ERRORES DIETÉTICOS FRECUENTES EN LA MACROBIÓTICA

Hacer menús incompletos y poco variados: olvidarse de la proteína, de las algas, tomar solo un plato de legumbres y una ensalada… Existen infinitas combinaciones de cereal + legumbre + verduras + algas en muy variados estilos de cocción. Relájate en la cocina y expande tu creatividad.

No tomar alimentos crudos: las ensaladas, los batidos y licuados de verduras y la fruta, sobretodo en primavera y verano son importantes. Si tienes una condición muy fría o debilitada (muy yin) puntualmente has de reducir su consumo para re-equilibrarte, pero una vez más centrada, cierta cantidad de crudos es básica en una alimentación equilibrada.

No tomar proteína (vegetal, se entiende) al menos dos veces al día. La proteína animal (pescado básicamente) se tomará si la condición y estadio de salud de la persona lo requiere de una a tres veces semanales.

Olvidarse de las algas: una pequeña cantidad de algas diariamente es aconsejable para un correcto aporte de minerales.

Comer siempre fuera de casa y abusar de platos preparados: es importante responsabilizarse de la propia alimentación cocinando para las propias necesidades varias veces a la semana y comer platos recién elaborados. Disfruta de un buen restaurante macrobiótico cuando te quieras hacer un regalo o no te apetezca cocinar.

Usar siempre el mismo estilo de cocción: por ejemplo, hervidos con mucha agua, vapor y plancha. Experimenta con los diferentes estilos de cocción y con la alquimia propia de cada uno que te ofrece la macrobiótica:

  • Hervido: con poca agua o con más agua
  • Presión
  • Escaldado
  • Nishime
  • Sopas
  • Rehogado
  • Estofado
  • Salteado con agua
  • Salteado con poco aceite
  • Sofreir
  • Kimpira
  • Prensados
  • Encurtidos o pickles
  • Macerados
  • Salteados con aceite
  • Rebozado (tempura o pakora)
  • Nituke
  • Horneado/ tostado
  • Plancha
  • Crudo
  • Germinado

Conviene no abusar de los fritos y evitar el uso de microondas, cocinas vitro-cerámicas/inducción.

No mirar los ingredientes en las etiquetas: incluso en los alimentos ecológicos se ha de controlar los ingredientes ya que, por ejemplo, algunas conservas o alimentos preparados llevan azúcar o aceite de palma, ingredientes que son desaconsejables tanto por su impacto en el equilibrio personal como a nivel medio-ambiental.

Tomar frecuentemente productos derivados de la soja, grasas hidrogenadas, levaduras…

Abusar de las harinas: aunque sean ecológicas y de muy buena calidad, si no han sido molidas al momento, se oxidan y pierden gran cantidad de nutrientes. Además, son de vibración mucho más baja que los granos integrales y no son un alimento vivo, que lo plantas y germina.

Abusar de la sal y de los condimentos salados.

Evitar por completo la sal.

Cortarse de beber agua: “bebe cuando tengas sed y come cuando tengas hambre”.

Comer rápido, de pie, con la cabeza llena de quehaceres o conflictos y con una masticación pobre.

Omitir el estudio del Principio Único y de los textos filosóficos macrobióticos. La macrobiótica no es solo una dieta. Tampoco existen “recetas macrobióticas”. Que un plato esté elaborado con cereal integral, tofu, algas y ciertas verduras no lo hace macrobiótico. La macrobiótica se basa en la comprensión de la energética de los fenómenos del Universo y en cómo interactuamos desde nuestras características individuales con estos fenómenos diversos. Estudiar con profundidad el yin/yang y las 5 transformaciones (la alquimia según el elemento-estación-cuerpo-mente-espíritu) además de los principios filosóficos fundamentales, ayuda realmente a tomar consciencia de las necesidades tanto propias como de las personas que nos rodean y a comprender el porqué de muchas de las circunstancias que suceden en nuestra vida cotidiana, a nivel social y medio-ambiental.

Tanto la práctica como la teoría te ayudarán a honrar la palabra macrobiótica (que significa “gran camino de vida”) convirtiéndola en un camino amplio y flexible, adaptable a tus cambios y lleno de posibilidades y descubrimientos.

CREA, DISFRUTA, VARÍA, ESTUDIA, COMPARTE Y RESPONSABILÍZATE TANTO DE TU CAMBIO PERSONAL COMO DEL DE TU ENTORNO.

©Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo (agnesmacrobiotica@gmail.com)

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

Tel: 615 99 25 04

One thought on “ERRORES DIETÉTICOS FRECUENTES EN LA MACROBIÓTICA

  1. muy bueno, yo practico la macrobiotica creo que como puedo. aun asi he mejorado en mi salud y me siento cada vez mejor, en tus cursos ajustare mis conocimientos ,un saludito

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