TRUCOS PARA HACER GUISOS Y ESTOFADOS MACROBIÓTICOS

 

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Las cocciones largas nutren, aportan calor y fortalecen el organismo. ¿A quién no le apetece, sobretodo en las épocas más frías del año, un guiso completo y humeante  fácil de elaborar o un estofado meloso de verduras  para acompañar el cereal integral?

Muchas personas hemos dejado de comer guisos tradicionales porque también hemos dejado la carne y no nos apetece saturar nuestro organismo con excesos de grasa y sal. Entonces hemos buscado transformar los platos de la gastronomía popular en más suaves, equilibrados, veganizados (sin ingredientes de origen animal) y macrobiotizados (que siguen un equilibrio energético y están hechos con ingredientes integrales, verduras frescas y condimentos naturales). Hacer estos guisos y estofados no es complicado. Sólo se necesita un poco de tiempo, unos pocos ingredientes y volcar nuestro afecto en la olla.

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE UN GUISO Y UN ESTOFADO?

Principalmente el aceite. El guiso  se cocina en una cacerola u olla de acero inoxidable con un poco de aceite de oliva además del agua y es más untuoso. Se puede hacer con tapa o sin ella ya que el agua se ha de evaporar poco a poco para que reduzca.

El estofado se elabora en una cacerola gruesa o bien de acero inoxidable o bien en una olla de hierro fundido o de vidrio. Es una cocción lenta y sosegada. Se mantiene tapado durante toda la cocción para que el vapor que desprende quede retenido dentro de la olla. Por esto energéticamente calma, refuerza y calienta más el interior del cuerpo. En los estofados no se usa aceite y sí un poco de agua. Muy poca en el fondo de la olla para potenciar el sabor dulce de las verduras. Al estofado, en macrobiótica se le da también el nombre de “nishime”.

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EL GUISO, PASO A PASO:

1-      Elige entre ajo, cebolla, chalotas, cebollas de platillo, puerro, cebolleta fresca, calçots, ajos tiernos picados finos que saltearás en una cucharada sopera de aceite de oliva, añadiendo una pizca de sal marina. Saltea con garbo y chispa, removiendo con una cuchara de madera  hasta que la verdura de base haya sacado su agua y se vuelva tierna y pierda ese sabor picante que la caracteriza.  Puedes sazonar con una hoja de laurel  o alguna hierba aromática del monte (romero, tomillo, orégano…)  o incluso mezclar especias como cúrcuma + pimienta recién molidas o darle un toque de pimentón de la Vera si lo vas a compartir con alguien acostumbrado/a sabores contundentes.

2-      Mientras, corta a trozos grandes dos o tres verduras más. Lo ideal es combinar una o dos verduras de raíz (zanahoria, safanoria, chirivía, nabo, napícol, bardana…) con una verdura redonda (calabaza, col –repollo, rizada, lombarda, de Bruxelas- coliflor, calabacín, hinojo, alcachofas, setas…).  Añádelas a la base de verdura salteada, y añade también dos dedos de agua.

3-      Si deseas darle más consistencia, también  puedes añadir boniato, alguna legumbre cocida, seitán, tofu ahumado o tempeh, cortados también a cubos grandes, y que previamente habrás dorado a la plancha.

4-      Si además de la proteína vegetal, quieres añadir cereal integral y hacer un plato completo a nivel de nutrientes, entonces tendrás que cortar las verduras más chiquititas, poner también más cantidad de agua y rectificar de sal la base pues los cereales absorben más líquido y un buen guiso ha de quedar ligeramente caldoso.

5-      Lleva el guiso a ebullición y una vez arranque a hervir, baja el fuego y que haga “chup-chup” durante al menos 20-30mn si no lleva cereal. Si has añadido un puñado de arroz o cebada, entonces tendrá que hervir al menos 45mn. Si has añadido mijo o trigo sarraceno, entonces en 20-30mn estará hecho.

6-      Cuando ya esté cocido, puedes añadir también hierbas frescas finamente picadas (cebollino, perejil, cilantro, eneldo…) u hojas verdes trinchadas finas (hojas de mostaza, kale, diente de león, llantén…) ya que será suficiente que estas verduras se sumerjan en el calor del caldo para que queden en su punto y aporten más ligereza y frescura  al guiso.

7-      Si quisieras añadir al final, miso al guiso, evita echar sal al principio. Usa o sal marina o condimento salado, pero no los dos a la vez.

8-      También puedes sustituir ocasionalmente el aceite de oliva por aceite de sésamo tostado que le dará un toque más exótico y fragante.

9-      Si el guiso es sólo de verduras y quieres espesar el caldo para darle un toque meloso, puedes usar un poco de kuzu o arruruz diluido en agua y añadido al caldo casi al final de la cocción, cuando falten 2-3mn para apagar el fuego. Los guisos de verduras con kuzu son un bálsamo para los intestinos.

En mi blog Cocina macrobiótica mediterránea encontrarás diferentes recetas de guisos, estofados y otras delicias. Te invito a visitarlo si no lo conoces.

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Pautas y menús macrobióticos para nutrir los riñones y potenciar la vitalitad

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Los riñones son órganos muy importantes. Rigen nuestro crecimiento, madurez, sexualidad, fertilidad y vitalidad. Como semillas que contienen el potencial de toda la planta, llevan nuestra identidad genética, lo que somos y cuán sanos y fuertes podemos ser.

Los riñones son la fuente del yin y del yang del cuerpo según la medicina oriental.

La teoría del yin yang se usa en oriente para observar y analizar el mundo tanto material como energético. Explica la estructura orgánica, las funciones fisiológicas y los cambios patológicos del cuerpo humano y sirve de guía, junto a otras técnicas para la valoración del estado de salud, para establecer programas de reequilibrio a través de la alimentación u otras herramientas y sobre todo para la prevención de desajustes.

El riñón yin, situado en el lado izquierdo, es la raíz yin de toda la energía yin del cuerpo y representa la base material, los fluidos. Nutre los órganos y los tejidos.

El riñón yang, situado en el lado derecho, es la raíz yang de todas las energías yang del cuerpo y representa la energía, la fuerza motriz y el calor necesario para realizar todas las funciones fisiológicas.

Cuando el fuego del yang arde débilmente o cuando el yin no nutre nuestro organismo, es positivo revisar la condición de los riñones.

El dolor en la parte baja de la espalda no asociado a lesiones, la debilidad en las rodillas y/o muñecas y los problemas de huesos en general como la osteoporosis o artrosis se relacionan con los riñones y se deberá restablecer el equilibrio y que haya una mejora. Los riñones están también conectados con nuestros oídos y el sentido de la audición. Los acufenos son un síntoma de desequilibrio en los riñones según la Medicina Oriental.

La caída de cabello y las canas prematuras también son un indicativo de que hay que cuidar de los riñones.

La esencia de los riñones determina la manera en que vamos a envejecer. Cabello gris, huesos débiles, pérdida de audición, disminución en la elasticidad de la piel, problemas  de dientes, color oscuro debajo de los ojos, manos y pies fríos o reacciones extremas  se relacionan con el estado de los riñones.

La sexualidad saludable y la creatividad forman parte de los aspectos emocionales que tienen que ver con los riñones que son responsables con el estado de la libido y atracción sexual. Los riñones importan para gestar proyectos creativos y creaciones artísticas. Por ello, cuando asolan el miedo o falta fuerza de voluntad, emociones relacionadas con el elemento agua, que representa el inicio de todo ciclo o el origen, se paraliza la evolución personal hasta que se restablece su fluidez. Adaptarse y fluir humildemente con los cambios de la naturaleza y designios de la vida es símbolo de unos riñones más fuertes.

Algo que daña bastante los riñones es el estrés. Cuando las suprarrenales mueven un exceso de adrenalina (la hormona del estrés), los riñones y el corazón se ven afectados. En invierno hay que cuidar más de nuestros riñones procurando interiorización y descanso para recargarnos de energía.

Asimismo, los riñones contienen también la sustancia llamada “esencia” que es similar al ADN y proviene tanto de nuestro padre-madre como del alimento que ingerimos.

¿Qué desequilibra el funcionamiento renal?

Los alimentos y sustancias más nocivos para la salud de nuestros riñones son:

– Alcohol, vino, vinagres, azucares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, con efectos desmineralizantes.

– Todo lo de temperatura fría: helados, cubitos de hielo, bebidas frías…

– Los lácteos en todas sus formas. Producen mucosidades, y problemas respiratorios.

– El uso de la leche de soja y el tofu crudo (hay que cocinarlo).

-También los horneados de harina y cereales procesados (harinas, copos, pan) en general producen muchos problemas respiratorios y de mucosidades.

– Es conveniente reducir todo lo crudo (ensaladas, fruta) de efecto enfriante.

– Evitar pastelería, bollería, levaduras artificiales.

– Evitar el consumo de verduras solanáceas (efectos desmineralizantes): patata, berenjena, tomate, pimiento.

–  Reducir el consumo de especies.

Alimentos que nutren los riñones.

En general, los alimentos que nutren los órganos del elemento agua son los propios del medio marino: algas (especialmente la kombu), algunos pescados y mariscos como la sepia, calamar, gambas, langostinos y ostras y los pescaditos secos, las castañas pilongas, azukis, trigo sarraceno y pastas de sarraceno (soba), condimentos como el miso, tamari, shoyu, tekka, shio-kombu, shio-nori, té de kombu, té mu, sésamo negro, arroz y arroz negro, berros, ortigas, borraja, perejil, hojas de nabo y de rabanitos…

–  Incrementar: el consumo de cocciones largas en las verduras de raíz y redondas,

–  Incrementar el consumo de algas, y sopas de miso.

–  Utilizar cereales más invernales: mijo, arroz integral, trigo sarraceno, avena.

– Incrementar la cantidad de aceite en cocciones, pochando cebollas, etc…

– Utilizar estilos de cocción que nos aporten calor profundo: horno, estofados, salteados largos, presión, mantequillas de verduras, etc….

– Incrementar ligeramente los condimentos salados: sal, miso, salsa de soja..

– Incrementando la proteína, para generar más calor, más legumbres, pescado en caso de que lo tomes habitualmente y proteínas vegetales….

– Si se desea fruta, la tomaremos cocida: compota, horno, plancha, etc….

– Tomar infusiones caliente de tomillo, romero, salvia, regaliz, te de 3 años, incluso puntualmente se les puede añadir unas rodajitas de jengibre fresco.

Estos menús macrobióticos constan de una sopa y/o postre + un plato combinado.

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Sopa de miso con mijo, tallos de puerros y wakame

Ensalada de azukis con aliño de tamari-jengibre

Salteado de zanahorias y sus hojas

Brécol al vapor con gomasio

Tarta de polenta con arándanos

Dashi con udón

Guiso de raíces con tempeh

Ensalada de kale al vapor

Té kukicha

Caldo de Cebolla y apio con tamari

Guiso de sarraceno con verduras dulces

Nishime de chirivías y coles de Bruxelas

Barquitos col rizada con lentejas a la mostaza

Café de cereales

Té de azukis

Gratinado de restos de cereal con bechamel de avena con shiitake y tomillo

Verduras variadas al vapor con aliño agridulce de algas

Té bancha

 

Crema de berros con eneldo fresco

Cebada con azukis y aliño de umeboshi

Zanahorias y apio al vapor con salsa de miso-cebollino

Ensalada de col china con chucrut

Kantén de frutos rojos (gelatina hecha con agar-agar)

Sopa de verduras con fideos de sarraceno

Rollitos de nori con tofu y pepinillos encurtidos

Daikon seco con kombu y cebolla

Rúcula prensada con vinagre de arroz

Té bancha

Sopa de miso con raíces

Arroz con castañas

Hummus de soja negra

Nabos salteados con  ao-nori

Hojas de rabanito al vapor

Té Kukicha

Hamburguesa de trigo sarraceno

Kimpira de zanahoria y arame con jengibre

Ensalada de escarola escaldada con picatostes de tempeh

Té bancha

Té de azukis.

Tallarines de arroz con salteado de col lombarda, pasas y piñones

Estofado de raíces con canela

Diente de león escaldado con sésamo tostado

Manzana al horno con frutos secos

Té Bancha

Crema de puerro y brócoli con genmai miso y tofu ahumado crujiente

Mijo con zanahoria, hijiki, perejil y gomasio

Infusión de hinojo

Preparar un menú macrobiótico va más allá de la simple cocina. Implica presencia y práctica del “aquí y ahora”, es pura alquimia que va más allá del alimento en sí. Es una forma de meditación activa que incorpora el ritual cotidiano que nos nutre y sustenta la vida. Esto es algo que no se puede comprar, que no se puede obtener con dinero sino con la constancia y la dedicación.

 

Artículo escrito por Agnès Pérez.

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También te puede interesar este artículo de mi blog: http://agnesmacrobiotica.blogspot.com.es/2010/12/fortalcer-nuestros-rinones-vejiga-y.html

 

 

BOCADILLOS VEGANOS SALUDABLES

 

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Existen alternativas mucho más saludables y energéticas que los bocadillos para desayunar, almorzar o merendar, incluso para llevar en el bolso al trabajo como son las bolas de cereal integral, un tupper con cereal integral, verduras y algo de proteína vegetal, pan Ohsawa, Pan de arroz kayu con paté vegetal, hamburguesas de cereal o sushis, pero debido a que el tradicional bocata es ya parte de la  “gastronomía” popular del país, al menos vamos a ver cómo se puede elaborar de manera más saludable.

El bocadillo es un imprescindible en los almuerzos o desayunos de muchas personas ya que es una opción fácil y rápida de preparar.  Actualmente se recurre al pan blanco de trigo + embutido o queso (a partir de proteína animal o veganos),  alternativa nada sana ni ética en el caso de la proteína animal, porque esos panecillos blancos que se descongelan la noche antes para dejarlos preparados,  a menudo son descongelados por segunda vez ya que los que venden los supermercados  llegan allí congelados y allí los descongelan para venderlos como “producto recién hecho” .  Este pan de harina de trigo refinada y adulterada con mejorantes panarios, y por tanto muy pobre en proteínas, vitaminas y minerales que se encuentran en la cáscara desechada del cereal integral  y cuyos cromosomas  originales se han adulterado a lo largo de los años para convertirla en más panificable,  es una bomba para nuestros intestinos y salud en general. No aporta nada más que carbohidratos simples y problemas como hipoglucemia, irritación intestinal, problemas de piel,  e incluso en algunas personas hipersensibles al trigo, puede crear problemas neurológicos según han demostrados estudios científicos recientes.

 

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Apunte: Las personas que estén en un proceso de recuperación de la salud con una alimentación macrobiótica más estricta durante la temporada de reajuste, el pan sólo se debe usar en pequeña cantidad y si realmente se tiene un antojo fuerte. El pan y las harinas en general, crean  muchas mucosidades que dificultan la limpieza del cuerpo. La energía del pan es muy fuerte, muy contractiva, muy seca y crea un efecto “tampón” que ralentiza o impide la descarga de toxinas acumuladas. Al igual que el pan todo tipo de harinas horneadas deberán evitarse igualmente durante esta fase que sólo dura un tiempo

¿Cómo hacer tostadas y bocadillos más saludables?.

Un bocadillo hecho con pan integral de calidad, es decir, con harina ecológica integral no adulterada, recién molida y que conserva sus nutrientes, puede incluir lo que nuestro organismo necesita para nutrirse en el desayuno, almuerzo o merienda, pero para contribuir a nuestra vitalidad ha de ser completo y equilibrado.

Aquí  tienes algunos ejemplos de  tostadas para tentempiés o meriendas:

  • de mermelada sin azúcar ni fructosa
  • de paté de avellanas
  • de crema de algarroba
  • de compota de manzana
  • de tofu a la plancha + olivada y verduras
  • montadito de paté de aguacate y tofu a la plancha sobre galleta de arroz.
  • de seitan a la plancha + chucrut
  • de tempeh a la plancha + verduras
  • de paté de garbanzos, de lentejas, de aguacate con umeboshi, de tofu
  • de mantequilla de maíz, de zanahoria, de cebolla o de sésamo con algas
  • de revuelto de tofu con cebolla y maíz
  • de queso vegano

Ø  El pan, siempre elaborado con levadura madre y nunca congelado,  puede ser detrigo sarraceno, de  arroz, de maíz, de espelta, de kamut, de centeno, pan tipo alemán, pan esenio, chapatis sin levadura o pan de pita. Si quieres una opción más ligera, puedes recurrir a las galletas de arroz.

Para elaborar un buen bocata, elige:

1-       Una base para untar el pan y humedecerlo ligeramente, como una olivada, mostaza,  aguacate, tofunesa o, si no te lo impide ningún problema de salud y es verano, época en que se recolecta, tomate. Personalmente no me gusta poner aceite de oliva sobre el pan ya que su uso potencia aún más la creación de mucosidades, pero si lo vas a emplear, que sea aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío.

2-      Diferentes verduras frescas y con un toque crujiente como lechuga, pepino, germinados, zanahoria rallada, apio, olivas, chucrut u otros pickles como pepinillos o alcaparras, col lombarda cortada muy fina y prensada, rabanitos o también verduras a la plancha: cebolla, calabacín, setas con ajo y perejil…

3-      Proteína: legumbres mezcladas con las verduras, paté de legumbres  o de derivados de legumbres como el paté de tofu o de tempeh, hamburguesas de legumbres , falafel…

4-      También puedes sustituir las legumbres por hamburguesas de cereal/ cereal+legumbre, aunque en este caso, mejor que el pan sea ligero para no quedarte con sensación de hinchazón.

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Algunas combinaciones para rellenar tus bocadillos:

Pan de centeno con paté de aguacate y umeboshi, lechuga, germinados de cebolla, tempeh a la plancha y chucrut.

Pan de kamut con paté de campaña de okara, hojas de berro y pepinillos.

Pan de espelta con tomate, rúcula, zanahoria rallada, olivas negras y seitán a la plancha con finas hierbas

Chapati con ensalada de soja negra

Burritos de trigo sarraceno con azukis y niuiké de verduras

Pan esenio con calabacín y tofu ahumado a la plancha

Pan de pita con hummus de judías blancas, olivas y berros

Artículo escrito por Agnès Pérez© con fotos hechas por ella misma. Lo puedes compartir desde esta página. Si deseas usarlo para cualquier otra web o revista, por favor, contacta conmigo.

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CÓMO CONVERTIR RECETAS TRADICIONALES EN MACROBIÓTICAS

Una de las cuestiones que más preocupan a las personas que quieren cambiar su dieta diaria para hacerla acorde con los principios que rigen la macrobiótica, bien porque están enfermos o porque quieren ganar en salud, es cómo afrontar el día a día en la cocina con los conocimientos culinarios tradicionales. Si se conocen algunos trucos y equivalencias, es fácil convertir un plato dulce o salado en uno macrobiótico: más sano, equilibrado y menos calórico.

Alimentos macrobióticos

La macrobiótica tiene como principio fundamental el equilibrio nutricional y analiza qué efectos tiene lo que ingerimos en nuestro organismo. Básicamente propone alimentos poco o nada procesados por la industria alimentaria, ecológicos, integrales y de producción local. Prioriza el cereal en grano, las verduras y frutas, las proteínas vegetales (entre las que se incluyen las legumbres), las algas, las semillas.

No prohíbe nada, pero generalmente no recomienda el consumo de carnes animales (salvo el pescado y crustáceos), ni lácteos, ni azúcares procesadas, ni alcohol, y tampoco las solanáceas (patatas, tomates, berenjenas). Como nos explica la consultora macrobiótica Agnes Pérez “Los alimentos solanáceos pueden extraer sutilmente el calcio de los huesos y depositarlo en las articulaciones, riñones, arterias y otras zonas del cuerpo“.

Como alimentos extraños para algunos occidentales incluye diariamente fermentados como el miso, la salsa de soja (tamari o shoyu), la ciruela umeboshi, las verduras en piclkes (fermentadas con sal), el gomasio (sésamo con sal) o la tekka (miso, loto, zanahorias, bardana, aceite de sésamo). Y nuevas maneras de endulzar: amasake y siropes de cereales y frutas. Propone un sistema equilibrado de nutrientes: 50% de verduras variadas, 30% de cereales y 20% de proteínas con un caldo de entrante. Todo acompañado de algas y algún pickle.

Cereales y legumbres para platos dulces y salados

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Poco hay que cambiar para hacer un arroz o unos macarrones, salvo que sean integrales y a ser posible ecológicos en ambos casos. Pero es muy interesante el uso de algunos cereales y legumbres para hacer platos dulces. Veamos algunos de ellos:

  • El mijo. Es un cereal muy desconocido, pero muy versátil a la hora de elaborar recetas tanto dulces como saladas. Cuando está cocido queda muy compacto, y esa característica lo convierte en ideal para elaborar albóndigas y para suplir a un bizcocho por ejemplo.
  • Azukis. Es una judía pequeña de color burdeos muy recomendable para personas con falta de vitalidad. Casa muy bien con la calabaza, pero también, añadiendo algo de cacao o algarroba y sirope de arroz, y triturada, puede convertirse en un pastel dulce muy sano.
  • Arroz dulce. Es una variedad de arroz glutinosa ideal para sushi por ejemplo. Como el mijo, convertible en albóndigas, masa de pizza o incluso pestiños junto con pipas tostadas. Con este arroz se elabora también el mochi, una especie de pastillas de arroz, que ralladas se pueden usar para sustituir al queso.
  • Polenta. También es poco conocido y tiene aplicaciones similares al mijo, salvo que se cuece mucho más rápido.

Probando con estas combinaciones es cuestión de echar imaginación. Por ejemplo: si tenemos una trituradora podemos hacer harinas de cereales y legumbres y emplearlas para hacer desde leches vegetales hasta pasta fresca.

Algas, proteínas vegetales y setas en potajes y guisos

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Quienes toman la macrobiótica como su patrón alimentario generalmente acaban por hacer muchas comidas veganas. De esta forma, en lugar de utilizar proteínas animales, se usan vegetales en croquetas, salchichas o embutidos, pero también en los guisos, con un resultado estupendo. Por ejemplo:

  • Seitán y tofu. Derivados del gluten de trigo y de la soja, respectivamente, pueden usarse como sustitutos de la carne en boloñesas o para hacer salchichas y hamburguesas vegetales, por ejemplo. También en cocidos y potajes. Absorben y aportan sabor a los caldos.
  • Algas. Aunque son verduras de mar son estupendas en potajes de legumbres. Sobre todo la hijiki, que junto con verduras, salsa de soja y algo de pimentón no tienen nada que envidiar a unas lentejas o garbanzos con chorizo, por ejemplo. El agar-agar se emplea como espesante y sustituto de la gelatina.
  • Las setas, sobre todo los boletus o las shiitake. En refritos dan un estupendo sabor que recuerda a la carne, tanto que puede hacerse una fabada vegana sin perder sabor.
  • El tempeh. Refrito en aceite de oliva o sésamo puede usarse para una carbonara en lugar de bacon.

Condimentos macrobióticos en la cocina diaria

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Especias fuertes y caldos concentrados dejan paso a otros condimentos con mayor aporte alimenticio:

  • Miso. Es un fermentado de soja, cebada y/o arroz con beneficiosas propiedades entre las que destaca la disminución de productos químicos y toxinas que produce en el cuerpo. Es un excelente sustituto del caldo en cubitos.
  • Salsa de soja. En sus dos versiones: shoyu (con trigo) y tamari (más medicinal) se pueden usar en guisos, salteados y casi cualquier preparación culinaria como sustituto de la sal.
  • Umeboshi. En versión ciruela o pasta es un complemento estupendo para hacer salsas, patés y cremas como mayonesas o el hummus. En versión vinagre puede servir de aliño para verduras escaldadas o cereales.
  • Las semillas. Sésamo, pipas, amapola y otras semillas aportan sabor a aliños, salteados y guisos. El gomasio se hace con sésamo y sal sin refinar.
  • Salsa de tomate. En macrobiótica no se usa por norma general el tomate por ser una solanácea. Se puede sustituir por una salsa que lleva aceite, cebolla, zanahoria, remolacha, miso y laurel.

Versiones dulces de la cocina macrobiótica

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Parece difícil en principio que una dieta que restringe el azúcar tenga una repostería propia, pero es así. En general, para versionar dulces se puede sustituir el azúcar por sirope de arroz o cebada o manzana y combinarlo con cereales, verduras dulces como la calabaza o el boniato y legumbres.

Con algunos conocimientos sobre la composición de los alimentos (qué es proteína, hidratos) y algunos trucos para sustituir condimentos, solo hace falta algo de imaginación y destreza para convertir recetas de toda la vida en macrobióticas . Ganamos salud y sabor e incorporamos a la dieta múltiples beneficios.

Escrito por Helena García Morales – Pachamama.

Fotos de los platos: Agnès Pérez.

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La alimentación en las migrañas o dolores de cabeza.

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Los síntomas y la etiología (causa) de las migrañas son diversos y variables de una persona a otra y abarcan tanto el plano físico como el plano emocional. Las consideraciones a continuación son muy generales y basadas exclusivamente en la alimentación pero pueden ser de mucha utilidad. Como en cualquier otro desajuste o patología, la auto-observación es muy importante para extraer de ella los datos que nos orientarán para afinar en su erradicación.
En macrobiótica se determina cuál es el grupo de alimentos que los causa según su localización.

Hay 4 tipos:

1. En el dorso de la cabeza: puede estar causado por tomar alimentos yang fuertes (huevos, embutidos, queso curado, carnes rojas…) o en particular surgen cuando la persona deja de tomar alimentos o sustancias yin fuertes como café, drogas o azúcar blanco. La naturaleza del dolor es más persistente, agobiadora y no palpitante. El dolor tiende a empeorar en entornos fríos.

2. En la frente: puede estar causado por consumir azúcar, zumos de fruta industriales, píldoras anticonceptivas, algunos medicamentos, miel, chocolate, vino, etc (todos productos extremadamente yin). El dolor tiene una naturaleza distinta del que surge en la parte trasera de la cabeza: puede ser típicamente palpitante, o agudo, constante o explosivo. Desmejora en un entorno caluroso.

3. Dolor en el costado de la cabeza: causado por el consumo excesivo de alimentos grasos y aceitosos u otros que provocan desórdenes en las funciones del hígado y vesícula biliar. El dolor es usualmente sordo y a veces agudo.

4. Dolor profundo e interior: tiene por causa el consumo en exceso de alimentos de origen animal, en especial carnes saladas, huevos, caviar y pescado salado. Usualmente es un dolor condensado que presiona en la profundidad del cerebro.

Sugerencia: prueba durante 4 meses eliminar todos los alimentos extremos citados anteriormente de tu dieta y hacer una dieta macrobiótica estándar a base de sopas de miso y cremas de verduras, cereales integrales, legumbres, verduras y hortalizas de cultivo ecológico local y de la estación, algas marinas, semillas, frutas de temporada, aceites vírgenes de primera presión en frío, añadiendo remedios caseros macrobióticos apropiados para tu condición. Consulta con un/a especialista macrobiótico. Hoy día los hay cerca de casi todos los lugares del mundo. Vale la pena dedicarle un tiempo a un asesoramiento individual.

REMEDIOS MACROBIÓTICOS PARA LAS MIGRAÑAS:

Remedios macrobióticos según el tipo de dolor de cabeza:

1–      En el dorso de la cabeza:

1-1. Bancha con tamari

1-2. Ume-sho.bancha

1-3. Gomasio

1-4. Té de kuzu

1-5. Café de cereales

1-6. Emplasto de tofu

2-      En la frente

2-1. Zumo de manzana

2-2. Zumo de naranja

2-3. Ame-kuzu

2-4. Concentrado de umeboshi

2-5. Aplicar un paño caliente en la zona

3-      En los costados

3-0. Bebida de daikon rallado con tamari

3-1. Bebida de daikon seco

3-2. Ame-kuzu

3-3. Sopa de miso con cebolla o cebollino

4-      Profundo al interior

4-1. Comer una manzana al horno

4-2. Zumo de manzana caliente

4-3. Agua caliente mezclada con una cucharadita de vinagre de arroz o una cucharadita de melaza de arroz,

Las indicaciones terapéuticas de estos remedios no tienen intención de sustituir ninguna medicación ni los consejos de facultativos médicos pero pueden ser muy beneficiosos si se emplean junto a una dieta adecuada. Consulta con un profesional de la salud si estás siguiendo algún tratamiento antes de ponerlos en práctica.

Agradecimientos sinceros a Michio Kushi por estas enseñanzas.

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DESAYUNOS MACROBIÓTICOS

Entre la cena y el tiempo de sueño pasan muchas horas, nuestro sistema digestivo ha estado también descansando y para reemprender sus funciones necesita hacerlo suavemente. Así pues, al romper el ayuno nocturno, los primeros alimentos del día tendrían que ser de consistencia más cremosa y suave.

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Es mejor romper el ayuno o continuarlo?

Nuestro cuerpo necesita de energía constante y estable, por lo cual es conveniente tomarnos el tiempo de empezar el día dándosela para prevenir los típicos “bajones” de azúcar de media-mañana. Suprimir comidas no nos ayuda ni a perder peso ni a sentirnos más estables. Tres comidas equilibradas repartidas durante el día nos darán la calidad de energía que necesitamos para funcionar óptimamente.

¿Cómo me siento al levantarme?

Cada uno/a de nosotros/as somos “únicos/as”, cada día es diferente, nuestras actividades cambian, el clima cambia, nuestras emociones, lo que pensamos, lo que hacemos…y también cambiarán nuestras necesidades energéticas y lo que deseamos comer durante el día.

Puede que un día tengamos mucha hambre, ya que la cena del día anterior fue muy ligera o nuestras actividades se han incrementado, o hace más frío…

Puede que, nos sintamos sin energía o, al contrario, sintamos la necesidad de empezar el día con ejercicio físico fuerte o yoga antes de pensar en el desayuno.

¿Cómo nos sentimos emocionalmente? ¿Alegres, optimistas, con vitalidad y buen humor? ¿o irritables, pesados, con mal humor, cansados, dispersos…?

El secreto de empezar el día “con buen pie” es el resultado del día anterior, especialmente de la cena y de la hora a la que nos hemos acostado. Si nuestra cena ha sido copiosa, muy tarde y con productos animales, está garantizado que nos sentiremos cansados/as e irritables, pensando tan solo en un buen café para despertarnos y diluir las grasas del día anterior. Aún en este caso sería más recomendable empezar con un buen zumo de frutas o verduras naturales para depurar y armonizar nuestro hígado.

Si, por el contrario hemos cenado temprano (3h. antes de ir a dormir) alimentos de origen vegetal, nuestro cuerpo habrá podido “repararse” durante las horas de sueño en vez de gastar la energía en “digerir” y nos sentiremos por la mañana más ligeros, con energía y con hambre.

Desayuno, ¿dulce o salado?

Depende…de cómo nos sentimos, del clima, de la actividad que vayamos a desarrollar en las horas siguientes…

Puede que en días fríos necesitemos empezar el día con bebidas y cremas de cereales calientes, pan integral, más proteína…

O puede que en verano nos apetezca más zumos de fruta, futa o compotas frescas o comer las cremas de cereales frescas de la nevera…

Haga la temperatura que haga, nuestro cuerpo siempre necesita energía constante, glucosa de buena calidad obtenida de los cereales integrales.

Los sabores más salados nos proporcionarán una energía de mayor actividad, los dulces nos ayudarán a relajarnos.

En vez de… Opciones más sanas:

leche de vaca…come…leche de almendras o avellanas, de arroz, de avena…

mantequilla/crema…come…mantequilla de cacahuete, almendra, avellana

pan blanco..come…pan integral de buena calidad

cereales endulzados..come…cereales hinchados sin azúcar

arroz con leche..come…cremas de cereales integrales

huevos, quesos, embutidos…come..tofu o seitán a la plancha, queso de tofu, hamburguesas vegetales…

foie-gras..come…paté de lentejas, de garbanzos, de miso, de tempeh, de champiñones…

café/té..come…té verde, té bancha o kukicha, café de cereales, infusiones…

chocolate..come…mantequilla de algarroba y avellanas

yogur de vaca o cabra..come…yogur de soja

zumos de frutas con azúcar..come….zumos sin azúcar

mermeladas..come…mermeladas sin azúcar, compotas caseras

pastelería y bollería…come…galletas integrales sin azúcar, galletas de arroz, pastas de copos de avena con pasas

azúcar blanco, moreno, miel..come…melazas de cereales, miel de arroz, concentrado de manzana…

CREMAS DE CEREALES

Las cremas son el desayuno típico macrobióticos. La más tomada es la crema de arroz, que se elabora con 1 medida de arroz integral por 7 medidas de agua, cocinando el arroz un mínimo de 1h30 hasta 6-8 horas (en invierno se puede dejar la olla a presión sobre el fuego al mínimo, intercalando un difusor de calor, y tomarla calentita por la mañana).

La crema de arroz, en algunas casas macrobióticas también la hacen a partir de la harina del arroz recién molido.

Puedes complementar las cremas con verduras verdes al vapor o una manzana asada según te apetezca.

Como bebida, toma té de tres años, yannoh, té Mu, té verde, rooibos, o un jugo de verduras en verano.

Crema de avena con frutos del bosque y nueces

  1. Cocina 1 taza de copos de avena finos en dos tazas de agua con una pizca de sal durante 20mn. Añade leche de avena al gusto, nueces y frutos del bosque.

Crema de mijo al limón con pasas

  1. Lava el mijo y cocínalo en dos tazas y media de agua con una pizca de sal marina, pasas de corinto y la corteza de un limón durante 1h.
  2. Añade leche de arroz.

Copos de maíz con arándanos y frutos secos

  1. hay copos de maíz naturales o endulzados con malta de muy buena calidad. Evita los copos azucarados.
  2. Los puedes mezclar con una leche vegetal (arroz, avena, quinoa, kamut…), semillas, frutos secos, fruta…

Crema de arroz con orejones y sésamo

Receta base:

1 taza de arroz integral. 7 a 10 tazas de agua, una pizca de sal marina o 1 trocito de alga kombu.

Lavar bien el arroz (3 veces), colocar un trozo de alga kombu en el fondo de la olla, poner el arroz, añadir el agua, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 1h30 a 3h. Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.

Esta crema se puede hacer con cualquier cereal de uso regular. Resulta muy energética para el desayuno.

Se puede aderezar con semillas de sésamo, 1 ciruela umeboshi o cocinar con verduras cortadas a trozos pequeños o con algo de fruta seca (pasas, ciruelas pasas…) y una cáscara de limón.

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DESAYUNOS PARA DÍAS DE FIESTA

Galletones de avena con compota de manzana

Ingredientes:

1 taza de copos de avena finos, 1 taza de leche de avena, 1/2 taza de pasas de corinto, 1/2 taza de semillas de sésamo tostadas, la ralladura de 1 limón, canela en polvo al gusto, 2 cucharadas soperas de aceite de sésamo, sal marina

Preparación:  Enciende el horno a 200º. Mezcla en una ensaladera todos los ingredientes y deja reposar hasta que los copos se hayan bebido la leche de avena y quede una masa suficientemente compacta para formar galletones. Pon papel de hornear sobre la bandeja del horno, dale forma de “cookie” grande a la masa con las manos húmedas y hornea a 175º hasta que estén doradas por fuera. Por dentro han de quedar tiernas y esponjosas.

Receta compota, aquí.

Tarta de avena con peras

Ingredientes: 2 tazas de copos de avena finos, 2 tazas de zumo de manzana, 1/2 taza de pasas de corinto, vainilla líquida (unas gotas al gusto), la ralladura de 1 limón, canela en polvo al gusto, 1kg de peras, sal marina

Preparación: Enciende el horno a 200º. Mezcla en una ensaladera todos los ingredientes, mézclalos y deja reposar hasta que los copos se hayan bebido el zumo de manzana. Unta aceite de sésamo sobre la bandeja del horno y extiende la masa con las manos húmedas. Pela y corta las peras a medias lunas y disponlas sobre la masa. Hornea a 175º hasta que estén doradas por fuera. Por dentro han de quedar tiernas y esponjosas.

SI TE APETECE UN DESAYUNO SALADO, PRUEBA:

Bolas de arroz

1 taza de arroz integral, 1 y media a 2 tazas de agua, según se utilice olla normal o a presión, una pizca de sal o 1 trocito de alga kombu.

Lavar bien el arroz (3 veces), colocar un trozo de alga kombu en el fondo de la olla, poner el arroz, añadir el agua, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 30 a 45mn.

Cuando transcurra este tiempo, levantar la tapa si es olla normal o dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión. Cambiar el arroz a un bol para evitar que se apelmace.

Bolas de arroz con sésamo

Coger un poco de arroz tibio, amasarlo con las manos húmedas y darle forma de bola. Rebozar en sésamo tostado o en polvo de sésamo con algas. Hacer un agujero con el dedo en medio de la bola y rellenarla con media umeboshi o teka o nueces, etc. Cortar una tira de alga nori y envolver la bola con ella.

Sopa de miso con hojas verdes

Utiliza preferentemente Mugi miso o Barley miso (de cebada). Corta col rizada a trozos pequeños y hiérvela unos 4mn con un pedacito de alga (wakame o kombu) previamente remojada 5mn.  Cuando las verduras estén cocinadas, diluye una cucharadita de miso en agua o caldo y añádela a la sopa removiendo durante un máximo de 2mn. El miso no ha de hervir pues pierde propiedades. Si el alga es kombu y queda un poco dura, sácala y recíclala en otros platos. Se puede añadir cebollino o perejil finamente picados al final de la cocción.

Crema de cebada con umeboshi

1 taza de cebada, 7  a 10 tazas de agua, una pizca de sal o 1 trocito de alga kombu.

Lavar bien la cebada (3 veces), colocar un trozo de alga kombu en el fondo de la olla, poner la cebada, añadir el agua, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 1h30 a 3h.

Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.

Aderezar con 1 ciruela umeboshi o cocinar con verduras cortadas a trozos pequeños.

Porridge de amaranto

1 taza de amaranto, 1/3 de taza de judías blancas pequeñas cocidas, 1 tira de 5cm de alga kombu, 1 cebolla, 2 zanahorias, 1 ramita de apio

 Corta la cebolla,  el apio y la zanahoria en juliana. Cocínalos junto al amaranto y las judías con 7 tazas de agua y una pizca de sal marina durante 1h. Puedes servir con un poco de gomasio o copos de nori tostada por encima.

También puedes tomar tortas de arroz o rebanadas de un buen pan hecho con harina ecológica y lebadura madre untado con estos patés:

Queso de tofu

Ver receta aquí.

Paté de tahin con umeboshi

Ver receta aquï.

 Más recetas de patés aquí.

Un buen desayuno macrobiótico, salado o dulce se acompaña de un té o café de cereales y combina el equilibrio estándar.

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©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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VERANO: ELEMENTO FUEGO, ALIMENTOS, ÓRGANOS: CORAZÓN/INTESTINO DELGADO – MAESTRO CORAZÓN Y TRIPLE CALENTADOR, EMOCIONES.

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La naturaleza del poder del fuego es su capacidad transformadora. Es el agente de los cambios rápidos e irreversibles. El fuego destruye una forma para crear otra: la masa se solidifica y expande para convertirse en pan, la arcilla se endurece y se transforma en porcelana…La filosofía taoísta adoptó la metáfora del fuego como símbolo de transformación y renacimiento a través de la destrucción de la forma física para obtener la pura esencia del espíritu. Contemplar el fuego es una de las mejores maneras de conducir la mente del consciente al terreno de lo inconsciente.

El nombre del hexagrama del fuego en el I Ching es LI (lo pegajoso).

Es el elemento más yang de todos y su calor, movimiento y energía alimentan las pasiones, . En la medicina oriental, por una parte el fuego encarna la alegría, el gozo, el entusismo, la apertura de corazón, el amor, la luz, el resplandor y la sensibilidad del Espíritu o claridad mental (Shen) que contiene la consciencia humana; por otra parte, a veces el fuego existe en el cuerpo como una energía destructiva incontrolada que se alimenta de las emociones y un exceso de fuego lleva a la hiperexcitación, la ambición desmesurada, el nerviosismo, el estrés, a la insatisfacción y a la ansiedad que genera el querer siempre más y más. Si falta elemento fuego hay apatía, desinterés, falta de motivación y cordialidad.

El corazón (órgano yin) y el intestino delgado (órgano yang) están relacionados con el elemento fuego.

La estación durante la cual están más activos estos órganos y por tanto se han de cuidar consecuentemente es el verano. Las horas del día de máxima energía son de 11 a 13 para el corazón y de 13 a 15 para el intestino delgado.

Al elemento fuego se asocian también dos meridianos importantes: el maestro corazón y el triple calentador, que no corresponden a órganos del cuerpo pero regulan funciones de los órganos pertenecientes al elemento fuego.

El color del fuego es el rojo y el olor es el chamuscado.

El sabor el amargo, el sentido el tacto, el sonido la risa y el habla, el fluído es el sudor.

Alimentación general para el elemento fuego:

Los alimentos con energías extremas son nocivos para el aparato circulatorio y digestivo. Normalmente las arterias y vasos sanguíneos son abiertos y flexibles. Comer demasiados alimentos animales (huevos, embutidos, carne, quesos grasos…) puede hacer que se atasquen con depósitos de grasa y colesterol y debido a estas acumulaciones, la sangre no circulará con fluidez. Una condición del corazón y del sistema circulatorio constreñida a menudo aparece como un endurecimiento de la punta de la nariz. Esta condición yang va habitualmente acompañada de inflexibilidad y dureza corporales y de piel seca y dura.

Los intestinos humanos, más largos que los de los animales no están diseñados para digerir muchos alimentos animales sino vegetales.

Sustancias extremadamente yin como el azúcar, drogas alcohol, chocolate, refrescos y helados debilitan los músculos cardiacos y los vasos sanguíneos. Una condición expandida del sistema circulatorio aparece como un aumento o hinchazón de la punta de la nariz, o  a veces como un color rojizo -causado por la dilatación de los vasos sanguíneos- sobre la punta de la nariz o en la cara en general.

Los alimentos fuertemente expansivos hacen que las vellosidades intestinales se dilaten de forma crónica, debilitando su capacidad de absorción de nutrientes, llevando el organismo que los consume a la desmineralización y deficiencia nutricional.

 

 

La dieta y el ejercicio son muy importantes para mantener equilibrado el elemento fuego. Utilizaremos alimentos neutros y refrescantes que generen chispa en el organismo:

– Cereales integrales ligeros (quinoa, arroz integral de grano largo o basmatti , cus-cús y bulgur, maíz…) combinados con verduras escaldadas, al vapor o en salteados cortos.

– Proteína de origen vegetal como las judías y el tofu.

– Verduras verdes de sabor amargo (endivias, escarola, achicoria, lechuga, col china, hojas de mostaza…) y verduras de color rojo.

– Algas marinas (especielmente nori).

– Alimentos fermentados (picles, umeboshi, miso -en verano mejor tomar miso blanco-…)

– Fruta local y de la estación, especialmente de colores rojos como las cerezas, arándanos, frambuesas, moras, sandía, melocotón… Si no te puedes permitir tomar fruta cruda puedes cocinarla ligeramente con un poco de kuzu o hacer un kantén.

Los estilos de cocción a emplear son los que generan actividad y movimiento, refrescantes y ligeros: salteados cortos, macerados, prensados, germinados, crudos y escaldados. Si bien, es importante no olvidar de vez en cuando tomar alguna sopa de miso y cremas de arroz para mantener activo el fuego digestivo.

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BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:

  1. Salud holística con la macrobiótica. Michio Kushi con Edward Esko.
  2. La salud y las estaciones. Elson M. Hass.
  3. Dietoterapia energética. Patricia Guerín.
  4. Teoría y práctica del shiatsu. Carola Beresford-Cooke.

 

LAS PROTEÍNAS EN LA ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA Y/O VEGANA

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Las proteínas forman los tejidos y los músculos e intervienen en la estructura y función de las células. Sus principales funciones son:
Función plástica: constituyen el 80% del peso seco de las células.
Función de control genético: las características hereditarias dependen de las proteínas del núcleo celular.
Función inmunitaria: los anticuerpos que intervienen en los fenómenos inmunitarios son proteínas.
Función reguladora: las enzimas y algunas hormonas, son de naturaleza proteica.

Las encontramos en las legumbres, frutos secos, cereales, seitán (gluten de trigo), en la soja y sus derivados como: el tofu, miso, tamari, tempeh, etc, en la carne, el pescado, los huevos y los lácteos.

Actualmente, la ciencia de la nutrición busca concienciarnos de la importancia de seguir una alimentación basada en el consumo de hidratos de carbono y grasas no saturadas como fuente principal de energía, verduras, frutas y otros alimentos complementarios, y nos da la opción de elegir entre diferentes tipos de proteína.

Hace bastantes años, cuando aún no existía el nivel de desarrollo industrial, científico y mecánico (es decir, cuando no disponíamos de todos los aparatos eléctricos que suplen ciertas funciones mecánicas de nuestro cuerpo, como por ejemplo, subir escaleras, desplazarnos andando o en bici, etc…) de hoy en día y las profesiones de las personas eran más activas (más físicas, ligadas al campo, etc…), las necesidades de proteína eran mayores que las actuales y no obstante, en aquellos tiempos, su consumo era menor.

Un nivel de actividad más sedentario requiere de una menor cantidad de proteínas, mientras que las profesiones o actividades más físicas hacen que el cuerpo nos pida más proteínas. Aún así, según la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud), un deportista no tiene que abusar de la ingesta en proteínas, pero sí aumentar el consumo de cereal y grasas que son los nutrientes que le aportarán más resistencia.

Por otro lado, las necesidades de proteína varían en función del sexo (los hombres necesitan una ingesta superior a la de las mujeres), para los/as lactantes, niños/as y adolescentes o embarazadas.

Hemos de relacionar actividad física o intelectual, sexo, clima y condiciones particulares para determinar cuánta proteína necesitamos.
En general, para adultos/as se recomienda unos 0´75 Gr de proteína al día por Kg de peso corporal.

 

EXCESO DE PROTEÍNAS:

El 75% de las proteínas que se ingieren hoy en día son de origen animal. Hace apenas un siglo este porcentaje no llegaba al 20% que es la cantidad aproximada correspondiente a las necesidades de nuestro organismo. Actualmente se consumen proteínas en una proporción 2 ó 3 veces mayor a las necesidades de nuestro organismo, con las repercusiones que este hecho tiene para el mismo. Las proteínas son un alimento de difícil digestión. Son las que más energía utilizan para su descomposición y asimilación, de manera que, si hay un excedente, provocan que, en lugar de ser portadoras de energía, la consuman.
Las carnes, por ejemplo, contienen una elevada proporción de purinas que se transforman en ácido úrico. Paralelamente, ésta acidificación de la sangre ha de ser neutralizada por nuestra reserva alcalina (Ca., Mg.,…) con la consiguiente desmineralización que esto implica, ya que, para compensar esta acidificación en la sangre, el organismo roba de los huesos minerales básicos y se acorta y acelera la respiración para eliminar el exceso de CO2 producido también por el exceso de acidez.
También a principios de siglo, las grasas representaban sólo el 20% de las calorías ingeridas. En la actualidad, aproximadamente el 40% de las calorías que se toman provienen de las grasas, y de éstas, un 70% son de origen animal, es decir, son grasas saturadas, llamadas así mismo “grasas duras”,
muy perjudiciales para el organismo humano.

Nuestra alimentación condiciona nuestro estado físico, pero también determina nuestro estado mental y emocional, que no puede ser adecuado con excesos ni tomando alimentos extremos. Las tendencias dietéticas generales (al margen de cualquier corriente alimenticia) se encaminan hacia un mayor consumo de pescado y de proteínas vegetales, que están bastante olvidadas en nuestra dieta cotidiana aunque aportan grandes beneficios al organismo.

El veganismo (no consumo de cualquier tipo de proteína animal ni uso de cosméticos que han sido testados en animales ni uso de ropa hecha con pieles) se está extiendo cada vez más en todo el mundo y puede ser una buena opción si se practica de manera equilibrada y no existe un historial de carencias nutricionales ni una condición muy yin. De cualquier manera, si se opta por el veganismo, sea por motivos de salud, consciencia, políticos o porque no apetece en absoluto comer animales, se ha de tener la certeza de que no se están agotando las reservas de B12 ya que esto podría acarrear una anemia.

La combinación en la misma cocción de una legumbre con un cereal integral asegura el aporte de todos los aminoácidos esenciales. El arroz con lentejas o “amb fesols i naps”, la olla de garbanzos y la “cassoleta de llamàntol amb mongetes”, son solo un ejemplo de las raíces de nuestra cocina tradicional, basada en platos que nos aportan fuerza vital y alegría al paladar.

COMPATIBILIDADES DE OTROS ALIMENTOS CON LAS PROTEÍNAS:

A nivel general, es más adecuado consumir un solo tipo de proteína por comida (diferente en cada menú), y, en caso de necesitarla realmente, tomar la proteína animal al medio-día ya que así descansaremos mejor por la noche.

Las legumbres, si se mezclan entre sí provocan gases, pero sí se puede mezclar una legumbre y un poco de pescado.
Al tomar pescado, lo acompañaremos de una buena ración de ensalada y/o verdura verde al vapor para que resulte más digestivo y equilibrado.
Si tomamos solo proteína de origen vegetal, tendremos que esperar a hacer la digestión para tomar fruta ya que esta combinación provoca fermentaciones. También debemos tener en cuenta que las legumbres, ingeridas en grandes cantidades resultan indigestas. Por tanto, es imprescindible cocinarlas largo tiempo, y, al igual que otras proteínas consumirlas según la cantidad que realmente necesita nuestro organismo. Una buena combinación para la proteína vegetal sería la siguiente:

75% Cereal integral+ 25% proteína vegetal = carne
73 % Cereal integral + 25% proteína vegetal + 2% sésamo = + que carne

ALTERNATIVAS A LA PROTEÍNA ANIMAL:

Disminuir el consumo de proteína animal implica sustituirla por otras proteínas, que resultan también suculentas y con las que podemos elaborar platos nuevos y experimentar con este cambio a nivel de salud física y emocional. Al cabo de unos meses tomando menos proteína animal y más legumbres nos notaremos menos cansados/as, más relajados/as, de mejor humor y con bastante menos agresividad. ¡¡Probad a ver qué pasa!!

Algunas sugerencias:
Azuki: Es una legumbre pequeña y rojo oscuro brillante, de elevado contenido en proteína.
Lentejas
Soja negra
Garbanzos
Judías (pintas, frijoles, blancas, garrafón…)
Habas
Soja verde
Guisantes
Tofu: derivado de la soja que se vende fresco. Es importante saber darle sabor al cocinarlo pues tal cual es insípido, pero con un poco de creatividad resulta delicioso, muy sano y digestivo ya que no contiene grasas. Es una buena fuente de calcio, apto para celiacos y diabéticos.
Tempeh: derivado de la soja fermentada, es muy rico en vitamina B12.
Seitán: gluten del trigo, contiene un 24,7% de proteína.
Frutos secos

Por último, reiterar que el equilibrio lo encontramos en una dieta variada que nos aporte todos los nutrientes que necesitamos.

Os propongo unas recetas a base de proteína vegetal para animar a las personas que aún no las han probado.

RECETAS CASERAS:

Falafel y hummus:

Hummus (paté de garbanzos): Una manera de transformar las legumbres es hacer patés o croquetas.También podemos guisarlas o consumirlas en ensalada o en sopa.

Ingredientes: 250 de garbanzos secos, 10cm de alga kombu, 2 c/soperas de tahin (mantequilla de sésamo), 1 diente de ajo, comino molido, zumo de limón, aceite de oliva, sal marina

Remojar los garbanzos durante 8h con el alga (el uso de kombu para hervir las legumbres las hace mucho más digestivas).
Colocar el alga en el fondo de la olla a presión y las legumbres (desechando el agua de remojo). Añadir agua, una pizca de sal, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 2h.
Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.Triturar los garbanzos con un poco de agua de cocción, el zumo de limón, comino, 1 cucharada de tahin y 1 diente de ajo.
Añadir un chorrito de aceite de oliva por encima al servir.

Falafel (croquetas de garbanzos):

Ingredientes: 250 gramos de garbanzos secos, 1 cebolla morada, 2 dientes de ajo, cilantro y perejil fresco (al gusto), 1 c/c de comino molido, ½ c/c de canela en polvo, 1 c/c de pimienta negra recién molida, 1 c/c de pimentón picante (o agridulce), 1 c/c de levadura en polvo, 1 c/p de harina de garbanzos y la suficiente para el rebozado, 1 c/c de sal y aceite de oliva.

Los garbanzos deberás ponerlos en remojo unas 24 horas antes de hacer uso de ellos ya que deben estar tiernos pues se trituran sin cocer. Escurrirlos y retirar la piel.
Triturar primero los garbanzos con la batidora, añadir la cebolla, los ajos y volver a triturar. Finalmente añadir el resto de ingredientes, mezclar bien y pasar el preparado del falafel a un cuenco para dejarlo reposar en el frigorífico una hora o dos.
Pasado este tiempo formar bolas, hamburguesas o croquetas. Rebozar con la harina de garbanzo y freír en abundante aceite hasta que estén dorados y crujientes. Al retirar los falafel de la sartén, ponlos sobre papel absorbente para desechar el exceso de aceite.
Servir el falafel y el hummus con una ensalada variada, acompañándolos con pan de pita o chapatis (pan finito sin levadura).

Canelones de seitán:

Para quienes conozcan ya el seitán y para los que se atrevan a cambiar esquemas. Es un plato completísimo y muy sabroso.

Para el relleno: 1 paquete de seitán rallado o triturado, 3 zanahorias ralladas, 1 taza de champiñones picados, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo picados, 2 hojas de laurel, perejil picado, aceite de oliva, sal

Sofreír la cebolla, ajos en aceite de oliva y añadir el laurel y una pizca de sal. Cocinar durante 10mn a fuego medio. Añadir la zanahoria, los champiñones y el seitán y seguir cociendo hasta obtener una masa. Añadir el perejil y mezclar.

Bechamel: Leche de soja, Cebolla rallada, Harina integral tamizada
Nuez moscada
Aceite de oliva
Sal
Cobertura: Almendra rallada o queso rallado

Sofreír la cebolla en aceite de oliva y una pizca de sal hasta que esté tierna y traslúcida, agregar leche de soja y diluir harina. Sazonar con nuez moscada. Remover hasta que quede una salsa espesa. Si se hacen grumos, se puede pasar por la batidora.

Elaborar los canelones:
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Hervir en abundante agua con sal los canelones. Cuando estén hechos, dejarlos sobre un trapo húmedo.
Untar una fuente con un poco de aceite de oliva.
Rellenar los canelones con el seitan, hacer rollitos y colocarlos en la fuente.
Recubrir con la bechamel.
Espolvorear con almendra rallada o queso rallado.
Hornear 5-10mn.

Barritas crujientes de frutos secos:

 

 Un buen postre o un tentempié muy energético que agrada a la mayoría de las personas por su sabor dulce y textura crujiente, además de aportar calcio y fósforo.

Sésamo tostado
Pipas de calabaza tostadas
Pipas de girasol tostadas
Almendras
Avellanas
Piñones
Pasas de corinto
Ralladura de naranja
Melaza de arroz

Mezclar las semillas y los frutos secos, añadir la ralladura de naranja y cocinar con la melaza removiendo hasta que quede una masa compacta. Sin que se enfríe, extenderla sobre el mármol de la cocina con el rodillo y cortarla en barritas. Mantener las barritas sobre una rejilla (la del horno, por ejemplo) hasta que se enfríen.

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.

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CÓMO TRATAR LA HIPOGLUCEMIA CON MACROBIÓTICA

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La hipoglucemia es un trastorno donde se ve afectado el normal metabolismo de los carbohidratos (hidratos de carbono).

El páncreas no funciona adecuadamente y produce insulina en exceso, lo cual genera un nivel de glucemia (glucosa en sangre) más bajo de lo normal. Los valores normales de glucemia se encuentran entre 70 a 110 mg/dl (miligramos por decilitro). Cuando esos valores están por debajo de 40-50 mg/dl hablamos de hipoglucemia.

La función de la insulina es regular los niveles de azúcar en sangre. Cuando la producción de insulina es excesiva, transporta a la glucosa hacia las células y de esta manera la glucemia disminuye.

Muchas veces la hipoglucemia es heredada, pero a causa de una alimentación inadecuada, son cada vez mas las personas que adquieren esta dolencia, a la que se llama hipoglucemia funcional

Afecta a un 70% de las persona de la sociedad moderna. La hipoglucemia, no siendo considerada como una enfermedad afecta muchísimo a nuestro comportamiento y salud física y emocional.

¿Cuáles son los síntomas?

Uno muy típico, aquí y ahora: sueño después de comer, particularmente por la tarde después del almuerzo de medio-día.

Otro síntoma son los cambios emocionales fuertes que son por los cambios en el nivel de azúcar.

En general afecta más al sexo femenino que al masculino. “Te amo profundamente y dos minutos después no te quiero ver más”.

Somos como un yo-yo emocional: comemos chocolate y la vida es maravillosa, cuando nos baja, la vida es horrible.

El comportamiento violento está conectado con la hipoglucemia. Los asesinos cometen sus crímenes cuando tienen el nivel de azúcar más bajo, hay estudios sobre esto. Más del 90% de los pacientes esquizofrénicos o paranóicos son hipoglucémicos. Cuando la hipoglucemia mejora, la esquizofrenia o paranoia también mejora. Los artríticos, alérgicos también. Los cambios emocionales, mareos, depresión o lo que hace comer chocolate o beber whisky para remontarnos viene de la necesidad de remontar la hipoglucemia. Cuando el nivel de azúcar está por los suelos da frecuentemente dolores de cabeza, mucho frío, ansiedad irresistible de comer dulce… si no se pueden quitar el azúcar, el café o el alcohol están hipoglucémicos/as.

La lista de síntomas de la hipoglucemia es enorme. Desafortunadamente la clase médica no establece ninguna conexión entre ellos. Muchas personas con problemas psiquiátricos que son enviadas al psiquiatra son hipoglucémicas. Personas con problemas inmunológicos con las que no se sabe qué hacer, también.

En general los problemas psicológicos y emocionales conectados con la hipoglucemia son más graves.

¿Cuál es la causa?

Si trabajan muchas horas sin comer y hay desgaste y cansancio. La sensación de estar siempre agotados muestran niveles de azúcar muy bajos. Al comer revivimos. Si están una noche sin dormir o duermen poco, es normal quedarse hipoglucémicos. Con descanso y una ducha, se pasa.

En los trabajos muy intensos, particularmente con un ordenador y muy concentrados se da. Nos quedamos adictos/as al ordenador y este tipo de presión baja mucho el nivel de azúcar. Esto es fácil de tratar: reposar, comer, dormir…

En otras personas es más difícil de tratar. La mayoría de las personas macrobióticas son hipoglucémicas, menos que el resto de la sociedad pero aún así es necesario mucho tiempo y una práctica muy específica para tratarla. La causa macrobiótica de la hipoglucemia son los alimentos secos y horneados.

La literatura médica dice que la causa de la hipoglucemia está en los islotes de Langherhans que absorben demasiados azúcares rápidos, los niveles de azúcar suben y el páncreas intenta que haya azúcar en la sangre, produce insulina y baja mucho más. El azúcar es un factor que contribuye seriamente a la hipoglucemia, pero no es la causa principal que es los productos animales: huevos, queso duro y pollo. Las personas dicen que el pollo es mucho más sano que la vaca. La vaca es más grasa que el pollo, si se sustituye la vaca por pollo es mejor para el corazón pero peor para el páncreas, porque cuando comemos pollo el páncreas se queda muy tenso. El páncreas está en el lado izdo pero se refleja en el chakra del plexo solar. Es el órgano más yang, es el más profundo, es central y vital. No se puede vivir sin páncreas. Tiene funciones muy complejas, una de ellas es regular el nivel de azúcar con dos hormonas: la insulina (yang, baja el nivel de azúcar para que pueda ser absorbido por las células) y el glucagón (yin, libera azúcar y hace subir el nivel de azúcar). Si el páncreas funciona bien hay un buen equilibrio entre los dos. Cuando comemos más yang, particularmente grasa animal, la peor para el páncreas son huevos, queso duro, pollo, marisco, atún, gambas, langosta, salmón…pescado ahumado, pan tostadas, galletas, galletas de arroz que contraen el páncreas y lo hacen producir más insulina, entonces los niveles de azúcar bajan, entonces nos sentimos más atraídos por alimentos con azúcar y queremos helados, chocolate, cerveza, café, whisky…

Los alimentos yin son la causa secundaria importante. Todos los alcohólicos/as son hipoglucémicos, la causa del alcoholismo son los productos animales. Un alcohólico deja más fácilmente el alcohol tomando montones de azúcar, no es lo más aconsejable, pero funciona. Pasan de un comportamiento violento a uno muy dulce.

La falta de frescura en la alimentación también causa hipoglucemia. Es imprescindible comer verduras crujientes (cocinadas de 1 a 2mn) en ensalada. Verduras verdes todos los días, escaldada, cruda o prensada.

En el proceso de hipoglucemia aparte del páncreas están afectados el hígado y las suprarrenales. También los intestinos (grueso y delgado).

Otra causa de hipoglucemia es una vida sin dulzura, una vida demasiado amarga, seria, dura, no nos da suficiente azúcar y buscamos compensación en la comida. Michio Kushi dice: “la mejor forma de azúcar que se puede comer indiscriminadamente son los besos”, no tienen efectos secundarios.

Para tratar la hipoglucemia es necesario relajar. El comportamiento de los/as hipoglucémicos/as serios/as es extremo: nos pasamos de la raya. El pensamiento típico sería: “si una cucharada de té es buena, una sopera es mucho mejor. Si una hora de ejercicio físico es buena, 5 horas son mucho mejores”. En los casos más yang, la persona es especialista a vivir con estrés, funcionan a base de adrenalina todo el día, y se buscan situaciones de estrés para alimentarlo y ponerse de mala leche. Les es casi imposible vivir sin problemas ni presión, les gusta crearse situaciones difíciles.

Es difícil de tratar pues a personas así les cuesta desapegarse de sus hábitos.

¿Cómo tratar la hipoglucemia?

Quitar alimentos animales y extremo yin.

• Para pasar el síndrome de abstinencia(2 ó 3 semanas)

– caldo de verduras dulces: calabaza, cebolla, repollo, zanahoria, nabo, de los 5, elegir 4 y hervir en el doble de agua 20mn y colar. Sube los niveles de azúcar de una forma suave y relaja el páncreas. Si hay mucha ansiedad, si están un poco deprimidos, si hay cansancio por la tarde, si estamos enfadados/as…, beber esto.

También, ocasionalmente, cuando el deseo de azúcar es muy grande, se puede tomar

zumo de manzana con kuzu:1 bol de zumo de manzana y 1c.c de kuzu. Diluir el kuzu en un poco de agua a temperatura ambiente y añadirlo en una cacerola al zumo de manzana. Cocinar removiendo constantemente hasta que la mezcla se aclare y se espese sin que llegue a hervir.

Se puede tomar a tacitas pequeñas no más de 2 veces al día.

• Cuando estamos histéricos/as o violentos/as, comer algo.

• Verduras dulces en general.

• Verduras escaldadas.

• Sabor agridulce.

• Melón cocinado en compota.

• Pasta; sube los niveles de azúcar rápido de forma estable. Los cereales refinados lo suben pero luego baja rápidamente.

• Duchas calientes para relajar, especialmente por la tarde.

• Aplicar una toalla caliente en el páncreas y otra en los pies, o meterlos en agua caliente.

• Modo de vida tranquilo y relajado.

• Tocar, dar masajes, contacto físico, shiatsu, …

En las generaciones más jóvenes hay problemas serios de hipoglucemia. Está conectada con problemas de aprendizaje, falta de concentración. Si no hay glucosa en el cerebro no nos podemos concentrar, estamos mirando el ordenador y no vemos, medio alelados.

Para muchas personas ni el caldo de verduras dulces ni la ensalada escaldada es suficiente porque no es dulce, falta algo. Lo más importante es tomar conciencia del proceso, saber diagnosticarlo.

Si estáis en una montaña rusa emocional tenéis que saber que detrás de eso hay niveles de azúcar muy bajos, ser conscientes.

La mayoría de las personas se vuelven esclavas de su proceso. Es fácil sentir hipoglucemia con un modo de vida ajetreado, entonces, parad, relajad, id a un restaurante y comed algo. Si tomamos conciencia de lo que está pasando es mucho más fácil, incluso a nivel mental.

Artículo escrito por Agnès Pérez©. Lo puedes compartir desde esta página. Si deseas usarlo para cualquier otra web o revista, por favor, contacta conmigo.

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