ALCANZAR LA FELICIDAD Y LA SALUD CON LA MACROBIÓTICA    

carolina-vignola-magallanes

Hay muchas personas que quieren alcanzar la felicidad y la salud, que quieren llegar a ser buenos macrobióticos, pero no lo consiguen. Giran alrededor de este objetivo durante un tiempo, mejoran pero luego
retroceden, y así pasan los años repitiendo los avances y las regresiones, esto se debe a que están influenciados por el pasado, por experiencias oscuras que han vivido, quizás en la relación con los padres, o con un novio o una novia.
Por ejemplo, suponga que ha viajado alguna vez a Madrid con su novio o novia. Allí vivieron experiencias que les hicieron felices o desdichados.
Diez años después va un día al cine con un amigo, y en la película aparece Madrid. Súbitamente empieza a recordar aquél momento de su pasado, se distrae  no disfruta ya del resto de la película.
Del mismo modo, en el supuesto de que trate usted de perfeccionarse, deberá estar en paz con su pasado si quiere vivir, en el futuro, en ese mundo de luz. Hay muchas personas que arrastran una oscura nube de recuerdos, o a veces, una conciencia culpable. La memoria se forma con nuestros pensamientos e ideas  a la vez influye en estos. De modo que la vibración de sus ideas estará en consonancia con la vibración de su memoria, y si ésta está sucia no podrán ser realmente felices ni sentirse limpios.
Si comen carne las vibraciones se hacen muy fuertes y el color del aura se tiñe de rojo.

¿Cuántas clases de vibraciones diferentes somos capaces de producir con el pensamiento?…
Observen, por favor.
(Pide a un espectador que suba, le hace sentar en una silla delante de él y le invita a quitarse las gafas).
Cierre los ojos y relájese… relájese…
(Le coloca el péndulo sobre la cabeza).
Respire por la nariz, con mucha calma y vaya borrando gradualmente sus pensamientos… respire naturalmente… su pensamiento se vacía… no tiene
imágenes (el péndulo se detiene transcurren varios segundos en completo silencio).
Ahora empiece a pensar en su novia, en lo bonita y encantadora que es.
Empiece a pensar en sus negocios, en las dificultades que se le presentan, las deudas, los problemas financieros, la posibilidad de que su compañía quiebre.
Piense ahora en la guerra, en los miles y miles de personas envueltas en ella, en las ciudades destruidas por los bombardeos y los incendios (el péndulo, que había empezado a girar suavemente, ha ido aumentando su movimiento hasta llegar a un punto máximo de agitación; a partir de aquí el movimiento empezará nuevamente a disminuir).

Como ha podido ver, la vibración cambia al cambiar los pensamientos. De igual modo, cuando está usted colmado de recuerdos infelices, su personalidad, es decir su vibración, no se serena y no puede usted ser feliz.
Por esta razón, aunque trate de comer macrobióticamente están surgiendo pensamientos, alucinaciones negativas.
Por eso les pido, por favor, que piensen:
“Hoy es un nuevo principio”.
Y mañana piensen otra vez:
“Hoy es un nuevo principio”.
Y así siempre, día tras día, porque cada día empieza todo de nuevo. Piensen además que hemos venido del infinito a través de millones de billones de años, y que estamos volviendo de nuevo al infinito.
Traten de hallar respuesta a estas preguntas:
¿Por qué hemos escogido este planeta?
¿Por qué hemos escogido esta época?
¿Qué les gustaría hacer en el transcurso de su vida?
¿Quizás desearían  hacer negocios, o ser maestros de escuela, o tal vez abogados?
¿Por qué han venido desde el infinito a través de millones de billones de años?…Todos lo hemos olvidado, y por eso todos nos preguntamos:
¿Qué hacer?
¿Algunos de ustedes podría responder a esta pregunta de por qué vinieron y cuál es el objetivo de su vida?
(El público da diversas respuestas)
­‐¿Prepararnos para la otra vida?
‐¿Ser útiles a los demás?
‐¿Para amar?
­‐¿Para contribuir al desarrollo integral de los demás?
‐¿Para morir?
‐¿Para desarrollar nuestra personalidad?
‐¿Para purificarnos?
(Hasta que un niño dice)
‐¿Para vivir?
Muy bien, para vivir. Tu respuesta es la más acertada.
A los niños no los han estropeado todavía con la educación, la conciencia social y los alimentos.
Y ahora te pregunto:
¿Cómo vivir?  ¿Qué es lo que te gustaría hacer cada día?
Seguramente vas a la escuela…
­‐Sí.
Pero vas porque tus padres te envían ¿no?
‐Sí.
¿Y si no tuvieras que ir a la escuela?
¿Qué haces cuando vuelves de ella?
­‐Juego.
Muy bien.
¿Y juegas solo o con amigos?
-­‐Las dos cosas.
Muy bien. Miren los pájaros, los animales y los peces. Ellos están jugando.
Ustedes están aquí para jugar, para jugar como seres humanos, con la Tierra como campo de juego.
Pero cuando vienen a esta vida para manifestarse y jugar como seres humanos se encuentran con muchas enfermedades. Quiere jugar, pero les ordenan:
“Estudia esto”.
“Haz aquello”,
“No pienses de este modo, sino de este otro”
Gradualmente van perdiendo su espontaneidad, van siendo esclavizados, condicionados cada vez más, hasta que se convierten en seres humanos domesticados.
Así que, cuando realmente quieren jugar se encuentran con que su compañero de juego está enfermo, o confundido mentalmente, o ustedes mismos están enfermos, y entonces el juego es imposible. ¿Qué podemos hacer frente a esta situación?
Ante todo conseguir que esos compañeros se hagan sanos y fuertes. Sólo así podrán ustedes jugar felizmente día y noche. Por lo tanto, divulguemos la macrobiótica…

Extraído de: Michio Kushi, Seminario de macrobiótica en Barcelona, 1977. 

Transcrito por Llucià Vila. Foto cedida por Carolina Vignola.