EL BAZO EN LOS CAMBIOS DE ESTACIÓN

 

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El bazo pertenece en la medicina oriental al Elemento Tierra. Los textos clásicos de la MTC afirman que el elemento tierra no corresponde a ninguna estación sino a la transición entre cada estación (últimos 18 días donde la energía vuelve al centro y se recarga para volver al exterior en la nueva estación,) aunque se manifiesta con más intensidad a finales de verano o quinta estación. Un bazo sano hace que el organismo sea vital y ayuda a una inmunidad fuerte (controla nuestras defensas) y por tanto a crear resistencia frente a la enfermedad. Se relaciona con el Ki del grano, traducción digestión, todo el proceso digestivo

Cuando nos adaptamos a nuestro entorno, conocemos nuestras necesidades y les hacemos caso estamos favoreciendo un buen funcionamiento de nuestro bazo. Para ello, es muy importante que nuestra nutrición sea la adecuada desde la infancia. Al nacer, nos nutrimos con la leche materna, con su soporte y con la protección de nuestros padres; con el destete, nuestros padre-madre nos siguen nutriendo con los alimentos que saben que serán los mejores y desarrollamos capacidades digestivas más complejas, a la vez que tomamos ejemplo de cómo cuidar de nosotros/as mismos/as efectuando el paso de la dependencia hacia la independencia. El bazo, al formar parte del sistema digestivo adapta los alimentos para nutrir y dar soporte a nuestro organismo. Este proceso es llamado “transformación y soporte”, saca los nutrientes y los transporta, los lleva donde tienen que llegar.  Es como la madre que nutre y entrega los frutos de su producción. Representa el hogar, el centro. Cuanto más fuerte sea la condición de nuestro bazo, más capaces seremos de nutrirnos con los alimentos que tomamos para dar soporte a las necesidades de nuestro cuerpo-mente.

A nivel mental, el bazo se asocia a nuestros procesos de pensamiento, gobierna nuestra habilidad para estudiar, concentrarnos y para procesar información. Nuestras capacidades de concentración y digestión están relacionadas y se influencian la una a la otra.  Estar muchas horas sentados/as ejerciendo un trabajo mental fuerte puede debilitar la energía de este elemento (por ejemplo, estar delante del ordenador da ganas de comer crujiente, que es la textura del elemento tierra).

A nivel emocional, el bazo contiene nuestra habilidad para satisfacer nuestras necesidades, para obtener y proporcionar nutrición emocional y soporte. A menudo se pueden confundir las necesidades emocionales y nutricionales comiendo cuando lo que se necesita es AMOR o apoyo, En los trastornos alimentarios se confunden la necesidad de afectividad con la necesidad de comer  (bulimia, anorexia). La creencia de que merecemos nutrición y la confianza de que siempre habrá suficientes nutrientes disponibles son imprescindibles para desarrollar una condición fuerte de bazo. Anatómicamente, el bazo tiene que ver con las fascias y los tejidos blandos de nuestro cuerpo que sirven para darle soporte y contención y cuando el bazo está débil, tienen un aspecto flácido o blando, sin tono o excesivamente duras y rígidas si la condición es muy yang o contraída. Las personas que trabajamos con constancia la consciencia corporal sabemos bien de la relación entre los bloqueos físicos que se manifiestan, su relación emocional y el avance espiritual que se da al traspasarlos.

¿Cómo podemos fortalecer y mantener una condición adecuada de bazo?

Físicamente al bazo le gusta llevar una vida sensual, el sabor dulce de los abrazos: abrazar, ser abrazado, el cariño y que todos los músculos se estiren, tonifiquen y relajen.

Mentalmente le gusta la paz, la calma que se respira cuando el calor del verano disminuye y estalla la primera lluvia que limpia el medio-ambiente e invita a bajar suavemente el nivel de actividad concentrar nuestra energía intelectual hacia el inicio de nuevos conocimientos y nuestra energía espiritual en ayudar a los y las demás. Por el contario, al bazo no le gusta que usemos en demasía nuestra fuerza mental en actividades intelectuales agotadoras ni estresantes o en trabajos que supongan estar largas horas procesando información. No le gusta nada que nos obsesionemos con problemas ni con actitudes que den rienda suelta a celos o preocupaciones ilusorias.

Cuidar nuestra relación con la tierra simplemente puede significar ser más terrenales, “tener los pies sobre la tierra”.  Además de a través de nuestra alimentación cotidiana, podemos potenciar la conexión con la tierra cuidando de una huerta, modelando utensilios con barro, caminando descalzas, mediante la práctica de más posturas de pie en yoga (y también siendo conscientes del elemento tierra de cada postura), practicando hacer expresión corporal o danza contemporánea “release” que nos enseña a rodar por el suelo y a caer sin dañarnos…

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Nutrir la Tierra a través del alimento

Sugerencias:

–          Mastica con gratitud y agradecimiento hasta sacar el dulce natural de los alimentos. Esto nos lleva a comprender.

–          Come con alegría y actitud positiva evitando las creencias sobre alimentos “buenos” o “malos” ya que no los hay sino que cada alimento puede ser adecuado o no serlo según nuestras circunstancias puntuales, siempre en constante cambio.

–          Relájate antes de comer. Una corta meditación o postura supina de yoga que ayude a relajar los órganos abdominales y a centrar la mente resulta útil para enfocarla en la consciencia al comer y erradicar distracciones o preocupaciones.

–          Evita sobrecargar tu sistema digestivo comiendo más de lo necesario.

–          Evita beber durante la comida tanto para no inundar el bazo como para no debilitar el fuego digestivo. La sopa del inicio, el agua absorbida por los cereales, las legumbres y que contienen las verduras y el té del final son más que suficientes.

–          Evita enfriar tu bazo con exceso de comida cruda, fría o líquida.

–          Evita cenar tarde, deja pasar al menos 3h entre la última ingesta de comida y el momento en que vas a dormir.

Estilos de cocción:

El tipo de cocción para el verano tardío o para una persona con desequilibrios en el elemento tierra estará basada en alimentos y cocciones que creen una energía descendente, hacia abajo y que calienten. Es una cocina que requiere más tiempo en la que se usan vegetales redondos, todo tipo de coles, calabazas, cebollas, zanahorias y garbanzos.

Para el exceso de humedad, cocinar seco (presión, poco agua, evitar remojo, evitar exceso de sal y harinas que crean retenciones) y tomar más alimentos diuréticos como el mijo, nabo, berros, pepino, apio, kimpira de zanahoria, adereza con perejil picado o salvia fresca tus platos, si es temporada toma ortigas salvajes, toma una infusión al día de cola de caballo, de diente de león

Si te sientes: Ansioso, descentrado, preocupado, pensamientos estancados, demasiado sensitivo, celoso, crítico, cambios de humor repentinos, piensa demasiado, cínico, dependiendo de otros, pena de sí mismo/a, con cambios repentinos de energía, antojos por el dulce, digestiones difíciles, baja resistencia a las infecciones, sin energía 4-6 de la tarde, difícil levantarte por la mañana…

Y quieres sentirte: Calmado, relajado, con energía para ayudar a los demás, considerado, equilibrado, comprensivo…

Evita:

Azúcar refinado, cereales refinados (sobretodo harinas), miel, frutas tropicales y zumos (todos los productos excesivamente Yin son muy irritantes para el Sist. Digestivo y acidifican), comida con mucha grasa, proteínas animales con grasas saturadas, pescados ahumados y en lata, huevos (productos Yang Extremo), queso, lácteos, helados (producen flema y pueden generar bultos, quistes, tumores y calambres abdominales), alcohol, drogas, alimentos con aditivos, vinagres, comida ácida, comida quemada o excesivamente seca (incluso galletas de arroz) crean tensión en el páncreas que deriva en hipoglucemia, estimulantes (café, té, chocolate, bebidas gaseosas), bebidas frías.

Toma:

Cereales integrales (enfatizando el consumo de mijo).

Verduras dulces, alimentos de sabor dulce natural amarillos o de color naranja como la calabaza, raíces (napícol, zanahorias), cebollas coliflor, col, judía tierna.

Proteínas de origen vegetal: garbanzos, azukis con kombu y calabaza

Algas arame, dulse…

Condimentos salados con moderación (miso blanco, umeboshi…)

Verduras en cocción Nishime

Daikon seco

Raíces con sus hojas

Ensalada escaldada o prensada o al vapor

Verduras salteadas en agua

Cocción Kimpira.

Verduras al estilo nabe (plato-bol de pasta con verduras poco hechas + tofu o tempeh o mochi).

Fruta cocinada: manzanas, fruta seca, fruta con kuzu.

RECETAS PARA EQUILIBRAR LA ENERGÍA TIERRA

Crema de mijo con cebollas (la puedes tomar para el desayuno)

Ingredientes: 500gr de cebollas, 1 vaso de mijo, una pizca de sal marina, 1 vaso de leche de arroz.

Preparación: Cortar las cebollas a medias lunas finas y ponerlas en una olla a presión con el mijo previamente lavado + 5 vasos de agua. Cocer a presión 35mn. Añadir la leche de arroz y cocinar 10mn más. Se puede triturar con un pasapuré para dar una textura más fina y untuosa y aliñar con un poco de gomasio o semillas tostadas.

Sopa de miso remineralizante

(Receta completa picando sobre el nombre Sopa de miso…”)

Ensaladilla de mijo con alga dulce, calabaza, brócoli y coliflor

Ingredientes: 1 vaso de mijo, calabaza, brócoli, coliflor, algas dulse, una pizca de sal marina

Preparación: Lavar y hervir el mijo en 2 tazas de agua unos 15mn. Ha de quedar suelto. Cuando esté cocido, ponerlo en un cuenco y airearlo removiendo c0n un cucharón de madera. Dejarlo enfriar. Cortar la calabaza a cubos y cocinarla al vapor. Ha de quedar crujiente. Enfriar y reservar. Cortar el brócoli y la coliflor a florecitas y cocinarlos también al vapor. Remojar las algas dulse 5mn. Mezclar el mijo, las verduras y las algas sin que se apelmacen.

ALIÑO: Puré de umeboshi, agua, cebollino y aceite de sésamo .

Azukis con kombu y calabaza

Ingredientes: 1 taza de azuki, 2 tazas de calabaz, 1 tira de alga kombu (10cm.)

Preparación: Remojar las azukis durante 8h con el alga. Colocar el alga en el fondo de la olla a presión, las azukis con el agua de remojo y la calabaza cortada a cubos encima. Añadir agua si es necesario hasta cubrir la calabaza, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 2h. Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión. Toma el caldo como si fuera un té o resérvalo para sopa.

Kimpira de zanahoria

(Receta completa picando sobre el nombre “kimpira”)

Paté de chirivías

Ingredientes: 4 chirivías cortadas a rodajas, 2 cebollas cortadas a cuadritos, 1 c.c de miso blanco

Preparación: Hervir las chirivías con poco agua y una pizca de sal durante 5mn. Saltear las cebollas cortadas a cuadritos con aceite de sésamo (poco). Añadir las chirivías, un poco de agua y cocinarlas a fuego lento hasta que se ablanden, añadir el miso previamente disuelto en agua y seguir cocinando hasta que se seque el agua. Triturarlas hasta hacer una pasta. Puedes añadir tallos de cebolla fresca picados encima.

Bombones de boniato con algarroba

Ingredientes:: 2 boniatos blancos, 1 taza de harina de algarroba, Leche de arroz, La ralladura de un limón, Coco rallado.

Preparación:
– Hornear los boniatos hasta que estén blandos. Quitar su piel cuando se hayan enfriado, añadir la ralladura de limón y machacarlos con un tenedor. Hacer bolas pequeñas y reservarlas.
– Hacer una crema muy espesa con la algarroba y la leche de arroz (añadir a pocos la leche) para poder rebozar en ella las bolas de boniato.
– Una vez rebozadas, ponerlas en un plato y espolvorear coco rallado encima.
– Dejar las bolas en la nevera hasta que se vayan a consumir para que la cobertura quede firme.
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¿SE PUEDE RECUPERAR LA SALUD A TRAVÉS DE LA MACROBIÓTICA?

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La efectividad con la que la macrobiótica puede curar depende de la condición y de la constitución de la persona que la quiere aplicar en su vida.
También depende del tipo de dieta con la que se empieza el proceso. “Macro” significa “grande” y a mi entender, grandes, amplias han de ser las opciones de transformación que las personas que ya la practicamos como forma de vida damos a quienes nos las piden.

Unos tendrán la capacidad de adoptar una alimentación más estricta y simple, y otros habrán de efectuar un cambio de dieta y hábitos de una manera gradual. No todas las personas tenemos la misma capacidad de cambio y adaptación ni vivimos en las mismas circunstancias.

No son las mismas circunstancias las de una mujer, madre de familia, que está cambiando su propia alimentación y se topa con las diferentes necesidades de sus hijos y pareja, que tendrá que respetar y que incluso se sentirá sola si no es respaldada como pionera del cambio en su familia hasta que los demás decidan o no acompañarla, que las circunstancias de un/a joven independiente que puede vaciar su despensa de tentaciones, o que las circunstancias de una persona enferma que cuenta con el apoyo de alguna amistad que la ayuda a cocinar.

Ante una opción de cambio, aunque esté aparentemente asumida, se van a manifestar resistencias físicas y mentales, se depuran memorias antiguas que salen tanto en forma de antojos por alimentos extremos como en forma de altibajos emocionales. Es el cambio de nuestras memorias celulares que están en todos los tejidos de nuestro organismo (una gran superficie de centímetros cuadrados de millones de celulitas) y que se realiza durante años no solo a través de la alimentación sino también con trabajo personal sobre el cuerpo y la mente.

La macrobiótica debería honorar su significado “grande”, abarcar todos los aspectos de nuestro ser. Es una forma de vida en la que, habiendo predisposición, apertura y rendición, el Universo nos va aportando todas las circunstancias necesarias para evolucionar. Soy de las que cree que el primer peldaño para esta evolución es el cuerpo físico. Por eso he encauzado mi vida en el estudio y práctica de la nutrición y del yoga. Después de éste, hay otro peldaño más elevado que es la mente, con su ámbito particular que es vasto (experiencias, creencias, emociones, inconsciente individual e inconsciente colectivo, etc…). La escalera hacia el cielo está compuesta pues por varios peldaños que hay que escalar…

Cuando se practican una alimentación y un estilo de vida saludables y equilibrados de manera sincera, adaptados a nuestras necesidades personales y a nuestro propósito todo viene. Se ha de ser flexible en cuanto a la adaptación de la alimentación a nuestra vida. Mi experiencia tras mis primeros siete años de macrobiótica ortodoxa es que no saber salirse sanamente de pautas y normas generales puede llevar al aislamiento y a la rigidez mental.

En la filosofía ayurvédica, se dice que “si solo se consumen alimentos sáttvicos (puros, de vibración elevada) su efecto puede convertirse en tamásico” (de vibración baja)”. Encontramos en esta sentencia uno de los 7 principios del Universo: “cuanto mayor el frente, mayor el dorso” y una de las leyes fundamentales de la transformación del Universo: “extremo yin produce yang y extremo yang produce yin”.

Encerrarse en un “ego macrobiótico” (o en etiquetarnos con nombres de doctrinas, religiones, razas, o herramientas de evolución personal) es contraproducente tanto para uno mismo por la rigidez que crea, como en el sentido de transmitir los grandes beneficios que este tipo de vida aporta a los demás ya que significaría dejar de fluir con el principio unificador y cuadricular un sistema de comprensión del Universo que es totalmente flexible y se basa en el cambio. Sí hay un estándar en cuanto a dieta (dietas tipo, pirámide alimenticia, etc…) y a conceptos definitorios sobre el estilo de vida ideal de la macrobiótica, pero en mi opinión juzgar a las personas en función de si cumplen este estándar o no, de si comen una cosa u otra, de si siguen un maestro u otro, de si están más o menos dentro del canon macrobiotico, etc, denota incomprensión del orden del universo así como del principio unificador y una actitud que se aleja del juicio basado en la libertad suprema. Para mi nadie es más o menos macrobiótico por tener o no nevera o tomarse o no un trocito de queso.

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En mi opinión, es sabio mantener la sencillez y la apertura necesarias para interactuar con todo tipo de personas y circunstancias, y busco desarrollar esta sencillez siempre con respeto y que sienta la misma apertura y respeto por parte de los demás hacia mi, sabiendo que hay semillas muy fértiles y semillas que tardarán más en germinar, y que por encima de nosotros hay una voluntad superior que nos guía en el proceso de la vida.
Se puede empezar el camino de la macrobiótica de cualquier manera, siempre y cuando ésta sea lo que realmente necesitamos y podemos hacer honestamente y lo que el cuerpo puede asimilar, igual o más que siguiendo a rajatabla unos principios filosóficos intelectuales y estándares. Al fin, la salud es la capacidad de adaptarnos al medio en el que vivimos y a las circunstancias que la vida nos trae, aprendiendo de nuestras experiencias y colaborando con nuestro entorno.

Y al relacionarnos con nuestro entorno, o al experimentar con cualquier herramienta para la evolución personal es positivo hacerlo con desapego. Tal y como dice el Bhagavad Gita: “Solamente la acción es tu obligación, jamás los frutos de ella; que el fruto de la acción no sea tu objetivo, pero no debes evitar la acción misma” (BG, 2.48) o el yogasutra 1.12 de Patañjali: “la práctica y el desapego son los medios para detener los movimientos de la consciencia“: la práctica honesta y el desapego derivan en la pacificación de la mente.

Al respecto, Gandhi comenta: “no debe haber propósito egoísta tras nuestras acciones. Pero el desapego por los frutos de la acción no significa ignorarlos o desatenderlos o repudiarlos. Estar desapegado no significa abandonar la acción porque el resultado esperado pueda no ocurrir. Al contrario, es una prueba de la fe inamovible en la seguridad de que el resultado proyectado vendrá a su debido tiempo”.

Cada cual tiene su propio proceso, unos tardan más y otros menos. Todos venimos del mismo lugar y nos dirigimos hacia la liberación. Solo que cada individuo es único y ha de observar cuál es su propio destino o propósito. Esto es algo que tenemos que entender para evitar luchas de egos, conflictos interpersonales, la competencia desleal y las emociones dañinas. En este mundo, hay un lugar para cada persona. Todos hemos venido aquí a algo, entonces, lo mejor es tratar de saber a qué, preguntándonos a nosotros mismos y ponernos manos a la obra para hacer lo que nos toca. Y así, al menos estaremos sanando.

Es importante distinguir entre curarse y sanar

Adoptando un modo de vida que proporciona herramientas para trabajar el cuerpo, la mente y el espíritu, sanaremos aunque la curación no esté garantizada. En el mundo de la macrobiótica hay claros ejemplos de personas que han transmitido muchos conocimientos y han abierto puertas, siendo un pilar para el crecimiento de muchas personas, padeciendo al mismo tiempo graves enfermedades, desequilibrios o dolencias, algunas de las cuales no se han curado o superado, a pesar de sus esfuerzos de auto-superación pero han incrementado su calidad de vida a través de los cambios que han hecho en su alimentación y en su estilo de vida y sirven de experiencia a las generaciones posteriores.

Por otro lado, la curación no depende solo de una dieta milagrosa y extrema sino de muchos factores físicos, mentales y espirituales, por tanto, en mi opinión un@ ha de observar qué es lo que le enferma en todos estos niveles, aprendiendo a desarrollar su propia intuición y a descodificar los mensajes de su propia alma. Nadie nos puede curar y a la vez hay muchos caminos para llegar a un mismo destino. Somos nosotros mismos quienes nos curamos o enfermamos a través de nuestras propias elecciones.

Así, acabo ya con otra sloka del Bhagavad Gita, en la que Krishna (representa la divinidad) le dice a Arjuna (representa el guerrero, el buscador espiritual): “Cualquier cosa que hagas, comas, ofrezcas en sacrificio, des en limosna o practiques austeridades, ¡Oh, hijo de Kunti! Hazlo como ofrenda a Mi…Quien ama no se pierde”. (BG, 9.27-31)

Artículo escrito por Agnès Pérez. Lo puedes compartir desde esta web. Si lo quieres usar para alguna publicación, ponte en contacto conmigo.

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

TLF: 638  893 371

  • Pinturas de Alex Grey

Los consejos incluidos en esta sección no tienen intención de anular, modificar o ir en contra de los procedimientos de cualquier profesional de la salud. No defienden el uso particular de ninguna dieta o ejercicio pero pueden servir  de ayuda y de información pública . Si crees tener o tienes problemas de salud, acude a un/a profesional de la salud.

LA PLAGA DE LA COMIDA PRECOCINADA

La comida que nos nutre nada tiene que ver con los productos comestibles que proliferan cada vez más en los supermercados tanto convencionales como ecológicos. 

Existe una diferencia bien grande entre llenar la barriga o nutrir el cuerpo que hace evolucionar nuestra alma.

 

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La semana pasada leí un artículo que hablaba sobre los productos comestibles, esos simulacros de la comida ideados científicamente, que suman componentes de toda clase (saborizantes, proteínas, espesantes, vitaminas, emulgentes, polisacáridos, endulzantes, modificadores de la textura, etc.), cuyo resultado final es un producto diseñado específicamente para disparar nuestros receptores de placer alimenticio, estimulándolos a base de grasa y azúcar o de textura crujiente y sabor salado.

En países como Gran Bretaña, si entras en un supermercado, las neveras de comida preparada al estilo casero (ensaladas con su verdurita cortada, macarrones boloñesa, tortillas de patata, albóndigas, carnes  y pescados aliñados listos para hornear o freír, todo tipo de comida étnica que podría ser saludable –hummus, falafel, tzatziki, sushis y makis, tallarines con verduras al wok, croquetas con jamón, etc-  y los congeladores rebosan de productos, todos metidos en varios envoltorios de plástico, listos para calentar al microondas o cocinar en 3mn.

Y estas neveras ya ocupan más de la mitad de la superficie de los supermercados de barrio.

Y muchas personas no sólo compran estos productos semi-fríos o descongelados para alimentarse con ellos sino que los vuelven a congelar. Porque, ¿para qué perder tiempo en la cocina si ya se pueden comprar hechos a un precio similar al de sus ingredientes + gastos de elaboración?

El sistema mismo tiende a absorber a través de las jornadas de trabajo cada vez más tiempo y cuando se llega a casa, la energía que queda para dedicar a la cocina es cada vez menor.Y la pescadilla se muerde la cola en un círculo de intoxicación que deriva en cansancio y reduce la vitalidad al mínimo: pseudo-alimentos o comestibles que no nutren adecuadamente, que sobrecargan el organismo de sustancias innecesarias tóxicas que le hacen trabajar por encima de sus posibilidades y lo agotan porque no poseen energía vital intrínseca, que crean tensión física y dispersión mental que  se van acumulando en el organismo a causa de esta  mala alimentación y de las cargas de la vida cotidiana mal llevadas, porque si no nos nutrimos adecuadamente se resiente todo: el cuerpo, las emociones y la energía vital.

Vamos a ver algunos ejemplos de cómo se elaboran los productos comestibles.

La lista de ingredientes sanos del pan (harina de trigo/centeno, levadura y sal) se completa en el producto comestible derivado (pan de molde) con aceite (en el mejor de los casos, girasol) y azúcar. Para redondear, emulgentes y conservantes. La pizza campestre lleva en la base, además de harina, levadura y sal, azúcar, aceite vegetal (de palma y otros en la mayoría de los casos) y dextrosa. En la cobertura de salsa de tomate lleva más azúcar y más dextrosa. La dextrosa es una presentación comercial de la glucosa, un azúcar.

Los productos comestibles son baratos y gustosos, lo malo es que todos saben más o menos a lo mismo, es decir a la mezcla de almidón, grasa vegetal, sal, azúcar y saborizantes. Sobre una base de comida real (por ejemplo, carne de pollo o atún) que no suele superar el 40% del contenido, se rellena el resto con productos industriales baratos como proteína de soja y jarabe de glucosa de maíz –ambos provenientes de cultivos transgénicos extensivos- y se obtiene un producto que dará grandes alegrías a los accionistas de las grandes empresas de alimentación.

 

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Conforme iba desmigajando el texto del artículo sobre comestibles de supermercado convencional, desfilaban por mi mente imágenes de las neveras no de los grandes supermercados, donde la comida, a mi modo de ver ya no merece este nombre por lo adulterada que está por químicos, hormonas, pesticidas, modificaciones genéticas, etc. aunque no se trate de los productos comestibles citados anteriormente, sino que mi “click” mental fue automático hacia las neveras de los supermercados ecológicos y herbolarios donde compro habitualmente, los cuales están incorporando cada vez más simulacros de la proteína animal en versión bio, sin pesticidas ni químicos y con saborizantes naturales, claro.

Afortunadamente, el sector de la población que está tomando consciencia de la necesidad de nutrirse adecuadamente es cada vez mayor y la venta de alimentos y productos ecológicos está en alza.

Afortunadamente, se suele tomar consciencia de la importancia que tiene la calidad de la alimentación después de padecer secuelas de una dieta deficiente, vida con estrés, o algún problema de salud más o menos grave.

Y la industria ecológica lo sabe.

Y también sabe cómo copiar y vender al modo ecológico con el lema de saludable, comestibles elaborados con productos de mejor calidad, pero al fin y al cabo, imitaciones de la proteína animal que nutricionalmente están muy lejos de lo que aporta la proteína animal –en versión ecológica, claro- No me refiero a proteína vegetal como el tempeh, seitan o tofu sino a los quesos en lonchas veganos que son pura grasa (aceite de coco), hamburguesas y croquetas de todo tipo, hechas con cereal integral, legumbres e ingredientes naturales pero que llevan meses envasadas al vacío en el paquete y en una nevera, leches vegetales a base de cereal que son agua a precio de oro pues sólo llevan un 14-17% de cereal, y en fin, a todos los productos de comida rápida que vemos habitualmente cuando vamos a comprar a herbolarios de cierta envergadura.

Y a veces me da que pensar que el año pasado, la empresa de productos ecológicos Sorribas-Biográ se vendió a  Idilia Foods y hace unos meses, Vegetalia se ha vendido a Ebro Foods.

Impacto de los derivados de la comida en la salud y en el medio-ambiente.

Comer unas salchichas de tofu ecológicas de vez en cuando no supone ningún peligro, pero me preocupa que, siguiendo el modelo de los supermercados convencionales,  estos productos estén ahí para sustituir la comida de verdad. No la proteína animal, de la que se puede prescindir perfectamente si se lleva una dieta equilibrada, sino el cereal en grano, las legumbres, las verduras y frutas frescas de cultivo local y de temporada, los frutos secos, semillas, algas, aceite de oliva de esta tierra, las plantas aromáticas y hierbas silvestres que abundan en el campo y que ya casi nadie reconoce ni conoce sus usos medicinales.

Me preocupa que las personas, cansadas por un ritmo de vida acelerado, exigente, sobrehumano prefieran comprar su comida preparada (eso sí, ecológica, y, nótese la ironía, “para cuidarse”) que cocinarla en sus casas, para ahorrar media hora que emplearán en mirar la tele o conectarse a facebook, o… simplemente reconfortarse en el sofá delante de sus comestibles ecológicos que han calentado en el microondas.  Porque a menudo la falta de información o la información manipulada por el marketing no ayuda a cambiar de hábitos en la dirección adecuada. Las personas que hoy día hemos instaurado nuevos hábitos alimenticios y nos hemos limpiado, fortalecido e incluso cambiado nuestro carácter cambiando de alimentación, hemos pasado por un proceso de reeducación que a menudo ha implicado estudiar nutrición y hacer acopio de una gran fuerza de voluntad para no recaer en el consumo de alimentos “antiguos”. Hace más de 24 años, cuando yo misma pasé por este proceso de cambio, no existían supermercados ecológicos y en las herboristerías de barrio sólo se encontraban alimentos de primera necesidad. Y considero que esto ha sido un privilegio porque así era más difícil caer en la tentación de consumir comestibles ecológicos en vez de alimentos integrales.

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Los alimentos integrales y frescos como el cereal en grano, las legumbres, las verduras y frutas frescas de cultivo local y de temporada, los frutos secos, semillas, algas, aceite de oliva de esta tierra, las plantas aromáticas y hierbas silvestres, cocinados conscientemente nutren en profundidad y llenan de energía, Los comestibles favorecen y ocasionan acidificación, acumulación tóxica (en todas sus versiones) y  desmineralización. Entonces, la condición de debilidad energética se acumula y presenta las siguientes manifestaciones:

Pérdida importante y significativa de peso.

Frecuente exceso de peso y movimiento lento y pesado.

Todo parecen tareas imposibles de acometer.

Sensación de debilidad generalizada.

Falta de ganas y de vitalidad. Tendencia depresiva.

Dificultad para la concentración.

Pérdida continuada de masa muscular.

Rigidez en el cuerpo y estado general de tensión.

Debilidad del sistema inmunitario (tendencia enfermiza).

Exceso de sensibilidad y tristeza habitual sin razón aparente.

Aletargamiento y sensación permanente de frío interno….

También me preocupa que las empresas con sello ecológico, en su afán de ganar dinero estén entrando en esta rueda de comercio tan poco ética. Evidentemente dirán que estos productos simulacros de la proteína animal en versión vegana, croquetas y hamburguesas  desvitalizadas y demás productos prescindibles  son de consumo ocasional y complementario a los alimentos integrales que han de ser la base de una alimentación equilibrada, pero esta no es la realidad que a diario leo en los foros veganos, en los que los comentarios de entusiasmo y felicidad proliferan cada vez que una cadena de supermercado multinacional lanza un nuevo producto vegano, en su mayoría comestibles, hechos con una base de soja, féculas o albumina de huevo + saborizantes químicos, almidones  y azúcar y que, en su mejor versión,  los compran en tiendas especializadas veganas donde hay chorizos, quesos de todos tipo y  hasta langostinos veganos, hechos con polvo de Konjac, almidón, azúcar, sal, pimentón., que se comerán en vez de los alimentos integrales  y genuinos que ya no cabrán en la barriga si ésta se llena de comestibles, porque saciarán el hambre y no aportarán los nutrientes y la energía imprescindible para  funcionar de manera óptima y evitar carencias.

Sé que con estas palabras estoy atentando contra la libertad de uso que cada cual quiere hacer de su tiempo, dinero y estómago pero este es un estilo de alimentación que aboca al sufrimiento. Esto no es vida, esto no es comida, esto no es nutrir el cuerpo para hacer evolucionar el alma. Y esto no es ético pues estas empresas son las que mayor sufrimiento animal y medio-ambiental causan.

También sé que estoy mezclando comestibles de supermercado que son infames, con comestibles veganos y comestibles ecológicos, cuyos ingredientes son de mejor calidad pero lo hago porque a medio o largo plazo su efecto en el organismo será similar porque ninguno de ellos va a proporcionar la energía vital que se necesita para estar bien.  La alimentación orientada únicamente a los sentidos resulta un gran obstáculo para la salud y evolución humana. Durante años y años de nuestra vida, hemos recibido el entrenamiento adecuado para comer en función de la satisfacción de los sentidos, olvidando los valores nutritivos y el cuidado de la condición de la salud personal.

Comprender, hoy en día, cómo los sabores de los productos comestibles y de la comida preparada pueden llegar a ser tan “necesarios” y tan “adictivos” requiere analizar factores diversos, como: los aditivos, los condimentos, los conservantes y los saborizantes empleados, así como las técnicas empleadas de publicidad, de marketing, de presentación etc, Curiosamente todos ellos factores que pretenden la satisfacción de los sentidos como lo primero y lo más importante (cuando no lo único). Pero dicho modelo sensitivo está basado en una facultad de juicio inferior, con el comer mecánicamente y para la mera satisfacción. Como principio se tiene que aceptar que, si se toman alimentos de baja calidad nutricional, energética o  vibracional,  que son agresivos con el medio ambiente interno de la persona y también con el medio ambiente externo, el ser humano que se desarrolla es también de baja vibración energética.

Es fundamental recuperar el hábito de cocinar a diario en casa. Es fundamental renunciar a los productos en serie (sí, en serie porque los tomates y las lechugas de los supermercados son todos iguales, los macarrones son todos iguales, los pescados son todos del mismo tamaño y con la misma carita),  adulterados por la industria agro-alimentaria para obtener beneficios a costa de nuestra salud y seguir lucrándose a nuestra costa a través de fármacos –Monsanto ha comprado Bayer- y Monsanto ha comprado diferentes cadenas de supermercados que están comprando distribuidoras de productos alimenticios.

Las hamburguesas, salchichas  veganas y los quesos veganos de paquete también están hechos en serie. Es fundamental renunciar a la comodidad inicial de comprar productos ecológicos precocinados y hacer acopio de fuerza de voluntad para ir a los fogones y preparar comida de verdad, que nos hace sentir felices y nos da lucidez y fuerza para vivir.

No son muchas las personas con la capacidad y la preparación necesarias para tomar la decisión de nutrirse para evolucionar su consciencia y desde ahí, evolucionar el inconsciente colectivo. Ni tampoco son muchas las que están dispuestas a cambiar la alimentación sensorial por una alimentación libre, nutritiva y sanadora. Para muchas otras es muy difícil tener el grado de libertad suficiente como para poder emprender el camino. La inmensa mayoría no están informadas correctamente. Pero cada vez somos más las personas que hemos cambiado nuestra vida a través del cambio de hábitos alimenticios y que podemos ser un ejemplo y contribuir al cambio de consciencia global. La persona que se alimente de una manera equilibrada y armonizada con la tierra, el medio ambiente, las estaciones, su propia condición personal, su propia naturaleza, el entorno donde vive, su circunstancias personales y su condición de ser superior con conciencia y libertad plena de elección, gozará de una salud física, mental, emocional y espiritual inquebrantable que puede emplear en perpetuar un sistema socio-económico  injusto o en crear alternativas sociales éticas, coherentes y más justas.

Artículo escrito por Agnès Pérez. Lo puedes compartir desde esta web. Si lo quieres usar para alguna publicación, ponte en contacto conmigo.

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Fuentes que han inspirado este articulo:

(1)   http://www.vidasostenible.org/informes/la-plaga-de-los-productos-comestibles/

(2)   Apuntes de Javier Iraola

(3)  Fotos de Empar Martínez de Camí de l’Horta

BOCADILLOS VEGANOS SALUDABLES

 

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Existen alternativas mucho más saludables y energéticas que los bocadillos para desayunar, almorzar o merendar, incluso para llevar en el bolso al trabajo como son las bolas de cereal integral, un tupper con cereal integral, verduras y algo de proteína vegetal, pan Ohsawa, Pan de arroz kayu con paté vegetal, hamburguesas de cereal o sushis, pero debido a que el tradicional bocata es ya parte de la  “gastronomía” popular del país, al menos vamos a ver cómo se puede elaborar de manera más saludable.

El bocadillo es un imprescindible en los almuerzos o desayunos de muchas personas ya que es una opción fácil y rápida de preparar.  Actualmente se recurre al pan blanco de trigo + embutido o queso (a partir de proteína animal o veganos),  alternativa nada sana ni ética en el caso de la proteína animal, porque esos panecillos blancos que se descongelan la noche antes para dejarlos preparados,  a menudo son descongelados por segunda vez ya que los que venden los supermercados  llegan allí congelados y allí los descongelan para venderlos como “producto recién hecho” .  Este pan de harina de trigo refinada y adulterada con mejorantes panarios, y por tanto muy pobre en proteínas, vitaminas y minerales que se encuentran en la cáscara desechada del cereal integral  y cuyos cromosomas  originales se han adulterado a lo largo de los años para convertirla en más panificable,  es una bomba para nuestros intestinos y salud en general. No aporta nada más que carbohidratos simples y problemas como hipoglucemia, irritación intestinal, problemas de piel,  e incluso en algunas personas hipersensibles al trigo, puede crear problemas neurológicos según han demostrados estudios científicos recientes.

 

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Apunte: Las personas que estén en un proceso de recuperación de la salud con una alimentación macrobiótica más estricta durante la temporada de reajuste, el pan sólo se debe usar en pequeña cantidad y si realmente se tiene un antojo fuerte. El pan y las harinas en general, crean  muchas mucosidades que dificultan la limpieza del cuerpo. La energía del pan es muy fuerte, muy contractiva, muy seca y crea un efecto “tampón” que ralentiza o impide la descarga de toxinas acumuladas. Al igual que el pan todo tipo de harinas horneadas deberán evitarse igualmente durante esta fase que sólo dura un tiempo

¿Cómo hacer tostadas y bocadillos más saludables?.

Un bocadillo hecho con pan integral de calidad, es decir, con harina ecológica integral no adulterada, recién molida y que conserva sus nutrientes, puede incluir lo que nuestro organismo necesita para nutrirse en el desayuno, almuerzo o merienda, pero para contribuir a nuestra vitalidad ha de ser completo y equilibrado.

Aquí  tienes algunos ejemplos de  tostadas para tentempiés o meriendas:

  • de mermelada sin azúcar ni fructosa
  • de paté de avellanas
  • de crema de algarroba
  • de compota de manzana
  • de tofu a la plancha + olivada y verduras
  • montadito de paté de aguacate y tofu a la plancha sobre galleta de arroz.
  • de seitan a la plancha + chucrut
  • de tempeh a la plancha + verduras
  • de paté de garbanzos, de lentejas, de aguacate con umeboshi, de tofu
  • de mantequilla de maíz, de zanahoria, de cebolla o de sésamo con algas
  • de revuelto de tofu con cebolla y maíz
  • de queso vegano

Ø  El pan, siempre elaborado con levadura madre y nunca congelado,  puede ser detrigo sarraceno, de  arroz, de maíz, de espelta, de kamut, de centeno, pan tipo alemán, pan esenio, chapatis sin levadura o pan de pita. Si quieres una opción más ligera, puedes recurrir a las galletas de arroz.

Para elaborar un buen bocata, elige:

1-       Una base para untar el pan y humedecerlo ligeramente, como una olivada, mostaza,  aguacate, tofunesa o, si no te lo impide ningún problema de salud y es verano, época en que se recolecta, tomate. Personalmente no me gusta poner aceite de oliva sobre el pan ya que su uso potencia aún más la creación de mucosidades, pero si lo vas a emplear, que sea aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío.

2-      Diferentes verduras frescas y con un toque crujiente como lechuga, pepino, germinados, zanahoria rallada, apio, olivas, chucrut u otros pickles como pepinillos o alcaparras, col lombarda cortada muy fina y prensada, rabanitos o también verduras a la plancha: cebolla, calabacín, setas con ajo y perejil…

3-      Proteína: legumbres mezcladas con las verduras, paté de legumbres  o de derivados de legumbres como el paté de tofu o de tempeh, hamburguesas de legumbres , falafel…

4-      También puedes sustituir las legumbres por hamburguesas de cereal/ cereal+legumbre, aunque en este caso, mejor que el pan sea ligero para no quedarte con sensación de hinchazón.

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Algunas combinaciones para rellenar tus bocadillos:

Pan de centeno con paté de aguacate y umeboshi, lechuga, germinados de cebolla, tempeh a la plancha y chucrut.

Pan de kamut con paté de campaña de okara, hojas de berro y pepinillos.

Pan de espelta con tomate, rúcula, zanahoria rallada, olivas negras y seitán a la plancha con finas hierbas

Chapati con ensalada de soja negra

Burritos de trigo sarraceno con azukis y niuiké de verduras

Pan esenio con calabacín y tofu ahumado a la plancha

Pan de pita con hummus de judías blancas, olivas y berros

Artículo escrito por Agnès Pérez© con fotos hechas por ella misma. Lo puedes compartir desde esta página. Si deseas usarlo para cualquier otra web o revista, por favor, contacta conmigo.

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MACROBIÓTICA PARA EL OTOÑO Y EL ELEMENTO METAL

El elemento Metal: Pulmones e Intestino Grueso:

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El estadio energético llamado Metal en Medicina Oriental tiene correspondencia con los Pulmones y el Intestino Grueso, así como con la piel, el olfato, el color blanco y una serie de otras relaciones.

El Metal es considerada una energía más “seca”, concentrada, refinada, virada hacia el interior; de ahí que los Pulmones sean considerados como el “Ministro del Interior” en Medicina Oriental China.

Desde un punto de vista energético, la Energía Metal es afectada tanto por exceso de líquido como por demasiada sequedad; en la alimentación, los productos que crean más disturbios en esta área son los líquidos viscosos, particularmente el uso de lácteos como leche, yogur, nata, quesos cremosos, aunque estos estén hechos con leches vegetales… Los lácteos producen una cantidad excesiva de mocos en las Vías Respiratorias que dificultan el intercambio de gases en los Pulmones y que conducen a problemas respiratorios.

Ya se ha comprobado, en un número incontable de personas, mejoras, en algunos casos casi instantáneas, de problemas como asma, alergias respiratorias, sinusitis,… simplemente parando la ingesta de productos lácteos en la alimentación.

En conjunto con los lácteos, una alimentación con un exceso de alimentos fríos como ensaladas crudas, frutas, zumos de frutas,… pueden afectar las funciones respiratorias, por lo que el consumo de estos alimentos debe ser reducido o evitado totalmente cuando haya problemas de este tipo. También el consumo de especias y de alimentos excesivamente secos puede afectar adversamente los órganos Metal, así como los climas demasiado secos o húmedos.

Por regla general, una alimentación centrada en cereales integrales y vegetales hacen que las funciones respiratorias y la digestión intestinal mejoren considerablemente, pero hay que considerar también las siguientes recomendaciones.

CEREALES: Entre los diferentes cereales, el arroz integral es por excelencia el que representa la energía Metal; el arroz es particularmente eficaz en problemas intestinales y cuando es cocinado con semillas de lotus o raíz de lotus, beneficia enormemente a los pulmones y a las funciones respiratorias. Antes de cocinar el arroz integral se debe poner a remojo durante toda la noche, o por lo menos 6 horas, después de haberlo lavado bien. Sale más sabroso, es más digestivo y de esta manera se desdobla el ácido fíftico haciendo que se absorban mejor calcio u oligoelementos, particularmente zinc.

VEGETALES: Particularmente beneficiosos para los pulmones son los vegetales de hoja contraída como: hoja de nabo, hojas de rábano, hojas de rabanito, hojas de zanahoria, en especial cuando son cocinados con sus respectivas raíces: nabo cocinado con sus hojas, zanahoria con sus hojas,… La raíz de loto seca o fresca cocinada es bastante eficaz para la mayoría de los problemas respiratorios.

SOPAS: Tomar, sobretodo, las sopas con cereales integrales, como: sopa de arroz o sopa de mijo. Particularmente si existieran problemas intestinales. Las sopas de cereales ayudan a mejorar la absorción intestinal.

LEGUMBRES: La soja negra ha sido tradicionalmente utilizada en Oriente para tratar problemas respiratorios, así como problemas de los órganos reproductores femeninos; cocínelos con vegetales como calabaza y cebolla y añada un trozo de alga Kombu en la cocción, ya que hace más digestiva y evita la formación de gases en la digestión.

FRUTAS: A pesar de ser preferible evitar el consumo excesivo de fruta cuando hay problemas de pulmones, los melocotones y los albaricoques pueden, en algunos casos ser beneficiosos para tratar disturbios en los órganos Metal (consultar antes con su Orientador Macrobiótico Especializado).

PESCADO: Para deficiencias en Metal, si desea comer producto animal, lo mejor es el pescado pequeño como la sardina, lenguado, etc. Pero no en todos los casos, una vez más, consulte con su orientador/a en macrobiótica.

MÉTODOS CULINARIOS: Dé preferencia a métodos culinarios donde se utiliza poca agua en la confección de los alimentos; evite platos demasiado aguados, en especial para problemas como asma o bronquitis.

RECOMENDACIONES DE ESTILO DE VIDA: Masticar muy bien cada bocado es una práctica de suma importancia para tratar cualquier tipo de enfermedad, así como buenos ejercicios respiratorios.

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CUALIDADES EMOCIONALES Y COMPORTAMENTALES DE METAL: Metal tiene un carácter más práctico e interiorizado y está relacionado con la capacidad de organización, transformación interior, sentido de orden y ética, autodisciplina… Individuos con una buena cualidad de esta energía son prácticos, positivos y tienen una buena energía para lidiar con la materia y bienes materiales. Representan el arquetipo del Alquimista y sus cambios en la vida tienen tendencia a darse debido a una fuerte resolución interna y un enorme sentido de dirección y fe interiores.

Los primeros síntomas de desequilibrio emocional en esta fase energética más concentrada son: desinterés, melancolía y falta de autoestima. La persona comienza a cerrarse en sí misma y se siente cada vez más incapaz de lidiar con el mundo a su alrededor. Se tiene la sensación de que hay algo profundamente errado consigo mismo y existe un cierto embarazo en relación a las otras personas porque la persona piensa que está molestando.

A medida que el problema avanza , la melancolía y desinterés dan lugar a la depresión y a un total rechazo al mundo exterior. Puede quedarse completamente bloqueado y resistente al cambio, en algunos casos muy apegados tanto a bienes materiales como a experiencias pasadas.

El lenguaje corporal en personas con problemas pulmonares es casi inexistente. El cuerpo se mueve poco, en particular los brazos y las manos tienen tendencia a ser colocados en los bolsillos o a mostrar pocos signos de movilidad. La persona con problemas en esta fase no gesticula a penas, lo que hace que pase aún más desapercibido. También existe la tendencia para arquear los hombros e inclinar el cuerpo ligeramente hacia delante, protegiendo de esta manera los pulmones. Esta postura es definida en algunas escuelas de psicología como la postura de una persona derrotada y sin esperanza.

En cuanto a la voz, muestra también pocos signos de ánimo, el tono es monótono y bajo, lo que acentúa aún más la sensación de que la persona es poco importante y de que los otros no le oyen. Tal como en muchos otros problemas emocionales, es fácil entrar en un círculo vicioso y sentir que lo que pensamos es realmente verdad; que no tenemos valor, nadie nos presta atención y que además la forma de movernos, hablar y todo nuestro lenguaje corporal perpetúan esta sensación.

En FISIONOMÍA ORIENTAL, los pulmones y el sistema respiratorio están representados en el área de los mofletes que, en una fase inicial, tienden a expandirse e hincharse, para después pasar a quedarse más pálidas y contraídas o a notarse la presencia de venitas o manchas. los bronquios se representan en las aletas de la nariz y el intestino grueso en la parte más externa del labio inferior.

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El meridiano de acupuntura de los pulmones recorre el interior de los brazos dirigiéndose hacia el dedo pulgar, mientras que el meridiano del intestino grueso empieza en el dedo índice recorriendo el exterior de los brazos. Cuando hay problemas en estos órganos, los brazos quedan más flojos y la persona tiene la sensación de que es difícil levantarlos hacia arriba y se siente desanimada.

Desde el punto de vista fisiológico, el comportamiento descrito puede estar relacionado con una mala oxigenación, particularmente con escasez de oxígeno en las partes del cerebro responsables de la creatividad y pensamientos más complejos. Cuando la sangre es convenientemente oxigenada, el cerebro tiende a responder de una manera apropiada, lo que nos da una sensación de alegría y de auto-confianza.

Imagino que ya ha pasado por la experiencia de sentirse levemente deprimido y desganado y que después de un paseo vigoroso de 1/2 hora constata que las emociones se quedan mucho más estables y se tiene una enorme sensación de alegría y clareza que poco tiempo antes parecían imposibles. En este caso, el hecho de la caminata ha contribuido a una mayor oxigenación (además de muchas otras ventajas) alterando sustancialmente la percepción que teníamos de nosotros mismos/as y del mundo de nuestro alrededor.

Un mal funcionamiento intestinal, particularmente estreñimiento, está también frecuentemente ligado a estados depresivos y a la incapacidad de pensar de una forma clara y positiva.

Es importante señalar que los aspectos de comportamiento citados no son, por regla general, conscientes y que también están ligados a aspectos ambientales, culturales y educacionales. Sin embargo, en mi opinión, las consideraciones biológicas y fisiológicas son esenciales para comprender nuestras emociones y sólo podemos tener mejoras reales y profundas si atendemos a los Aspectos Alimentarios y de Estilo de Vida, aspectos que condicionan grandemente nuestra biología.

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CÓMO Y CUANDO CAMBIAR NUESTRA ALIMENTACIÓN SEGÚN EL YIN/YANG

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TODO CAMBIA.

Todas las manifestaciones del Universo están en constante cambio y resistirse a los cambios que naturalmente nos aporta la vida deriva en estancamiento y a veces, en enfermedad.

Por que es natural el cambio y cada persona se encuentra en un determinado punto de la espiral de su proceso personal, la nutrición despliega un amplio abanico de corrientes alimenticias como son la dieta mediterránea, el vegetarianismo, la macrobiótica, el crudivorismo, el higienismo, el vegetarianismo, la paleo-dieta,  y un largo etc aptas para cada condición y momento personal durante un determinado periodo de tiempo.

Ésta es una de las razones por las que es positivo no idolatrar ninguna dieta en concreto ni adoptar una postura rígida acerca de lo que es mejor, ya que lo mejor es lo que nos conviene en cada momento para evolucionar y caminar hacia el pleno desarrollo de nuestro potencial humano..

Puede que los y las que están en el proceso más puristas vegano, crudívoro o macrobiótico se ofendan a veces por la aparición de ciertos alimentos proscritos por su dieta, ideología, creencias o contrarios a sus necesidades personales en ciertas webs o blogs. Al respecto, opino que lo que le sienta bien a una persona en un determinado momento de su vida puede no sentarle tan bien a otra persona distinta. De hecho, no creo que una determina corriente alimenticia sea “la mejor”, ni en las dietas milagro, ni en las que prometen curación ya que en la curación influyen numerosos factores a parte de la dieta (que es muy importante, sí, pero no suficiente en la mayoría de los casos). Esto no significa que los alimentos estén desprovistos de propiedades “medicinales”, beneficiosas. Tampoco significa que no se tenga que ser estricta en un momento dado para conseguir un determinado objetivo de salud o de desarrollo personal.

No hay alimentos naturales y ecológicos nocivos, pero sí un alimento u otro tiene efectos diferentes en cada persona según su condición de salud y según se combinan con otros alimentos.

Así, los tomates, en la dieta mediterránea aportan vitamina C, refrescan (calman y limpian el exceso de calor en el hígado), son sabrosos y pueden ser un ingrediente adecuado para reducir acumulaciones de grasa en el cuerpo para una persona que no tenga problemas de huesos (se sabe que sus hojas son tóxicas y provocan artritis, y que los frutos contribuyen a crear rigidez en articulaciones y músculos), enfermedades degenerativas, tendencia a crear calcificaciones (depósitos de calcio en órganos, arterias, etc.) o problemas de acidez. Y al igual que los tomates, el resto de los alimentos sin procesar tienen sus características propias, aconsejables o no según cada persona y momento.

A mi parecer, nada es inamovible o igual para toda la vida y lo que puede estar llevando una persona a decantarse por una dieta u otra en un determinado momento, depende de cual es su condición o estado energético. Así, las personas muy yin querrán yanguizarse, y las personas muy yang, sentirán la necesidad de yinizarse.

El tipo correcto de alimentación es aquel que nos permite alcanzar nuestro máximo potencial de salud, ser todo lo sanos que nos permiten nuestros genes y constitución. Nos ayudará a ser lo más y mejor que podamos ser; no nos obstaculizará el desarrollo, pero no nos hará ser más de lo que podemos ser. El tipo equivocado de alimento hará el papel de dique o represa, desviando el crecimiento y frustrando nuestro desarrollo. En otras palabras, será activo en crearnos problemas y “nos hará enfermizos.”

Al efectuar cambios en la dieta hemos de tener claro que dentro de cualquier corriente alimenticia también van a haber cambios y reajustes periódicos en la forma de comer según van cambiando nuestras circunstancias personales y nuestra condición. Y ante cualquier dolencia o cualquier enfermedad, es positivo plantearse qué reajustes y cambios en el estilo de vida, pensamientos, creencias, actitudes, y por supuesto en la alimentación y disciplinas físicas se han de llevar a cabo.

A qué dieta cambiar?

1. Si demasiado yin

1.1- a causa de alimentos crudos, zumos: yanguízate con cereales integrales, legumbres, verduras. Toma sopas de miso.

1.2- a causa de azúcar refinado, alcohol o drogas: yanguízate tomando mucha verdura, algo de cereales, legumbres y proteínas. Evita el exceso de sal. Toma algo de umeboshi.

1.3- si has seguido una dieta vegana estricta durante mucho tiempo y te sientes cansada o con poca vitalidad: incorpora algo de pescado, toma más salteados.

1.4- si has seguido una dieta crudívora y sientes frio y debilidad: hazte amiga del hornillo y empieza a tomar guisos con legumbres o seitán, comida “de la mamá” (sustanciosa y nutritiva)

2. Si demasiado yang

2.1- a causa de carne, huevos, embutidos: adopta una alimentación vegetariana o vegana

2.2- por una dieta macrobiótica estricta (contractiva) mucha sal o grasa: yinízate con ensaladas, algún zumo, más fruta cruda y flexibilízate con ejercicio físico suave y lúdico.

Cómo desarrollar la intuición que nos guía en los cambios

Documentarse sobre nutrición, conociendo la energética de la alimentación, y observar los efectos de los alimentos en el propio organismo es un primer paso. Todo el mundo puede saber si algo le sienta bien o mal.

Cuanto más natural e integral sea lo que comemos, menos necesidad de tomar productos no naturales tendremos, e incluso, cuando el organismo está limpio, si algún día nos metemos en la boca algo con químicos, colorantes u otros, lo notaremos enseguida y lo rechazaremos sin esfuerzo. Nuestra vida se encauzará entonces hacia ambientes libres de tóxicos

Ante todo hay que aprender a distinguir lo que necesitamos realmente y lo que pueden ser antojos. Observando hacia qué tipo de extremos nos sentimos atraídos, podremos conocer más acerca de nuestra condición interna (contraída, tensa, rígida o al contrario dispersa, laxa, con poca voluntad…) y recurrir tanto a la alimentación como a otras herramientas para re-equilibrarnos.

Practicar la observación no es difícil. Basta con buscar un momento cada día (o varios momentitos a lo largo del día) para sentarnos y sentirnos. Entonces nos podemos preguntar: “¿Es esto o aquello adecuado para mi ahora?” Y la información viene, clara y directa.

Responsabilizarnos de nuestra propia alimentación, cocinar al menos una vez al día y sobretodo comer con gozo, deleite y evitando culpabilidades es fundamental. Si no existen libertad de elección, flexibilidad mental y paz emocional a la hora de comer, no sirve de nada tomar alimentos puros y ecológicos ya que la rigidez, el miedo y la culpabilidad son altamente tóxicos.

¡¡Buen provecho!!

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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CÓMO TRATAR LA HIPOGLUCEMIA CON MACROBIÓTICA

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La hipoglucemia es un trastorno donde se ve afectado el normal metabolismo de los carbohidratos (hidratos de carbono).

El páncreas no funciona adecuadamente y produce insulina en exceso, lo cual genera un nivel de glucemia (glucosa en sangre) más bajo de lo normal. Los valores normales de glucemia se encuentran entre 70 a 110 mg/dl (miligramos por decilitro). Cuando esos valores están por debajo de 40-50 mg/dl hablamos de hipoglucemia.

La función de la insulina es regular los niveles de azúcar en sangre. Cuando la producción de insulina es excesiva, transporta a la glucosa hacia las células y de esta manera la glucemia disminuye.

Muchas veces la hipoglucemia es heredada, pero a causa de una alimentación inadecuada, son cada vez mas las personas que adquieren esta dolencia, a la que se llama hipoglucemia funcional

Afecta a un 70% de las persona de la sociedad moderna. La hipoglucemia, no siendo considerada como una enfermedad afecta muchísimo a nuestro comportamiento y salud física y emocional.

¿Cuáles son los síntomas?

Uno muy típico, aquí y ahora: sueño después de comer, particularmente por la tarde después del almuerzo de medio-día.

Otro síntoma son los cambios emocionales fuertes que son por los cambios en el nivel de azúcar.

En general afecta más al sexo femenino que al masculino. “Te amo profundamente y dos minutos después no te quiero ver más”.

Somos como un yo-yo emocional: comemos chocolate y la vida es maravillosa, cuando nos baja, la vida es horrible.

El comportamiento violento está conectado con la hipoglucemia. Los asesinos cometen sus crímenes cuando tienen el nivel de azúcar más bajo, hay estudios sobre esto. Más del 90% de los pacientes esquizofrénicos o paranóicos son hipoglucémicos. Cuando la hipoglucemia mejora, la esquizofrenia o paranoia también mejora. Los artríticos, alérgicos también. Los cambios emocionales, mareos, depresión o lo que hace comer chocolate o beber whisky para remontarnos viene de la necesidad de remontar la hipoglucemia. Cuando el nivel de azúcar está por los suelos da frecuentemente dolores de cabeza, mucho frío, ansiedad irresistible de comer dulce… si no se pueden quitar el azúcar, el café o el alcohol están hipoglucémicos/as.

La lista de síntomas de la hipoglucemia es enorme. Desafortunadamente la clase médica no establece ninguna conexión entre ellos. Muchas personas con problemas psiquiátricos que son enviadas al psiquiatra son hipoglucémicas. Personas con problemas inmunológicos con las que no se sabe qué hacer, también.

En general los problemas psicológicos y emocionales conectados con la hipoglucemia son más graves.

¿Cuál es la causa?

Si trabajan muchas horas sin comer y hay desgaste y cansancio. La sensación de estar siempre agotados muestran niveles de azúcar muy bajos. Al comer revivimos. Si están una noche sin dormir o duermen poco, es normal quedarse hipoglucémicos. Con descanso y una ducha, se pasa.

En los trabajos muy intensos, particularmente con un ordenador y muy concentrados se da. Nos quedamos adictos/as al ordenador y este tipo de presión baja mucho el nivel de azúcar. Esto es fácil de tratar: reposar, comer, dormir…

En otras personas es más difícil de tratar. La mayoría de las personas macrobióticas son hipoglucémicas, menos que el resto de la sociedad pero aún así es necesario mucho tiempo y una práctica muy específica para tratarla. La causa macrobiótica de la hipoglucemia son los alimentos secos y horneados.

La literatura médica dice que la causa de la hipoglucemia está en los islotes de Langherhans que absorben demasiados azúcares rápidos, los niveles de azúcar suben y el páncreas intenta que haya azúcar en la sangre, produce insulina y baja mucho más. El azúcar es un factor que contribuye seriamente a la hipoglucemia, pero no es la causa principal que es los productos animales: huevos, queso duro y pollo. Las personas dicen que el pollo es mucho más sano que la vaca. La vaca es más grasa que el pollo, si se sustituye la vaca por pollo es mejor para el corazón pero peor para el páncreas, porque cuando comemos pollo el páncreas se queda muy tenso. El páncreas está en el lado izdo pero se refleja en el chakra del plexo solar. Es el órgano más yang, es el más profundo, es central y vital. No se puede vivir sin páncreas. Tiene funciones muy complejas, una de ellas es regular el nivel de azúcar con dos hormonas: la insulina (yang, baja el nivel de azúcar para que pueda ser absorbido por las células) y el glucagón (yin, libera azúcar y hace subir el nivel de azúcar). Si el páncreas funciona bien hay un buen equilibrio entre los dos. Cuando comemos más yang, particularmente grasa animal, la peor para el páncreas son huevos, queso duro, pollo, marisco, atún, gambas, langosta, salmón…pescado ahumado, pan tostadas, galletas, galletas de arroz que contraen el páncreas y lo hacen producir más insulina, entonces los niveles de azúcar bajan, entonces nos sentimos más atraídos por alimentos con azúcar y queremos helados, chocolate, cerveza, café, whisky…

Los alimentos yin son la causa secundaria importante. Todos los alcohólicos/as son hipoglucémicos, la causa del alcoholismo son los productos animales. Un alcohólico deja más fácilmente el alcohol tomando montones de azúcar, no es lo más aconsejable, pero funciona. Pasan de un comportamiento violento a uno muy dulce.

La falta de frescura en la alimentación también causa hipoglucemia. Es imprescindible comer verduras crujientes (cocinadas de 1 a 2mn) en ensalada. Verduras verdes todos los días, escaldada, cruda o prensada.

En el proceso de hipoglucemia aparte del páncreas están afectados el hígado y las suprarrenales. También los intestinos (grueso y delgado).

Otra causa de hipoglucemia es una vida sin dulzura, una vida demasiado amarga, seria, dura, no nos da suficiente azúcar y buscamos compensación en la comida. Michio Kushi dice: “la mejor forma de azúcar que se puede comer indiscriminadamente son los besos”, no tienen efectos secundarios.

Para tratar la hipoglucemia es necesario relajar. El comportamiento de los/as hipoglucémicos/as serios/as es extremo: nos pasamos de la raya. El pensamiento típico sería: “si una cucharada de té es buena, una sopera es mucho mejor. Si una hora de ejercicio físico es buena, 5 horas son mucho mejores”. En los casos más yang, la persona es especialista a vivir con estrés, funcionan a base de adrenalina todo el día, y se buscan situaciones de estrés para alimentarlo y ponerse de mala leche. Les es casi imposible vivir sin problemas ni presión, les gusta crearse situaciones difíciles.

Es difícil de tratar pues a personas así les cuesta desapegarse de sus hábitos.

¿Cómo tratar la hipoglucemia?

Quitar alimentos animales y extremo yin.

• Para pasar el síndrome de abstinencia(2 ó 3 semanas)

– caldo de verduras dulces: calabaza, cebolla, repollo, zanahoria, nabo, de los 5, elegir 4 y hervir en el doble de agua 20mn y colar. Sube los niveles de azúcar de una forma suave y relaja el páncreas. Si hay mucha ansiedad, si están un poco deprimidos, si hay cansancio por la tarde, si estamos enfadados/as…, beber esto.

También, ocasionalmente, cuando el deseo de azúcar es muy grande, se puede tomar

zumo de manzana con kuzu:1 bol de zumo de manzana y 1c.c de kuzu. Diluir el kuzu en un poco de agua a temperatura ambiente y añadirlo en una cacerola al zumo de manzana. Cocinar removiendo constantemente hasta que la mezcla se aclare y se espese sin que llegue a hervir.

Se puede tomar a tacitas pequeñas no más de 2 veces al día.

• Cuando estamos histéricos/as o violentos/as, comer algo.

• Verduras dulces en general.

• Verduras escaldadas.

• Sabor agridulce.

• Melón cocinado en compota.

• Pasta; sube los niveles de azúcar rápido de forma estable. Los cereales refinados lo suben pero luego baja rápidamente.

• Duchas calientes para relajar, especialmente por la tarde.

• Aplicar una toalla caliente en el páncreas y otra en los pies, o meterlos en agua caliente.

• Modo de vida tranquilo y relajado.

• Tocar, dar masajes, contacto físico, shiatsu, …

En las generaciones más jóvenes hay problemas serios de hipoglucemia. Está conectada con problemas de aprendizaje, falta de concentración. Si no hay glucosa en el cerebro no nos podemos concentrar, estamos mirando el ordenador y no vemos, medio alelados.

Para muchas personas ni el caldo de verduras dulces ni la ensalada escaldada es suficiente porque no es dulce, falta algo. Lo más importante es tomar conciencia del proceso, saber diagnosticarlo.

Si estáis en una montaña rusa emocional tenéis que saber que detrás de eso hay niveles de azúcar muy bajos, ser conscientes.

La mayoría de las personas se vuelven esclavas de su proceso. Es fácil sentir hipoglucemia con un modo de vida ajetreado, entonces, parad, relajad, id a un restaurante y comed algo. Si tomamos conciencia de lo que está pasando es mucho más fácil, incluso a nivel mental.

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¿CÓMO CURA LA MACROBIÓTICA?

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Close-Up of Mushroom

SÍNTOMAS DE DESCARGA Y LIBERACIÓN DE MEMORIAS DURANTE EL PROCESO DE REAJUSTE

Al pasar de una alimentación que se compone de extremos yin y yang, productos refinados y congelados, a consumir alimentos más centrados y en estado puro, nos puede suceder que sintamos deseos repentinos de volver a comer esos alimentos “antiguos”, o que de repente nos den altibajos incomprensibles que puedan estar relacionados con la eliminación de toxinas físicas, mentales o emocionales de estos alimentos extremos que hemos dejado de comer. Algunas personas se asustan al experimentarlos e incluso se preguntan si están procediendo correctamente. .

Es interesante saber distinguir entre los síntomas derivados de la eliminación de alimentos antiguos y los síntomas provocados por alguna otra causa o deficiencia. Si bien una dieta macrobiótica equilibrada y variada abordada desde una actitud flexible y abierta no provoca carencias de nutrientes, más bien al contrario, ayuda a restablecer la salud y el equilibrio del organismo, si dudas, lo mejor es hacerte un análisis de sangre para chequear que todo va bien y buscar el apoyo de personas que ya han pasado por este proceso de cambio.

Según Michio Kushi, cuando una persona está limpiándose se pueden dar los siguientes síntomas (uno o varios):

– cansancio

– dolores y achaques

– fiebre, escalofríos y tos (se pueden paliar con algún remedio macrobiótico casero)

– transpiración anormal y micciones más frecuentes

– problemas de piel y mal olor corporal

– diarrea o estreñimiento

– disminución del deseo sexual

– cese temporal de la menstruación

– ánimo irritable

– insomnio, caída de cabello, sensación de frío, acaloradas…

En el momento en que una persona se inicia en la macrobiótica puede no tener diagnosticados ninguna enfermedad o desajuste, en tal caso, alguno de estos síntomas se dará de manera mucho más leve y pasará rápido.

Si una persona está padeciendo alguna enfermedad física o mental,  a medida que vaya comiendo alimentos naturales sin procesar y reduciendo los alimentos extremos yin y yang empezará a restablecerse, pero antes de que sus enfermedades desaparezcan completamente, se producirán diversas reacciones. En algunos casos pueden detenerse los movimientos peristálticos durante varios días porque los intestinos, que se hallaban dilatados, están recuperando sus dimensiones; puede aparecer diarrea porque el bolo intestinal estaba estancado y empieza a limpiarse; hay quienes sentirán dolores de cabeza, lo cual se debe a que los nervios expandidos se contraen para volver a las condiciones normales; otras veces da la impresión de que van a caer los dientes, porque las encías hinchadas se retraen; también puede suceder que la menstruación desaparezca por un tiempo. En resumen, pueden surgir diversos tipos de reacciones, tantas más cuanto más enfermo se esté. Existen remedios macrobióticos caseros para aliviar estas condiciones pasajeras y ayudar en las descargas de toxinas acumuladas. Tu profesor/a o consultor/a te puede recomendar los indicados en cada caso.

Si una persona no tiene demasiadas dolencias se presentarán pocas anomalías, o bien las que se presenten tendrán un carácter más suave. Poco a poco, una tras otra se irán curando las enfermedades.

Por otra parte, si se ha estado consumiendo medicamentos, tales como pastillas para dormir o tranquilizantes, y se empieza a comer bien, el cuerpo comenzará a expulsarlos; y mientras esos fármacos se estén eliminando es probable que se tengan sueños durante la noche. Si se tienen pesadillas nocturnas es debido a los alimentos de origen animal. Pero si se deja de tomar carne, huevos y queso y se come macrobióticamente, las pesadillas después de un periodo de una o dos emanas de eliminación activa desaparecerán repentinamente.

Durante el proceso de curación vamos volviendo físicamente y mentalmente hacia el pasado. Supongamos que tienes ahora 30 años; has estado comiendo macrobióticamente durante seis meses o un año y te sientes sana y feliz. Pero repentinamente empieza a dolerte el pecho. Incluso aparece algo de tos y unas décimas de fiebre. Es poca cosa, no necesitas guardar cama, pero te preguntas: “¿Qué ocurre? Creo que estoy comiendo bien… ¿O me estaré equivocando?” Pero no, no te estás equivocando. Lo que sucede es que a la edad de 20 años padeciste una pulmonía y es esa pulmonía lo que se está curando ahora. Porque cuando los síntomas desaparecen creemos siempre que la enfermedad también desaparece; sin embargo, todavía está ahí. De modo que lo que te está ocurriendo  ahora es que la enfermedad reaparece para que acabes de curarla.

Al mismo tiempo, empiezas a pensar muy a menudo en aquel novio o novia que tenías a los 20 años y en los muchos amigos que contabas en esa época. A medida que tu cuerpo rejuvenece y deja salir las memorias antiguas, tu mente también rejuvenece.

Continuas entonces con la macrobiótica y un año o dos más tarde sientes de pronto algo extraño en los riñones, un dolor que te dura una semana o incluso 10 días. ¿Qué sucede? Que alrededor de los 10 años padeciste una infección renal y ahoraestá acabando de curarse completamente. Simultáneamente, empiezas a recordar ese periodo de tu vida, los compañeros de escuela, los maestros que tuviste a los 10 años, cómo era entonces tu hogar, tus hermanos, tus hermanas.

Y cuanto más tiempo transcurre en este camino, más se retrocede en las memorias, hasta que finalmente se llega al nacimiento y al periodo embrionario. Cuando se llega a ese punto, el estado que se había adquirido a lo largo de la vida ha sufrido una transformación completa, se ha purificado de tal modo que un@ se ha convertido en una persona nueva.

Este periodo de curación progresiva dura generalmente 7 años en la mujer, 8-9 en el hombre o incluso más en personas muy enfermas.

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DEJAR LOS LÁCTEOS: CÓMO SUSTITUIRLOS CUIDANDO EL APORTE DE CALCIO

Los lácteos son para muchas personas unos de los alimentos que más se pueden echar de menos tanto por su agradable textura cremosa, como debido a la connotación emocional que tiene su relación con el primer alimento proporcionado por nuestra madre y nuestra relación afectiva con ella. Sustituir los lácteos de origen animal por productos vegetales de textura similar como las leches de arroz, avena, quinoa, almendras, horchata, por postres cremosos elaborados con ellas o por tofu y quesos vegetales elaborados en casa te ayudará a:

– Disminuir el consumo de grasas saturadas para evitar el exceso de peso o problemas de salud.

– Adquirir mayor vivacidad, claridad e independencia de espíritu.

– Disminuir la dependencia de las bebidas o medicamentos estimulantes del sistema nervioso.

– Tener una alimentación más acorde con las necesidades humanas.

El consumo excesivo de lácteos puede elevar el colesterol, provocar alergias, resfriados, problemas respiratorios, quistes, dolores articulares, enfermedades de la piel y trastornos digestivos y de la asimilación.

¿Y de dónde sacar el calcio?

Actualmente la cantidad diaria recomendada es de 1000 a 1200mg. existiendo numerosas fuentes de calcio no lácteas de fácil asimilación por nuestro organismo y con un porcentaje bastante menor de grasas.En la siguiente tabla se menciona la cantidad de miligramos (mg) de calcio presente en una porción de alimentos:

Tofu : 100 gr. : 203

Alga hiziki : 100gr. : 1.400

Alga wakame : 100 gr. : 1.300

Alga kombu : 100 gr. : 800

Garbanzos, cocidos : 100 gr. : 134

Sésamo : 100gr : 1.160

Almendras : 100 gr. : 254

Avellanas, pistachos : 100g : 120

Nueces : 100 gr. : 90

Coles (cocidas y escurridas) : 100 gr. : 188

Hojas de nabo (cocidas y escurridas) : 100 gr. : 184

Brócoli, cocido : 100 gr. : 130

Espinaca, cocida, sin sal* : 1 taza (180 gr.) : 245

Berros : 100gr : 151

Perejil : 100 gr : 203

Las espinacas son ricas en calcio. Pero contienen ácido oxálico, que hace difícil la asimilación del calcio.

– El calcio se puede obtener en las algas, que lo contienen en cantidades muy superiores al resto de los alimentos y además son muy depurativas para el organismo, semillas de sésamo y frutos secos, cereales integrales, vegetales de hoja verde, pescados grasos (atún, salmón, sardina, caballa…) y en los lácteos (menos aconsejable ya que a menudo el calcio y la grasa de los lácteos forman una capa en las paredes intestinales que “impermeabliza” la absorción de éste y otros nutrientes esenciales).

– Diferentes estudios han demostrado que el calcio que se encuentra en la col rizada, bok choy (col china), brécol y otras verduras de hoja verde así como en el tofu (elaborado con sulfato cálcico o cloruro cálcico) es absorbido por el cuerpo de igual modo que el de la leche o incluso en mayor proporción.

– La mayor fuente natural de vitamina D (que ayuda a absorber el calcio) es la producción de la misma en el organismo por acción de las radiaciones ultravioletas tipo B solares; se considera que la exposición de manos, brazos y cara durante 10-30 minutos de dos a tres veces por semana (ó 5 a 15 minutos cada día), es suficiente para cubrir los requerimientos. Estas cifras son mayores para individuos de piel oscura o para los que viven en latitudes norteñas o en áreas muy nubosas.

Alimentos que impiden la absorción del calcio:

Tanto la capacidad de asimilación como el equilibrio general en la alimentación favorecen la absorción del calcio. No hay que olvidar que existen alimentos o sustancias que muchas personas ingieren que interfieren en su absorción. Éstos son:

– Alcohol: inhibe ciertas enzimas en el hígado que convierten a la vitamina D en su forma activa reduciendo así la absorción.

– Cafeína: el café tomado en altas cantidades puede aumentar la excreción de calcio y disminuirla absorción. El consumo moderado de cafeína (1 taza de café ó 2 tazas de té por día) tiene muy pocos efectos negativos siempre y cuando la ingesta de calcio sea la adecuada.

– Hierro: Si consumimos calcio junto con hierro, ambos compiten en la absorción, así que el efecto de ambos se ve muy reducido. Conviene no mezclarlos.

– Proteínas y sodio: a medida que aumentamos la cantidad de sal y proteínas a nuestra dieta, aumenta la cantidad de calcio que se excreta.

– Ácido oxálico: presente en cacao, espinacas y acelgas, se une al calcio de esos alimentos, y forman un compuesto muy difícil de ser absorbido por el intestino. La absorción de calcio de otros alimentos que sean consumidos en la misma comida no se verá afectada. Estos alimentos que contienen ácido oxálico resultan perjudiciales, siempre y cuando su consumo se realice en cantidades elevadas.

– Solanáceas: tomates, pimientos, berenjenas, patatas y tabaco, sobretodo si se consumen como parte de una dieta sin lácteos. Según algunos estudios, esto se debe al alto contenido de estas plantas en alcaloides. (Está demostrado que los fumadores tienen más riesgos de padecer osteoporosis).

– Vinagre y cítricos: también desaconsejados en dietas sin lácteos, debido a su acidez.

– Grasas y azúcar

¿Cómo calmar el deseo de lácteos?

La respuesta es bien sencilla: sustitúyelos tanto en las preparaciones saladas como en los postres.

Deseo de lácteos fuertes: quesos curados y salados  (ENERGÍA YANG)

TOMAR:

  • Proteínas vegetales como seitán y tofu ahumado en preparaciones largas y que calienten como estofados, fritos, al horno…
  • Patés de legumbres
  • Utilizar más algas y combinarlas con proteínas vegetales o con pescado
  • Guisos y platos con raíces
  • Más condimentos como miso, shoyu, umeboshi (con moderación)
  • Quesitos y banderillas de tofu

Deseos de lácteos blandos: quesos frescos, natillas, yogur… (ENERGÍA YIN)

TOMAR:

  • Tofu fresco, tofunesa…
  • Mantequillas de frutos secos (sésamo, cacahuete, almendra…)
  • Verdura verde
  • Leches vegetales (arroz, avena, quinoa…)

Es importante saber que cuando se están eliminando lácteos se eliminan mucosidades a través de la piel, de las vías respiratorias y de los órganos sexuales, por tanto no te asustes si te pasa esto.

Ricas recetas veganas que aligeran los deseos de lácteos:

QUESO DE TOFU CON SABOR A GOUDA CON COMINOS

Ingredientes: 350g de tofu, 1 vaso de agua, 2 cucharadas soperas de levadura de cerveza en copos, el zumo de 2 limones medianos-pequeños, 1 cucharada sopera de agar-agar en polvo, 1 cucharada sopera de miso blanco, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva

Especias:1 cucharadita rasa de postre de comino molido, 1 cucharadita rasa de postre de cúrcuma, comino en grano para decorar

Elaboración:
Exprime el zumo de los limones.
Hierve 10mn el tofu, desmenúzalo y ponlo en el vaso de la batidora, riega con el zumo de limón y el aceite de oliva y tritura bien hasta obtener una crema fina y homogénea.
Mientras pon un cazo al fuego con 3/4 partes del vaso de agua, añade las especias y antes de que empiece a hervir añade el agar-agar.
Deja unos segundos al fuego, removiendo mientras se diluye el agar y vierte la mezcla en el recipiente con el tofu.
Añade el miso diluido en agua caliente y bate bien.
Pon al fuego el agua que te queda en el vaso con la levadura, cuece unos segundos para que se disuelva y viértelo sobre la crema de tofu .
Reparte la mezcla en un bol o molde (previamente humedecido con agua fría para facilitar el desmoldado) y deja que cuajen mientras se enfrían.
TOFUNESA

Ingredientes: 250gr de tofu (fresco y/o ahumado o mitad y mitad), unas gotas de zumo de limón, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva, una cucharadita de pasta de umeboshi, una cucharadita de mostaza de Dijon, un poco de agua.
Preparación:
– Hierve el tofu 10mn, déjalo enfriar un poco y tritúralo con el resto de los ingredientes.
ALIOLI (AJOACEITE)

– Para preparar el alioli de soja, pon en un vaso de batir un fondo de aceite de oliva, un diente de ajo, un chorrito de leche de soja y una pizca de sal.
– La batidora ha de tocar en un principio el fondo del vaso y se ha de tener paciencia ya que no cuaja fácilmente. Cuando hayan ligado el aceite y la leche de soja, añade a pocos más aceite de oliva hasta que cuaje. Dejándola en la nevera y se compactará un poco más.

NATILLAS DE LECHE DE ARROZ A LA CANELA

Ingredientes: 2 vasos de leche de arroz, 1 cucharada de postre de kuzu…1/2 cucharada de postre de copos de agar-agar, 4 ó 5 gotas de esencia de limón, 1 cucharada sopera de melaza de arroz, canela en polvo, una pizquitiña de sal marina

Preparación:
Hierve a fuego lento la leche de arroz con una pizca de sal, la melaza y el agar-agar 3mn (hasta que se disuelvan) y añade el kuzu previamente disuelto en una cucharada de agua fría. Remueve hasta que se espese. Añade la esencia de vainilla (también vale una ramita de vainilla, pero si usas vainilla en rama, mejor cocinarla desde el principio) y deja que se enfrie. Ponlo en la nevera que fresquito está más rico.

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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ERRORES DIETÉTICOS FRECUENTES EN LA MACROBIÓTICA

Hacer menús incompletos y poco variados: olvidarse de la proteína, de las algas, tomar solo un plato de legumbres y una ensalada… Existen infinitas combinaciones de cereal + legumbre + verduras + algas en muy variados estilos de cocción. Relájate en la cocina y expande tu creatividad.

No tomar alimentos crudos: las ensaladas, los batidos y licuados de verduras y la fruta, sobretodo en primavera y verano son importantes. Si tienes una condición muy fría o debilitada (muy yin) puntualmente has de reducir su consumo para re-equilibrarte, pero una vez más centrada, cierta cantidad de crudos es básica en una alimentación equilibrada.

No tomar proteína (vegetal, se entiende) al menos dos veces al día. La proteína animal (pescado básicamente) se tomará si la condición y estadio de salud de la persona lo requiere de una a tres veces semanales.

Olvidarse de las algas: una pequeña cantidad de algas diariamente es aconsejable para un correcto aporte de minerales.

Comer siempre fuera de casa y abusar de platos preparados: es importante responsabilizarse de la propia alimentación cocinando para las propias necesidades varias veces a la semana y comer platos recién elaborados. Disfruta de un buen restaurante macrobiótico cuando te quieras hacer un regalo o no te apetezca cocinar.

Usar siempre el mismo estilo de cocción: por ejemplo, hervidos con mucha agua, vapor y plancha. Experimenta con los diferentes estilos de cocción y con la alquimia propia de cada uno que te ofrece la macrobiótica:

  • Hervido: con poca agua o con más agua
  • Presión
  • Escaldado
  • Nishime
  • Sopas
  • Rehogado
  • Estofado
  • Salteado con agua
  • Salteado con poco aceite
  • Sofreir
  • Kimpira
  • Prensados
  • Encurtidos o pickles
  • Macerados
  • Salteados con aceite
  • Rebozado (tempura o pakora)
  • Nituke
  • Horneado/ tostado
  • Plancha
  • Crudo
  • Germinado

Conviene no abusar de los fritos y evitar el uso de microondas, cocinas vitro-cerámicas/inducción.

No mirar los ingredientes en las etiquetas: incluso en los alimentos ecológicos se ha de controlar los ingredientes ya que, por ejemplo, algunas conservas o alimentos preparados llevan azúcar o aceite de palma, ingredientes que son desaconsejables tanto por su impacto en el equilibrio personal como a nivel medio-ambiental.

Tomar frecuentemente productos derivados de la soja, grasas hidrogenadas, levaduras…

Abusar de las harinas: aunque sean ecológicas y de muy buena calidad, si no han sido molidas al momento, se oxidan y pierden gran cantidad de nutrientes. Además, son de vibración mucho más baja que los granos integrales y no son un alimento vivo, que lo plantas y germina.

Abusar de la sal y de los condimentos salados.

Evitar por completo la sal.

Cortarse de beber agua: “bebe cuando tengas sed y come cuando tengas hambre”.

Comer rápido, de pie, con la cabeza llena de quehaceres o conflictos y con una masticación pobre.

Omitir el estudio del Principio Único y de los textos filosóficos macrobióticos. La macrobiótica no es solo una dieta. Tampoco existen “recetas macrobióticas”. Que un plato esté elaborado con cereal integral, tofu, algas y ciertas verduras no lo hace macrobiótico. La macrobiótica se basa en la comprensión de la energética de los fenómenos del Universo y en cómo interactuamos desde nuestras características individuales con estos fenómenos diversos. Estudiar con profundidad el yin/yang y las 5 transformaciones (la alquimia según el elemento-estación-cuerpo-mente-espíritu) además de los principios filosóficos fundamentales, ayuda realmente a tomar consciencia de las necesidades tanto propias como de las personas que nos rodean y a comprender el porqué de muchas de las circunstancias que suceden en nuestra vida cotidiana, a nivel social y medio-ambiental.

Tanto la práctica como la teoría te ayudarán a honrar la palabra macrobiótica (que significa “gran camino de vida”) convirtiéndola en un camino amplio y flexible, adaptable a tus cambios y lleno de posibilidades y descubrimientos.

CREA, DISFRUTA, VARÍA, ESTUDIA, COMPARTE Y RESPONSABILÍZATE TANTO DE TU CAMBIO PERSONAL COMO DEL DE TU ENTORNO.

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo (agnesmacrobiotica@gmail.com)

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