factores. Por ejemplo, un plato extremadamente Yang sería el cocinado con una llama alta, durante mucho tiempo, bajo una presión extrema y con mucha sal. En el otro extremo, un plato crudo que no necesitará llama, preparado rápidamente y sin presión ni sal sería el preparado extremadamente Yin. Entre estos dos extremos caben una gran variedad de estilos de cocción que, en su conjunto, constituyen el arte de la cocina macrobiótica.

Un ejemplo: Un ejemplo de cómo aplicar estos principios puede verse en la preparación de un plato de salmón. Como el ingrediente, pescado ( y especialmente el salmón), es relativamente Yang, si lo preparas con una llama alta (fuego fuerte), durante mucho tiempo, bajo presión y con mucha sal, podría ser totalmente inapropiado para una persona que ya de por si sea muy Yang. Para equilibrar la cualidad Yang del salmón sería mejor usar una llama más baja (menos fuego) , prepararlo con relativa rapidez (15 minutos) y sin presión: lo ideal sería hacerlo al vapor o escalfado. Por último, sazónalo con ligereza usando únicamente sal o salsa de soja.

Este ejemplo nos permite ver que el salmón ahumado sería extremadamente Yang, a diferencias del salmón crudo (usado en el sashimi) que sería el extremo Yin.

Instintivamente sabemos que el salmón ahumado es muy Yang; por eso, a menudo, va acompañado de cantidades generosas de zumo de limón y se sirve cortado en rodajas muy finas extendidas sobre el pan para evitar comer demasiada cantidad. Además, también suele ir acompañado de una forma de alcohol muy Yin, cava o champaña.

Para que puedas usarla como referencias rápida, a continuación te facilite una lista de las distintas formas o estilos de cocinar, empezando por el más Yin y acabando con el más Yang:

Yin

Servir Crudo

Blanquear

Cocer

Vaporizar

Escabeche rápido

Saltear con agua (en lugar de aceite)

Saltear con aceite

Escabeche

Sofreír

Cocer a presión

Hornear

Freír

Yang

Según la sabiduría tradicional, el Yin representa la energía lenta, los materiales más fríos, húmedos y suaves; mientras que el Yang representa la energía más rápida y los materiales más cálidos, secos, pequeños y duros. No es necesario dejarse impresionar excesivamente por estos términos. De hecho, todos hemos estado usando subconscientemente los principios Yin/Yang a lo largo de nuestra vida. Sabemos que cuando hemos estado trabajando muy duro, necesitamos tomarnos un descanso; sabemos que cuando la comida es muy sabrosa, hemos de tomar más liquido; sabemos que cuando nos quedamos fríos, necesitamos calor, y también sabemos que cuando estamos bajo presión, necesitamos nuestro espacio personal. Éstos son algunos ejemplos básicos de cómo aplicamos el Yin y el Yang.

Fuente: Jon Sandifer: “EL MUNDO DEL YIN Y DEL YANG”  (Guía de la Macrobiótica para principiantes. Capítulo 2)

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ALIMENTOS ÁCIDOS / ALIMENTOS ALCALINOS

El equilibrio ácido-alcalino y la salud:

El equilibrio químico en nuestro organismo tiene una importancia fundamental para el mantenimiento de la salud y la erradicación de enfermedad. La acidosis, o la elevada acidez  en los tejidos de cuerpo, es una de las causas básicas de muchas enfermedades, sobre todo de la artritis y de las enfermedades reumáticas.

El cuerpo ejerce una “combustión” de los alimentos, comunmente llamada digestión que puede ser neutra, ácida o alcalina, dependiendo en gran parte de la composición mineral de los productos alimenticios. Algunos alimentos dejan un residuo ácido, y otros son alcalinizantes. El residuo ácido (o acidosis) se da cuando hay un agotamiento de la reserva alcalina o la disminución en el suministro de la reserva de bases fijas en la sangre y los tejidos del cuerpo.

Es, por lo tanto, sumamente importante que haya una proporción apropiada entre los alimentos ácidos y alcalinos que ingerimos. Cuando se mantiene la proporción adecuada, el cuerpo tiene una resistencia más fuerte contra la enfermedad. En la curación de enfermedad, cuando el paciente por lo general tiene el índice de acidez muy elevado, su recuperación será más rápida si se aumenta la proporción de elementos alcalinos en su dieta. Los elementos alcalinos neutralizan los elementos ácidos. Por lo tanto, en el tratamiento de la mayor parte de enfermedades es importante que la dieta del paciente incluya muchos productos alcalinizantes.

Un cuerpo sano, por lo general guarda grandes reservas alcalinas que son usadas como recurso de emergencia si se consumen demasiados productos alimenticios que producen acidosis. Estas reservas normalmente pueden agotarse. El cuerpo puede funcionar normalmente y sostener la salud sólo en la presencia de reservas alcalinas adecuadas y con la proporción apropiada ácida-alcalina en todos los tejidos del cuerpo y en la sangre.

¿En qué proporción entonces, deberíamos consumir alimentos acidificantes y alcalinizantes?

Como en toda materia de alimentación, la proporción correcta en cada comida variará de acuerdo con cada persona, su metabolismo, su cantidad de actividad física, los otros alimentos que haya comido antes, y posiblemente también según la calidad y el ritmo de su respiración (la respiración profunda alcaliniza el organismo). Muchos dietistas recomiendan una proporción de 1 parte de alimentos acidificantes por 3 de alcalinizantes o un 20%-80% ácido-alcalino. Esto puede ser conveniente, por ejemplo, para personas que hacen mucho ejercicio físico, crean mucho ácido y necesitan alcalinizarse. Por experiencia propia, también incluyo aquí las prácticas intensas de asanas (secuencias de posturas de yoga), que se han de equilibrar con suficiente pranayama (práctica de técnicas de respiración) y con una proporción adecuada de alimentos alcalinizantes.  Las personas menos activas pueden consumir más alimentos acidificantes, si su salud es buena.

¿Cómo saber cuándo hemos perdido el equilibrio ácido-alcalino?

La respuesta es: prestando atención a las señales de nuestro cuerpo. Es más fácil tener un exceso de acidez que de alcalinidad ya que los productos que se suelen consumir en demasía y que la producen son los dulces, las harinas, las grasas y la proteína animal. Síntomas de un exceso de acidez son:

–          Sabor agrio o viscoso en la boca al levantarse.

–          Ansias de cítricos o café en el desayuno (con efecto alcalinizante, para calmar el anterior síntoma).

–          Desmineralización que crea problemas nerviosos y emocionales.

–          Caries.

–          Uñas quebradizas.

–          Debilitamiento general.

Un problema de hiper-alcalinización solo puede derivarse de una hiperventilación, de vomitar mucho o de comer grandes cantidades de verduras o frutas si no se las equilibra con cereales  o con proteínas.

QUÉ DICE LA MACROBIÓTICA SOBRE LA ACIDEZ/ALCALINIDAD:

Desde el el punto de vista macrobiótico, el equilibrio entre alimentos ácidos/alcalinos tiene gran importancia, pero teniendo en cuenta también el equilibrio yin/yang.

Todos los alimentos pueden dividirse en yin y yang de acuerdo con la filosofía oriental y en alimentos acidificantes y alcalinizantes según la ciencia Occidental. Cuando combinamos estos dos conceptos, obtenemos  cuatro divisiones básicas. Los alimentos en cada grupo han sido ordenados dentro de su categoría desde el más yin al más yang:

1-      Yin, alcalinizante: Miel, café, té de hierbas aromáticas, especias, frutas, semillas, la mayor parte de la verduras, algunas legumbres.

2-      Yin, acidificante: Drogas químicas, medicamentos, azúcar, caramelos, refrescos, bebidas alcoholicas, algunas legumbres, nueces.

3-      Yang, alcalinizante: Bancha, té de diente de león, raíz de loto, raíz de bardana, gomasio, shoyu, miso, umeboshi, sal.

4-      Yang, acidificante: cereales, pescado, queso, pollo, cerdo, carne de vaca, huevos.

Para mantener los fluidos del cuerpo (sangre y líquidos celulares e intercelulares) alcalinos, cuando consumimos alimentos acidificantes, como puede ser algo de pescado, es importante equilibrarlos con alimentos alcalinizantes, tomando consciencia del equilibrio yin-yang.

Por ejemplo: pescado (yang, ácido) con rabanito rallado, verduras verdes escaldadas o jengibre (yin, alcalino).

Los alimentos en la categoría 1 se equilibran bien con los de la categoría 4, y los alimentos de la categoría 2, se complementan con los de la categoría 3. Sin embargo, debe destacarse que  los alimentos yin extremadamente acidificantes como las drogas, medicamentos y el azúcar son demasiado yin para poder equilibrarse con cualquier otro alimento alcalinizante.

Los porcentajes de la dieta estándar macrobiótica deben ajustarse según la estación, clima, actividad y constitución de la persona.

LISTADO DE ALIMENTOS SEGÚN SU GRADO DE ALCALINIDAD O ACIDEZ:

Muchos cereales integrales son acidificantes, exceptuando el mijo y el trigo sarraceno que se consideran alcalinos. Los germinados se alcalinizan durante el proceso de germinación.

Todos los zumos de verduras y frutas son altamente alcalinos. Los más alcalinizantes son: los zumos de verduras verdes, de zanahoria, remolacha, apio, piña y cítricos (estos dos últimos, propios para climas muy cálidos o tropicales).

El que una fruta tenga un sabor ácido no indica que sea acidificante. Puede pasar que sea alcalinizante, como por ejemplo, en el caso de los limones.

El caldo de verduras es una bebida muy alcalinizante.

De más alcalino a menos alcalino:

  1. Edulcorantes: Stevia, Sirope de arce, Sirope de arroz, Miel cruda, Azúcar crudo.
  2. Frutas: Limones, Sandía, Tilo, Pomelo, Mangos, Papayas, Dátiles, Higos,    Melones,  Uvas,  Papaya, Kiwi, Arándanos, Manzanas, Peras, Naranjas, Pasas, Plátanos, Cerezas, Piña, Melocotones, Aguacates,
  3. Legumbres, verduras y hortalizas: Espárragos, Cebollas, Jugos de verduras, Perejil, Espinacas crudas, Brócoli, Ajo, Calabaza, Judías verdes, Remolacha, Apio, Lechuga, Calabacín, Boniato, Algarrobas, Zanahorias, Tomates, Panojas de maíz, Setas, Coles, Guisantes, Patatas, Aceitunas, Soja, Tofu.
  4. Frutos secos y semillas: Almendras, Avellanas.
  5. Aceites: Aceite de oliva, Aceite de Semillas de Lino, Aceite de canola
  6. Cereales Integrales: Amaranto, Mijo, Arroz Salvaje, Quinoa.
  7. Carnes:…….(ninguna)………….
  8. Lácteos: Leche materna, Queso de Soja, Leche de Soja, Leche de Cabra, Queso de cabra, Suero.
  9. Bebidas: Tés de Hierbas (Infusiones), Agua con limón, Té Verde, Té de Jengibre.

Otros alimentos alcalinizantes:

  1. Especias y Condimentos: Sal marina, Miso, Tamari, Canela, Curry, Jengibre, Mostaza, Chile, Pimienta, Todas las Aromáticas.
  2. Vegetales Orientales: Umeboshi, Wakame, Kombu, Nori, Verduras del Mar, Daikon, Raíz de Diente de León, Shiitake, Maitake .

De menos ácido a más ácido:

  1. Edulcorantes: Miel refinada, Melazas, Azúcar blanco, Azúcar Moreno. Edulcorantes Químicos (aspartamo, etc…)
  2. Frutas: Ciruelas pasas, Zumos de fruta Procesados, Cerezas ácidas, Moras, Ruibarbo, Arándanos, Ciruelas frescas.
  3. Legumbres, verduras y hortalizas: Espinacas Cocinadas, Azukis, Garbanzos, Lentejas, Judías pintas, Frijoles, Judías blancas, Cacao.
  4. Frutos secos y semillas: Semillas de Calabaza, de Girasol, Nueces de Brasil, Nueces de Pacana, Anacardos, Cacahuetes, Nueces.
  5. Aceites: Aceite de maíz.
  6. Cereales integrales: Pan de Trigo Germinado, Espelta, Arroz Integral, Arroz Blanco, Maíz, Trigo Sarraceno, Avena, Centeno, Harina Blanca, Pasteles, Pastas.
  7. Carnes: Carne de Venado, Pescados de agua fría, Pavo, Pollo, Ternera, Cordero, Cerdo, Marisco
  8. Lácteos: Huevos, Mantequilla, Yogur, Suero, Requesón Quesos de leche cruda, Leche Homogeneizada, Helados.
  9. Bebidas: Té, Café, Cerveza, Refrescos industriales.

 ©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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Bibliografía consultada:
– Macrobiótica Básica de Herman Aihara.
– El poder curativo de los alimentos de Anne Marie Colbin.
http://www.parbiomagneticogranada.org/article-tabla-de-alimentos-acidos-y-alimentos-alcalinos-77405971.html
http://www.alkaline-alkaline.com/index.html