Como conseguir mejorar los sabores de las comidas y hacerlas sabrosas, además de nutritivas.

Uno de los peligros de la alimentación limpia y sencilla es que se convierta en demasiado austera. Cambiar no tiene por qué significar que los sentidos no estén satisfechos y que nos privemos del placer de comer sabroso, bonito y de disfrutar de nuestra alimentación cotidiana..
Es necesario preparar nuestros platos variados, sabrosos y coloridos para que a la larga permanezcamos siendo fieles al cambio de hábitos nutritivos y sin sentir hastío o aburrirnos al comer.
Siguiendo la línea de la facilidad y de la simplicidad, se trata de introducir en nuestras prácticas de alimentación, y de forma muy sencilla, diferentes platos básicos que integren nuestros menús. La variedad es clave.
El efecto de comer un arroz con verduras + una ensalada en la satisfacción del organismo es muy diferente del efecto de comer una sopa de miso + una arroz con verduras (más pequeña que si fuera plato único, claro), unas cucharadas de legumbre aliñadas en ensalada o en guiso + una porción de verduras cocinadas dulces + una ensalada + un té o infusión. La segunda opción nos va a proporcionar tanto un efecto nutritivo real como la sensación de estar realmente nutridas.

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Si no tienes tiempo de cocinarte tantos platitos para hacer un plato combinado, puedes resumirlo en :

1- Sopa o jugo de verduras.
2- Plato completo a base de cereal integral + legumbre o proteína ligera (tempeh, tofu, seitán o frutos secos) + verduras + ensalada (al vapor, escaldada o cruda) + té de 3 años, café de cereales o infusión.
3- Y ocasionalmente tomar algún postre ligero.
Otro aspecto importante para la satisfacción organoléptica y el equilibrio orgánico es incluir los cinco sabores básicos para “que no nos falte de nada”. Para ello, además de los distintos sabores naturales de las verduras, contaremos con la ayuda de ciertos aderezos o añadidos a los platos:
PARA DAR EL SABOR SALADO
Dado que quitamos de nuestra cocina la sal refinada, lo que pondremos para lograr el sabor salado es la sal marina, el shoyu o salsa de soja, el miso y el vinagre de umeboshi.
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EJEMPLOS DE ALIÑOS MACROBIÓTICOS:

Algunas combinaciones que podemos emplear con frecuencia son las siguientes:

Shoyu + limón y agua………………… ligeramente agrio/ácido.
Shoyu + jengibre y agua ……………ligeramente picante.
Miso + vinagre arroz o umeboshi y agua……….ligeramente ácido/ agrio.
Miso blanco + jengibre y agua……ligeramente picante.
Miso + tahín y agua……………………ligeramente amargo
Tahin + limón + agua…………………….ligeramente ácido/ amargo
Tofu + umeboshi + agua……………..ligeramente agrio.
umeboshi + agua…………………………..ligeramente agrio.
Kuzu + Miso o shoyu ……………..ligeramente salado.
Miso blanco + jugo de limón + melaza de arroz + perejil picado……….. salado/ácido/dulce/amargo

COMO ESPESAR LAS SALSAS.

El espesante que se utiliza en la cocina macrobiótica es el kuzu diluido en agua fría y que se agrega muy al final de la preparación puesto que se cuece en un par de minutos. En el momento en el que el kuzu se pone transparente es que está listo. También, ocasionalmente se puede usar arrurruz o maicena ecológica.

 

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Agradecimientos especiales a Javier Iraola por sus apuntes.

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