EL ESPÍRITU DE LA MACROBIÓTICA

Cuando comprendemos nuestro origen y nuestro futuro –cómo hemos venido del Infinito Uno a este mundo relativo materializándonos de acuerdo al orden del Universo, y cómo comenzamos a volver nuevamente al infinito después de vivir como seres humanos en esta tierra- comenzamos a cuestionarnos por qué hemos venido a esta tierra y con qué propósito. Nuestro ideal depende de nuestra memoria de cómo y de dónde hemos venido. Sin memoria no existen los sueños, sin sueños no hay vida.

Esta vida, por lo tanto, surge, cambia, se mueve, declina y desaparece dentro de este universo de acuerdo a su orden perpétuo. Nuestra vida en este espacio y tiempo es una ligera onda gobernada por el orden del universo, yin y yang.

Los principios de nuestra forma de vida macrobiótica son simplemente la humana interpretación del orden del universo.

1- Tener una fe incondicional en el orden del universo:

En nuestra vida diaria nuestra consciencia sensorial, emotiva, intelectual y social, nos guía muchas veces hacia una ilusoria visión del mundo. Tendemos a pensar que estamos facultados para vivir para siempre, que nuestra sociedad continuará desarrollándose eternamente, que nuestro amor y amistades durarán para siempre. Tenemos también tendencia en pensar que algo está bien, otra cosa está mal, esto es bueno, esto es malo, esto es hermoso, esto es feo, esto es fácil, esto es difícil. Sin embargo todos estos juicios relativos son debidos a nuestra limitada consciencia que no es capaz de percibir el interminable cambio, desde el principio sin principio hasta el final sin fin. Los valores relativos están expresados en dinero, materia, halagos, posición, fama y gloria y se esfumarán muy pronto. Lo que estamos en condiciones de hacer, más allá de esas vicisitudes de lo efímero, es tener una fe infinita en el orden del universo que permanece eternamente inmutable. No debemos permitir que nuestras emociones y sentidos manejen el sentido de nuestra vida, nuestra intuición natural, obrando armoniosamente con el orden del universo debe ser la guía de nuestra existencia.

2- Non-credo:

Este mundo relativo, especialmente la sociedad humana, está llena de falacias. Tenemos tendencia a creer sin experiencia ni comprensión, cualquier cosa concebida e interpretada por nuestros sentidos relativos. La educación, la promoción y la propaganda están constantemente enseñándonos a creer lo que no sabemos. La ciencia y la religión son también mundos de creencias de lo que en realidad no sabemos. El concepto de los sistemas sociales, la organización y la administración planeadas artificialmente, es también el mundo de creencias de lo que no sabemos realmente. No imitéis las teorías y suposiciones desarrolladas por otros. Ni esclavicéis vuestra libertad con ilusiones y misterios. Busquemos a través de nuestra propia experiencia y entendimiento lo que es claro y lo que no lo es.

3- Ser su propio amo:

Debemos ejercitar nuestro propio juicio en todo lo que hagamos en el mundo. Elegimos este momento y este lugar nosotros/as mismos/as y somos totalmente responsables de nuestras acciones como personas maduras. La causa de nuestras enfermedades es nuestra ignorancia sobre lo que debemos hacer de acuerdo a las leyes de la naturaleza: comer inadecuadamente, tener una conducta equivocada, comportándonos de mala manera. Enfermedad, accidente, desgracia y cualquier otro tipo de dificultades pueden cambiarse en buena salud, bienestar y felicidad con un simple cambio mental y de conducta. Nadie lo puede hacer por nosotros/as. Podremos recibir consejos, sugerencias y guía, pero somos nosotros/as quienes debemos actuar como amos/as de nuestro destino.

4- Somos ignorantes:

La mayoría de nosotros/as ni siquiera sabe lo que nos espera mañana, ni cómo nuestro destino cambia en un año, ni cuándo vendrá nuestra muerte. Al reflexionar sobre nosotros/as mismos/as, lo que pensamos, lo que estamos haciendo en nuestra vida diaria nos damos cuenta, nos damos cuenta de nuestra ignorancia. Somos siempre ignorantes. Cuanto más aprendemos, más ignorantes somos. El comienzo de nuestra comprensión de lo que es la vida y el comienzo de nuestra comprensión de lo que somos, es saber que somos ignorantes. Porque somos ignorantes debemos entregarnos incondicionalmente al orden del universo. Porque somos ignorantes debemos adaptarnos a nuestro alrededor y al medio-ambiente. Siendo humildes y modestos/as, colocándonos en el último lugar, hasta el punto de ser nada, es el camino más corto de la completa libertad de la vida.

5- Somos lo que comemos:

Cuando nos ponemos en manos de la naturaleza y del orden del universo, comenzamos a comprender que todo lo que tomamos en forma de alimento, así como cualquier otro factor ambiental –agua, aire, vibraciones, radiaciones- nos está cambiando. Somos lo que comemos. Somos lo que absorbemos. Transformando lo que absorbemos, nos transformamos en cuerpo, mente y espíritu, y también la sociedad, la cultura y la civilización.

6- Agradecer las dificultades:

Sin dificultades no hay desarrollo. Si las evitamos, nos volveremos débiles y declinaremos después de un momentáneo confort. Buscamos confort y el confort produce ocio, el ocio produce debilidad, la debilidad produce pobreza y la pobreza produce dificultades. Nuestra búsqueda de confort nos produce dificultad. Por lo tanto el confort nos debilita mientras que las dificultades nos fortalecen. Debemos apreciar las dificultades como nuestras maestras. Y debemos ponernos en desafíos y dificultades para ser continuamente felices.

7- Nuestro enemigo es nuestro amigo:

En este mundo hay una gran variedad de gente. Todos son nuestros hermanos y nuestras hermanas compartiendo el mismo sueño, el mismo futuro y la misma tierra. Gustamos de unos y no de otros. Cuando estamos con quien consideramos nuestros amigos nos sentimos cómodos y felices, y cuando estamos con quien consideramos nuestros enemigos estamos tensos/as y con dificultades. Consideramos amigos/as aquellos/as que nos dan dulces palabras de consuelo y amoroso cuidado, pero si vivimos solo con ellos/as nos debilitamos como una planta de invernadero. Por otro lado, el enemigo que nos acusa y nos ataca, nos hace prudentes en la acción, cautos en pensamiento y más fuertes en nuestras habilidades. Debemos agradecer a nuestros enemigos que sean nuestro complemento antagónico.

8- El último será el primero, el primero será el último:

El interminable movimiento del universo que incluye nuestro mundo relativo, trae una transformación constante de un estado a otro y siempre un retorno al estado primitivo, yin se vuelve yang y yang se vuelve yin. Yin produce yang. Yang produce yin.

Cuando estamos al pie de una montaña, somos capaces de llegar a la cumbre. Cuando estamos en la parte baja de la sociedad, llegaremos eventualmente a su cumbre. Al llegar a la cumbre de la sociedad, declinaremos inevitablemente hacia su parte baja. La enfermedad produce salud y la salud enfermedad. La guerra cambia a la paz y la paz a la guerra. Por lo tanto, si permanecemos tras la gente, nunca recibiremos fuerte ataque un oposición, y si nos quedamos a un nivel bajo, nunca experimentaremos una caída. Por lo tanto, si crecemos mucho debemos inclinarnos ante más gente, y al mismo continuar viviendo con el espíritu de modestia y humildad armonizará nuestro destino. El último será el primero y el primero el último.

9- Un grano, diez mil granos:

El orden del universo es la diferenciación perpétua así como la reunión perpetua. Una semilla produce cientos de semillas, cientos de semillas producen miles de semillas.

Cuando aprendemos una cosa útil, la recordamos entre miles de personas. Dar, dar y dar sin parar es el principio más importante de la vida para ser feliz y hacer que miles de personas vivan felices. La vida es dar y recibir. Cuanto más demos, más recibiremos. Al mantenernos ocupados de la mañana a la noche, día y noche, practicando un grano, diez mil granos, estamos viviendo unidos/as al universo en expansión, y ese es el camino esencial para nuestra inacabable felicidad.

(Del libro de la macrobiotica de Michio Kushi)

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