LOS CINCO ELEMENTOS EN LA MACROBIÓTICA (O LAS CINCO TRANSFORMACIONES DE LA MEDICINA ORIENTAL)

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Hace más de dos mil años los sabios chinos formularon una teoría con la cual pretendían explicar las fases del cambio. Estos antiguos filósofos comenzaron con la premisa de que el cambio ocurre de una manera ordenada y previsible. Observaron la naturaleza y vieron que las estaciones se sucedían en un ciclo ordenado; que el crecimiento y desarrollo de los seres humanos también tenía lugar de una forma orgánica y ordenada, es decir, desde la infancia a la pubertad, a la adolescencia, a la edad adulta y a la vejez.
La psicología personal también parecía seguir patrones constantes.
Una idea evoluciona pasando por ciertas fases claras en el camino a convertirse en una realidad. El cambio no es algo que se produzca al azar, dijeron los sabios antiguos, sino un proceso ordenado, una evolución.
Los chinos formularon la teoría del cambio y la llamaron Cinco Elementos, o Cinco Transformaciones.
Igual que la mayor parte del pensamiento oriental, las Cinco Transformaciones reflejan la capacidad china para clasificar los fenómenos y al mismo tiempo mantenerse flexibles. La teoría se ha aplicado a la curación, la psicología personal, la agricultura, la economía y la política. Se ha empleado para tratar la enfermedad, pronosticar el tiempo y adivinar la suerte personal. En resumen, es una cosmología, un intento por entender la vida y el Universo.

En su forma más abstracta, la teoría de las Cinco Transformaciones postula que todo cambio ocurre en cinco fases. Cada fase está asociada con un determinado elemento de la naturaleza: fuego, tierra, metal, agua o madera.
El proceso comienza con la inspiración original, el mundo de las ideas. En esa fase la cosa en cuestión es aún amorfa, plástica, y sin embargo posee la energía necesaria para inspirar la acción. Los sabios buscaron una analogía en la naturaleza y encontraron el fuego que, aunque muy amorfo,
posee sin embargo una gran energía que inspira el cambio. Desde el estado de fuego, el ciclo avanza hacia un estado más sólido, más asentado, en el cual la idea comienza a tomar forma como realidad perceptible.
Esa fase se llama tierra, y a partir de ella el proceso avanza hacia su forma
más densa y material, el metal. El estado metálico sugiere la mayor condensación o «yanguización» del proceso, en la cual la idea arraiga firmemente en el mundo material. La cosa en cuestión nace. Es real. Desde la fase del metal, el proceso continúa hacia el agua, su estadio más flexible y perdurable. El agua significa la continuidad del cambio hacia un objetivo concreto, porque el agua siempre está fluyendo hacia el mar. Desde la fase del agua, el proceso evolutivo entra en la fase de la
madera, en la cual vemos los frutos del sueño. Aquí la inspiración original ha pasado su desarrollo necesario para producir recompensas. Madera significa la culminación del ciclo, porque la madera no sólo da frutos sino que también fertiliza el suelo con sus hojas, semillas y frutos no consumidos, para enriquecer el suelo y comenzar nuevamente el proceso de regeneración.
Si tuviéramos que aplicar la teoría de las Cinco Transformaciones a los negocios, a una zapatería por ejemplo, diríamos que la fase del fuego es el momento en que la idea seminal surge en la mente del futuro propietario o propietaria. Ese es el momento de la inspiración original, el momento
de gran entusiasmo que surge con el nacimiento de una nueva idea. La fase de la tierra marca el estadio en que el propietario hace los planes para su negocio y toma medidas para la financiación. Ya ha llevado su idea desde el dominio de lo abstracto al dominio práctico o terrenal. La fase del metal es la apertura de las puertas al público. La idea ya es realidad en todas sus dimensiones; la persona ya está vendiendo zapatos. La fase del agua significa el proceso diario de llevar el negocio, de seguir con el negocio y tratar con el público, hazaña que requiere gran flexibilidad (la flexibilidad del agua), aguante e ingenio. El propietario o la propietaria de la zapatería debe ahora perseverar mientras
mantiene su vista en el objetivo original, a saber, el éxito del negocio. La fase de la madera trae ese éxito, es la fase en la cual la empresa da frutos. La zapatería no sólo no está en números rojos sino que está generando dinero más que suficiente para el propietario, sus empleados y la comunidad. De la fase de la madera, el ciclo continúa con la de fuego, el nacimiento de una nueva idea y con ella un nuevo ciclo de cambio.

Si bien los Cinco Elementos o las Cinco Transformaciones tienen tradicionalmente una amplia aplicación, ceñiré el análisis a la salud y al desarrollo de la personalidad. Por lo que respecta a la salud, las Cinco Transformaciones revelan el modo como la energía se mueve por el cuerpo, nutriendo a cada sistema orgánico de una manera ordenada y metódica. Porque el cuerpo se puede
entender como un sistema de circuitos integrados en el cual el ki o fuerza vital circula continuadamente por el organismo según un patrón ordenado. La salud es el estado en el cual el ki fluye sin impedimentos por el organismo, nutriendo así cada órgano y cada célula del cuerpo.
El esquema es el mismo: fuego, tierra, metal, agua y madera. Por lo que respecta a la salud física, cada elemento está asociado con un grupo de órganos, los cuales, a su vez, se nutren mutuamente y forman un todo integrado.

Las cinco fases y sus sistemas orgánicos relacionados son los siguientes:
Fuego: El corazón, el sistema circulatorio y el intestino delgado. El corazón y el intestino delgado están unidos, y en la medicina oriental se consideran sistemas orgánicos relacionados. Se considera que se nutren mutuamente. El corazón es el órgano contraído, o yang, mientras que el intestino delgado es el órgano expandido, o. yin. Mientras se nutren mutuamente también pasan la energía a la fase tierra. Por este motivo decimos que los órganos fuego son la madre de los órganos tierra, porque les proporcionan fuerza vital.
Tierra: El estómago, el bazo y el páncreas. Los órganos tierra son la madre de los órganos metal.
Metal: Los pulmones y el intestino grueso. Los órganos metal son la madre de los órganos agua.
Agua: Los riñones y la vejiga. Los órganos agua son la madre de los órganos madera.
Madera: El hígado y la vesícula biliar. Los órganos madera son la madre de los órganos fuego, es decir, el corazón, el sistema circulatorio y el intestino delgado. Con esto se completa el ciclo, que no se cierra sino que continúa.

Si todos los elementos están trabajando de manera óptima, no aparece ningún síntoma y la salud es óptima. Si, por otro lado, una o más fases están obstruyendo la energía, el sistema orgánico correspondiente va a sufrir. En consecuencia, aquellas personas que dañan su hígado suelen sufrir problemas cardiacos y del intestino delgado, mientras que aquellas que dañan su bazo, estómago y páncreas también sufren enfermedades del intestino grueso y pulmones.
Al mirar el cuerpo según las Cinco Transformaciones, podemos ver fácilmente la armonía dentro de los sistemas humanos y conocer la importancia de cada órgano para el cuerpo en cuanto un todo.
Por ejemplo, lo normal sería decir que la digestión la realizan el estómago y los intestinos, pero según las Cinco Transformaciones, la digestión depende absolutamente del sano funcionamiento del bazo.
Sabemos que, desde el punto de vista biológico, el bazo filtra y elimina de la sangre las células dañadas y muertas y le aporta células inmunitarias, como los linfocitos y otros glóbulos blancos. En la medicina occidental, el bazo no se considera esencial para la vida y suele extirparse quirúrgicamente, como en el caso de ciertos cánceres y otros trastornos.
La medicina oriental, en cambio, considera el bazo uno de los órganos más importantes y esenciales para el funcionamiento ordenado de la vida. La energía del bazo, es decir el ki emanado del bazo, rige el movimiento del alimento durante la digestión. La energía del bazo ayuda a transportar el alimento por el intestino. Mientras hace esto también ayuda al intestino delgado a convertir la esencia del alimento, es decir los nutrientes esenciales, en sangre y ki. El bazo envía ki a los pulmones y al intestino grueso. De esa manera nutre estos órganos con fuerza vital, haciendo posible la respiración y la eliminación de los desechos. La energía debe emanar libremente desde el bazo para nutrir de forma adecuada los pulmones y el intestino grueso. Esta energía del bazo es necesaria para crear la peristalsis y hacer avanzar los desechos por el intestino hasta salir del cuerpo.
Usted podría decirse: «Pero yo pensaba que el intestino hace eso solo». Si mirara estrictamente el intestino, podría tener razón, pero el grado de capacidad del intestino para realizar la peristalsis depende de la energía que recibe del bazo.
Normalmente, si el bazo tiene problemas, habrá exceso de gases, acidez estomacal o algún otro problema digestivo, como la acedía, por ejemplo. Si hay problemas de digestión, por lo tanto, hemos de tratar el tracto intestinal y también el elemento tierra. La energía del bazo necesita que en el cuerpo haya un ambiente alcalino. Cuanto más ácida está la sangre, más sufre el bazo. Por lo tanto, para la salud del bazo es esencial masticar bien los alimentos, ya que la saliva es una sustancia alcalina. Cuanto menos se mastica, menos saliva impregna los alimentos y peor es la
salud del bazo.
Según la medicina oriental, la energía del bazo también rige la sangre. Cuando hay hemorragia del útero o cualquier otro problema con pérdida de sangre, la medicina oriental recomienda tratar el bazo, porque el bazo contiene y canaliza la sangre por el cuerpo. Si la energía del bazo es débil, la sangre se saldrá de sus capilares produciendo hemorragia en alguna parte blanda del cuerpo.
Si el bazo, el estómago y el páncreas son estimulados excesivamente durante un tiempo, finalmente se debilitarán tanto que serán incapaces de hacer pasar la energía a los pulmones e intestino grueso, haciendo a su vez sufrir a estos órganos.
La relación entre el bazo y el intestino grueso es esencialmente la misma que existe entre el intestino grueso y los riñones; los riñones y el hígado; el hígado y el corazón, y el corazón y el bazo. Cada uno nutre al otro con ki, haciendo posible su funcionamiento óptimo.
En este ciclo nutritivo, la energía avanza en el sentido de las manecillas del reloj, desde el elemento fuego a la tierra, al metal, al agua, a la madera y nuevamente al fuego. Este ciclo nutritivo proporciona cantidades óptimas de fuerza vital para que cada grupo de órganos funcione bien.

Pero hay otro ciclo complementario llamado Ko o ciclo controlador, en el cual los sistemas de órganos se mantienen controlados, limitados. De esta manera, cada grupo de órganos se mantiene en equilibrio con los demás del sistema. En el ciclo controlador la energía se mueve dentro de los
Cinco Elementos o las Cinco Transformaciones, circula y sirve para mantener a cada órgano dentro de los límites prescritos.
El agua que corre por un río tiene poder debido a dos factores: su caudal o cantidad de agua que nutre el río (esto se corresponde con el ciclo nutritivo de los Cinco Elementos o Cinco Transformaciones); y la presencia de fuertes riberas, que ofrecen límites al agua y de esta manera le dan dirección, poder y velocidad. Si la ribera cede, o si el nivel del agua supera la altura de la ribera, el agua ya no tiene el mismo poder ni orden. Simplemente inunda una zona y se asienta hasta que por último retrocede. El movimiento disminuye bruscamente y se detiene, hasta que la evaporación o la gravedad llevan al agua en otras direcciones. Mientras se impongan límites al agua, tiene un poder tremendo para mover obstáculos o impulsar bombas hidroeléctricas para generar electricidad.
El Ko, o ciclo controlador, funciona de la misma manera. El ciclo controlador equilibra el organismo manteniendo los límites de la energía que fluye hacia los sistemas de órganos. Mientras la energía circula en el sentido de las manecillas del reloj dentro del ciclo nutritivo, el ciclo controlador la hace moverse dentro del círculo de los Cinco Elementos o Cinco Transformaciones.

Concretamente el ki, o fuerza vital, se mueve dentro del ciclo controlador de la siguiente manera:
El fuego controla el metal: El funcionamiento del corazón y del intestino delgado controla o limita la energía dentro de los pulmones e intestino grueso.
La tierra controla el agua: El funcionamiento del estómago, bazo y páncreas limita o controla la energía implícita en los riñones y la vejiga.
El metal controla la madera: El funcionamiento de los pulmones y del intestino grueso controla o limita la energía que circula por el hígado y la vesícula biliar.
El agua controla el fuego: El funcionamiento de los riñones y la vejiga controla la energía implícita en el corazón y el intestino delgado.
La madera controla la tierra: El funcionamiento del hígado y la vesícula biliar controla la energía que circula por el estómago, bazo y páncreas.

El ciclo controlador es esencial para los fines de la curación. Veamos un ejemplo. En el caso de la diarrea, el elemento metal (pulmones e intestino grueso) puede estar hiperactivo. Esto suele deberse a un exceso de energía en el bazo, el cual pasa ese exceso al intestino grueso produciéndole
hiperactividad. El desequilibrio del bazo puede estar causado por un consumo excesivo de dulces, o demasiados zumos de fruta o alcohol, o por alguna otra substancia yin que excita el bazo haciéndolo
trabajar demasiado, a la vez que estimula excesivamente el intestino grueso. Cuando el elemento metal está hiperactivo, controla o disminuye la energía que va hacia el elemento madera, el hígado y la vesícula biliar. Entonces se reduce el funcionamiento del hígado. El corazón y el intestino delgado (elemento fuego) también se debilitan, porque el elemento fuego está nutrido por el hígado y la vesícula biliar, que no pueden pasar mucha energía al funcionamiento del corazón e intestino delgado. Esto va a provocar una variedad de problemas digestivos y mala asimilación de los elementos nutritivos. El verdadero problema está en el bazo, que deberá tratarse eliminando los alimentos y bebidas con azúcar, y aumentando el consumo de alimentos alcalinizantes (sopa de miso,
caldo de tamari, cereales integrales bien masticados y diversas verduras).

Otro ejemplo claro de cómo el ciclo controlador afecta a otro sistema de órganos es la relación entre los elementos agua y fuego.
Con frecuencia se consume demasiada sal, lo cual es causa de trastornos renales. El funcionamiento de los riñones y la vejiga (elemento agua) controla el funcionamiento del corazón e intestino delgado (elemento fuego). Por consiguiente, los trastornos renales, sobre todo los provocados por exceso de sal, son causa de enfermedades del elemento fuego, como enfermedades cardiacas e hipertensión. Si deseamos tratar este trastorno, hemos de tratar el elemento controlador, que en este caso es el elemento agua. Reduciendo tajantemente el consumo de sal, aceites y grasas, y aumentando el ejercicio aeróbico suave (elemento fuego), fortalecemos a la vez los elementos agua y fuego y sus correspondientes sistemas de órganos.
Para practicar la diagnosis oriental, hemos de tener conciencia de la pasmosa integración que existe en el cuerpo humano. Hemos de tener conciencia de los problemas físicos inmediatos y de sus causas, pero también de las relaciones subyacentes implicadas en las causas de un problema. Los Cinco Elementos o Cinco Transformaciones nos ofrecen la clave para esta comprensión más profunda. Por este motivo, los Cinco Elementos o Cinco Transformaciones formaron los cimientos de la medicina oriental y de muchos de sus principios filosóficos. Son la base para comprender la salud humana y, de esta forma, el cambio natural.

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Bibliografía: Cómo leer el cuerpo de Wataru Ohashi.

Pautas y menús macrobióticos para nutrir los riñones y potenciar la vitalitad

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Los riñones son órganos muy importantes. Rigen nuestro crecimiento, madurez, sexualidad, fertilidad y vitalidad. Como semillas que contienen el potencial de toda la planta, llevan nuestra identidad genética, lo que somos y cuán sanos y fuertes podemos ser.

Los riñones son la fuente del yin y del yang del cuerpo según la medicina oriental.

La teoría del yin yang se usa en oriente para observar y analizar el mundo tanto material como energético. Explica la estructura orgánica, las funciones fisiológicas y los cambios patológicos del cuerpo humano y sirve de guía, junto a otras técnicas para la valoración del estado de salud, para establecer programas de reequilibrio a través de la alimentación u otras herramientas y sobre todo para la prevención de desajustes.

El riñón yin, situado en el lado izquierdo, es la raíz yin de toda la energía yin del cuerpo y representa la base material, los fluidos. Nutre los órganos y los tejidos.

El riñón yang, situado en el lado derecho, es la raíz yang de todas las energías yang del cuerpo y representa la energía, la fuerza motriz y el calor necesario para realizar todas las funciones fisiológicas.

Cuando el fuego del yang arde débilmente o cuando el yin no nutre nuestro organismo, es positivo revisar la condición de los riñones.

El dolor en la parte baja de la espalda no asociado a lesiones, la debilidad en las rodillas y/o muñecas y los problemas de huesos en general como la osteoporosis o artrosis se relacionan con los riñones y se deberá restablecer el equilibrio y que haya una mejora. Los riñones están también conectados con nuestros oídos y el sentido de la audición. Los acufenos son un síntoma de desequilibrio en los riñones según la Medicina Oriental.

La caída de cabello y las canas prematuras también son un indicativo de que hay que cuidar de los riñones.

La esencia de los riñones determina la manera en que vamos a envejecer. Cabello gris, huesos débiles, pérdida de audición, disminución en la elasticidad de la piel, problemas  de dientes, color oscuro debajo de los ojos, manos y pies fríos o reacciones extremas  se relacionan con el estado de los riñones.

La sexualidad saludable y la creatividad forman parte de los aspectos emocionales que tienen que ver con los riñones que son responsables con el estado de la libido y atracción sexual. Los riñones importan para gestar proyectos creativos y creaciones artísticas. Por ello, cuando asolan el miedo o falta fuerza de voluntad, emociones relacionadas con el elemento agua, que representa el inicio de todo ciclo o el origen, se paraliza la evolución personal hasta que se restablece su fluidez. Adaptarse y fluir humildemente con los cambios de la naturaleza y designios de la vida es símbolo de unos riñones más fuertes.

Algo que daña bastante los riñones es el estrés. Cuando las suprarrenales mueven un exceso de adrenalina (la hormona del estrés), los riñones y el corazón se ven afectados. En invierno hay que cuidar más de nuestros riñones procurando interiorización y descanso para recargarnos de energía.

Asimismo, los riñones contienen también la sustancia llamada “esencia” que es similar al ADN y proviene tanto de nuestro padre-madre como del alimento que ingerimos.

¿Qué desequilibra el funcionamiento renal?

Los alimentos y sustancias más nocivos para la salud de nuestros riñones son:

– Alcohol, vino, vinagres, azucares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, con efectos desmineralizantes.

– Todo lo de temperatura fría: helados, cubitos de hielo, bebidas frías…

– Los lácteos en todas sus formas. Producen mucosidades, y problemas respiratorios.

– El uso de la leche de soja y el tofu crudo (hay que cocinarlo).

-También los horneados de harina y cereales procesados (harinas, copos, pan) en general producen muchos problemas respiratorios y de mucosidades.

– Es conveniente reducir todo lo crudo (ensaladas, fruta) de efecto enfriante.

– Evitar pastelería, bollería, levaduras artificiales.

– Evitar el consumo de verduras solanáceas (efectos desmineralizantes): patata, berenjena, tomate, pimiento.

–  Reducir el consumo de especies.

Alimentos que nutren los riñones.

En general, los alimentos que nutren los órganos del elemento agua son los propios del medio marino: algas (especialmente la kombu), algunos pescados y mariscos como la sepia, calamar, gambas, langostinos y ostras y los pescaditos secos, las castañas pilongas, azukis, trigo sarraceno y pastas de sarraceno (soba), condimentos como el miso, tamari, shoyu, tekka, shio-kombu, shio-nori, té de kombu, té mu, sésamo negro, arroz y arroz negro, berros, ortigas, borraja, perejil, hojas de nabo y de rabanitos…

–  Incrementar: el consumo de cocciones largas en las verduras de raíz y redondas,

–  Incrementar el consumo de algas, y sopas de miso.

–  Utilizar cereales más invernales: mijo, arroz integral, trigo sarraceno, avena.

– Incrementar la cantidad de aceite en cocciones, pochando cebollas, etc…

– Utilizar estilos de cocción que nos aporten calor profundo: horno, estofados, salteados largos, presión, mantequillas de verduras, etc….

– Incrementar ligeramente los condimentos salados: sal, miso, salsa de soja..

– Incrementando la proteína, para generar más calor, más legumbres, pescado en caso de que lo tomes habitualmente y proteínas vegetales….

– Si se desea fruta, la tomaremos cocida: compota, horno, plancha, etc….

– Tomar infusiones caliente de tomillo, romero, salvia, regaliz, te de 3 años, incluso puntualmente se les puede añadir unas rodajitas de jengibre fresco.

Estos menús macrobióticos constan de una sopa y/o postre + un plato combinado.

ALMUERZO CENA
Sopa de miso con mijo, tallos de puerros y wakame

Ensalada de azukis con aliño de tamari-jengibre

Salteado de zanahorias y sus hojas

Brécol al vapor con gomasio

Tarta de polenta con arándanos

Dashi con udón

Guiso de raíces con tempeh

Ensalada de kale al vapor

Té kukicha

Caldo de Cebolla y apio con tamari

Guiso de sarraceno con verduras dulces

Nishime de chirivías y coles de Bruxelas

Barquitos col rizada con lentejas a la mostaza

Café de cereales

Té de azukis

Gratinado de restos de cereal con bechamel de avena con shiitake y tomillo

Verduras variadas al vapor con aliño agridulce de algas

Té bancha

 

Crema de berros con eneldo fresco

Cebada con azukis y aliño de umeboshi

Zanahorias y apio al vapor con salsa de miso-cebollino

Ensalada de col china con chucrut

Kantén de frutos rojos (gelatina hecha con agar-agar)

Sopa de verduras con fideos de sarraceno

Rollitos de nori con tofu y pepinillos encurtidos

Daikon seco con kombu y cebolla

Rúcula prensada con vinagre de arroz

Té bancha

Sopa de miso con raíces

Arroz con castañas

Hummus de soja negra

Nabos salteados con  ao-nori

Hojas de rabanito al vapor

Té Kukicha

Hamburguesa de trigo sarraceno

Kimpira de zanahoria y arame con jengibre

Ensalada de escarola escaldada con picatostes de tempeh

Té bancha

Té de azukis.

Tallarines de arroz con salteado de col lombarda, pasas y piñones

Estofado de raíces con canela

Diente de león escaldado con sésamo tostado

Manzana al horno con frutos secos

Té Bancha

Crema de puerro y brócoli con genmai miso y tofu ahumado crujiente

Mijo con zanahoria, hijiki, perejil y gomasio

Infusión de hinojo

Preparar un menú macrobiótico va más allá de la simple cocina. Implica presencia y práctica del “aquí y ahora”, es pura alquimia que va más allá del alimento en sí. Es una forma de meditación activa que incorpora el ritual cotidiano que nos nutre y sustenta la vida. Esto es algo que no se puede comprar, que no se puede obtener con dinero sino con la constancia y la dedicación.

 

Artículo escrito por Agnès Pérez.

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MACROBIÓTICA/VEGANISMO Y CONSUMO DE DROGAS

 

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Al ser la marihuana un producto “natural”, últimamente ensalzada por sus supuestos beneficios consumida en pequeñas cantidades junto a tratamientos médicos químicos, no se termina de valorar objetivamente sus efectos energéticos en personas vegetarianas, veganas o macrobióticas, y puede ser peligroso si se consumen drogas junto a una alimentación de origen vegetal.
No estoy juzgando las drogas. Cada cual puede hacer con su vida lo que quiera, y experimentar libremente. Las drogas se han utilizado desde los tiempos más remotos con fines de apertura de consciencia, pero esto se ha hecho siempre de manera ritual y dentro de un contexto, y no como un hábito de consumo mecánico.


A lo largo de los años que llevo trabajando como nutricionista y tras observar los cambios que se han dado en mi y muchas otras personas a todos los niveles al cambiar a una dieta vegana-macrobiótica puedo afirmar que todas las personas nos volvemos mucho más sensibles al efecto de cualquier sustancia o vibración externa que incorporamos, ya sea comida, bebida, aire que respiramos, a sonidos, a ambientes sociales…
El efecto de las drogas sobre el cerebro es prácticamente el mismo en todas las personas, pero sus repercusiones a nivel mental y emocional varían en función de la constitución y condición de cada persona en concreto. Una persona muy yang, con una mente fuerte tolerará mejor estas sustancias que otra yin.
Las dietas basadas en una gran mayoría de productos vegetales carecen casi de energía yang extrema, a no ser por el miso, shoyu, umboshi…o ciertos métodos de cocción yang como la presión, horno, fritos…, el yang extremo viene de la sal y proteína animal. Los cereales también nos proporcionan esta energía yang, pero mucho más centrada y suave pues son vegetales. Por ello es importante no tomar drogas o azúcar en dietas vegetales ya que esto nos puede llevar a caer en emociones yin (dispersión, olvidarse de las cosas, confusión, victimismo, ñoñería, vivir como en un estado permanente de ensoñación o en las nubes, preocupación, “bajones”, ansiedad, tristeza, sin fuerza de voluntad, atontado, no sabe ayudarse a sí-mismo, lento, dependiente…) o en última instancia a alguna enfermedad mental.

Si hemos consumido yang extremos durante nuestra vida, o si hemos sido sometidos a circunstancias de presión, rigidez, exigencia…en un intento de contrarrestar su efecto de tensión en nuestro organismo, buscaremos incorporar yin extremo (drogas, azúcar, chocolate, helados, etc…) para relajarnos, paliar el fuego interior, evadirnos de las emociones yang (posiblemente de rabia, frustración, resentimiento…) que nos han producido. Porque es lo más rápido, lo que la sociedad de consumo nos pone delante, y lo que nos mantiene unidos a personas que vibran en la misma energía inconsciente (siempre es más fácil llorar y lamentarse en compañía que trabajar en soledad sobre nuestro lado oscuro).

Tal y como dice Georges Oshawa: “Como producto de una cultura carnívora, sometida a grandes presiones para conseguir el éxito en un mundo cada vez más competitivo, la persona atraída por las drogas suele ser excesivamente yang. La educación que ha recibido es tan rígida o analítica, que inevitablemente se sentirá atraída por el extremo opuesto –por todo lo que es yin- por todo lo expansivo que promete su libertad, el final de todas las restricciones. Su dieta, su educación y las presiones sociales a las que se halla sometida son tan yang que no quiere más que abandonarlo todo y “someter” su cuerpo, mente y espíritu a determinadas condiciones” (…) “al estar sometidos a un sistema educacional tan intensamente intelectual, lo único que quieren es llegar al otro extremo y aniquilar el intelecto, y el intelecto desaparece con la deterioración del tejido cerebral a través del consumo de drogas”.


Es también importante saber que ante la compulsión de tomar alimentos o sustancias yin extremas hay un montón de sustitutos sanos, y que esta compulsión nace de una tensión interior muy grande.
Vamos a ver ahora cómo explica esto Herman Aihara, uno de los maestros pioneros en macrobiótica, en un libro que ya no se edita y que es de gran ayuda para comprender, ya que solo comprendiendo podremos efectuar los cambios que necesitamos sin creer ciegamente lo que nos dicen y sobretodo de manera voluntaria y libre, que es la única que funciona.

MARIHUANA:

(Fuente: “Tabaco, mariguana y drogas duras” de George Ohsawa, Herman Aihara y Fred Pulver)

¿Es la marihuana capaz de producir daño físico? ¿Un daño mental? ¿Acaso resulta beneficiosa? Hace tiempo que la ley ya no prohíbe el consumo de alcohol. ¿Sería conveniente suavizar o eliminar las prohibiciones actuales que afectan al consumo de marihuana?
Estas son las preguntas que más fácilmente se suscitan cuando se habla de la marihuana y cuando los periódicos y revistas se ocupan de este tema, reina mucha confusión y se suele discutir bastante sobre este tema.
Por otra parte hay muchas personas que nos han preguntado nuestra opinión sobre estas cuestiones, añadiendo preguntas como: ¿Cuáles son los efectos específicos de la marihuana sobre la mente y el organismo humanos?, ¿Es posible que la marihuana sea un buen complemento para la dieta macrobiótica?, ¿ La marihuana, es yin o es yang?, etc…

DIFERENTES FORMAS DE CONSUMO Y EFECTOS FISIOLÓGICOS:

Al ser fumada, la marihuana entra rápidamente en la corriente sanguínea, a través de los pulmones, lo que impide su transmutación mediante las secreciones digestivas de la boca, del estómago y de los intestinos, y actúa entonces sobre el cerebro (sumamente yang, sobretodo el mesencéfalo – las células de nuestro cerebro consumen aproximadamente el 50% de oxígeno (yin) que respiramos) y el sistema nervioso. Es la parte parasimpática (yang) del sistema nervioso la más afectada. El hecho de que la marihuana se dirige especialmente a estas áreas demuestra que se trata de un producto extremadamente yin y explica porque la mente de una persona que consume marihuana queda “ensanchada”- expandida- yin.

William H McGlothlin, doctor en medicina y psicólogo de la Universidad de California declara que:
“los efectos fisiológicos inmediatos del consumo de marihuana son un aumento de los latidos del corazón (yin), una disminución de la temperatura del cuerpo (yin), un aumento de las pupilas (yin), micción frecuente (yin) y un incremento del azúcar en sangre (yin).”
Si bien es verdad que los efectos del consumo de esta droga son yin, los consumidores también experimentan efectos yang, como un aumento del apetito (muy especialmente por dulces) y una cierta deshidratación. ¿contradicen estos efectos yang nuestras afirmaciones anteriores sobre el carácter extremadamente yin de la marihuana?
A continuación explicaremos como estos efectos yang constituyen unas fases intermedias de un largo proceso yin de debilitación.

EXPLICACIÓN YIN-YANG DE LOS EFECTOS FISIOLÓGICOS:

El mecanismo de equilibrio del nivel de azúcar en la sangre:
Cuando comemos, el proceso de la digestión convierte los alimentos en glucosa (yin – un azúcar simple), la cual es llevada a la sangre por el páncreas. En este órgano, el aumento del nivel de azúcar en la sangre estimula la producción de insulina (sumamente yang), que es transportada por la sangre hacia el hígado, en el cual convierte el exceso de glucosa en la sangre, en glucógeno (yang, un azúcar complejo) que queda almacenado en el mismo hígado.
Una disminución del nivel de azúcar en sangre estimula la secreción de glucocorticoides por parte de las glándulas suprarrenales y de corticotropina por parte de la hipófisis (ambas secreciones son yin), que hacen subir el nivel de azúcar en
la sangre, mediante la conversión por parte del glucógeno almacenado en el hígado en glucosa.

Con otras palabras, en un cuerpo en buen estado de salud, el nivel de azúcar en la sangre depende de:
– la insulina (yang)
– los glucocorticoides y la corticotropina (yin)
Ahora bien, en un organismo que funciona mal, las oscilaciones en el nivel de azúcar en la sangre, son mucho más bruscas. Por ejemplo, si el páncreas segrega una cantidad excesiva de insulina, automáticamente se convertirá una cantidad demasiado grande de glucosa en glucógeno; el nivel de azúcar en la sangre disminuirá entonces y se mantendrá bajo. (este fenómeno, por cierto muy expandido se llama hipoglucemia. Responde a las causas siguientes: la sobre-estimulación del páncreas por cantidades excesivas de azúcares simples procedentes de azúcar, miel y frutas e indirectamente por drogas como por ejemplo la marihuana. Esta última causa será explicada en detalle en el próximo apartado.
Si por otra parte el páncreas no segrega suficiente insulina, el hígado no podrá convertir el exceso de glucosa en glucógeno. (así se produce la diabetes, cuando el páncreas se cansa de producir insulina para neutralizar los antes mencionados alimentos o drogas fuertemente yin, o cuando eventualmente queda totalmente agotado por este esfuerzo, se comenzará a acumular un exceso de glucosa en la sangre y se mantendrá elevado).
Con otras palabras, la estimulación excesiva por productos yin conducirá primero a la hipoglucemia (disminución del azúcar en la sangre) y más tarde a la diabetes (elevado nivel de glucosa en la sangre).

EFECTOS ESPECÍFICOS DE LA MARIHUANA SOBRE EL EQUILIBRIO DEL NIVEL DE GLUCOSA EN LA SANGRE:

Como ya hemos observado en ocasiones anteriores, la marihuana pasa directamente a la sangre, sin ser previamente transmutada por los órganos del sistema digestivo. Cuando llega al hígado, actúa como un catalizador del proceso de conversión de glucógeno en glucosa (rehecho actúa como un sustituto artificial de los glucocorticoides y de la corticotropina). Se elevará por tanto el nivel de azúcar en la sangre.

La primera consecuencia de esta elevación del nivel de glucosa en la sangre (yin) es el aumento de la combustión (yang) de la glucosa, proceso que produce residuos (yin) en la forma de agua y dióxido de carbono (C16H12O6 + 6O2——6CO2 + 6H2O). ésta es la causa del aumento de la micción (yin) que da lugar a una deshidratación (yang) que conduce al consumo de líquidos (yin). La segunda consecuencia consiste en la secreción de insulina (yang) que da lugar a la reconversión del exceso de glucosa en glucógeno y a la disminución del nivel de azúcar en la sangre(yang).

Si la persona en cuestión sigue fumando, se convertirá más glucógeno en glucosa; consecuencias: más combustión, micciones, producción de insulina, etc. Durante este proceso, tanto el suministro de glucógeno al hígado, como el nivel de glucosa en la sangre se reducirán considerablemente. Esto explica las ganas de comer cosas dulces. Si entonces se tomaran dulces, entonces se dispararía la producción de insulina, aumentaría la micción, etc.

Pero este círculo vicioso no dura eternamente. Todo lo que tiene un principio tiene un final. Tras unos días o unas semanas de consumo de marihuana, la sobreproducción de insulina provocará una hipoglucemia. Luego, llegará inevitablemente el momento en que el páncreas se canse de producir insulina, debido al estado de agotamiento en que se encuentra, lo que tendrá como consecuencia que se establecerá un estado de diabetes.

EFECTOS MENTALES:

Si bien los científicos médicos no tienen respuestas claras que ofrecer respecto a esos efectos, la mayoría de los psicólogos alerta sobre el peligro de cambios de personalidad producidos por la marihuana.

Ellos llaman la atención sobre el hecho de que los consumidores de marihuana acusan una disminución de la capacidad de trabajo (yin) y una tendencia al ocio y a la pasividad (yin). Suelen ser individuos introvertidos en exceso (yin) y acostumbrados a pensar en términos infantiles basados sobre fantasías (yin). Pierden la capacidad de pensar objetivamente y de tomar decisiones que requieren una mente clara y práctica (también son características yin). También suelen ser personas que en un grado más que normal están inclinadas a dejarse motivar por sugerencias de otras personas (ser fácilmente impresionable es también una característica yin). Con otras palabras, su capacidad de pensamiento (capacidad de juicio) se vuelve infantil, son personas que viven en un mundo de fantasías psicodélicas.

Aunque sea posible que estos efectos no sean cruciales para un/a fan de la medicina alopática, desde el punto de vista de la macrobiótica, son de suma importancia. Solo mediante el desarrollo de nuestra capacidad de pensar objetivamente podemos llegar a ser personas libres, y por tanto felices.
Hace unos dos meses un hombre joven de casi 30 años, tras haber estado viajando a la India, Turquía, el norte de África y México, vino a verme. Aunque se considera a sí mismo un seguidor y defensor de la manera macrobiótica de vivir, es al mismo tiempo un fanático e inflexible abogado de la marihuana. En su mundo confuso y distorsionado, la marihuana es una diosa. Si bien tiene una manera suelta y elegante de hablar, manifiesta tener un pensamiento subjetivo e ilógico. No es una persona responsable. Más pronto o más tarde, esta fachada de auto-satisfacción se derrumbará y se revelarán sus profundos temores ante la vida; la VIDA REAL. ¿Qué hará entonces?
Desde nuestro punto de vista, la necesidad de drogas que alteran la mente sólo cesará cuando las personas se hayan dado cuenta de la importancia de basar su civilización sobre el mundo de las plantas –comiendo cereales como alimento principal y verduras como alimento secundario. Sólo así podremos vivir feliz y alegremente, sin que nos acosen motivos de entregarnos a los “placeres” autodestructivos del mundo de las drogas.

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ASPECTOS SOCIOLÓGICOS DE LAS DROGAS:

¿Cuál es el mal verdadero? Para comprender la contestación hace falta ponerse primero en el lugar de la juventud. Si tuvieras 20 años, ¿Cuáles serían los objetivos excitantes o los valores positivos que pudieran servir como base para el resto de tu vida?

¿La familia? La familia es una institución, que carece generalmente de necesaria felicidad y que muchas veces está a punto de desintegrarse. ¿La religión? Se encuentra en un camino difícil y no sabe qué decirnos. ¿La defensa de ideales políticos? Tal y como está, hemos dejado de confiar en la validez del sistema actual.

Las ciudades están cada día más contaminadas, más alejadas de la naturaleza. Parece que ya no sabemos valorar los árboles, la hierba, el agua pura, la salida y la puesta del sol. Las noticias mundiales están repletas de violencia, opresión, hechos sin propósito determinado, muerte y la amenaza de la guerra nuclear. Mientras las naciones industrializadas tienen automóviles, lavadoras, moqueta de pared a pared, semanas laborales de 48-60 horas, pero las mismas carecen de objetivos a largo plazo que hace que la gente llegue a disfrutar realmente de la vida. De hecho no parece haber objetivo alguno, ningún catalizador capaz de convertir la vida en algo que valga la pena. Decir que el futuro de la humanidad no parece nada brillante es quedarse corto.

El verdadero mal consiste en no saber a dónde va a ir a parar todo esto. El mal consiste en la falta de unos conocimientos espirituales concretos o de un objetivo para la vida. Efectivamente la marihuana es peligrosa, no tanto por lo que puede hacer como por lo que no nos deja hacer. No puede solucionar los problemas que tan desesperadamente necesitan de una solución, no puede dar un objetivo a una vida que carece de ellos, no puede traer la felicidad a un mundo que carece de ella.

La solución consiste en crear una alternativa mejor. Y esta alternativa implica el reconocimiento del verdadero significado y del verdadero objetivo de la vida, NUESTRO PROPÓSITO.

 

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CÓMO Y CUANDO CAMBIAR NUESTRA ALIMENTACIÓN SEGÚN EL YIN/YANG

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TODO CAMBIA.

Todas las manifestaciones del Universo están en constante cambio y resistirse a los cambios que naturalmente nos aporta la vida deriva en estancamiento y a veces, en enfermedad.

Por que es natural el cambio y cada persona se encuentra en un determinado punto de la espiral de su proceso personal, la nutrición despliega un amplio abanico de corrientes alimenticias como son la dieta mediterránea, el vegetarianismo, la macrobiótica, el crudivorismo, el higienismo, el vegetarianismo, la paleo-dieta,  y un largo etc aptas para cada condición y momento personal durante un determinado periodo de tiempo.

Ésta es una de las razones por las que es positivo no idolatrar ninguna dieta en concreto ni adoptar una postura rígida acerca de lo que es mejor, ya que lo mejor es lo que nos conviene en cada momento para evolucionar y caminar hacia el pleno desarrollo de nuestro potencial humano..

Puede que los y las que están en el proceso más puristas vegano, crudívoro o macrobiótico se ofendan a veces por la aparición de ciertos alimentos proscritos por su dieta, ideología, creencias o contrarios a sus necesidades personales en ciertas webs o blogs. Al respecto, opino que lo que le sienta bien a una persona en un determinado momento de su vida puede no sentarle tan bien a otra persona distinta. De hecho, no creo que una determina corriente alimenticia sea “la mejor”, ni en las dietas milagro, ni en las que prometen curación ya que en la curación influyen numerosos factores a parte de la dieta (que es muy importante, sí, pero no suficiente en la mayoría de los casos). Esto no significa que los alimentos estén desprovistos de propiedades “medicinales”, beneficiosas. Tampoco significa que no se tenga que ser estricta en un momento dado para conseguir un determinado objetivo de salud o de desarrollo personal.

No hay alimentos naturales y ecológicos nocivos, pero sí un alimento u otro tiene efectos diferentes en cada persona según su condición de salud y según se combinan con otros alimentos.

Así, los tomates, en la dieta mediterránea aportan vitamina C, refrescan (calman y limpian el exceso de calor en el hígado), son sabrosos y pueden ser un ingrediente adecuado para reducir acumulaciones de grasa en el cuerpo para una persona que no tenga problemas de huesos (se sabe que sus hojas son tóxicas y provocan artritis, y que los frutos contribuyen a crear rigidez en articulaciones y músculos), enfermedades degenerativas, tendencia a crear calcificaciones (depósitos de calcio en órganos, arterias, etc.) o problemas de acidez. Y al igual que los tomates, el resto de los alimentos sin procesar tienen sus características propias, aconsejables o no según cada persona y momento.

A mi parecer, nada es inamovible o igual para toda la vida y lo que puede estar llevando una persona a decantarse por una dieta u otra en un determinado momento, depende de cual es su condición o estado energético. Así, las personas muy yin querrán yanguizarse, y las personas muy yang, sentirán la necesidad de yinizarse.

El tipo correcto de alimentación es aquel que nos permite alcanzar nuestro máximo potencial de salud, ser todo lo sanos que nos permiten nuestros genes y constitución. Nos ayudará a ser lo más y mejor que podamos ser; no nos obstaculizará el desarrollo, pero no nos hará ser más de lo que podemos ser. El tipo equivocado de alimento hará el papel de dique o represa, desviando el crecimiento y frustrando nuestro desarrollo. En otras palabras, será activo en crearnos problemas y “nos hará enfermizos.”

Al efectuar cambios en la dieta hemos de tener claro que dentro de cualquier corriente alimenticia también van a haber cambios y reajustes periódicos en la forma de comer según van cambiando nuestras circunstancias personales y nuestra condición. Y ante cualquier dolencia o cualquier enfermedad, es positivo plantearse qué reajustes y cambios en el estilo de vida, pensamientos, creencias, actitudes, y por supuesto en la alimentación y disciplinas físicas se han de llevar a cabo.

A qué dieta cambiar?

1. Si demasiado yin

1.1- a causa de alimentos crudos, zumos: yanguízate con cereales integrales, legumbres, verduras. Toma sopas de miso.

1.2- a causa de azúcar refinado, alcohol o drogas: yanguízate tomando mucha verdura, algo de cereales, legumbres y proteínas. Evita el exceso de sal. Toma algo de umeboshi.

1.3- si has seguido una dieta vegana estricta durante mucho tiempo y te sientes cansada o con poca vitalidad: incorpora algo de pescado, toma más salteados.

1.4- si has seguido una dieta crudívora y sientes frio y debilidad: hazte amiga del hornillo y empieza a tomar guisos con legumbres o seitán, comida “de la mamá” (sustanciosa y nutritiva)

2. Si demasiado yang

2.1- a causa de carne, huevos, embutidos: adopta una alimentación vegetariana o vegana

2.2- por una dieta macrobiótica estricta (contractiva) mucha sal o grasa: yinízate con ensaladas, algún zumo, más fruta cruda y flexibilízate con ejercicio físico suave y lúdico.

Cómo desarrollar la intuición que nos guía en los cambios

Documentarse sobre nutrición, conociendo la energética de la alimentación, y observar los efectos de los alimentos en el propio organismo es un primer paso. Todo el mundo puede saber si algo le sienta bien o mal.

Cuanto más natural e integral sea lo que comemos, menos necesidad de tomar productos no naturales tendremos, e incluso, cuando el organismo está limpio, si algún día nos metemos en la boca algo con químicos, colorantes u otros, lo notaremos enseguida y lo rechazaremos sin esfuerzo. Nuestra vida se encauzará entonces hacia ambientes libres de tóxicos

Ante todo hay que aprender a distinguir lo que necesitamos realmente y lo que pueden ser antojos. Observando hacia qué tipo de extremos nos sentimos atraídos, podremos conocer más acerca de nuestra condición interna (contraída, tensa, rígida o al contrario dispersa, laxa, con poca voluntad…) y recurrir tanto a la alimentación como a otras herramientas para re-equilibrarnos.

Practicar la observación no es difícil. Basta con buscar un momento cada día (o varios momentitos a lo largo del día) para sentarnos y sentirnos. Entonces nos podemos preguntar: “¿Es esto o aquello adecuado para mi ahora?” Y la información viene, clara y directa.

Responsabilizarnos de nuestra propia alimentación, cocinar al menos una vez al día y sobretodo comer con gozo, deleite y evitando culpabilidades es fundamental. Si no existen libertad de elección, flexibilidad mental y paz emocional a la hora de comer, no sirve de nada tomar alimentos puros y ecológicos ya que la rigidez, el miedo y la culpabilidad son altamente tóxicos.

¡¡Buen provecho!!

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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YIN YANG EXPLICADO POR GEORGE OHSAWA

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Todas las cosas están divididas en dos categorías, que son simultáneamente antagonistas y unificantes: el Yin y el Yang. El Yin puede ser llamado fuerza centrífuga y el Yang fuerza centrípeta.

POSITIVO Y NEGATIVO

El Yin y el Yang, al mismo tiempo, están en oposición y se complementan uno al otro, tal como el día y la noche, el hombre la mujer, el invierno y el verano. Son dos opuestos fundamentales, que se unen para destruir y crear cualquier

cosa que exista en el Universo. No pueden estar totalmente opuestos porque son siempre limitados y relativos. Están ligados entre sí como la noche y el día. Y cuando es noche en Occidente, es día en Oriente. Nada existe totalmente Yin o totalmente Yang. Puede ser más Yin que Yang, o más Yang que Yin, y así los designamos como uno u otro.

Este “dualismo” también existe en las religiones occidentales. Jesús comprendía y admitía que Satanás existía incluso en El, el Hijo de Dios. Según el Principio Unico, en este mundo nada existe que sea totalmente bueno o malo, así como nada es totalmente Yin o Yang. En este mundo de relatividad, el Yin inevitablemente se convierte en Yang, y el Yang se convierte en Yin.

Solamente aquello que es eterno, absoluto e infinito puede ser llamado “bueno”, en el sentido absoluto. En la Tierra llamamos “bueno” a aquello que nos gusta, y “malo” a aquello que no nos gusta, o sea también, aquello que consideramos provechoso para el hombre y aquello que suponemos es perjudicial. Lo que puede ser bueno para un hombre, entretanto, puede ser malo para otro.

Las virtudes, en ciertas circunstancias, pueden ser vicios como cuando la economía se convierte en avaricia, el coraje en temeridad, la paciencia en indolencia. En este mundo, la mutación es la única constante. Para los que comprenden la paradoja práctica del pensamiento Yin-Yang, la vida es una

educación constante en la mayor universidad que existe y que no cobra matrícula ni mensualidades. Para los que nada saben del Yin y Yang, la vida puede ser un infierno. El centrípeto Yang es constrictivo y produce calor, sonido, densidad, peso: la tendencia a ir hacia abajo.

El centrífugo Yin es expansivo y produce frío, silencio, dilatación, expansión, liviandad; la tendencia a ir hacia arriba.

Desde el punto de vista físico, cualquier cosa que contenga más agua que sólidos –siendo iguales cada una de las otras condiciones– es Yin; lo inverso es Yang.

En términos de composición química, los compuestos ricos en hidrógeno, carbono, litio, arsénico y sodio son más Yang de lo que los otros desprovistos de estos elementos y que, a su vez, son ricos en potasio azufre, fósforo y nitrógeno.

Todo lo que existe en el Universo tiene una forma, un color y un peso característicos. Una forma prolongada en una posición vertical, es Yin. La misma forma extendida horizontalmente es Yang. La primera es dominada por una fuerza centrífuga o Yin. La segunda está bajo la influencia de una fuerza centrípeta o Yang.

ARTE

A B C D son formas verticales regidas por la fuerza centrífuga.

E F G H Son formas horizontales regidas por la fuerza centrípeta.

Cada par de formas tiene la misma dimensión, la misma superficie geométrica. Pero son antagónicas. Una es Yin y la otra es Yang. Los antagonismos entre C y G y entre D y H son bastante pronunciados., C y G superpuestos se

combinan para formar la estrella judaica de David. D y H superpuestos se combinan formando una cruz. La unión de las formas básicas Yin-Yang dio origen a símbolos sagrados fundamentales.

PESO

La fuerza centrípeta gobierna todo lo que es pesado y, por lo tanto, es Yang. La fuerza centrífuga gobierna todo lo que es leve y, por lo tanto, es Yin. Cuanto menor el peso, tanto más Yin.

Formas yin A B C D

Formas yang E F G

COLOR

El color es nuestra primera percepción sensorial. Sin color, nada podemos apreciar. La clasificación de los colores básicos es fácil. Colores calientes y fríos representan los extremos Yin y Yang, con todas las otras graduaciones

de calor y frío en posición intermedia. Es tan simple como el arco iris, que va del extremo Yang, o el rojo, pasando por el naranja, amarillo, verde, azul y añil, hasta el extremo yin, o violeta.

Partiendo de estas tres características fundamentales, forma, peso y color, todo en el Universo puede ser clasificado como Yin o Yang, sin necesidad de aparatos complicados o análisis químicos. Esa clasificación puede ser “científicamente” confirmada tomándose como base la tasa Potasio / Sodio (K/Na) establecida en las tablillas analíticas.

Pero asimismo, este último método no es exacto, pues la tasa K/Na puede discordar considerablemente entre varias especies de la misma planta o en sus diversas partes.

VARIACIONES GEOGRÁFICAS

Todas Las cosas que son producidas y nacen en climas fríos son Yang, comparadas con aquellas que mejor se adaptan a climas calientes. Por ejemplo: una manzana roja del Canadá es Yang. Un mango púrpura de Trinidad es Yin.

Las personas que viven en un clima frío son siempre más fuertes, fisiológicamente, que aquellas que viven en un clima caliente, pues comen más alimentos Yang, que, paradójicamente, son producidos más fácilmente en el clima frío, Yin.

PALADAR

Así como los colores van del extremo Yin al Yang, así también podemos distinguir el Yin del Yang por el paladar y por el olfato. Las graduaciones de Yin a Yang, son las siguientes: cáustico, ácido, dulce, salado, amargo. La pimienta dilata nuestros capilares y aumenta la circulación sanguínea dando una sensación de calor: es extremadamente Yin. El berro es amargo y da sensación de frescura: es extremadamente Yang. Conviene recordar que estas relaciones son sólo de los sabores naturales y no de los artificialmente condimentados o manufacturados químicamente. La dulzura del azúcar blanco, químicamente manufacturado, es cien veces mayor que la del azúcar natural, a nuestro paladar El azúcar blanco, fabricado por procesos químicos, ocupa el extremo Yin en la escala de los alimentos. De un modo general, los vegetales más Yin son: la berenjena, los higos, las pasas de uva, la col y el repollo “morados”, que en la realidad son violáceos, el germen de la patata, las naranjas, el azúcar de caña o de remolacha. Son todos azulados o violáceos, interna o externamente. Son ricos en vitamina K y C, y todos muy Yin.

Los alimentos yang, al contrario son rojos o amarillos: carne y todos los productos de la hemoglobina, pescado, huevos, vitamina D, zapallo, zanahoria, ñame (tipo de patata), manzana, cereza, frutilla. Son ricos en sodio (Na) en comparación con el potasio (K).

El factor esencial para la nutrición apropiada del cuerpo humano consiste en la proporción adecuada de Yin y Yang en los alimentos ingeridos.

El potasio (o K) puede ser considerado como el símbolo de los elementos Yin en nuestros alimentos. El sodio (o Na) puede ser considerado como el símbolo del Yang. La tasa K/Na es muy práctica como guía, pues tanto K como Na se encuentran en casi todas las composiciones químicas de los alimentos y son los más importantes indicadores químicos del Yin y del Yang.

La mejor proporción de Yin /Yang, o K/NA, es de cinco por uno. El arroz natural, sin pulimento, es el alimento perfecto: presenta el equilibrio justo de 5 por 1.

Todos los alimentos cuya tasa K/Na es mayor de 5 por 1, son Yin. Por ejemplo, la banana es de 850/1, la naranja es 570/1, la patata es de 512/1, y el pomelo es de 390/1.

La alimentación del hombre evolucionó con él a través de los siete aprendizajes biológicos que siguieron al abandono del “hábitat” marino. Los cereales constituyen la etapa final de esa evolución alimenticia, y contienen todas las propiedades necesarias a la vida en su forma más elevada, siendo, pues, el alimento perfecto para el hombre.

Escrito por George Ohsawa.

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¿EN QUÉ DIFIERE LA MACROBIÓTICA DE OTROS SISTEMAS DE ESTUDIO DE LA VIDA?

Este escrito de Fred Pulver, con el que coincido en opinión, demuestra que la macrobiótica, usada a través el Principio Único como fundamento, no es una doctrina rígida ni se puede encasillar en pautas intelectuales concretas para todo el mundo. La aplicación del Principio Único según una practica el estudio de una misma y se observa como persona con características particulares hace de la macrobiótica una práctica que se amolda a las propias necesidades para ayudarnos a estar mejor en cualquier momento y en cualquier lugar.

Alguien me ha hecho una buena pregunta:

– ¿Por qué no llamar la macrobiótica “estilo de vida saludable?

La macrobiótica se ha construido en base al estudio y a la aplicación del Principio Unificador. Esto es importante y exclusivo de la macrobiótica. Otros caminos que no están basados en este principio pueden funcionar para algun@s, algunas veces, pero no siempre. Cuando se aplica correctamente, creo firmemente que la macrobiótica puede funcionar para tod@s, en cualquier lugar y siempre.

problema es que solo un@s poc@s se toman el tiempo de estudiarla con profundidad para poder alcanzar el punto en que llega a funcionar siempre. De todos modos, si lo que deseais más que cualquier otra cosa es la verdadera libertad, libertad es lo que encontraréis al final de vuestro estudio y práctica de la macrobiótica, y así mismo, también encontraréis salud y paz en el Orden del Universo.

La macrobiótica se define como “el estudio de cómo vivir una gran vida”. Ésta es una linda sinópsis de lo que es la macrobiótica, y de que el nombre que le dio Ohsawa fue una buena elección.

A continuación, expondré algunas características particulares que hacen de la Macrobiótica un estilo de vida único:

1) La macrobiótica se ha construido en base al estudio y a la aplicación del Principio Unificador. Ésta es la diferencia fundamental, importante y exclusiva de la macrobiótica. Sin este principio-guía basado en el Orden del Universo, otras opciones podrán funcionar puntualmente en algunas personas, pero no en todas las personas, siempre.

2) Otros sistemas basados en conceptos intelectuales intentan establecer pautas rígidas para la selección y la preparación de los alimentos. La única norma que hay en la macrobiótica es que los alimentos seleccionados han de ser preparados de acuerdo con nuestras necesidades personales que están en constante cambio. Ésta es la razón por la que la macrobiótica funciona siempre para todo el mundo cuando se la ha entendido profundamente y se la aplica en base al cambio constante al que estamos sujetos.

3) La meta de la macrobiótica es conducir a todas las personas hacia la comprensión del Orden del Universo. Otros sistemas con fundamentos dietéticos están más basados en conseguir la salud que en esta meta propia de la macrobiótica. De hecho, la macrobiótica cree que el signo una salud verdadera es el reconocimiento del Orden del Universo y de la manera en que tod@ podemos vivir en armonía con él.

4) Ningún otro sistema dietético reconoce el valor y la importancia de los cereales integrales como alimento principal, y de las legumbres como segundo alimento más importante para el bienestar de los seres humanos que viven en zonas del planeta con climas templados y tropicales. Estos alimentos son relmente “la base de la vida” y son un soporte mucho más adecuado para el bienestar que el que puede aportar cualquier otro alimento.

5) Ningún otro sistema dietético contempla variaciones según el clima en el que vivimos, la estación del año, y la disponibilidad de alimentos cultivados en la propia localidad, ni tiene en cuenta la constitución y la condición de las personas al cocinar. Esta atención especial hacia las características individuales es también exclusiva de la macrobiótica. En macrobiótica no existe la premisa “una sola dieta para todo el mundo”, sino una comprensión profunda de como ir variando la dieta que elegimos y de ir variando también las técnicas culinarias de acuerdo con nuestras necesidades cambiantes.

6) La macrobiótica reconoce y agradece que las necesidades nutricionales de las personas cambien a lo largo de sus vidas. Ningún otro sistema permite que las dietas cambien, ni tampoco incluye pautas sencillas para poder ajustar nuestra alimentación a nuestras necesidades.

7) Ningún otro sistema es tan flexible como la macrobiótica, que no descarta nada. Al no estar fundamentados en el Principio Unificador que a su vez se basa en el Orden del Universo, otros sistemas no pueden ajustar con facilidad y flexibilidad la dieta, acomodándola a los cambios de condición en las personas.

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Publicado por Fred Pulver el 7 de Julio de 2011 en Facebook

Traducción: Agnès Pérez. 

LAS PROTEÍNAS EN LA ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA Y/O VEGANA

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Las proteínas forman los tejidos y los músculos e intervienen en la estructura y función de las células. Sus principales funciones son:
Función plástica: constituyen el 80% del peso seco de las células.
Función de control genético: las características hereditarias dependen de las proteínas del núcleo celular.
Función inmunitaria: los anticuerpos que intervienen en los fenómenos inmunitarios son proteínas.
Función reguladora: las enzimas y algunas hormonas, son de naturaleza proteica.

Las encontramos en las legumbres, frutos secos, cereales, seitán (gluten de trigo), en la soja y sus derivados como: el tofu, miso, tamari, tempeh, etc, en la carne, el pescado, los huevos y los lácteos.

Actualmente, la ciencia de la nutrición busca concienciarnos de la importancia de seguir una alimentación basada en el consumo de hidratos de carbono y grasas no saturadas como fuente principal de energía, verduras, frutas y otros alimentos complementarios, y nos da la opción de elegir entre diferentes tipos de proteína.

Hace bastantes años, cuando aún no existía el nivel de desarrollo industrial, científico y mecánico (es decir, cuando no disponíamos de todos los aparatos eléctricos que suplen ciertas funciones mecánicas de nuestro cuerpo, como por ejemplo, subir escaleras, desplazarnos andando o en bici, etc…) de hoy en día y las profesiones de las personas eran más activas (más físicas, ligadas al campo, etc…), las necesidades de proteína eran mayores que las actuales y no obstante, en aquellos tiempos, su consumo era menor.

Un nivel de actividad más sedentario requiere de una menor cantidad de proteínas, mientras que las profesiones o actividades más físicas hacen que el cuerpo nos pida más proteínas. Aún así, según la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud), un deportista no tiene que abusar de la ingesta en proteínas, pero sí aumentar el consumo de cereal y grasas que son los nutrientes que le aportarán más resistencia.

Por otro lado, las necesidades de proteína varían en función del sexo (los hombres necesitan una ingesta superior a la de las mujeres), para los/as lactantes, niños/as y adolescentes o embarazadas.

Hemos de relacionar actividad física o intelectual, sexo, clima y condiciones particulares para determinar cuánta proteína necesitamos.
En general, para adultos/as se recomienda unos 0´75 Gr de proteína al día por Kg de peso corporal.

 

EXCESO DE PROTEÍNAS:

El 75% de las proteínas que se ingieren hoy en día son de origen animal. Hace apenas un siglo este porcentaje no llegaba al 20% que es la cantidad aproximada correspondiente a las necesidades de nuestro organismo. Actualmente se consumen proteínas en una proporción 2 ó 3 veces mayor a las necesidades de nuestro organismo, con las repercusiones que este hecho tiene para el mismo. Las proteínas son un alimento de difícil digestión. Son las que más energía utilizan para su descomposición y asimilación, de manera que, si hay un excedente, provocan que, en lugar de ser portadoras de energía, la consuman.
Las carnes, por ejemplo, contienen una elevada proporción de purinas que se transforman en ácido úrico. Paralelamente, ésta acidificación de la sangre ha de ser neutralizada por nuestra reserva alcalina (Ca., Mg.,…) con la consiguiente desmineralización que esto implica, ya que, para compensar esta acidificación en la sangre, el organismo roba de los huesos minerales básicos y se acorta y acelera la respiración para eliminar el exceso de CO2 producido también por el exceso de acidez.
También a principios de siglo, las grasas representaban sólo el 20% de las calorías ingeridas. En la actualidad, aproximadamente el 40% de las calorías que se toman provienen de las grasas, y de éstas, un 70% son de origen animal, es decir, son grasas saturadas, llamadas así mismo “grasas duras”,
muy perjudiciales para el organismo humano.

Nuestra alimentación condiciona nuestro estado físico, pero también determina nuestro estado mental y emocional, que no puede ser adecuado con excesos ni tomando alimentos extremos. Las tendencias dietéticas generales (al margen de cualquier corriente alimenticia) se encaminan hacia un mayor consumo de pescado y de proteínas vegetales, que están bastante olvidadas en nuestra dieta cotidiana aunque aportan grandes beneficios al organismo.

El veganismo (no consumo de cualquier tipo de proteína animal ni uso de cosméticos que han sido testados en animales ni uso de ropa hecha con pieles) se está extiendo cada vez más en todo el mundo y puede ser una buena opción si se practica de manera equilibrada y no existe un historial de carencias nutricionales ni una condición muy yin. De cualquier manera, si se opta por el veganismo, sea por motivos de salud, consciencia, políticos o porque no apetece en absoluto comer animales, se ha de tener la certeza de que no se están agotando las reservas de B12 ya que esto podría acarrear una anemia.

La combinación en la misma cocción de una legumbre con un cereal integral asegura el aporte de todos los aminoácidos esenciales. El arroz con lentejas o “amb fesols i naps”, la olla de garbanzos y la “cassoleta de llamàntol amb mongetes”, son solo un ejemplo de las raíces de nuestra cocina tradicional, basada en platos que nos aportan fuerza vital y alegría al paladar.

COMPATIBILIDADES DE OTROS ALIMENTOS CON LAS PROTEÍNAS:

A nivel general, es más adecuado consumir un solo tipo de proteína por comida (diferente en cada menú), y, en caso de necesitarla realmente, tomar la proteína animal al medio-día ya que así descansaremos mejor por la noche.

Las legumbres, si se mezclan entre sí provocan gases, pero sí se puede mezclar una legumbre y un poco de pescado.
Al tomar pescado, lo acompañaremos de una buena ración de ensalada y/o verdura verde al vapor para que resulte más digestivo y equilibrado.
Si tomamos solo proteína de origen vegetal, tendremos que esperar a hacer la digestión para tomar fruta ya que esta combinación provoca fermentaciones. También debemos tener en cuenta que las legumbres, ingeridas en grandes cantidades resultan indigestas. Por tanto, es imprescindible cocinarlas largo tiempo, y, al igual que otras proteínas consumirlas según la cantidad que realmente necesita nuestro organismo. Una buena combinación para la proteína vegetal sería la siguiente:

75% Cereal integral+ 25% proteína vegetal = carne
73 % Cereal integral + 25% proteína vegetal + 2% sésamo = + que carne

ALTERNATIVAS A LA PROTEÍNA ANIMAL:

Disminuir el consumo de proteína animal implica sustituirla por otras proteínas, que resultan también suculentas y con las que podemos elaborar platos nuevos y experimentar con este cambio a nivel de salud física y emocional. Al cabo de unos meses tomando menos proteína animal y más legumbres nos notaremos menos cansados/as, más relajados/as, de mejor humor y con bastante menos agresividad. ¡¡Probad a ver qué pasa!!

Algunas sugerencias:
Azuki: Es una legumbre pequeña y rojo oscuro brillante, de elevado contenido en proteína.
Lentejas
Soja negra
Garbanzos
Judías (pintas, frijoles, blancas, garrafón…)
Habas
Soja verde
Guisantes
Tofu: derivado de la soja que se vende fresco. Es importante saber darle sabor al cocinarlo pues tal cual es insípido, pero con un poco de creatividad resulta delicioso, muy sano y digestivo ya que no contiene grasas. Es una buena fuente de calcio, apto para celiacos y diabéticos.
Tempeh: derivado de la soja fermentada, es muy rico en vitamina B12.
Seitán: gluten del trigo, contiene un 24,7% de proteína.
Frutos secos

Por último, reiterar que el equilibrio lo encontramos en una dieta variada que nos aporte todos los nutrientes que necesitamos.

Os propongo unas recetas a base de proteína vegetal para animar a las personas que aún no las han probado.

RECETAS CASERAS:

Falafel y hummus:

Hummus (paté de garbanzos): Una manera de transformar las legumbres es hacer patés o croquetas.También podemos guisarlas o consumirlas en ensalada o en sopa.

Ingredientes: 250 de garbanzos secos, 10cm de alga kombu, 2 c/soperas de tahin (mantequilla de sésamo), 1 diente de ajo, comino molido, zumo de limón, aceite de oliva, sal marina

Remojar los garbanzos durante 8h con el alga (el uso de kombu para hervir las legumbres las hace mucho más digestivas).
Colocar el alga en el fondo de la olla a presión y las legumbres (desechando el agua de remojo). Añadir agua, una pizca de sal, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 2h.
Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.Triturar los garbanzos con un poco de agua de cocción, el zumo de limón, comino, 1 cucharada de tahin y 1 diente de ajo.
Añadir un chorrito de aceite de oliva por encima al servir.

Falafel (croquetas de garbanzos):

Ingredientes: 250 gramos de garbanzos secos, 1 cebolla morada, 2 dientes de ajo, cilantro y perejil fresco (al gusto), 1 c/c de comino molido, ½ c/c de canela en polvo, 1 c/c de pimienta negra recién molida, 1 c/c de pimentón picante (o agridulce), 1 c/c de levadura en polvo, 1 c/p de harina de garbanzos y la suficiente para el rebozado, 1 c/c de sal y aceite de oliva.

Los garbanzos deberás ponerlos en remojo unas 24 horas antes de hacer uso de ellos ya que deben estar tiernos pues se trituran sin cocer. Escurrirlos y retirar la piel.
Triturar primero los garbanzos con la batidora, añadir la cebolla, los ajos y volver a triturar. Finalmente añadir el resto de ingredientes, mezclar bien y pasar el preparado del falafel a un cuenco para dejarlo reposar en el frigorífico una hora o dos.
Pasado este tiempo formar bolas, hamburguesas o croquetas. Rebozar con la harina de garbanzo y freír en abundante aceite hasta que estén dorados y crujientes. Al retirar los falafel de la sartén, ponlos sobre papel absorbente para desechar el exceso de aceite.
Servir el falafel y el hummus con una ensalada variada, acompañándolos con pan de pita o chapatis (pan finito sin levadura).

Canelones de seitán:

Para quienes conozcan ya el seitán y para los que se atrevan a cambiar esquemas. Es un plato completísimo y muy sabroso.

Para el relleno: 1 paquete de seitán rallado o triturado, 3 zanahorias ralladas, 1 taza de champiñones picados, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo picados, 2 hojas de laurel, perejil picado, aceite de oliva, sal

Sofreír la cebolla, ajos en aceite de oliva y añadir el laurel y una pizca de sal. Cocinar durante 10mn a fuego medio. Añadir la zanahoria, los champiñones y el seitán y seguir cociendo hasta obtener una masa. Añadir el perejil y mezclar.

Bechamel: Leche de soja, Cebolla rallada, Harina integral tamizada
Nuez moscada
Aceite de oliva
Sal
Cobertura: Almendra rallada o queso rallado

Sofreír la cebolla en aceite de oliva y una pizca de sal hasta que esté tierna y traslúcida, agregar leche de soja y diluir harina. Sazonar con nuez moscada. Remover hasta que quede una salsa espesa. Si se hacen grumos, se puede pasar por la batidora.

Elaborar los canelones:
2 pq de canelones

Hervir en abundante agua con sal los canelones. Cuando estén hechos, dejarlos sobre un trapo húmedo.
Untar una fuente con un poco de aceite de oliva.
Rellenar los canelones con el seitan, hacer rollitos y colocarlos en la fuente.
Recubrir con la bechamel.
Espolvorear con almendra rallada o queso rallado.
Hornear 5-10mn.

Barritas crujientes de frutos secos:

 

 Un buen postre o un tentempié muy energético que agrada a la mayoría de las personas por su sabor dulce y textura crujiente, además de aportar calcio y fósforo.

Sésamo tostado
Pipas de calabaza tostadas
Pipas de girasol tostadas
Almendras
Avellanas
Piñones
Pasas de corinto
Ralladura de naranja
Melaza de arroz

Mezclar las semillas y los frutos secos, añadir la ralladura de naranja y cocinar con la melaza removiendo hasta que quede una masa compacta. Sin que se enfríe, extenderla sobre el mármol de la cocina con el rodillo y cortarla en barritas. Mantener las barritas sobre una rejilla (la del horno, por ejemplo) hasta que se enfríen.

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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Alimentación, nutrición, energía y cómo aprovechar las circunstancias que nos trae la vida desde la visión del Principio Único

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luz-oscuridad

Hace más de 2000 años, Hipócrates escribió: “Cada una de las sustancias de la dieta de una persona actúa sobre su organismo, y lo cambia de algún modo, y de estos cambios depende toda su vida, ya esté sana, enferma o convaleciente”.

De estas palabras se deduce fácilmente que no nos va a afectar del mismo modo tomar un cuenco de arroz integral que un vaso de vino. Ambas sustancias tendrán un efecto físico y bioquímico en nuestro organismo y también un efecto energético diferente, variando estos efectos según la persona que está tomando la sustancia en la misma cantidad.

El alimento físico es una necesidad básica. Sin él nuestro organismo empezaría a depurar tanto, que a partir de unos meses sin comer podríamos incluso vernos privados/as de la maravillosa vida. Y de hecho, comer es un tema que siempre tenemos en mente, quizás por instinto de supervivencia. También  existen otros tipos de alimento como el oxígeno y la energía. Podemos contar a los seres vivos que se nutren solamente de energía, prana o ki, aunque sutilmente todas las personas junto con la comida diaria también nos nutrimos de energía vital o cósmica, de nuestro ambiente social y familiar, de nuestros propios pensamientos conscientes e inconscientes, de los de los demás…

Las proyecciones mentales o creencias tienen una gran influencia en nuestro bienestar, ya que por muy limpio y ecológico que comamos o sigamos la dieta estándar macrobiótica, si se nutren pensamientos o creencias limitantes, si una persona no se responsabiliza de las situaciones difíciles que vive, reconociéndose la causante de estas situaciones, se estancará en el arquetipo de la víctima o en sus límites auto-impuestos. Sin embargo, cuando se observa lo que la vida depara y se adopta una postura responsable de las propia vida y de los propios actos, se observan los conflictos que van surgiendo y nos comprometemos con la voluntad de auto-superación, se nutre una espiral de movimiento hacia la atracción de circunstancias cada vez más favorables.

También influyen el ambiente y el lugar en que trabajamos y nuestro círculo de amistades en nuestro nivel de energía, salud y manera de ser. A menudo vienen a consulta personas que llevan tiempo “comiendo bien” pero no acaban de sentirse bien debido a influencias energéticas externas. Nos influye el estado energético de quienes viven con nosotros (padres, hijos…), de nuestra pareja, sobre todo si dormimos a diario con ella. Si ésta no se cuida o tiene problemas y si no se saben poner límites sanos, el estado debilitado o insano de la pareja puede arrastrar energéticamente. Trato con muchas personas que están viviendo estas circunstancias sin ser conscientes de ello. Influye dónde vivimos. Es muy diferente el impacto que tiene en nosotros la energía de una gran ciudad al impacto de la energía de un pueblo en el campo.

Por ello, deberíamos de reflexionar sobre qué nos conviene y elegir los alimentos de los que se compone nuestro “menú” físico o energético y al elegirlos realmente, abrimos las puertas a todo un proceso de toma de conciencia y aumento de la misma.

La respiración consciente, la comida consciente y los patrones de pensamiento y conducta conscientes e inconscientes son los alimentos pilares de nuestra evolución: física, mental, emocional y espiritual. Según el modo en que los seleccionamos en base a nuestras necesidades o perpetuamos su consumo , pueden hacernos evolucionar o llevarnos a una degradación más rápida.

Nuestros alimentos y el aire que respiramos nos construyen, van a nuestras células y sangre, potencian nuestra salud individual y la de nuestro entorno más inmediato, afectan a la constitución de nuestros tejidos, órganos y sistemas corporales. Cuando estamos creando una mayor conciencia y mejoría personal, también estamos contribuyendo a una mayor conciencia y mejora planetaria y universal.

No es  lo mismo alimentarse que nutrirse.

 La alimentación es el proceso mediante el cual tomamos sustancias del medio externo y las incorporamos como sustancias propias para poder así cubrir las necesidades energéticas y materiales de nuestro organismo.

La nutrición comprende el conjunto de procesos mediante los cuales diversas sustancias químicas contenidas en los alimentos se incorporan a los tejidos de nuestro organismo.

Podemos decir que la nutrición empieza donde acaba la alimentación, aunque va mucho más allá del alimento físico. Las personas no sólo somos un cuerpo físico. Esto lo vienen demostrando todas las medicinas milenarias que describen tanto sistemas orgánicos como sistemas energéticos (o diferentes cuerpos-envolturas o koshas como la medicina ayurvédica) y actualmente, producto del aumento de la sensiblidad derivada del cambio de consciencia colectiva, son cada vez más numerosas las personas que perciben las vibraciones sutiles ya sea con el sentido de la vista (ven el aura o campo etérico que también se puede apreciar con la ayuda de una cámara Kirlian),, captan las vibraciones mentales (telepatía) o son capaces de sentir con mayor o menor intensidad la energía vibracional de otras personas, de casas, lugares naturales, etc.). De esto, se aprecia claramente que la energía sutil coexiste con niveles más tangibles o físicos.

La nutrición es el mayor aprovechamiento de los nutrientes. Así, los que nos aporta el arroz blanco, son diferentes de los que nos aporta el arroz integral. Y también la energía. Prueba de que el arroz integral es un alimento vivo, es que germina cuando se planta, mientras que esto no sucede al plantar un grano de arroz blanco.

Del mismo modo, un grano de arroz blanco, tiene una energía vibracional mucho más baja que un grano de arroz integral porque ha sido seccionado, partido, refinado. Por tanto, el efecto de un tipo de arroz u otro sobre nuestro campo etérico es diferente. Cuidado con los cereales integrales se dudosa procedencia o precocinados y envasados al vacío, que carecen de esta energía vibracional alta pues llevan días empaquetados y en neveras. estos alimentos precocinados no nos aportan vitalidad y es fácil que las personas que los consumen se sientan cansadas y con poco empuje en la vida.

¡Si quieres aumentar tu luz, come alimentos con luz propia! ¡Pon luz en tu plato!

 Pero, ¿por qué una misma sustancia en la misma cantidad afecta de manera diferente a cada persona? La respuesta es evidente: porque cada persona tiene una constitución y una condición diferente. Así como ciertas personas toleran bien una cantidad moderada de alcohol, a otras, beber la misma cantidad de alcohol les crea trastornos de la personalidad (o problemas mentales).

Estudiar el Principio Único, que se refiere a la interacción de las dos energías opuestas y complementarias yin / yang ayuda a entender con claridad cómo nos afecta o nos puede influir ingerir ciertos alimentos, los diferentes estilos de cocción, y también sus combinaciones.

Si logramos observar todas las manifestaciones del Universo en términos de yin y yang, además de saber qué podemos comer y cómo podemos cocinarlo para contribuir a un mayor equilibrio personal o de nuestra familia, también seremos mejores psicólogos, ya que la comprensión del Principio Único ayuda a discernir por qué atraemos (o repelemos) ciertas circunstancias (por ejemplo, ¿Por qué se atrae un accidente o una enfermad? ¿En qué energía estábamos vibrando cuando los hemos atraído?), o, ¿Por qué nos sentimos atraídas por ciertas personas? (relación compatibilidad y complemento o yin atrae yang (y viceversa) / gran yin atrae pequeño yin / gran yang atrae pequeño yang), o se dan choques de carácter entre dos personas (yin repele a yin / yang repele a yang / gran yin repele gran yang) o de repente dejamos de sentir atracción por nuestra pareja (¿Hemos estado demasiado tiempo juntos y ya no hay polaridad energética? ¿Hemos cambiado de vibración personal y esto nos ha alejado?).

George Ohsawa afirmaba que la comprensión del Principio Único nos puede acercar al Juicio Supremo y a la Libertad Infinita ya que con su perspectiva energética, dejamos de interpretar fenómenos y circunstancias de la vida desde el ego y nos podemos situar como observadores de dichos fenómenos desde una  consciencia sin juicios más elevada, con ecuanimidad.

Para llegar a esta comprensión, los primeros pasos se han de centrar en el cambio de calidad de nuestros alimentos cocinándolos para mejorar nuestra condición, cambios en el estilo de vida apartando de ella todo lo que nos estanca o impide nuestra evolución, en el estudio de diferentes fuentes filosóficas y científicas sin olvidar el estudio del sí-mismo y la entrega de nuestra voluntad dual a una voluntad superior con la que vamos a fluir hacia la realización de nuestros objetivos de vida y quizás nos aporte algún día esa Libertad Infinita, Kaivalya en sánscrito, cuyo significado es ”unidad” o conciencia absoluta y  liberación del karma o de las reacciones de las acciones.

Artículo escrito por Agnès Pérez©. Lo puedes compartir desde esta página. Si deseas usarlo para cualquier otra web o revista, por favor, contacta conmigo.

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La paz es el arte de equilibrar el yin y el yang

De entre todos los alimentos integrales, los granos de cereales integrales, salvajes o cultivados, son la forma más equilibrada de nutrición, y en cualquiera de sus diferentes variedades han constituido la base de la alimentación de la humanidad durante milenios, y hasta en nuestros tiempos modernos, han sido consumidos como comida principal en todo el mundo. Todas las civilizaciones previas a la era moderna actual reconocieron que los cereales integrales son el pilar o sostén de la vida, y que los diferentes tipos de granos, de cultivos, de estilos de cocción, y otras formas de preparar los alimentos dan lugar a la maravillosa diversidad y riqueza cultural humana y social. El arroz y el mijo fueron los alimentos principales del Este; el trigo, la avena y el centeno lo fueron en Europa; el trigo sarraceno, en Rusia y en el centro de Asia, el sorgo y el mijo en África, la cebada y el trigo en el Centro-Este; y el maíz en América.

La conexión entre los cereales integrales y la paz fue fundamental en las filosofías tradicionales. En el Lejano Este, el ideograma que representa la palabra “paz”-wa– está formado por los ideogramas “grano” y “boca”:

Nuestros antepasados sabían intuitivamente que una dieta basada en un predominio de granos y de vegetales creaba una mente pacífica y una sociedad pacífica. El Tao Te King, los tratados clásicos de Confucio, y las Upanishads, entre otros contienen esta sabiduría.(…).

Las costumbres modernas se refieren habitualmente a la paz como una tregua entre conflictos bélicos. No obstante, en su origen, esta palabra tiene un significado mucho más amplio. La palabra inglesa “peace” proviene del latín “pax” y da significado a un acto de consentimiento entre dos opuestos. Asimismo, las palabras “pacto” y “compacto” derivan la misma raíz que “paz” y también significan “consentimiento”. La paz es un equilibrio dinámico entredos fuerzas opuestas semejantes.

La verdadera paz es una unión armoniosa de opuestos, no solo la simple cesación de conflictos. Es un estado activo y creativo en el que las diferencias individuales se unifican como parte de un todo más amplio.

En el Lejano Este, existió una comprensión dinámica de la paz en comparación con los tiempos actuales. La paz se concebía como un equilibrio entre el yin y el yang- las dos fuerzas antagónicas y complementarias que constituyen todos los fenómenos. Por ejemplo, en el libro de las mutaciones o I Ching. Hay un hexagrama para “paz”, T’ai, que combina trazos yin y yang en perfecta armonía.

Los comentarios de Confucio son:

PAZ: “los pequeños comienzos, los grandes acercamientos. Buena fortuna. Éxito”.

De este modo el cielo y la tierra se unen, y todos los seres participan de esta unión.

Los y las que se hallan más arriba y los y las que están más abajo se unen, y se convierten en una sola voluntad.

El principio luminoso (yang) se sitúa debajo de lo sombrío (yin). La fuerza está debajo y la devoción arriba; el ser superior está arriba y el inferior abajo”.

El significado de paz (shalom) se ha descrito en la tradición Judeo-Cristiana en “The Interpreters’ dictionary of the Bible” como:

“El estado de integridad que poseen las personas o grupos, que tiene que ver con la salud, prosperidad, seguridad o con la integridad espiritual de los convenios. En el (Antiguo Testamento) no se hace una distinción particular entre estas categorías, la paz militar o económica es similar a la salud física o espiritual del individuo”

En un sentido más amplio, más universal, la paz y la salud son lo mismo. La paz y la felicidad son inseparables. La paz individual y la paz social son una. En un sentido más práctico, la paz se refiere no solo a conseguir el equilibrio entre EEUU y la Unión Soviética, entre árabes y judíos, entre hindues y musulmanes, entre irlandeses protestantes e irlandeses católicos, y entre otras partes opuestas. La paz atañe al equilibrio entre todos los aspectos de nuestras vidas cotidianas. Incluye equilibrar el frío del invierno con el calor del verano, equilibrar las horas de actividad durante el día con las horas de descanso por las noches y equilibrar la cantidad y la calidad de los alimentos y bebidas que consumimos cada día con los que consumimos durante las vacaciones, en fiestas y en otras ocasiones especiales. De hecho, cuanto más nos reflejamos en nuestra existencia, más nos damos cuenta de que la naturaleza de la cual somos una pequeña parte constituyente está hecha por numerosos opuestos. No solo estamos constantemente equilibrando estos factores opuestos, consciente o inconscientemente sino que estos factores están cambiando constantemente. Y esto crea eventualmente una dinámica de opuestos. El verano cambia al invierno, la juventud cambia a la madurez, la acción cambia al descanso, la montañas cambian a valles, la tierra cambia a los océanos, el día cambia a la noche, el odio cambia a amor, los ricos y poderosos declinan, los pobres y dóciles prosperan, la guerra cambia a paz, enemigos empedernidos se vuelven amigos, las civilizaciones tienen auges y caídas, las especies aparecen y desaparecen, la vida cambia por la muerte y nuevas vidas, la materia cambia a energía, el espacio cambia a tiempo, las galaxias aparecen y desaparecen.

Provenientes del Uno Infinito o Dios, yin y yang son las fuerzas eternas que gobiernan todos los fenómenos, visibles e invisibles, individuales o grupales, particulares y totales, pasados y futuros. Conocer los principios y las leyes del cambio es alcanzar el Árbol de la Vida, entrar en el Reino del Cielo, llegar a la Paz Perfecta. Cuando conocemos estos principios y leyes, todos los conceptos espirituales y religiosos, todas las ideas científicas y filosóficas y todos los esfuerzos individuales y sociales se unifican y se entienden como aspectos complementarios de un todo más amplio. Estas fuerzas y tendencias son una brújula que nos capacita para darnos cuenta del orden y de la armonía que existe a todos los niveles. Conociéndolas podemos cambiar la enfermedad en salud, la tristeza en alegría y la guerra en paz.

(Traducido por Agnès Pérez del libro de M. Kushi: “One peaceful World”). 

ALIMENTOS PERMITIDOS Y ALIMENTOS PROHIBIDOS EN LA MACROBIÓTICA

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NISHIME CORTE
alimentos

¿Por qué algunos alimentos no forman parte de la dieta macrobiótica?

En primer lugar, es útil recordar que no hay una “dieta macrobiótica” y por lo tanto no hay nada que no es parte de ella. La macrobiótica es  entender cómo todas las cosas, incluyendo lo que comemos  tiene una influencia en nosotros. Como resultado de este enfoque “macrobiótico” y de la comprensión de la vida, se han sugerido algunos hábitos de alimentación y  dietéticos para mejorar la salud y prolongar la vida.

La razón por la cual un alimento específico no puede incluirse dentro de las pautas macrobióticas  se basa en su influencia global y en el efecto que un alimento puede tener en relación con estar cada vez más saludable. La misma cantidad de un mismo alimento no tiene el mismo impacto en todas las personas ya que cada uno de nosotros tenemos una constitución y una condición diferentes. Por eso, no hay alimentos prohibidos sino desaconsejados según los objetivos de salud o vida que tenemos. Tomarlos o no modificará nuestro estado energético dirigiéndonos hacia una mayor o menor salud y energía más o menos equilibrada. No hay alimentos buenos o malos sino aconsejables o desaconsejables según nuestro estado personal en un momento determinado.

George Ohsawa  usaba el Principio Único para ayudar a entender mejor cómo nos influyen todas las cosas en el universo  y cómo éstas influyen en todos los fenómenos. Lo hizo usando los términos relativistas “yin”y “yang” como una manera de empezar a entender cómo el cambio y el movimiento ocurren en el universo y como una manera de conectar los eventos aparentemente dispares que aparecen juntos. De esta manera, por ejemplo, e históricamente hablando, Ohsawa, Michio Kushi y otras personas han promovido durante mucho tiempo la importancia y la influencia de los alimentos en nuestra vida cotidiana, especialmente en el papel de la salud y la enfermedad.

Phiya Kushi comenta sobre los edulcorantes: la miel, especialmente si se come en exceso, puede producir resultados no deseados, pero, por supuesto, los resultados pueden variar según la persona  ya que todos somos únicos. Además, todos tenemos diferentes opciones disponibles para nosotros cuando se trata de diferentes edulcorantes que van desde los edulcorantes artificiales y azúcar refinado a la miel, jarabe de arce, azúcar de remolacha y maltas a base de cereales, y cada uno de éstos producen efectos diferentes sobre todo cuando se consumen en exceso. Elegir qué comida es más beneficiosa para nosotros, desde una dialéctica macrobiótica es, obviamente, la que no nos afecta negativamente (o nos afecta positivamente a la mayoría) en grandes cantidades y durante períodos más largos de tiempo.

Por experiencia, la miel, si se come en exceso puede causar dolores de cabeza crónicos, así como otros problemas más serios. Es “más seguro” elegir el jarabe de arce o edulcorantes a base de cereales que  miel ya que su impacto es menor aunque similar. De hecho, los edulcorantes a base de cereales, si se consumen en exceso puede causar, por ejemplo, hinchazón de los pies, entre otras cosas. Pero como todos somos diferentes, cada uno de nosotros debe explorar y descubrir sus propios límites ( “non-credo”) y observar los efectos de no sólo lo que comemos, sino de todo lo que nos afecta . Es importante que consultes la clasificación general de los alimentos aquí antes de proseguir leyendo este artículo y que hayas leído los enlaces anteriores picando las palabras en negrita .

A continuación, tomo como referencia una nueva clasificación que subdivide de más yin a menos yin y de menos yang a más yang los diferentes grupos de alimentos (por ejemplo: EDULCORANTES en: azúcar (lo más yin), miel (sigue siendo muy yin pero un poco menos que el azúcar), mirin (un poco menos yin que la miel), melaza (siendo un yin extremo, es el edulcorante más yang), etc .

Esta clasificación se hace en función de efecto expansivo o contractivo en el cuerpo-mente, del tamaño, del color, del sabor, de la textura, de la época de maduración, de la composición bioquímica y más factores combinados de cada alimento.

[MÁS YIN]

Edulcorantes:

  • Azúcar blanco o moreno: Lo más yin
  • Miel – muy, muy yin
  • Mirin [yin extremo más yin], Jarabe de arce, Azúcar de coco, Zumo de frutas, tales como jugo de manzana, Fruta, cocinada o secos [el yin extremo menos yin]
  • Amazake,  Cebada malteada [más yin], Melaza de arroz integral [más yin aunque el menos yin de los edulcorantes]

Bebidas:

  • Las bebidas químicas que contienen azúcar o edulcorantes – son las más yin
  • El té que contiene colorante – muy yin
  • Café – extremadamente yin sin tostar, un poco más yang si está tostado
  • Leche de soja [extremadamente yin], Zumo de frutas , Todas las bebidas azucaradas , Champagne, Vino , Sake [extremadamente yin]
  • Cerveza –  [extremadamente yin pero menos que el champagne o el vino]
  • Té verde [más yin], Té Negro, Té de hierbas [más yin], Amazake [más yin pero menos que los anteriores]
  • Agua mineral –  [menos yin], soda (agua carbonatada), Agua (pozo profundo), Agua de manantial, Tomillo, Menta, Jugo de zanahoria, Caldo de verduras, Leche de arroz, Té de hoja bancha –  [Kukicha té ramita, menos yin que el bancha], Achicoria, Kokkoh  [menos yin]
  • Té Kombu [menos yang], Té de diente de león, Té de cebada tostado, Té tostado arroz integral, Té Mu, Yannoh (café Ohsawa) – [el más yan de los menos yang]
  • Té Sho-ban [yang], Té  de raíz de lotus, Té de raíz de bardana, té umeboshi, té de raíz de ginseng –  [el más yang]

Lácteos

[Todas la categorías de productos lácteos se omiten de las dietas base y de reajuste]

  • Yogur – el más yin
  • Crema agria – [yin extremo], Queso crema , Mantequilla , Leche, Camembert – [yin extremo pero menos ya que lleva sal], Gruyere – el menos yin de los quesos blandos
  • Roquefort – más yang ya que está curado con sal, queso Manchego curado – más yang aún ya que está curado más tiempo con sal
  • Leche de cabra – más yang que la de vaca

Grasas y aceites:

  • Margarina – la más yin
  • Aceite de coco – [yin extremo]
  • Aceite de cacahuete –  [más yin], Aceite de maíz, Aceite de oliva, Aceite de soja [más yin]
  • Aceite de canola [menos yin], Aceite de semilla de mostaza, aceite de girasol, aceite de sésamo, aceite de Colza,  aceite de cártamo – [menos yin]

Frutas, nueces y semillas [Las frutas son los más yin y semillas son las más yang de las tres categorías]

  • Piña – [las frutas tropicales son el yin más  extremo], Papaya, Mango, naranjas, Pomelo, Plátano, Kiwi, dátiles, uvas, Pasas, Aceitunas, nueces de Brasil, anacardo [los frutos secos tropicales son menos yin que las frutas tropicales pero siguen siendo muy extremos],
  • Pera [más yin], melocotón, albaricoques, Ciruelas, ciruelas pasas, Mandarinas, nectarinas, lima (las frutas de árbol son más yin que las frutas de tierra)
  • arándanos (menos yin), Sandía, Cantaloup, Moras [más yin], nueces de macadamia, pistachos, Avellanas, Cacahuete, pacanas, Avellanas, Almendras
  • castañas (menos yin), Piñones, Nueces, semillas de amapola, Fresa, Moras, Frambuesas, semillas de calabaza, Semillas de calabaza, Semillas de girasol, Semillas de sésamo negro [menos yin]

Algas marina (Verduras del Mar)

  • Nori [menos yin] • Agar Agar (kantén) [menos yin] • musgo de Irlanda [menos yin] • Dulse [menos yin] • Mar de Palm [menos yin] • Arame [menos yin] • Algas [menos yin] • Alaria [menos yin] • Mekabu [menos yin] • Mekabu [menos yin]
  • Wakame [menos yang], Kombu, Hijiki

Hortalizas y legumbres

  • Berenjena -[ extremadamente yin], Tomate, batata, ñames, Patata, shiitake, Pimiento , Frijoles (excepto judías azuki, que son más yang yin), Pepino,  Espárragos, Espinacas, Acelga , Alcachofa, brote de bambú / brotes, aguacates, Calabacín, calabaza de verano, brotes de alfalfa, okra, cebolletas, Coles de Bruselas [extremadamente yin]
  • guisante verde (más yin),  Lentejas , Col púrpura , Remolacha, Repollo blanco, col china, escarola, Kohlrabi, maíz en la mazorca, rábanos, redondo, hoja de diente de león, Lechuga, endibia, Cilantro,  Bok Choy, Perejil, Hojas de mostaza, Cebollino, Hojas de Col,  hojas de nabo, Brócoli, Coliflor,  Kale, Col verde, apio [menos yin]
  • Calabaza [menos yin], puerros,  Rábano, daikon , Ajo , cebollas,
  • nabos [menos yang), colinabo, Salsifíes, pastinacas, Zanahorias, bardana, Raíz de loto, raíz de diente de león , patata Jinenjo  (la más yang de las verduras)

Legumbres y derivados de legumbres

  • Leche de soja [extremadamente yin], Brotes de soja, soja,  Soja negra, Tofu, natto, Guisantes, Judías blancas.
  • tempeh [más yin),  judías  Pintas [más yin], Frijoles Negros, garbanzos , Habas, judías Mung, Lentejas, Azuki [menos yin]
  • Salsa de Soja (extremo yang] y Miso [extremo yang]

Cereales / Cereales y productos de harina

  • fideos ramen [menos yin], Somen fideos, Udon [menos yin]
  • Arroz grano largo [el más yin de los arroces),  galletas de trigo, Cuscús, Tortillas, Chapatis,  Harina de maíz, sémola de maíz (polenta) [ menos yin]
  • Maíz – [menos yin que la polenta], Copos de avena (Avena), galletas de arroz [sin sal son más yin que con sal],
  • cebada perlada, avena, arroz silvestre, Arroz Basmai, Cebada sin pelar,  fideos de trigo sarraceno, grano medio Arroz, Mochi, copos de trigo, arroz dulce, Bulgur, masa fermentada pan integral o pan de centeno, pan integral sin levadura o pan de centeno, pan de arroz Kayu [menos yang] • agrietado centeno [menos yang], galletas de arroz con sal (más yang)
  • Centeno[más yang), Trigo, quinua, arroz integral), Amaranto, teff, Mijo, Trigo sarraceno [el cereal más yang]

Pescado

  • Ostras[menos yang), pescado azul, almeja, pulpo, Atún, Carpa, vieiras, Mejillón,  halibut, Langosta , Trucha, Caballa, abadejo, Bacalao, pez espada, Salmón[más yang]
  • Camarones[más yang], Arenque, Sardina, pescado seco (Iriko),  Caviar  [lo más yang]

Productos animales  (se consumen en muy pocas ocasiones y muchas personas macrobióticas no comen carne)

  • Caracol (lo más yin de los productos animales que son un extremo yang)
  • Carne de cerdo, Carne de res, carne de caballo, Pollo, perdiz, Pato, pavo, Huevo, faisán

Dentro del extremo más yang encontramos: el miso, Salsa de soja, Sal marina (lo más yang de lo yang)

[MÁS YANG]

Conclusión: La Macrobiótica es un estudio experimental  que se lleva a cabo durante toda la vida y no es sólo acerca de la comida. Es sobre la vida misma entendida en términos de yin y yang.

Artículo escrito por Agnès Pérez©. Lo puedes compartir desde esta página. Si deseas usarlo para cualquier otra web o revista, por favor, contacta conmigo.
Clasificaciónes de los alimentos: George Ohsawa (Macrobiótica Zen)  y Carl Ferré (Essential guide of macrobiotics).

Notas de Michio Kushi y del blog de Phiya Kushi

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