TRUCOS PARA HACER GUISOS Y ESTOFADOS MACROBIÓTICOS

 

Las cocciones largas nutren, aportan calor y fortalecen el organismo. ¿A quién no le apetece, sobretodo en las épocas más frías del año, un guiso completo y humeante  fácil de elaborar o un estofado meloso de verduras  para acompañar el cereal integral?

Muchas personas hemos dejado de comer guisos tradicionales porque también hemos dejado la carne y no nos apetece saturar nuestro organismo con excesos de grasa y sal. Entonces hemos buscado transformar los platos de la gastronomía popular en más suaves, equilibrados, veganizados (sin ingredientes de origen animal) y macrobiotizados (que siguen un equilibrio energético y están hechos con ingredientes integrales, verduras frescas y condimentos naturales). Hacer estos guisos y estofados no es complicado. Sólo se necesita un poco de tiempo, unos pocos ingredientes y volcar nuestro afecto en la olla.

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE UN GUISO Y UN ESTOFADO?

Principalmente el aceite. El guiso  se cocina en una cacerola u olla de acero inoxidable con un poco de aceite de oliva además del agua y es más untuoso. Se puede hacer con tapa o sin ella ya que el agua se ha de evaporar poco a poco para que reduzca.

El estofado se elabora en una cacerola gruesa o bien de acero inoxidable o bien en una olla de hierro fundido o de vidrio. Es una cocción lenta y sosegada. Se mantiene tapado durante toda la cocción para que el vapor que desprende quede retenido dentro de la olla. Por esto energéticamente calma, refuerza y calienta más el interior del cuerpo. En los estofados no se usa aceite y sí un poco de agua. Muy poca en el fondo de la olla para potenciar el sabor dulce de las verduras. Al estofado, en macrobiótica se le da también el nombre de “nishime”.

EL GUISO, PASO A PASO:

1-      Elige entre ajo, cebolla, chalotas, cebollas de platillo, puerro, cebolleta fresca, calçots, ajos tiernos picados finos que saltearás en una cucharada sopera de aceite de oliva, añadiendo una pizca de sal marina. Saltea con garbo y chispa, removiendo con una cuchara de madera  hasta que la verdura de base haya sacado su agua y se vuelva tierna y pierda ese sabor picante que la caracteriza.  Puedes sazonar con una hoja de laurel  o alguna hierba aromática del monte (romero, tomillo, orégano…)  o incluso mezclar especias como cúrcuma + pimienta recién molidas o darle un toque de pimentón de la Vera si lo vas a compartir con alguien acostumbrado/a sabores contundentes.

2-      Mientras, corta a trozos grandes dos o tres verduras más. Lo ideal es combinar una o dos verduras de raíz (zanahoria, safanoria, chirivía, nabo, napícol, bardana…) con una verdura redonda (calabaza, col –repollo, rizada, lombarda, de Bruxelas- coliflor, calabacín, hinojo, alcachofas, setas…).  Añádelas a la base de verdura salteada, y añade también dos dedos de agua.

3-      Si deseas darle más consistencia, también  puedes añadir boniato, alguna legumbre cocida, seitán, tofu ahumado o tempeh, cortados también a cubos grandes, y que previamente habrás dorado a la plancha.

4-      Si además de la proteína vegetal, quieres añadir cereal integral y hacer un plato completo a nivel de nutrientes, entonces tendrás que cortar las verduras más chiquititas, poner también más cantidad de agua y rectificar de sal la base pues los cereales absorben más líquido y un buen guiso ha de quedar ligeramente caldoso.

5-      Lleva el guiso a ebullición y una vez arranque a hervir, baja el fuego y que haga “chup-chup” durante al menos 20-30mn si no lleva cereal. Si has añadido un puñado de arroz o cebada, entonces tendrá que hervir al menos 45mn. Si has añadido mijo o trigo sarraceno, entonces en 20-30mn estará hecho.

6-      Cuando ya esté cocido, puedes añadir también hierbas frescas finamente picadas (cebollino, perejil, cilantro, eneldo…) u hojas verdes trinchadas finas (hojas de mostaza, kale, diente de león, llantén…) ya que será suficiente que estas verduras se sumerjan en el calor del caldo para que queden en su punto y aporten más ligereza y frescura  al guiso.

7-      Si quisieras añadir al final, miso al guiso, evita echar sal al principio. Usa o sal marina o condimento salado, pero no los dos a la vez.

8-      También puedes sustituir ocasionalmente el aceite de oliva por aceite de sésamo tostado que le dará un toque más exótico y fragante.

9-      Si el guiso es sólo de verduras y quieres espesar el caldo para darle un toque meloso, puedes usar un poco de kuzu o arruruz diluido en agua y añadido al caldo casi al final de la cocción, cuando falten 2-3mn para apagar el fuego. Los guisos de verduras con kuzu son un bálsamo para los intestinos.

En mi blog Cocina macrobiótica mediterránea encontrarás diferentes recetas de guisos, estofados y otras delicias. Te invito a visitarlo si no lo conoces.

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

TLF: 638  893 371

 

 

 

PLAN DE ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA PARA RESTABLECER LA SALUD

Para entender a la alimentación consciente se requiere reconocer y comprender que existe una relación específica entre los alimentos que se comen (y muy especialmente de los que se han comido) y el estado de situación de la Condición Personal de salud. Se requiere aceptar que, cuando se come continuadamente de una forma que no es la correcta, se activa y se pone en marcha, de manera inevitable, el “ciclo de acumulación de las enfermedades”. A lo largo de ese Ciclo de Acumulación de las Enfermedades, se atraviesa por varias fases de pérdida de la salud de gravedad progresiva y que finaliza con la pérdida de la calidad de la sangre y con una acidificación muy fuerte de todo el organismo.

Una alimentación incorrecta y desequilibrada producirá una gran cantidad de toxinas, desechos y residuos, los cuales se irán acumulando en el organismo, y ante los que el cuerpo responderá siempre tratando de eliminarlas. Dependiendo de la cantidad y de la frecuencia de los residuos generados al cuerpo no le da tiempo a eliminar todo lo que tiene que eliminar y, ante esa situación, se lanzará a procesos de eliminación (o intento de eliminación) cada vez más agresivos y más contundentes que son conocidos como enfermedades menores, como procesos de ajuste o como las enfermedades más serias y graves.

La forma natural de eliminación que se denomina procesos depurativos normales, se realiza por medio de la respiración, de la transpiración, de la orina, de las heces, de los pensamientos o de la voz

La persona atraviesa por sucesivas fases de eliminación:

FASE 1.- ELIMINACIÓN POR AJUSTES ANORMALES.- De manera natural el organismo reacciona con pequeñas enfermedades de ajuste, de entre las que se destacan: tos, fiebre, diarreas, debilidad, falta de energía, fatiga, estreñimiento, dolor de cabeza, vómitos, retención y acumulación de líquidos, acumulación de grasas, sudoración excesiva, temblores, calambres, exceso de peso, insomnio, etc.

FASE 2.- LA ELIMINACIÓN POR LA PIEL.- Cuando el hígado y el riñón comienzan a estar saturados, el organismo reacciona con alteraciones de la piel como: granos, psoriasis, sarpullidos, acnés, sequedad de piel, picores, eccemas, etc.

FASE 3.- LA ACUMULACIÓN POR DEBAJO DE LA PIEL.- La acumulación sigue hacia adentro y se produce el deterioro de fosas nasales, oídos, pulmones, colon, órganos sexuales, mamas, cálculos o piedras, arterias, sistema linfático etc.

FASE 4.- LA APARICIÓN DE ENFERMEDADES GRAVES Y SERIAS.- La continuidad de la acumulación de toxinas, de mucosidad y de grasas va a provocar una condición ácida de la sangre, la pérdida de la función de los órganos y de los sistemas y la degeneración orgánica. En esas circunstancias tiene lugar la aparición de enfermedades “importantes” y “graves” como cánceres, diabetes, esclerosis, artritis, Alzheimer, etc.

REGLAS BÁSICAS DE UNA NUTRICIÓN CONSCIENTE.

Conocer los cuatro principios esenciales:

UNO. Conocer en qué alimento o alimentos se encuentra los nutrientes imprescindibles.

DOS. Salud del sistema digestivo: Asegurarse de que estos nutrientes, una vez que han sido ingerido a través de los alimentos adecuados, son absorbidos por el organismo.

TRES. Saber qué es lo que hay que hacer para no perder o malgastar los nutrientes absorbidos.

CUATRO. Asegurar que se ha tomado los nutriente en las mejores condiciones, tanto para el individuo como para el medio ambiente.

En general:

Usar productos integrales, sin refinar o procesar.

Usar alimentos de procedencia local y del mismo tipo de clima.

Utilizar, principalmente, productos ecológicos y naturales.

Volver a la cocina casera.

Adaptar la alimentación a los cambios estacionales.

Alimentarnos de acuerdo a nuestras necesidades personales.

Escuchar nuestra intuición y los mensajes de nuestro cuerpo..

Comer despacio y masticar muy bien (de 30 a 50 veces por bocado.

Cenar 3 horas antes de ir a dormir (significa cenar a hora temprana).

Mantener un horario de comidas regular (a las mismas horas).

CÓMO EFECTUAR EL CAMBIO A UNA ALIMENTACIÓN SANA QUE TE AYUDARÁ A ESTAR MÁS LÚCIDO/A

Eliminar el azúcar, sus derivados y todos los alimentos que la contengan.

Evitar los productos con tratamientos químicos (seleccionemos siempre que podamos productos ecológicos) y con los pre-cocinados.

Evitar las carnes y los embutidos.

Minimizar (y a ser posible evitar) los lácteos y sus derivados.

Tengamos cuidado de no sustituir los lácteos que eliminamos por productos similares derivados de la soja.

Evitar casi todos los pescados.

Minimizar (y si es posible evitar) el uso del alcohol y de los estimulantes (café y té en especial).

Evitar el consumo de la bollería industrial, de las harinas refinadas y del pan.

Si hay problemas de articulaciones, evitar solanáceas: tomate, patatas, pimientos, berenjenas.

Sustituir la sal refinada, el aceite de oliva (para cocinar) y el vinagre común, por la sal marina, el aceite de sésamo y el vinagre de arroz o de umeboshi.

Consumo diario de cereales integrales en grano, tanto en el desayuno como en las comidas.

Ampliar lo máximo posible la variedad de cereales integrales a incorporar en nuestra dieta.

Uso frecuente de proteínas vegetales (legumbres y derivados).

Tomar todos los días verduras y hortalizas biológicas, y varias veces a la semana fruta del tiempo.

Incorporar todo tipo de verduras (de hoja, de raíz, redondas) en la dieta diaria y cocinarlas de maneras muy variadas.

Completar nuestros platos con semillas tostadas, con algas, con germinados y con los pickles.

Hacer nuestros platos lo más sabrosos posibles.

CONSEJOS DE ESTILO DE VIDA.

Aunque es un puntal muy importante, la alimentación no lo es todo cuando se trata de recuperar la salud y ´reequilibrar las energías. Además hemos de tener en cuenta el estilo de vida, y las pautas básicas que se describen a continuación:

Caminar con paso vigoroso como mínimo alrededor de 30 minutos.

Darse todos los días unas friegas con una toalla húmeda en el cuerpo.

Mantener el cuerpo en movimiento: yoga, shiatsu, chi-kung, etc.

Mantener activas y atendidas sus relaciones sociales y familiares.

Levantarse temprano y no acostarse tarde (antes de la media noche).

Rodearse de plantas verdes: habitación, cocina, baños, espacio trabajo

Llevar prendas de algodón. Usar en casa materiales naturales.

Mantener un diario de menús y efectos que impactan en el organismo.

Tener curiosidad, ser persona abierta y manifestar aprecio por la vida.

Ser flexible y adaptable, pero a su vez con rigor y constancia.

Desarrollar una fuerte determinación para crear la propia salud.

 

Escrito de Javier Iraola revisado por Agnès Pérez .

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

agnesmacrobiotica@gmail.com

TLF: 638  893 371

 

LOS DOCE TEOREMAS DE GEORGE OHSAWA

Un gran paso hacia la independencia plena es liberarnos de conceptos erroneous sobre la vida y sobre cómo ésta se estructura y organiza. Muchos de los problemas que hay en el mundo son creados a partir de una noción desequilibrada, focalizada y unilateral de la vida.

George Ohsawa (también llamado Sakurazawa Nyoichi) dedicó gran parte de su vida a la educación para que las personas puedan superar las limitaciones mencionadas anteriormente, creyendo firmemente que el género humano puede conseguir la felicidad habiéndolas superado.

George Ohsawa creía que deberíamos de esforzarnos en entender los mecanismos o las causas de la vida. Creía que toda la vida y la actividad es gobernada por la interacción de opuestos, llamados Yin y Yang por los antiguos filósofos chinos. El Sr. Ohsawa clasificó y resumió las propiedades de Yin y Yang, y describió como estas tendencias actúan recíprocamente. Los organizó como los Doce Teoremas del Principio Único.

Este artículo está basado a la lista que aparece en el Apéndice II de “Macrobiótica Zen”, publicado por George Ohsawa y la Fundación Macrobiótica de Oroville, California.

  1. Yin y Yang son los dos polos de la extensión infinita pura.

La infinitud se expande en todas las direcciones desde cada punto, creando el mundo contraído de los fenómenos del tiempo y del espacio, o la dualidad. Tal dualidad es llamada Yin y Yang. En un polo, la infinitud es infinitamente contractiva (Yang); en el otro, infinitamente expansiva (Yin). A mitad de camino entre ambos extremos gira nuestro universo material, que evoluciona permanentemente desde el origen y permanentemente vuelve al origen.

  1. Yin y Yang son producidos siempre infinitamente y continuadamente por la extensión infinita pura.

La creación del universo dualista que habitamos y su destrucción simultánea prosigue en todas partes, y seguirá por siempre. El infinito es el último eslabón. Nunca se pierde ni se gana nada. El equilibrio total entre la creación y la destrucción se mantiene siempre.

  1. Yin es centrífugo; Yang es centrípeto. Yin, centrífugo, produce la expansión, la ligereza, el frío, etc. Yang, centrípeto, produce la contracción, el peso, el calor, la luz, etc.

Las dos tendencias de expansión y contracción crean, sostienen y dispersan todos los fenómenos. Un ejemplo: la ampliación de un gas (como CO2) lo hace más fresco y ligero, mientras que la compresión de un gas lo hace más caliente y más pesado. Las neveras se basan en este teorema para mantener fríos nuestros alimentos.

  1. Yin atrae yang y yang atrae yin

Los opuestos se atraen entre sí. Ésta es la razón por la que lo femenino y masculino se atraen, los polos magnéticos norte y sur se atraen, el clima cálido (yang) atrae bebidas frías (yin) mientras que el clima frío (yin) atrae sopas y bebidas calientes (yang).

  1. Todas las cosas y todos los fenómenos están compuestos de Yin y Yang en diferentes proporciones.

Si todas las creaciones estuviesen compuestas por exactamente la misma proporción de yin y yang serían todas iguales. La variedad que existe en la creación se debe a la veracidad este teorema, el cual está relacionado y se explica con el teorema nº8.

  1. Todas las cosas y todos los fenómenos cambian constantemente sus componentes yin y yang. Todo cambia.

Este teorema también es explicado por y se relaciona con el teorema 8. Tal y como la vida no puede ser separada en elementos aislados, los 12 Teoremas son también interdependientes. No se puede explicar un teorema sin hacer referencia a los demás. Cada uno define y es definido por los demás. Son un todo, una Gestalt (más que la suma de sus partes). Este hecho da crédito a la aserción que estos teoremas realmente representan el esquema de las cosas, el Orden del Universo. La razón de la vida está en constante cambio porque Yin y Yang nunca pueden alcanzar el equilibrio perfecto, o el estancamiento. Este hecho conduce el universo y todo en él a buscar constantemente y permanentemente un equilibrio que nunca puede ser logrado. El momentum siempre lleva cada tentativa hacia el equilibrio más allá del punto de equilibrio perfecto y hacia el desequilibrio. Este hecho convierte el universo en un campo dotado de un flujo de cambio continuo.

En vez de esforzarnos por vencer el estancamiento, debemos darnos cuenta que el equilibrio perfecto es inalcanzable y esforzarnos por  perfeccionarnos en vez el  camino de lo que llamamos universo. Para hacer esto, debemos tratar de reconocer los aspectos Yin/Yang de cada situación, y así alejar nuestro camino de la destrucción que le espera en  uno u otro extremo.

La vida sólo puede darse dentro de ciertas limitaciones. Si excedemos estas limitaciones, nuestras vidas no pueden seguir adelante. Reconociendo los componentes yin y yang de cada situación, estaremos mejor equipados para conocer con eficacia cada situación que surge. Cada situación es diferente de otra, no hay ninguna fórmula de juego que puede convertirnos en maestros de  cada situación. Debemos confiar completamente en nuestro propio instinto/intuición para evaluar cada situación y reaccionar de manera apropiada. Los viejos instructores de Zen trataron de despertar la capacidad espontánea de reaccionar de manera apropiada en cada situación forzando a estudiantes a evitar la tendencia de confiar en el pensamiento racional. En cambio, animaron al estudiante a confiar en la reacción instintiva, y alcanzar respuestas intuitivas a problemas ilógicos o irracionales que el razonamiento intelectual no podía solventar ni tampoco entender.

Deberíamos tratar de devolver un poco de este acercamiento en la educación moderna. Esto mejor podría ayudar a nuestros niños a desenvolverse en situaciones que cambian constantemente en la vida y que dependiendo de ” fórmulas para el éxito ” tan populares hoy, no animan a la resolución de los problemas creativos. Es un verdadero valor que el estudio de Yin/Yang potencie nuestra supervivencia. El cambio es inevitable en cada área de vida. Los que no pueden adaptarse al cambio como los dinosaurios, se extinguen. Los que se agarran a la dinámica de cambio, al camino de las fuerzas opuestas que actúan recíprocamente, están mejor equipados para tratar con el cambio con eficacia.

  1. No hay nada totalmente yin o totalmente yang. Todo es relativo

Esta declaración constituye el verdadero “Teorema de la Relatividad “. Por ejemplo, una cebolla puede ser considerada más Yang que una col porque es más compacto, pero una zanahoria es más Yang que una cebolla porque es aún más compacta que una cebolla, y mucho menos acre. Pero la raíz de bardana es más Yang aún que la zanahoria porque es más compacta, más oscura y crece más profundamente debajo de la tierra. Si alguien pregunta: ¿”Es esto Yang o Yin? La única respuesta correcta es, ” En relación a qué?”

  1. No existe nada que sea neutro. Yin y yang existen siempre en exceso.

Esta declaración es ” el Teorema de Relatividad “. Por ejemplo, una cebolla puede ser considerada más Yang que una col porque es más compacta, pero una zanahoria es más Yang que que una cebolla porque es aún más compacto que una cebolla, y mucho menos acre. Pero la raíz de bardana es más Yang que una zanahoria porque es más compacta, más oscura en colores y crece más profunda debajo de la tierra. ¿Tanto si alguien pregunta, ” Es (esto) Yang o Yin?  la única respuesta correcta es, “En relación a qué? ”

  1. La afinidad o fuerza de atracción entre los diferentes fenómenos o cosas es proporcional a la diferencia entre yin y yang (potencial) que hay en ellos.

Este teorema se ha explicado bastante bien en los anteriores. Una vez más, la dinámica de los movimientos y cambios universales se explican mediante este teorema. No existe nada que se detiene en ningún lugar. Todo intenta constantemente alcanzar un estado de descanso que nunca se consigue debido a que el perpetuo desequilibrio entre yin y yang propulsa el universo hacia adelante en una tentativa incesante de alcanzar la inercia. El cambio es la única constante.

Un ejemplo de esto: Cuanto más masculino un hombre es, más mujeres se sienten atraídas por él. Cuanto más femenina es una mujer, más fuerte los hombres se sienten atraídos por ella. La gente puede querer pasar por alto, reducir al mínimo o burlarse de tales declaraciones, pero lo cierto es que son verdaderas  y comprobables. Si un hombre compromete su masculinidad ingiriendo demasiado alimento, bebidas y medicinas yin, con el tiempo, las mujeres femeninas se sentirán menos atraídas por él. En cambio, ellos encontrarán que más hombres Yin se vuelven atraídos a su masculinidad Yang. También, las mujeres que comprometen su feminidad comiendo demasiada carne, fumando tabaco y usando demasiada sal (todo Yang) se volverán menos y menos atractivas a hombres masculinos.

Si existe bastante polaridad establecida entre mujeres demasiado Yang y mujeres muy Yin, o hombres demasiado Yang y hombres muy Yin, la atracción puede ocurrir entre personas del mismo sexo. Si la gente realmente entendiera que estos mecanismos no son diferentes que lo que se ha observado entre polaridades magnéticas, las personas podrían cambiar sus vidas en la manera que desean. Las polaridades magnéticas muy fuertes de un extremo se sienten fuertemente atraídas por el extremo opuesto. La macrobiótica no es represora; hemos nacido libres de buscar la salud y la felicidad. La macrobiótica simplemente dice: ser honest@ contigo. Citando al filósofo griego Epícteto, la macrobiótica dice: Si no eres feliz, esto se debe a tu propio elección.

  1. Yin repele a Yin; Yang repele a Yang. La repulsion o atracción entre dos cosas yin o yang es inversamente proporcional a la diferencia entre sus fuerzas yin y yang.

Otra vez, las polaridades magnéticas ofrecen el ejemplo más claro para confirmar estas declaraciones. Las polaridades similares se rechazan la una a la otra. Los líderes militares, líderes de cuadrilla y otros guerreros son a menudo muy yang, individuos agresivos. Cuando ellos se enfrentan igualmente a opositores yang, el conflicto a menudo ocurre cuando tratan de expulsarse o impedir el uno al otro usurpar sus territorios o fronteras nacionales. El mundo de los animales está también lleno de los ejemplos de esta ley.

Conociendo esto, los padres, embajadores y pacificadores pueden adoptar más posturas más cómodas (yin) enfrentando a sus hijos, rivales y opositores yang. Las Artes Marciales están basadas en la toma de medidas complementarias para neutralizar la oposición. Por ejemplo, cuando alguien empuja adelante, el estudiante es entrenado para distanciarse, permitiendo que el empuje del opositor sigua el punto hacia el cual se desequilibrará. Este aprovechamiento del Yang del otro para derrotarlo está basado en una comprensión profunda de la dinámica Yin/Yang.

  1. El extremo yin produce yang y el extremo yang produce yin.

Un ejemplo: el frío (Yin) crea personas muy robustas (Yang). La gente del norte, históricamente, a menudo era capaz de derrotar a la gente de climas del sur, porque los climas más calientes potencian dietas más Yin que a su turno crean a gente menos robusta. La derrota de América en Vietnam puede ser explicada por la condición de las tropas alimentadas con muchos productos de alimentación Yin en la América moderna que se vuelve en contra de la gente.  La dieta simple de arroz integral y verduras era característica del medio rural vietnamita. En este caso, como en la temprana extensión romana territorial, los soldados del Sur usaron un régimen dietético basado en cereales de grano enteros (yang) y fueron capaces de derrotar a los norteños.

La civilización moderna sigue el modelo habitual, porque esto ha interrumpido el orden natural importando y creando productos de alimentación y bebidas yin que la naturaleza normalmente no proporcionaría. En la mayor parte de otros casos, las culturas del Norte por lo general dominan las culturas de Sur en todas partes de la historia. La Guerra civil de América, la derrota inicial de Alemania de sus vecinos del sur en la guerra mundial I y II son ejemplos. Si hay demasiado Yang, el comportamiento es bárbaro y cruel.

Esta verdad de la vida es también claramente evidente si rastreamos el curso de la civilización romana. El celo religioso de los primeros cristianos los galvanizó (Yanguizó)  y les hizo bastante fuertes para vencer toda la persecución que fue lanzada contra ellos por el Imperio romano, que comenzó muy Yang, pero se hizo muy Yin (decadente) con el tiempo.

  1. Todo es yang en el centro y yin en la periferia.

Ejemplo: la mayor parte de las frutas tienen un corazón difícil (Yang) central – el núcleo o la semilla. La parte suave, dulce (Yin) se localiza al exterior. Los planetas todos tienen corazones calientes (Yang), con  exteriores bonitos (yin). Excepciones: las fresas tienen semillas sobre el exterior porque la fruta es en realidad más Yang que las semillas, entonces las semillas se colocan en consecuencia. La mayor parte de los animales tienen huesos en el interior (el centro-yang) y son más suaves al exterior. Los insectos son sobre todo fuertes en el exterior y suaves en el interior. Otra vez, la carne de insectos es en realidad más Yang que su cáscara externa, que está hecha de un material de pelo. El pelo también se encuentra en la periferia en mamíferos.

Cuanto más prosigue un@ su búsqueda acerca de ejemplos que corroboran los teoremas anteriores, mas podrá reconocer su validez. Así, espero que puedas empezar tu propia investigación acerca de cómo opera el universo, guiado por las gafas mágicas del yin y del yang. (Así las llamaba George Ohsawa).

Enseñanzas de Fred Pulver, que fue uno de los primeros alumnos de George Ohsawa.

 

Pautas y menús macrobióticos para nutrir los riñones y potenciar la vitalitad

Los riñones son órganos muy importantes. Rigen nuestro crecimiento, madurez, sexualidad, fertilidad y vitalidad. Como semillas que contienen el potencial de toda la planta, llevan nuestra identidad genética, lo que somos y cuán sanos y fuertes podemos ser.

Los riñones son la fuente del yin y del yang del cuerpo según la medicina oriental.

La teoría del yin yang se usa en oriente para observar y analizar el mundo tanto material como energético. Explica la estructura orgánica, las funciones fisiológicas y los cambios patológicos del cuerpo humano y sirve de guía, junto a otras técnicas para la valoración del estado de salud, para establecer programas de reequilibrio a través de la alimentación u otras herramientas y sobre todo para la prevención de desajustes.

El riñón yin, situado en el lado izquierdo, es la raíz yin de toda la energía yin del cuerpo y representa la base material, los fluidos. Nutre los órganos y los tejidos.

El riñón yang, situado en el lado derecho, es la raíz yang de todas las energías yang del cuerpo y representa la energía, la fuerza motriz y el calor necesario para realizar todas las funciones fisiológicas.

Cuando el fuego del yang arde débilmente o cuando el yin no nutre nuestro organismo, es positivo revisar la condición de los riñones.

El dolor en la parte baja de la espalda no asociado a lesiones, la debilidad en las rodillas y/o muñecas y los problemas de huesos en general como la osteoporosis o artrosis se relacionan con los riñones y se deberá restablecer el equilibrio y que haya una mejora. Los riñones están también conectados con nuestros oídos y el sentido de la audición. Los acufenos son un síntoma de desequilibrio en los riñones según la Medicina Oriental.

La caída de cabello y las canas prematuras también son un indicativo de que hay que cuidar de los riñones.

La esencia de los riñones determina la manera en que vamos a envejecer. Cabello gris, huesos débiles, pérdida de audición, disminución en la elasticidad de la piel, problemas  de dientes, color oscuro debajo de los ojos, manos y pies fríos o reacciones extremas  se relacionan con el estado de los riñones.

La sexualidad saludable y la creatividad forman parte de los aspectos emocionales que tienen que ver con los riñones que son responsables con el estado de la libido y atracción sexual. Los riñones importan para gestar proyectos creativos y creaciones artísticas. Por ello, cuando asolan el miedo o falta fuerza de voluntad, emociones relacionadas con el elemento agua, que representa el inicio de todo ciclo o el origen, se paraliza la evolución personal hasta que se restablece su fluidez. Adaptarse y fluir humildemente con los cambios de la naturaleza y designios de la vida es símbolo de unos riñones más fuertes.

Algo que daña bastante los riñones es el estrés. Cuando las suprarrenales mueven un exceso de adrenalina (la hormona del estrés), los riñones y el corazón se ven afectados. En invierno hay que cuidar más de nuestros riñones procurando interiorización y descanso para recargarnos de energía.

Asimismo, los riñones contienen también la sustancia llamada “esencia” que es similar al ADN y proviene tanto de nuestro padre-madre como del alimento que ingerimos.

¿Qué desequilibra el funcionamiento renal?

Los alimentos y sustancias más nocivos para la salud de nuestros riñones son:

– Alcohol, vino, vinagres, azucares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, con efectos desmineralizantes.

– Todo lo de temperatura fría: helados, cubitos de hielo, bebidas frías…

– Los lácteos en todas sus formas. Producen mucosidades, y problemas respiratorios.

– El uso de la leche de soja y el tofu crudo (hay que cocinarlo).

-También los horneados de harina y cereales procesados (harinas, copos, pan) en general producen muchos problemas respiratorios y de mucosidades.

– Es conveniente reducir todo lo crudo (ensaladas, fruta) de efecto enfriante.

– Evitar pastelería, bollería, levaduras artificiales.

– Evitar el consumo de verduras solanáceas (efectos desmineralizantes): patata, berenjena, tomate, pimiento.

–  Reducir el consumo de especies.

Alimentos que nutren los riñones.

En general, los alimentos que nutren los órganos del elemento agua son los propios del medio marino: algas (especialmente la kombu), algunos pescados y mariscos como la sepia, calamar, gambas, langostinos y ostras y los pescaditos secos, las castañas pilongas, azukis, trigo sarraceno y pastas de sarraceno (soba), condimentos como el miso, tamari, shoyu, tekka, shio-kombu, shio-nori, té de kombu, té mu, sésamo negro, arroz y arroz negro, berros, ortigas, borraja, perejil, hojas de nabo y de rabanitos…

–  Incrementar: el consumo de cocciones largas en las verduras de raíz y redondas,

–  Incrementar el consumo de algas, y sopas de miso.

–  Utilizar cereales más invernales: mijo, arroz integral, trigo sarraceno, avena.

– Incrementar la cantidad de aceite en cocciones, pochando cebollas, etc…

– Utilizar estilos de cocción que nos aporten calor profundo: horno, estofados, salteados largos, presión, mantequillas de verduras, etc….

– Incrementar ligeramente los condimentos salados: sal, miso, salsa de soja..

– Incrementando la proteína, para generar más calor, más legumbres, pescado en caso de que lo tomes habitualmente y proteínas vegetales….

– Si se desea fruta, la tomaremos cocida: compota, horno, plancha, etc….

– Tomar infusiones caliente de tomillo, romero, salvia, regaliz, te de 3 años, incluso puntualmente se les puede añadir unas rodajitas de jengibre fresco.

Estos menús macrobióticos constan de una sopa y/o postre + un plato combinado.

ALMUERZO CENA
Sopa de miso con mijo, tallos de puerros y wakame

Ensalada de azukis con aliño de tamari-jengibre

Salteado de zanahorias y sus hojas

Brécol al vapor con gomasio

Tarta de polenta con arándanos

Dashi con udón

Guiso de raíces con tempeh

Ensalada de kale al vapor

Té kukicha

Caldo de Cebolla y apio con tamari

Guiso de sarraceno con verduras dulces

Nishime de chirivías y coles de Bruxelas

Barquitos col rizada con lentejas a la mostaza

Café de cereales

Té de azukis

Gratinado de restos de cereal con bechamel de avena con shiitake y tomillo

Verduras variadas al vapor con aliño agridulce de algas

Té bancha

 

Crema de berros con eneldo fresco

Cebada con azukis y aliño de umeboshi

Zanahorias y apio al vapor con salsa de miso-cebollino

Ensalada de col china con chucrut

Kantén de frutos rojos (gelatina hecha con agar-agar)

Sopa de verduras con fideos de sarraceno

Rollitos de nori con tofu y pepinillos encurtidos

Daikon seco con kombu y cebolla

Rúcula prensada con vinagre de arroz

Té bancha

Sopa de miso con raíces

Arroz con castañas

Hummus de soja negra

Nabos salteados con  ao-nori

Hojas de rabanito al vapor

Té Kukicha

Hamburguesa de trigo sarraceno

Kimpira de zanahoria y arame con jengibre

Ensalada de escarola escaldada con picatostes de tempeh

Té bancha

Té de azukis.

Tallarines de arroz con salteado de col lombarda, pasas y piñones

Estofado de raíces con canela

Diente de león escaldado con sésamo tostado

Manzana al horno con frutos secos

Té Bancha

Crema de puerro y brócoli con genmai miso y tofu ahumado crujiente

Mijo con zanahoria, hijiki, perejil y gomasio

Infusión de hinojo

Preparar un menú macrobiótico va más allá de la simple cocina. Implica presencia y práctica del “aquí y ahora”, es pura alquimia que va más allá del alimento en sí. Es una forma de meditación activa que incorpora el ritual cotidiano que nos nutre y sustenta la vida. Esto es algo que no se puede comprar, que no se puede obtener con dinero sino con la constancia y la dedicación.

 

Artículo escrito por Agnès Pérez.

Lo puedes compartir desde esta web.

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

agnesmacrobiotica@gmail.com

TLF: 638  893 371

También te puede interesar este artículo de mi blog: http://agnesmacrobiotica.blogspot.com.es/2010/12/fortalcer-nuestros-rinones-vejiga-y.html

 

 

PROPORCIONES DE ALIMENTOS VEGETALES Y ANIMALES EN LA MACROBIÓTICA

Michio Kushi transmitió enseñanzas muy valiosas en los seminarios que impartió en Barcelona, cuando la macrobiótica era aún muy desconocida en este país. Sus conferencias están recogidas en diferentes documentos y cuadernos editados por Obelisco. Aquí tenéis una pequeña muestra. 

¿En qué proporción debemos comer los alimentos?
¿Qué relación hay que respetar?

Veamos.
Tenemos por un lado, 2.800 millones de años de evolución de la vida dentro del agua, y por otro 400 millones de años de evolución sobre la tierra. La proporción entre ambos períodos es de 7 a 1. Pero como el hombre es un animal terrestre esta proporción debe invertirse; debemos comer por tanto más cantidad de vegetales terrestres que acuáticos, manteniendo una proporción de 7 partes de los primeros por 1 de los segundos. Es decir, que si el total de lo que ingerimos lo considerado como 8, la cantidad de sopa debe ser 1, de tal modo que la proporción se mantenga en 7 a 1. No tomen dos o tres boles de sopa. En Oriente hay un proverbio que dice el necio repite sopa tres veces”.

Si incorporamos a nuestras comidas alimentos de origen animal, estos deben estar también, con respecto a los de procedencia vegetal, en una relación de 7 a 1. Y, como ya les dije anteriormente, es preferible que corresponda a animales lo más alejados posibles del hombre, evolutivamente hablando. Así que, repito, si les gusta este tipo de alimentos cómanlos en una proporción de 7 a 1, vegetal y animal respectivamente, y escojan preferentemente pescado.
Dicho de otro modo, la cantidad de alimentos animales no debe sobrepasar el 15% del total de la comida.
Examinemos ahora nuestra dentadura. Esta consta de 32 piezas. Ocho de ellas, los incisivos, son dientes cuya función es cortar verduras. Pueden comprobar este hecho observando que los tigres y leones no los poseen. Los dientes de estos y de los demás carnívoros son puntiagudos, hechos para desgarrar. Nosotros contamos con cuatro de ellos, los caninos.
Finalmente las veinte piezas restantes, cinco de cada lado, arriba y abajo, son los premolares y molares, cuya función, como su nombre indica, es moler.

¿qué alimentos necesitan ser molidos?…
Los granos.
Tenemos, pues, en total 28 piezas para los alimentos de procedencia vegetal y 4 para los de origen animal.
¿Qué proporción hay entre ellos? 7 a 1.

Así pues, repito, pueden ustedes comer alimentos de origen animal mientras la cantidad no sea mayor que el 15% del total de su comida, y acompañándolos siempre con vegetales, sus antagonistas complementarios.
Ahora pueden ustedes comprender por qué les apetece comer ensaladas con  la ternera, o por qué después de una comida rica en carnes desean tomar frutas o jugos de fruta.
El reino animal, yang, es antagonista y complementario del reino vegetal, yin, de tal modo que si toman demasiado de uno de ellos atraerán lo equivalente del otro.
Por eso vemos que las personas que han comido gran cantidad de carne de mamífero, de leche y de queso, se sienten luego atraídas por las verduras hasta el punto de convertirse en vegetarianas.

La alimentación básica del hombre la constituyen los cereales, siendo suplementarios el resto de los vegetales, los cuales deberemos cocer adecuadamente con objeto de adaptar los más primitivoslas condiciones climáticas de hoy día.

Michio Kushi, Seminario de macrobiótica en Barcelona, 1977

EL AZÚCAR Y LA MENTE

El engaño:

Utilizar el término carbohidrato para describir al azúcar es expresamente engañoso. Desde que se empezaron a obligar rótulos en los paquetes y latas de alimentos con sus propiedades nutricionales, la palabra carbohidrato abarca tanto el azúcar refinado como otros carbohidratos integrales.

El motivo del rótulo es ocultar al desprevenido cliente el contenido de azúcar. Los químicos agregan confusión usando la palabra azúcar para describir un grupo entero de sustancias que son similares pero no idénticas.

La glucosa es un azúcar que se encuentra generalmente con otros azúcares, en frutas y verduras. Es un material clave en el metabolismo de todas las plantas y animales. Muchos de nuestros alimentos principales se convierten en glucosa en nuestros cuerpos. La glucosa está siempre presente en nuestro flujo sanguíneo, y a menudo se la llama azúcar sanguínea.

La fructosa es el azúcar de las frutas.

La maltosa es el azúcar de la malta. La lactosa es el azúcar de la leche.

La sacarosa es azúcar refinada de caña de azúcar o remolacha.

La glucosa ha sido siempre un elemento esencial en la sangre humana. Pero la dependencia de la sacarosa es algo nuevo en la historia del animal humano. Usar el término azúcar para describir dos sustancias que están lejos de ser idénticas, con diferentes estructuras químicas y que afectan al cuerpo de formas profundamente distintas, sólo causa confusión. Facilita los teje-manejes de los azucareros que nos dicen lo importante que es el azúcar como componente esencial del cuerpo humano, y cómo se oxida para producir energía, cómo es metabolizada para producir calor, etcétera. Están hablando de la glucosa, por supuesto, que nuestro propio cuerpo fabrica. Sin embargo, a uno/a se le hace creer que los azucareros están hablando de la sacarosa que ellos fabrican en sus refinerías. Cuando la palabra azúcar puede significar tanto la glucosa en su sangre como la sacarosa de la Coca-Cola, eso es sensacional para los promotores del azúcar, pero desastroso para la humanidad.

Han embaucado a la gente haciéndole considerar su cuerpo como una cuenta bancaria. Si las personas sospechan tener insuficiente azúcar en la sangre están programadas para hacer funcionar la máquina expendedora de caramelos y refrescos, ya que estos productos hacen subir la tasa de azúcar en la sangre. Pero esto es lo peor que puede hacerse. Una tasa baja de glucosa sanguínea significa que la persona es adicta a la sacarosa. Los que eliminan esa adicción a la sacarosa descubren que su tasa de glucosa sanguínea vuelve a normal y se mantiene normal.

 

Un producto como la Coca-Cola, que contiene venenos conocidos y destruye los dientes y el estómago, tiene una de las campañas publicitarias más magníficas en la historia de Occidente.

Es realmente fantástico: esta increíble cantidad de dinero creando una ilusión, la ilusión de que “Coke es lo real”. Ahora los ejecutivos de Coca-Cola han aprendido, por medio de una exhaustiva investigación, que la juventud está buscando lo real y significativo en este mundo de plástico e hipócrita, y un inteligente ejecutivo de publicidad tiene la brillante idea de que es la Coca-Cola. Sí señor, Coca es lo real, y esto se cuela en las mentes del 97 por ciento de los jóvenes entre la edad de seis y 19 años hasta que sus dientes se pudren como los de sus padres.

No hay nada sincero en la publicidad. Imaginemos a un niño con la cara llena de granos, diciendo frente a la cámara lo limpia que era su piel antes de empezar a beber Coca-Cola; y aunque sabe que entorpece su vida social, no puede dejar de tomar ese mejunje. Esta sería una publicidad verdadera, O imaginemos a una niña con una lata de naranjada fabricada en New Jersey, diciéndonos que esto es naranja debido al colorante. La razón de que sea malo es que los sabores artificiales están fabricados con alquitrán de carbón y’ la razón por la cual queremos que Vd. lo pruebe es porque queremos ganar dinero. Si la publicidad dijese la verdad, sería el fin para las tres grandes multinacionales, 500 revistas, varios miles de periódicos, y decenas de miles de negocios. Por lo tanto, nunca habrá una publicidad sincera.

 

Efectos mentales de la ingesta de azúcar:

La medicina oriental tradicional ha insistido siempre en afirmar que mente y cuerpo no es una dualidad. Lo que llamamos enfermedades y males son simplemente síntomas de que todo el cuerpo está desequilibrado. Para hacer integrar de nuevo a una persona, sólo tiene que comer alimentos integrales y naturales.

Sagen lshitsuka, popular médico anti-médico japonés (era llamado de esta forma por su insistencia en cortar con los métodos tradicionales a pesar de la adopción en el Japón de muchas prácticas de la ciencia y medicina occidental desde el siglo XIX), enseñaba a sus discípulos/as que lo que Occidente llamaba enfermedades mentales podía curarse con una dieta adecuada.

Así como el cáncer es la enfermedad extremo Yin en gente de constitución fuerte, la esquizofrenia es la enfermedad del extremo Yin en gente de constitución débil’ escribió Nyoiti Sakurazawa (sucesor de Ishitsuka), quien daba conferencias, escribía y enseñaba en Europa y América desde la década de 1920 hasta su muerte en 1966.

Como con la acupuntura, la medicina oriental todo lo basa en el principio unificador de Yin/Yang. El azúcar es el alimento del extremo Yin, mientras que la carne cruda es el alimento del extremo Yang. Un exceso de azúcar Yin produce enfermedades del extremo Yin como el cáncer y lo que nosotros llamamos esquizofrenia.

Por otro lado, en su obra Psiquiatría Ortomolecular, el doctor Pauling escribe:

“El funcionamiento del cerebro y del tejido nervioso es sensiblemente más dependiente de la tasa de reacciones químicas que el funcionamiento de otros órganos y tejidos. Creo que las enfermedades mentales están causadas en su mayor parte por tasas de reacciones anormales, determinadas por la constitución genética y la dieta, y por concentraciones moleculares anormales de sustancias esenciales . . . La selección alimentaria y farmacéutica en un mundo que está sufriendo un rápido cambio científico y tecnológico puede a menudo distar mucho de lo mejor”.

La investigación clínica en niños/as hiperactivos/as y psicóticos/as, y en otros/as con lesiones cerebrales e inhabilidad para aprender, indica: Una familia cuyo historial de diabetes es anormalmente elevado (significando que tanto padres-madres y abuelos/as no pueden soportar el azúcar); una alta incidencia de baja glucosa sanguínea o hipoglucemia funcional en los mismos/as niños/as, indicando que sus sistemas no pueden procesar el azúcar; y una dependencia por un alto nivel de azúcar en las dietas de los y las propios/as niños/as que no pueden asimilar.

Los estudios del historial diario de los y las pacientes diagnosticados/as como esquizofrénicos/as revelan que la dieta por ellos/as elegida es rica en dulces, azúcar, pasteles, café, bebidas cafeínadas y comidas preparadas con azúcar. Estos alimentos que estimulan la adrenalina, deben ser eliminados o severamente restringidos 1.

(Nota 1: A.Cott “Orthomolecular Approach to the Treatment of Learning Disabilities” (Enfoque ortomolecular al tratamiento de la incapacidad del educando) sinopsis del artículo reproducido por el Instituto Hexley para la Investigación Biosocial, Nueva York).

 

El azúcar refinado es mortal para el ser humano porque proporciona sólo lo que los especialistas en nutrición describen como calorías vacías o desnudas. Además, el azúcar es peor que nada, porque drena y extrae las preciosas vitaminas y minerales del cuerpo por las demandas que su digestión, desintoxicación y metabolismo producen sobre todo el organismo.

Para nuestro cuerpo el equilibrio es tan esencial que tenemos muchas formas de contrarrestar el shock brusco de una gran ingestión de azúcar. Los minerales como el sodio (de la sal), potasio y magnesio (de las verduras) y calcio (de los huesos) son movilizados y usados en una transmutación química; se producen ácidos neutros que tratan de restablecer el factor de equilibrio ácido-alcalino de la sangre a un estado más normal.

Si se consume azúcar todos los días, se produce continuamente una condición excesivamente ácida en el cuerpo, y se necesitan cada vez más minerales de lo profundo del cuerpo para tratar de rectificar el desequilibrio. Finalmente, con objeto de proteger la sangre, el organismo extrae tanto calcio de los huesos y dientes, que éstos empiezan a cariarse sobreviniendo al final una debilidad general.

A la larga, todo exceso de azúcar afecta a todos los órganos del cuerpo. Al principio se almacena en el hígado en forma de glucosa (glicógeno). Puesto que la capacidad del hígado es limitada, un consumo diario de azúcar refinado (más la cantidad necesaria de azúcar natural) hace que el hígado pronto se hinche como un globo. Cuando el hígado está abarrotado hasta su capacidad máxima, el exceso de glucógeno retorna a la sangre en forma de ácidos grasos. Estos son transportados a todas las partes del cuerpo y almacenados en las áreas menos activas: el vientre, las nalgas, las mamas y los muslos.

Cuando estas áreas relativamente inofensivas están repletas, los ácidos grasos se distribuyen entonces entre los órganos activos, como el corazón y los riñones. Estos órganos empiezan a disminuir su función; finalmente, sus tejidos degeneran y se convierten en grasas. El cuerpo entero queda afectado con su capacidad reducida, creando una presión sanguínea anormal. El azúcar refinado carece de minerales naturales (los cuales, sin embargo, se encuentran en la remolacha y en la caña de azúcar). Nuestro sistema nervioso parasimpático queda afectado; y los órganos que éste gobierna, como el cerebelo, se vuelven inactivos o se paralizan. (Raramente se piensa que la función del cerebro es tan biológica como la digestión). Los sistemas circulatorio y linfático son invadidos, y la calidad de los glóbulos rojos empieza a cambiar. Aparece una formación excesiva de glóbulos blancos y disminuye la creación de los tejidos.

La tolerancia y poder inmunizante de nuestro cuerpo se van limitando, impidiéndonos reaccionar efectivamente ante los ataques extremos, sean estos el frío, calor, mosquitos o microbios. Un exceso de azúcar tiene un fuerte efecto adverso sobre el funcionamiento cerebral; la clave para un funcionamiento ordenado del cerebro es el ácido glutámico, un compuesto vital que se encuentra en muchas verduras. Las vitaminas B tienen un papel muy importante en la división del ácido glutámico en compuestos antagónico-complementarios que producen una orden de proceder o de controlar en el cerebro. Las vitaminas B son también producidas por bacterias simbióticas en nuestros intestinos. Cuando se toma azúcar refinada cada día, estas bacterias se marchitan y mueren, y disminuye mucho nuestra reserva de vitamina B. Un exceso de azúcar causa adormecimiento, haciéndonos perder nuestra capacidad para calcular y memorizar.

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

agnesmacrobiotica@gmail.com

TLF: 638  893 371

Información extraída de “Sugar blues” de William Dufty.

CONFUSIONES SOBRE LA ALIMENTACIÓN NATURAL

Si bien en esta página publico artículos escritos por mi, no puedo dejar de incluir este párrafo del libro “La revolución de una brizna de paja” de Masanobu Fukuoka por ser esta persona un gran referente para mi y por que no hay mejores palabras para describir lo que también siento respecto a la alimentación natural o macrobiótica.

Un joven que había permanecido tres años en una de las cabañas de la montaña dijo un día:
“Sabe, cuando la gente habla de alimentación natural, ya no sé a qué se refieren”.
Cuando piensas en ello ves que todo el mundo está familiarizado con la expresión “alimentación natural”, pero sin comprender claramente lo que en realidad son los alimentos naturales. Hay quien cree que comer alimentos que no tengan aditivos o productos químicos es seguir una dieta natural, y hay otros que vagamente piensan que una dieta natural consiste en comer los alimentos tal como se encuentran en la naturaleza.
Si te cuestionas sobre si el uso del fuego y la sal en la cocina es o no natural, podríamos responder de las dos formas posibles. Si la dieta del hombre primitivo a base sólo de plantas y animales que vivían en estado salvaje es “natural”, entonces una dieta que incluya el fuego y la sal no puede considerarse natural.
Pero si se argumenta que el conocimiento adquirido en tiempos remotos sobre el uso del fuego y la sal era el destino natural del hombre entonces la comida preparada con éstos es perfectamente natural.
¿Es buena la comida a la que se han aplicado las técnicas humanas de preparación, o debemos considerar buenos los alimentos en estado salvaje tal y como se encuentran en la  naturaleza?
¿Podemos decir que son naturales los alimentos cultivados?
¿Dónde ponemos la línea divisoria entre lo natural y lo no natural’?
Puede decirse que en el Japón el término “dieta natural” surgió de las enseñanzas de Sagen Ishizuka durante la era Meijí. Su teoría fue luego redefinida y mejorada posteriormente por los Sres. Sakurazawa (George Ohsawa) y Niki.

El camino de la nutrición, conocido en Occidente como Macrobiótica, está basado en la teoría de la no-dualidad y en los conceptos yin-yang del I Ching. Puesto que con ello suele entenderse una dieta a base de arroz integral, se considera que una dieta natural consiste en consumir cereales integrales y hortalizas. La alimentación natural, sin embargo no puede reducirse únicamente a un vegetarianismo con arroz integral.
Así pues, ¿en qué consiste?.
La razón de toda confusión es que hay dos formas de conocimiento humano: discriminante y no-discriminante
(Se trata de una distinción hecha por muchos filósofos orientales. El conocimiento discriminante proviene de un intelecto inquieto y analítico deseoso de enmarcar la experiencia dentro de un esquema lógico. El Sr. Fukuoka cree que en este proceso el individuo se aparta de la naturaleza. Es la “verdad y el juicio limitados”
El conocimiento no-discriminante surge sin esfuerzo consciente por parte del individuo
cuando se acepta la experiencia tal como es sin ser interpretada por el intelecto. Aunque el
conocimiento discriminante es esencial para analizar los problemas prácticos del mundo, el Sr. Fukuoka cree que en último término proporciona una perspectiva demasiado limitada).
La gente suele creer que el conocimiento verdadero del mundo sólo es posible por medio del conocimiento discriminante. Por lo tanto, la palabra “natural”, tal como suele usarse denota la naturaleza tal como la percibe el intelecto discriminante. Niego la imagen vacía de la naturaleza tal como la crea el intelecto humano, y la distingo claramente de la misma naturaleza tal como la experimenta el entendimiento no discriminante.

Si erradicamos la falsa concepción de la naturaleza creo que desaparecerán las raíces del desorden mundial.
En Occidente la ciencia natural se desarrolló a partir del conocimiento discriminante: en Oriente la filosofía del yin-yang y la del I Ching se desarrollaron a partir de la misma fuente.

Pero la verdad científica nunca puede alcanzar la verdad absoluta, y las filosofías después de todo no son más que interpretaciones del mundo. La naturaleza tal como accede a ella el conocimiento científico es una naturaleza que ha sido destruida, es un fantasma con esqueleto pero sin alma. La naturaleza tal como la aborda el conocimiento filosófico, es una teoría creada sin especulación humana, un fantasma con alma
pero sin estructura. El conocimiento no-discriminante sólo puede tener lugar a través de la intuición, aunque la gente intente enmarcarlo dentro de un ámbito más familiar llamándolo “instinto’. Se trata de un conocimiento procedente de una fuente innombrable. Para conocer la verdadera naturaleza hay que
abandonar la mente discriminante y trascender el mundo de la relatividad. Desde el inicio no hay este ni oeste, no hay cuatro estaciones, no hay yin ni yang.
Al llegar a este punto el joven preguntó: “Entonces usted no sólo niega la ciencia natural, sino que además niega las filosofías orientales basadas en el yin-yang y el I Ching?”
La ciencia y la filosofía tienen su valor como recursos temporales o como indicadores direccionales, le dije, pero no deben considerarse como los logros más elevados. Las verdades científicas y las filosofías son conceptos del mundo relativo y es en éste en el que son verdaderos y tienen valor. Por ejemplo, para la gente actual que se desenvuelve en el mundo relativo, rompiendo el orden de la naturaleza y contribuyendo así al desequilibrio de su propio cuerpo y espíritu, el sistema yin-yang puede servir como un indicador conveniente y efectivo hacia la restauración del orden.
Estos caminos pueden considerarse teorías útiles para ayudar a la gente a lograr una dieta resumida y compacta hasta que lleguen a una dieta natural. Pero cuando te das cuenta de que el eventual fin humano está en trascender el mundo de lo relativo en actuar en un reino de libertad, entonces es poco afortunado avanzar ligado a teorías.

Cuando el individuo es capaz de entrar en un mundo en que los dos aspectos del yin- yang vuelven a su unidad original, entonces la misión de estos símbolos ya ha llegado a su fin.
Un joven que acababa de llegar dijo: Si llegas a ser una persona “natural” ¿puedes entonces comer cualquier cosa que quieras?”

Si esperas un mundo claro al otro lado del túnel, la oscuridad de éste se te hará patente en todo su recorrido. Cuando ya no deseas comer algo sabroso, puedes entonces saborear el verdadero sabor de lo que estás comiendo. Es fácil poner sobre la mesa los alimentos sencillos que componen una dieta natural, pero los que pueden disfrutar de tal festín son pocos.

MASANOBU FUKUOKA (en las fotos) : “La revolución de una brizna de paja”

ALIMENTACIÓN Y ESTILO DE VIDA MACROBIÓTICOS PARA UN BUEN FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA HORMONAL MASCULINO.

LAS HORMONAS MASCULINAS

Las mujeres tienen un ciclo menstrual definido que les permite saber cómo funcionan sus hormonas. En cambio, ¿qué sucede con  los hombres? Aunque ellos no están sujetos al mismo ciclo regular que las mujeres están también ampliamente influenciados por sus  hormonas.

Las hormonas masculinas se denominan andrógenos. La principal y más conocida de todas ellas es la testosterona, símbolo de virilidad, fuerza y dinamismo. Esta hormona se encuentra en los hombres y también en las mujeres, aunque en una cantidad muy inferior.  En el hombre, los andrógenos se fabrican en los testículos (en el caso de la testosterona) y en las suprarrenales (en el caso de otros andrógenos como la dihidroepiandrosterona o DHEA). La testosterona inicia la etapa de la pubertad y es el origen de la aparición de las características sexuales masculinas presentes en el estado embrionario:

–          Del desarrollo de los órganos genitales (crecimiento del pene y de las glándulas que intervienen en la reproducción);

–          De la aparición de las características sexuales secundarias  (modificación de la voz, aparición de vello, desarrollo muscular).

Con estas características físicas se combina una modificación del comportamiento: energía, tonificación, combatividad y aparición del deseo sexual. La testosterona llega a su nivel más alto durante la adolescencia, llegando a su apogeo aproximadamente a la edad de 17 años.

Durante la edad adulta, la secreción de testosterona es permanente y permite mantener las características sexuales secundarias y el buen funcionamiento del sistema reproductor.

A partir de los 30 años, la cantidad de testosterona disminuye anualmente  un 1% , aproximadamente. En principio, esta disminución progresiva no provoca alteraciones en la salud. En cambio, en el hombre maduro, su déficit puede provocar numerosos problemas ya que la testosterona está relacionada a una gran cantidad de funciones orgánicas.

LAS FUNCIONES DE LA TESTOSTERONA

La testosterona es el principal andrógeno tanto en cantidad (entre 5 y 6 mg/24h) como en actividad biológica. Se sintetiza a partir del colesterol, principalmente en los testículos y controlada por el hipotálamo y la hipófisis que genera hormonas que actúan en su producción ( FSH y LH). Por un lado, su acción se ejerce localmente en los testículos donde inicia la espermatogénesis (fabricación de espermatozoides). Por otro lado, juega un papel mucho más importante en el organismo a través de su intervención en numerosos sistemas: psiquismo, médula ósea, músculos, huesos, tejido adiposo, líbido, etc.

Actúa en las zonas periféricas a través de un metabolito, la dihidrotestosterona o DHT.

La testosterona es imprescindible para el mantenimiento del peso adecuado ya que estimula el metabolismo de la glucosa. Su insuficiencia favorece el aumento de la grasa abdominal. Favorece el crecimiento muscular y cuando su nivel es bajo, se suele dar una disminución de la masa muscular que puede provocar bajadas en las hormonas del crecimiento creando una condición asténica. La baja en los niveles de testosterona provoca una disminución de la potencia cardiaca y problemas cardio-vasculares, arritmia, ateroesclerosis, hipertensión,etc.

También baja los niveles de colesterol total y el del LDL (el “malo”).

Juega un papel primordial en el crecimiento óseo; los niveles bajos favorecen la aparición de osteoporosis y de fracturas.

Influye en la calidad del sueño y cuando su nivel es insuficiente el sueño es agitado, lo que engendra un círculo vicioso: la falta de sueño provoca una baja en los niveles de testosterona lo cual a su vez, crea problemas de agitación durante el sueño.

El cerebro posee receptores para la testosterona: un nivel correcto es necesario para una buena memoria y es un anti-depresivo natural. Su falta provoca pérdidas de memoria y reduce la capacidad de aprendizaje.

La testosterona es la hormona del deseo y de la sexualidad. Es necesaria para la erección y para la eyaculación; facilita las sensaciones placenteras y el gozo. Un nivel bajo provoca alteraciones en la calidad de la vida sexual.

Durante la pubertad, permite el desarrollo de todos los órganos sexuales, incluída la próstata. Ésta contiene receptores del DHT, el metabolito de la testosterona. Así, el buen funcionamiento y el volumen de la próstata se mantienen bajo la influencia de los niveles de testosterona.

Tal y como se puede comprobar, la testosterona  gestiona parámetros de la salud muy  importantes y su déficit puede acarrear múltiples consecuencias relacionadas tanto con problemas sexuales y disminución de la líbido como con problemas de fertilidad o altibajos emocionales.

EL DÉFICIT DE TESTOSTERONA

En los hombres jóvenes, la carencia de testosterona es generalmente la consecuencia de enfermedades o de accidentes (mal funcionamiento o tumor en la hipófisis, cáncer de testículos o infecciones como el VIH). En un hombre con buena salud, los niveles sanguíneos de testosterona oscilan entre 12 y 40 nmol/l los cuales varían a lo largo del día (es más alto por la mañana, de donde proviene la famosa erección matutina) y en función de la estación del año (culmina en otoño).

Los hombres pueden sufrir bajadas en el nivel de testosterona a partir de los 30 años. Pero, al contrario que durante la menopausia de las mujeres en la que cesa completamente la actividad de las hormonas sexuales, en los hombres, la disminución de la testosterona en sangre es progresiva y  solo afecta a algunos de ellos. Entre los 30 y los 80 años afecta a un 6% de los hombres; a los 60 años, a 1 hombre de cada 5 y después de los 70 años, a 1 hombre de cada 3. En realidad, más que hablar de andropausia, sería mejor referirnos a un déficit androgénico relacionado con la edad que incluye ciertos fenómenos fisiológicos. Aunque bajen considerablemente sus niveles de testosterona, los hombres siguen siendo fértiles. Es la calidad de su esperma la que va cambiando y degenerando siendo ésto una de las posibles causas de la infertilidad masculina.

Otros síntomas molestos que pueden afectar su calidad de vida son: el exceso de peso, aumento de la fatiga, cambios repentinos de humor e incluso tendencias depresivas.  Como estos síntomas son similares a los del envejecimiento, pocos hombres hacen caso de ellos y toman parte activa en incidir sobre sus sus niveles de testosterona y estimulándolos de forma natural.

Es cierto que la edad influye en los niveles de testosterona pero el modo de vida y la alimentación son clave para evitar estos síntomas desagradables y obtener buenos resultados a largo plazo.

Este tema no concierne exclusivamente a los hombres en edad madura. El potencial hormonal llega a niveles muy elevados durante la adolescencia y es en este momento preciso durante el cual se ha de extremar el cuidado hormonal para mantener los niveles óptimos en años posteriores. Los hombres que desean ser padres mejorarán considerablemente su potencial fértil si se cuidan.

CÓMO ELEVAR LOS NIVELES DE TESTOSTERONA

Parece que la cantidad de testosterorana y la calidad del esperma han dismuído los últimos 15 años atrás. Esta disminución puede ser una consecuencia de las modificaciones que están habiendo en el medio-ambiente y también en el estilo de vida de las personas. Los pesticidas y demás tóxicos afectan negativamente el metabolismo. Esto incluye también la alimentación industrial, la falta de ejercicio y el estrés crónico. Otros factores como la falta de sueño y el consumo de tabaco y alcohol también son de gran influencia.

Hay que tener en cuenta que la testosterona funciona dentro de un equilibrio sutil en el seno del sistema endocrino y que es fundamental considerarla en relación a otras hormonas como el cortisol (la hormona del estrés), los estrógenos (las hormonas femeninas) y las hormonas tiroideas. Es también importante considerar que los factores medio-ambientales que provocan una disminución en los niveles de testosterona contribuyen también a aumentar los estrógenos.

Las pautas generales que se dan a continuación tienen como objetivo elevar los niveles de testosterona, favorecer la fertilidad masculina y mantener un buen funcionamiento de la próstata.

ESTILO DE VIDA

Para evitar la bajada en los niveles de testosterona y favorecer la fertilidad masculina:

–          Evitar el alcohol ya que interfiere en el funcionamiento de las glándulas endocrinas (hipotálamo, hipófisis y testículos) y provoca bajadas en los niveles de testosterona. Es importante ser consciente que el alcohol puede provocar una disminución en la fabricación de esperma y que los espermatozoides producidos tienen probabilidades más bajas de fecundar un óvulo. A pesar de esto, tomar un poco de vino tinto en cantidades moderadas puede ser beneficioso dada la presencia de polifenoles en esta bebida.

–          Evitar el tabaco.

–          Evitar el sobrepeso: la conversión de la testosterona en estrógenos se da en las células adiposas.

–          Evitar llevar pantalones y ropa interior demasiado ceñida, evitar los baños demasiado calientes y los jacuzzis. Para una buena producción de esperma, la temperatura de los testículos debería ser inferior a la del cuerpo.

–          Evitar las ondas electromagnéticas, sobretodo directamente sobre los genitales y sistema reproductor: no llevar el móvil en el bolsillo ni colocar el ordenador sobre la pelvis y genitales.

–          Es aconsejable practicar yoga y meditación que ayudan a regular los niveles de cortisol, la hormona que se produce en situaciones de estrés. Cuando el estrés se cronifica, el cortisol tiene efectos nefastos sobre la testosterona,  bloquea su producción e impide que sea utilizado por los diferentes tejidos corporales.

–          Controlar el aporte de VIt. D, esencial para la espermatogénesis: tomar regularmente pescado azul, tomar el sol, o tomar suplementos naturales si es necesario.

–          Favorecer el descanso.

–          Hacer regularmente ejercicio físico.

CÓMO PREVENIR ENFERMEDADES DE LA PRÓSTATA:

–          La vida sedentaria es uno de los factores de riesgo que perturba el buen metabolismo de las células de la próstata y juega un papel primordial en la fertilidad. Caminar una media de 45mn-1h diariamente  es un muy buen hábito. Otras actividades físicas como la gimnasia suave o la natación son también excelentes. En cambio, es aconsejable evitar las actividades físicas violentas como los deportes de combate que conllevan un mayor riesgo de lesiones y mucha bicicleta si hay problemas de próstata.

–          Dejar de fumar.

–          Mantener una vida sexual activa.

ALIMENTACIÓN

PARA ESTIMULAR LA TESTOSTERONA Y MEJORAR LA FERTILIDAD MASCULINA

–          Consumid productos ecológicos ya que los químicos y pesticidas son perturbadores hormonales e interfieren en el buen funcionamiento de glándulas y hormonas, acarreando un riesgo más elevado de infertilidad y cáncer de testículos.

–          Referente a las proteínas animales, se aconseja fundamentalmente el pescado y muy ocasionalmente algún huevo.

–          Dad preferencia a vegetales y hortalizas ricos en antioxidantes como los brotes y hojas verdes,  brócoli, zanahorias, almendras, nueces, aguacates… (la lista es bastante larga!) y en flavonoides como las frutas rojas, el té verde, manzanas, cebollas rojas…

–          Elegid alimentos de índice glucémico bajo como las verduras y hortalizas, las legumbres, pescado, cereales integrales que no elevan fuertemente los niveles de insulina y por tanto no bajan los de testosterona. Al contrario, los alimentos con un índice glucémico elevado (pan blanco, arroz blanco, pasta blanca, patatas, galletas y bollería…) favorecen la diabetes del tipo 2 y la adiposidad abdominal.

–          Consumid alimentos ricos en zinc que tienen un efecto favorable en la calidad del esperma: mejillones, ostras, crustáceos, cereales integrales…

–          Dad preferencia a las grasas poli-insaturadas: frutos secos, pescados de mares fríos como los arenques, bacalao…), aceite virgen de primera presión en frio y evitad las grasas saturadas de la carne y embutidos.

–          La comida en general ha de estar bien condimentada y ser sabrosa. En cuanto a los estilos de cocción, es conveniente elegir los más contractivos como estofados, guisos, plancha, tempuras, horno… siempre equilibrados con alguna cocción más ligera como el escaldado, vapor y crudos.

PARA PREVENIR ENFERMEDADES DE LA PRÓSTATA

–          Evitad el azúcar, helados y bebidas frías en general, las gaseosas, el exceso de picantes, que enfrían y debilitan.

–          Reducid o eliminad los productos lácteos que crean mucosidad e inflaman los tejidos y favorecen los problemas de salud multiplicando la gravedad de los cánceres relacionados con el sistema hormonal.

–          Evitad el consumo de proteínas animales ahumadas o cocinadas con barbacoa.

–          Reducid o eliminad los alimentos que favorecen la acumulación de toxinas como el café, té negro, alcohol, bebidas industriales y azucaradas que favorecen la proliferación de radicales libres, que son una de las causas del envejecimiento celular.

–          La dieta macrobiótica estándar junto a un estilo de vida saludable son instrumento poderoso para la buena salud. Limpian el cuerpo reforzando el metabolismo, restaurando la salud y la energía, y aumentando la libido. Un modo de vida macrobiótico significa algo más que eliminar las grasas de animales, los productos lácteos, la harina refinada, y el azúcar de la dieta. Incluye también remedios naturales caseros que refuerzan los órganos sexuales y reproductivos y mejoran la salud sexual, como estos  tres que siguen y son específicos para los hombres:

  1. Compresas de jengibre en los riñones.
  2. Ume-sho-kuzu.
  3. Sopas de miso: Un tazón de sopa miso al día ayuda a disolver la grasa y las mucosidades  en los órganos reproductores, restaura la energía, y mejora la actividad sexual. El miso de cebada (mugi miso) o el miso de arroz (genmai miso) neutralizan toxinas, alcalinizan la sangre y proporcionan enzimas beneficiosas para los intestinos. Podéis preparar la sopa con varias verduras como alga wakame, cebolla, daikon o nabo y setas shiitake.  Se pueden añadir verduras verdes frondosas cuando la sopa está casi lista.

LA EFICACIA DE LA MACROBIÓTICA FRENTE A OTRAS OPCIONES

La macrobiótica, entendida como el conjunto compuesto por alimentación, estilo de vida y sistema filosófico basado en la medicina oriental puede aportar grandes cambios, tanto a corto como a largo plazo en personas que la practican.

Esta transformación que muchas personas, cada vez más, hemos experimentado sobre todo durante la primera época (que puede ser de varios meses o años, se debe básicamente al cambio de dieta, a la incorporación de hábitos saludables como el ejercicio y a la introspección necesaria para revisar nuestras necesidades, ciertas creencias y aspectos de la vida que también necesitan un cambio para facilitar esta transformación individual mediante nuestra actitud.

Nada nuevo ni diferente con respecto a otras propuestas de bienestar que también incluyen dieta, ejercicio y trabajo interior a través de la terapia y/o estilo de vida. La gran mayoría de las dietas funcionan y aportan una notable mejoría, se llamen como se llamen. Esto nos lleva a deducir que en un principio no es el tipo específico de dieta, ni de ejercicio, ni de estilo de vida en cuestión el que opera “milagros” en nuestro cuerpo-mente sino nuestra propia voluntad de cambio y los cambios de hábitos en sí que nos estamos aplicando. A menudo es más importante para nuestro bienestar momentáneo lo que dejamos de comer, incorporar movimiento y más creatividad en nuestra rutina, concedernos un espacio personal y revisar las actitudes que merman nuestra felicidad que lo que comemos exactamente (dentro del abanico de productos saludables, claro) y que el tipo de ejercicio o disciplina cuerpo-mente-espíritu que practicamos.

Reflexión sobre diferentes maneras de comer

Las dietas convencionales, por ejemplo ir a la dietista para quitarse unos cuantos kilos o mantener el peso adecuado, analizan los alimentos y su combinación para formar los menús en base al aporte de nutrientes estipulado como adecuado para cubrir las necesidades del organismo sin tener en cuenta si estos alimentos son ecológicos o no, si son refinados o no y sin valorar el estado energético que crea su consumo a medio y largo plazo. Sólo contemplan el efecto de los alimentos a nivel de peso y masa corporal siguiendo cánones físicos, a menudo establecidos como estéticos por la industria de la moda.

Otras dietas, aunque sean extremistas, pueden ayudar a corto plazo a equilibrar una condición muy desajustada y por tanto extrema, como por ejemplo una dieta crudi-vegana ayuda a relajar, enfriar y desintoxicar una condición muy tensa y con demasiado calor interno producida por el excesivo consumo de carne, embutidos, huevos, sal y estilos de cocción contractivos con mucho fuego (barbacoa, horno, ahumado, proteína animal madurada y conservada en sal). A medio o largo plazo, dependiendo de la constitución de la persona, estas dietas a base de alimentos vegetales crudos, pueden debilitar a la gran mayoría creando frio interno, apagar el fuego digestivo, apagar la libido, etc.

El veganismo, muy noble en su causa de erradicar el sufrimiento animal evitando su asesinato y consumo, a menudo no concede importancia ni al origen de los alimentos, ni a su calidad, ni a cómo afectan los alimentos a la salud humana y por eso existen personas que lo dejan al sentirse debilitadas o no entender el proceso de cambio que se está dando en su fisiología al haber dejado de comer proteína animal o por haber detectado en analíticas niveles bajos de b12, hierro y/o vitamina D. Es posible comer vegano sin carencias o debilidad, ni a medio ni a largo plazo, y de hecho muchas personas lo consiguen estudiando  cómo elaborar menús equilibrados y comiendo alimentos bien cocinados que nutren.

Las numerosas teorías (o modas) alimentarias de hoy día se contradicen entre sí y esto hace que las personas que se inician entren en confusión. Algunas afirman que hay que comer los alimentos crudos porque así están vivos, otras que los crudos al ser muy yin, acidifican y es mejor cocinarlos para quitarles esa acidez y yanguizarlos. Algunas veces se recomienda tomar la fruta entre comidas y otras tomarlas antes de las comidas o tomar poca fruta. Hay quien afirma que no podemos vivir sin proteína animal y quien prescinde totalmente de ella. Los adeptos a los lácteos ensalzan su contenido en calcio mientras que los que están en contra de los lácteos dicen que su calcio no tan asimilable  como el calcio vegetal que aportan almendras, hojas verdes, algas, etc. Para algunas personas el trigo es un alimento ancestral sagrado y para otras, es un veneno tanto por su contenido en gluten como por las modificaciones genéticas a las que ha sido sometido.

Podría seguir describiendo teorías ya que hay muchas muy convincentes.

El simple hecho de cambiar alimentos precocinados, con conservantes, colorantes y pesticidas por verduras frescas y alimentos ecológicos en general proporciona un impacto muy positivo en el organismo que hace que las personas se sientan mejor en poco tiempo.

Esta mejoría viene dada, tal y como describe Mariano Bueno, porque se da prioridad a alimentos regeneradores (que tienen efectos positivos en los procesos metabólicos o biológicos y se les reconoce efectos claramente preventivos de ciertos trastornos de salud o incluso terapéuticos para ciertas dolencias) y a alimentos generadores de vida (imprescindibles para la vida que predisponen a gozar de buena salud) y se reducen o eliminan los alimentos degeneradores (que alteran de forma negativa los procesos biológicos o contienen sustancias potencialmente nocivas o tóxicas), los cuales se reducen a cantidades mínimas o se eliminan completamente de la dieta. Así, se clasifica los alimentos según su aportación global positiva o negativa y a sus efectos nutritivos y saludables.

En la macrobiótica los alimentos degeneradores coinciden con los eliminados de la gran mayoría de las dietas saludables. Son: harinas refinadas, arroz blanco, azúcar blanco, aperitivos salados (patatas fritas, snacks, cacahuetes fritos o muy tostados, leche de vaca y productos lácteos muy procesados con aditivos y azucarados o con edulcorantes químicos, grasas animales y vegetales saturadas o hidrogenadas, carnes procesadas (salchichas, embutidos…), carnes rojas y requemadas, bebidas azucaradas o con edulcorantes, café torrefacto, alcohol sin moderación.

¿En qué se diferencia la macrobiótica de las opciones anteriores?

La macrobiótica da mucha importancia a qué se come, cómo se come, qué propiedades y cualidad energética tienen los alimentos y sustancias que incorporamos a través del medio-ambiente a nuestro organismo. Los clasifica en Yin (expansivos), Yang (contractivos), en alimentos que calientan, enfrían o tienen un efecto neutro, y además tiene en cuenta cómo cambian estas cualidades primarias al ser preparados en diferentes estilos de cocción, al combinarlos entre sí y cómo influyen los diferentes cortes en el caso de las verduras en su sabor y sinergia con nuestro organismo.

……………………………………Extremo expansivo (YIN)…………………………………

Drogas y la mayor parte de los medicamentos.

Productos químicos

Bebidas alcohólicas.

Azúcar refinado.

Complementos vitamínicos.

Edulcorantes: miel, melazas

Jalea real y polen.

Bebidas aromáticas y estimulantes: café, té, menta…

Especias.

Zumos de fruta.

Aceites.

Frutas tropicales.

—————————————–

Frutas.

Lácteos blandos.

Frutos secos.

Vegetales de origen primitivo y tropical: setas, espárragos, solanáceas…

Germinados.

Verduras de hoja.

Verduras redondas.

Raíces.

Semillas.

Legumbres.

Cereales integrales.

Pescado.

—————————————–

Marisco.

Aves.

Quesos curados.

Mamíferos.

Huevos.

Salsa de soja, miso, umeboshi.

Sal marina.

………………………………….Extremo contractivo (YANG)……………………………….

La macrobiótica recomienda consumir mayormente, en porcentajes flexibles y adaptados a cada circunstancia los alimentos en verde del diagrama anterior.

La diferencia fundamental entre la macrobiótica y otros sistemas dietéticos estriba en que ante todo en que no es puramente una dieta sino un acercamiento a las leyes dialécticas del Orden del Universo. Contiene una alimentación preventiva que no considera los desajustes de salud como un enemigo que hay que combatir sino como una ruptura en primera instancia de un equilibrio (sodio/potasio, yin/yang, positivo/negativo, etc). La macrobiótica se desarrolla a través de la comprensión del Principio Único y aplica conocimientos de nutrición para equilibrar la condición física y fisiología de nuestros órganos y sistemas corporales, así como nuestra condición mental (por ejemplo, ayuda a centrar a una persona dispersa).

¿Por qué funciona la macrobiótica?

La macrobiótica funciona porque no sigue dogmas ni estándares estrictos y cambia sus pautas al ritmo de los cambios físicos, mentales y ambientales de cada persona. La macrobiótica nos puede acompañar toda la vida ya que se adapta a ella y a sus circunstancias.

Cuando una persona inicia un cambio de alimentación se valora su constitución, su condición, su momento y su proceso individual. Se la guía con un esquema que se puede aplicar para regularse durante unos meses y a medida que se va sintiendo mejor y también cambia su estado energético, sigue cambiando el conjunto de su alimentación por sí misma a través del estudio y de la auto-observación. En el marco de la macrobiótica medicinal nos hacemos cargo y nos responsabilizamos de nuestro propio proceso en vez de derivar esta responsabilidad en otra persona. Es una medicina del cuerpo entero. La enfermedad es considerada como una advertencia, como un signo amistoso.

La  macrobiótica anima a la auto-reflexión, estimula la consciencia del sí-mismo, la maestría del sí-mismo. Es una vida-alimentación-sanación para la liberación. En la macrobiótica es la persona quien se ha de sanar a sí misma y ser totalmente responsable de sí misma sin depender de un médico, nutricionista o terapeuta. La curación macrobiótica empieza por la auto-reflexión, aunque ésta no se refiere sólo la enfermedad física, sino que se ha de revisar y cuestionar todas nuestras actitudes, nuestros pensamientos y creencias, nuestra alimentación y estilo de vida. La auto-reflexión es el principio básico de la macrobiótica y el auto-diagnóstico es su herramienta práctica.

En el caso de que exista una patología, la persona se puede cuestionar:

–       ¿Dónde se encuentra la causa?

–       ¿Está relacionada con la alimentación?

–       ¿Es de origen emocional?

–       ¿Es algo externo que me está afectando?

–       ¿Quién es responsable?

Tras descubrir la causa de la enfermedad se ha de proceder a un cambio radical en la dinámica de vida, en el comportamiento o actitud hacia las personas y nuestro entorno, pero el primer cambio ha de ser el cambio de alimentación.

Poco a poco, esta nueva alimentación influirá en los comportamientos y en nuestra percepción de un mundo más unido y universal que se irá imponiendo en nosotros de manera natural.

El reencuentro de la salud, una vida plena y longeva, confianza renovada debido a la pérdida de miedos ancestrales profundos son sólo algunos de los efectos de esta revolución interior.

Primeros pasos en la macrobiótica

Existen dos posibles opciones para dar los primeros pasos:

–          Cambiar de manera gradual y poco a poco.

–          Decir: ¡Stop! Y cambiar de manera drástica.

En cualquier caso, es importante dedicarse a estudiar tanto las bases filosóficas (el orden del Universo, el Principio único, las 5 transformaciones, algo de nutrición desde el punto de vista bioquímico, etc.) como practicar en la cocina, convirtiéndola en el templo de la casa donde una entrega una energía que a muy corto plazo le revertirá en cambios que intencionadamente o no, extenderá a su entorno.

Algunas personas que intentan cambiar radicalmente su alimentación hacia la macrobiótica pueden sentir que ésta no es adecuada para ellas y abandonan al cierto tiempo de practicar de manera rígida el estándar recomendado.  Las pautas a continuación son de ayuda para un inicio efectuando una transición más gradual que en muchos casos será más duradera.

1-      Reduce tu consumo de carne y productos cárnicos. Empieza por eliminar la carne roja y reduce la frecuencia a mensual de las ingestas de carne. De este modo, tus sistemas corporales y energéticos se ajustarán más suavemente al cambio. Sustituye el pollo, pavo y otras carnes blancas por pescado. Toma más legumbres.

2-      Reduce el consumo de hidratos de carbono refinados como los productos elaborados con harina blanca (pan, bollería, galletas…) y sobretodo sustituye el azúcar por endulzantes naturales como melazas de cereales, zumo concentrado de manzana, fruta seca…

3-      Elige productos de panadería integrales de los buenos (hechos con harinas ecológicas de buena calidad que no se han congelado, con levadura madre y no con mezclas de harinas reforzadas como los que venden en los supermercados).

4-      Reduce el consumo de lácteos, sustituyéndolos por  bebidas vegetales (leches vegetales: de arroz, avena, kamut, almendra, etc.), mayonesa de tofu o de soja, cremas para untar elaboradas con mantequillas de frutos secos y aprende a elaborar platos que emocionalmente te aportarán la misma energía que los lácteos como natillas veganas, quiche de tofu o queso vegetal, yogures de frutos secos…

5-      Cambia los cereales azucarados del desayuno por un buen müesli sin azúcar, naturalmente dulce a base de fruta seca como pasas, orejones, ciruelas pasas…

6-      Sustituye los bocatas por tentempiés hechos en casa que te aporten energía estable (sustituye el bocata de pan blanco por una torta de avena, por bolas de arroz).

7-      Sustituye las bebidas gaseosas químicas y azucaradas por tés naturales o jugos frescos de verduras.

8-      Toma regularmente comidas completas, asegurándote todos los nutrientes, es decir:

–          HIDRATOS DE CARBONO: cereales integrales (arroz, trigo, cebada, mijo, avena, centeno, maíz…) y derivados (pan, pastas y sémolas integrales, cus-cús, bulgur, copos…).

–          PROTEINAS: legumbres: garbanzos, lentejas, judías, habas, guisantes, soja blanca, verde o negra… y derivados: seitán, tofu, tempeh…Frutos secos.

–          LÍPIDOS: aceite de oliva, de sésamo, de maíz…  y mantequillas de frutos secos.

–          VITAMINAS: frutas y verduras incluyendo siempre una ración de verduras verdes poco cocinadas o crudas.

–          MINERALES: usa una pequeña cantidad de algas en cada comida, semillas (sésamo, calabaza, girasol), verduras…

9-     De manera gradual y a medida que el organismo se limpia de toxinas y memorias de alimentos procesados y quimicalizados, aumenta el gusto por comer alimentos tal y como nos los da la tierra: integrales, con vida; la papilas gustativas recuperan su sensibilidad y sentimos el efecto no solo físico sino también energético de cualquier alimento con mayor intensidad.

10- Haz que los cambios que has incorporado sean una prioridad para ti, evitando que los antiguos hábitos se vuelvan a hacer sitio en tu vida. Si llegara a suceder, es útil que recuerdes que esto forma también parte del proceso de transición hacia una vida más saludable en todos los aspectos de tu ser y que no significa que estés fallando en tu proceso de cambio o de afianzar la dieta macrobiótica en tu vida. Después de una temporada prescindiendo de alimentos procesados, refinados, quimicalizados y extremos y comiendo macrobióticamente, nuestro organismo aprende a asociar sensaciones placenteras a comer de esta manera. Entonces las apetencias por la comida basura o procesada disminuyen hasta desaparecer. Esto, aparte de por haber cambiado nuestras memorias celulares, sucede también debido a que comiendo alimentos integrales de manera adecuada a nuestras características personales, se equilibra el nivel de azúcar en sangre. Este momento en el que nuestra mente ya no vibra con alimentos basura, es el momento en que empezamos a comer con libertad infinita en vez de mecánicamente o compulsivamente.

Recuerda que cualquier transformación desde la propia experiencia es un proceso que requiere de tiempo para encarnarse. La adopción meramente intelectual de teorías e incluso de prácticas sin dar tiempo a que se conviertan en parte de la esencia de una misma no son cambios sólidos, ni duraderos, ni honestos. El cambio de una alimentación convencional moderna a la macrobiótica requiere de mucha perseverancia. En este viaje pueden aparecer tanto etapas en las que te sientas maravillosamente como etapas más difíciles que parezcan frustrantes, la mente puede entrar en confusión y querer volver atrás buscando excusas para volver a consumir alimentos dañinos.

George Ohsawa enseñó que “cuanto mayor es la dificultad, mayor es también la satisfacción”. Esto se puede aplicar a cualquier tema que una trata de controlar.

Una de las mejores lecciones que me ha dado la macrobiótica y que me sigue dando después de tantos años es que hay que afinar en el arte de disminuir el ritmo en la vida cotidiana. Readaptar los ritmos de la vida moderna a los de la naturaleza para recuperar la paz y el sentido de pertenencia a un proceso atemporal y eterno.

Preparar un menú macrobiótico va más allá de la simple cocina. Implica presencia y práctica del “aquí y ahora”, es pura alquimia que va más allá del alimento en sí. Es una forma de meditación activa que incorpora el ritual cotidiano que nos nutre y sustenta la vida. Esto es algo que no se puede comprar, que no se puede obtener con dinero sino con la constancia y la dedicación.

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

agnesmacrobiotica@gmail.com

TLF: 638  893 371

 

CÓMO PROTEGERNOS DE LAS RADIACIONES NUCLEARES CON LA ALIMENTACIÓN

En 1945, cuando sucedió la tragedia de la bomba atómica en Japón, Tatsuichiro Akizuki era Director del Departamento de medicina Interna en el Hospital St. Francis de Nagasaki. Muchos pacientes de este hospital que se situaba a una milla del centro de la explosión, sobrevivieron a los efectos iniciales de la bomba, pero poco después descubrieron que padecían síntomas de enfermedad debida a las radiaciones.

El Dr. Akizuki alimentó a su equipo y a sus pacientes con una dieta estricta basada en arroz integral, sopa de miso y de tamari, wakame, kombu y otras algas, calabaza Hokkaido y sal marina, y les prohibió el consumo de azúcar y dulces.

El resultado que obtuvo fue la salvación de todas las personas que estaban en su hospital mientras que muchos otros supervivientes murieron de enfermedades causadas por las radiaciones. Fuente: Tatsuichiro Akuziki, M.D. Nagasaki 1945, London Quarter books, 1981. (Brown rice, miso, Sea vegetables, Salt)

En 1968 científicos canadienses explicaron que las algas contienen polisacáridos que limitan selectivamente el estroncio radioactivo y que ayudan a que el cuerpo lo elimine. En experimentos de laboratorio, el alginato de sodio preparado con alga Kelp, kombu y otras verduras del mar marrones de las costas Atlántica y Pacífica se introdujeron junto a estroncio y calcio en ratones. La reducción de las partículas radioactivas en muestras sacadas de sus huesos, medidas en los fémures, ascendió a un 80% con muy pocas interferencias en la absorción del calcio.

La evaluación de la actividad biológica de diferentes algas marinas es importante debido a su significado práctico para prevenir la absorción de productos radioactivos provenientes de fisiones atómicas e igualmente por su uso como desintoxicantes naturales. Fuente: Y. Tanaka et. Al. ” Studies on Inhibition of Intestinal Absorption of Radioactive Strontium”, Canadian Medical Association Journal 99: 169-75. (Sea Vegetables)

LOS CEREALES INTEGRALES NOS PROTEGEN

Los cereales integrales nos ayudan a protegernos del deterioro de nuestra salud a causa de los efectos de las radiaciones de cinco maneras:

1. Los granos integrales se encuentran en los estratos inferiores de la cadena alimenticia. Mientras que hayan podido ser expuestos a contaminación medio-ambiental y a radiaciones, no poseen la concentración de contaminantes que se encuentra en la carne y en los pescados grandes, que se encuentran en los estratos superiores de la cadena alimenticia.

2. Referente a la protección contra las radiaciones es importante el alto contenido en fibra y en fósforo de los cereales. La capacidad de protección que estas sustancias tienen ayudan al cuerpo a eliminar venenos.

3. La mayor parte de los cereales reducen el tiempo de tránsito intestinal y de esta manera aceleran la eliminación de todas las toxinas.

4. Ya que no son ni demasiado acidificantes ni demasiado alcalinizantes, los granos integrales nos ayudan a mantener el pH adecuado para aumentar nuestra resistencia a las radiaciones.

5. Los cereales integrales aportan vitamina B6 que es indispensable para el timo. Además, el calcio que contienen nos protege de la ingesta de estroncio radioactivo y su vitamina E y selenio previenen el daño celular causado por los radicales libres.

ALIMENTOS QUE CONVIENE EVITAR:

1. Alimentos refinados, procesados o modificados genéticamente (transgénicos)

2. Alimentos grasos (carne, productos lácteos)

3. Azúcares refinados y bebidas químicas

Fuente: Diet for the Atomic Age by Sara Shannon-Avery Publishing Group Inc., Wayne, New Jersey.

TRADUCIDO POR AGNÈS PÉREZ DE: http://home.iae.nl/users/lightnet/health/radiation.htm