¿SE PUEDE RECUPERAR LA SALUD A TRAVÉS DE LA MACROBIÓTICA?

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La efectividad con la que la macrobiótica puede curar depende de la condición y de la constitución de la persona que la quiere aplicar en su vida.
También depende del tipo de dieta con la que se empieza el proceso. “Macro” significa “grande” y a mi entender, grandes, amplias han de ser las opciones de transformación que las personas que ya la practicamos como forma de vida damos a quienes nos las piden.

Unos tendrán la capacidad de adoptar una alimentación más estricta y simple, y otros habrán de efectuar un cambio de dieta y hábitos de una manera gradual. No todas las personas tenemos la misma capacidad de cambio y adaptación ni vivimos en las mismas circunstancias.

No son las mismas circunstancias las de una mujer, madre de familia, que está cambiando su propia alimentación y se topa con las diferentes necesidades de sus hijos y pareja, que tendrá que respetar y que incluso se sentirá sola si no es respaldada como pionera del cambio en su familia hasta que los demás decidan o no acompañarla, que las circunstancias de un/a joven independiente que puede vaciar su despensa de tentaciones, o que las circunstancias de una persona enferma que cuenta con el apoyo de alguna amistad que la ayuda a cocinar.

Ante una opción de cambio, aunque esté aparentemente asumida, se van a manifestar resistencias físicas y mentales, se depuran memorias antiguas que salen tanto en forma de antojos por alimentos extremos como en forma de altibajos emocionales. Es el cambio de nuestras memorias celulares que están en todos los tejidos de nuestro organismo (una gran superficie de centímetros cuadrados de millones de celulitas) y que se realiza durante años no solo a través de la alimentación sino también con trabajo personal sobre el cuerpo y la mente.

La macrobiótica debería honorar su significado “grande”, abarcar todos los aspectos de nuestro ser. Es una forma de vida en la que, habiendo predisposición, apertura y rendición, el Universo nos va aportando todas las circunstancias necesarias para evolucionar. Soy de las que cree que el primer peldaño para esta evolución es el cuerpo físico. Por eso he encauzado mi vida en el estudio y práctica de la nutrición y del yoga. Después de éste, hay otro peldaño más elevado que es la mente, con su ámbito particular que es vasto (experiencias, creencias, emociones, inconsciente individual e inconsciente colectivo, etc…). La escalera hacia el cielo está compuesta pues por varios peldaños que hay que escalar…

Cuando se practican una alimentación y un estilo de vida saludables y equilibrados de manera sincera, adaptados a nuestras necesidades personales y a nuestro propósito todo viene. Se ha de ser flexible en cuanto a la adaptación de la alimentación a nuestra vida. Mi experiencia tras mis primeros siete años de macrobiótica ortodoxa es que no saber salirse sanamente de pautas y normas generales puede llevar al aislamiento y a la rigidez mental.

En la filosofía ayurvédica, se dice que “si solo se consumen alimentos sáttvicos (puros, de vibración elevada) su efecto puede convertirse en tamásico” (de vibración baja)”. Encontramos en esta sentencia uno de los 7 principios del Universo: “cuanto mayor el frente, mayor el dorso” y una de las leyes fundamentales de la transformación del Universo: “extremo yin produce yang y extremo yang produce yin”.

Encerrarse en un “ego macrobiótico” (o en etiquetarnos con nombres de doctrinas, religiones, razas, o herramientas de evolución personal) es contraproducente tanto para uno mismo por la rigidez que crea, como en el sentido de transmitir los grandes beneficios que este tipo de vida aporta a los demás ya que significaría dejar de fluir con el principio unificador y cuadricular un sistema de comprensión del Universo que es totalmente flexible y se basa en el cambio. Sí hay un estándar en cuanto a dieta (dietas tipo, pirámide alimenticia, etc…) y a conceptos definitorios sobre el estilo de vida ideal de la macrobiótica, pero en mi opinión juzgar a las personas en función de si cumplen este estándar o no, de si comen una cosa u otra, de si siguen un maestro u otro, de si están más o menos dentro del canon macrobiotico, etc, denota incomprensión del orden del universo así como del principio unificador y una actitud que se aleja del juicio basado en la libertad suprema. Para mi nadie es más o menos macrobiótico por tener o no nevera o tomarse o no un trocito de queso.

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En mi opinión, es sabio mantener la sencillez y la apertura necesarias para interactuar con todo tipo de personas y circunstancias, y busco desarrollar esta sencillez siempre con respeto y que sienta la misma apertura y respeto por parte de los demás hacia mi, sabiendo que hay semillas muy fértiles y semillas que tardarán más en germinar, y que por encima de nosotros hay una voluntad superior que nos guía en el proceso de la vida.
Se puede empezar el camino de la macrobiótica de cualquier manera, siempre y cuando ésta sea lo que realmente necesitamos y podemos hacer honestamente y lo que el cuerpo puede asimilar, igual o más que siguiendo a rajatabla unos principios filosóficos intelectuales y estándares. Al fin, la salud es la capacidad de adaptarnos al medio en el que vivimos y a las circunstancias que la vida nos trae, aprendiendo de nuestras experiencias y colaborando con nuestro entorno.

Y al relacionarnos con nuestro entorno, o al experimentar con cualquier herramienta para la evolución personal es positivo hacerlo con desapego. Tal y como dice el Bhagavad Gita: “Solamente la acción es tu obligación, jamás los frutos de ella; que el fruto de la acción no sea tu objetivo, pero no debes evitar la acción misma” (BG, 2.48) o el yogasutra 1.12 de Patañjali: “la práctica y el desapego son los medios para detener los movimientos de la consciencia“: la práctica honesta y el desapego derivan en la pacificación de la mente.

Al respecto, Gandhi comenta: “no debe haber propósito egoísta tras nuestras acciones. Pero el desapego por los frutos de la acción no significa ignorarlos o desatenderlos o repudiarlos. Estar desapegado no significa abandonar la acción porque el resultado esperado pueda no ocurrir. Al contrario, es una prueba de la fe inamovible en la seguridad de que el resultado proyectado vendrá a su debido tiempo”.

Cada cual tiene su propio proceso, unos tardan más y otros menos. Todos venimos del mismo lugar y nos dirigimos hacia la liberación. Solo que cada individuo es único y ha de observar cuál es su propio destino o propósito. Esto es algo que tenemos que entender para evitar luchas de egos, conflictos interpersonales, la competencia desleal y las emociones dañinas. En este mundo, hay un lugar para cada persona. Todos hemos venido aquí a algo, entonces, lo mejor es tratar de saber a qué, preguntándonos a nosotros mismos y ponernos manos a la obra para hacer lo que nos toca. Y así, al menos estaremos sanando.

Es importante distinguir entre curarse y sanar

Adoptando un modo de vida que proporciona herramientas para trabajar el cuerpo, la mente y el espíritu, sanaremos aunque la curación no esté garantizada. En el mundo de la macrobiótica hay claros ejemplos de personas que han transmitido muchos conocimientos y han abierto puertas, siendo un pilar para el crecimiento de muchas personas, padeciendo al mismo tiempo graves enfermedades, desequilibrios o dolencias, algunas de las cuales no se han curado o superado, a pesar de sus esfuerzos de auto-superación pero han incrementado su calidad de vida a través de los cambios que han hecho en su alimentación y en su estilo de vida y sirven de experiencia a las generaciones posteriores.

Por otro lado, la curación no depende solo de una dieta milagrosa y extrema sino de muchos factores físicos, mentales y espirituales, por tanto, en mi opinión un@ ha de observar qué es lo que le enferma en todos estos niveles, aprendiendo a desarrollar su propia intuición y a descodificar los mensajes de su propia alma. Nadie nos puede curar y a la vez hay muchos caminos para llegar a un mismo destino. Somos nosotros mismos quienes nos curamos o enfermamos a través de nuestras propias elecciones.

Así, acabo ya con otra sloka del Bhagavad Gita, en la que Krishna (representa la divinidad) le dice a Arjuna (representa el guerrero, el buscador espiritual): “Cualquier cosa que hagas, comas, ofrezcas en sacrificio, des en limosna o practiques austeridades, ¡Oh, hijo de Kunti! Hazlo como ofrenda a Mi…Quien ama no se pierde”. (BG, 9.27-31)

Artículo escrito por Agnès Pérez. Lo puedes compartir desde esta web. Si lo quieres usar para alguna publicación, ponte en contacto conmigo.

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TLF: 638  893 371

  • Pinturas de Alex Grey

Los consejos incluidos en esta sección no tienen intención de anular, modificar o ir en contra de los procedimientos de cualquier profesional de la salud. No defienden el uso particular de ninguna dieta o ejercicio pero pueden servir  de ayuda y de información pública . Si crees tener o tienes problemas de salud, acude a un/a profesional de la salud.

La compra de productos ecológicos en canales cortos de comercialización reduce un el precio al consumidor

Según la OMS, el 80% de las enfermedades “de la civilización” tienen que ver con la dieta contaminada. Es una cifra alarmante, pero es la realidad.

La conservación de la gastronomía popular saludable, y de la cocina diaria personal/familiar favorece el mantenimiento del poder interior humano y del equilibrio mental que en mucho dependen de la forma de alimentarnos. Una persona bien alimentada y sana es más fuerte y lúcida, y por tanto menos manipulable. Por tanto, comprar directamente a pequeños productores ecológicos es un acto de poder. personal .

alim biosuper

Hoy he pasado por el supermercado ecológico a comprar y me he parado pensativa delante de los brócolis envasados individualmente en plástico y de las bandejitas de las lindas y rojas fresas, también de plástico. Todas estas verduras y frutas proceden de cultivos extensivos de Andalucía o de fuera de la Península, son ecológicos pero extensivos y algunos forzados fuera de la temporada real del alimento. Es cierto que es cómodo poder comprar si apetecen pepinos en febrero, también envasados individualmente en plástico con su etiqueta con sello ecológico para hacer ensalada prensada con wakame, pero…………………………………………………………………………………….. …………………………………………………………………………………………………………..  (Rellena estos puntos suspensivos con las reflexiones que te han surgido al leer).

Comparo precios: la lechuga (envuelta en plástico) con certificado ecológico en el súper  a 1’68 euros. En la parada del agricultor eco a 1’10-1’20 como mucho o a 1 euro y decido proseguir con la “investigación”.

Producto eco de Súper Precio €/kg Compra directa a agricultor. Precio €/kg
Cerezas 7’95€ entre 3 y 5€
manzanas 4 -3’30€ entre 1’35 y 2’50€
fresas 7 € 5€
albaricoques 6’5€ 3€
albahaca 2’10€ bandejita (de plástico) 1€ manojo
eneldo 1’75€ bandejita (de plástico) 1€ manojo
Judía fina 7’68€ kg 5€ kg
acelgas 2’10 manojo 1,30€ manojo
Melocotón rojo 3’76 – 5€ kg 3,00€ kg
calabacín 1’68 – 5€ kg 1,80 € kg
zanahorias 2’50€ kg 2,50€ kg
alcachofas 3’40€ kg 2,40€ kg
Cebolla tierna 2’10 manojo 1,50€ manojo
cebolla 1’30€ kg 1,50 € kg
pepinos 2’16€ kg 2,50€ kg
col lombarda y rizada 1’80€unidad 1,80 €unidad
Col china 2’20€unidad 1,80€ unidad
cilantro 2’10€ la bandejita (de plástico) 1,00 € manojo
patatas 1’70€ kg 1,50 € kg
espárragos 5’75 € manojo 2,80€ manojo
perejil 1’75€ la bandejita (de plástico) 1,00€ manojo
Lechuga hoja de roble 1’47-1’68 € unidad 1,20 € unidad
Tomate pera 3’27-5€ kg 2,00€ kg

(Comparativa de precios en junio del 2017 entre supermercados, establecimientos y productores que venden fruta y verdura con certificado ecológico de La Marina Alta – Alicante)

Los precios cuando compramos directamente a productores se reducen ya que los transportes y envases y se eliminan intermediarios en la cadena de compra-venta y esto reduce el precio final del producto a la vez que aumenta el valor añadido percibido por el productor. Es bien sabido que la agricultura ecológica llevada a cabo en fincas pequeñas o medianas conlleva mucho trabajo y aporta pocos beneficios en relación al esfuerzo generado. Y es menos sabido que para obtener beneficios los supermercados, atendiendo al volumen que adquieren, aprietan a sus productores para que les reduzcan el precio con el argumento de que les compran mucha más cantidad y de que así tienen la cosecha vendida de antemano.

verduras

La recolección de los alimentos por parte de agricultores y productores tiene lugar poco antes del momento en que los venden y por tanto son productos frescos que conservan todos sus nutrientes. Porque las verduras y frutas ecológicas, tal y como demuestra la Catedrática en química María Dolores Raigón en sus estudios científicos son más ricas en vitaminas y minerales que las cultivadas con métodos intensivos con presencia de químicos: “Respecto a las frutas y verduras, de forma general, los resultados que hemos obtenido son que los provenientes de agricultura ecológica presentan mayor contenido en vitaminas, sobre todo de vitamina C, y también más contenido mineral (magnesio, calcio, potasio, fósforo). Los productos ecológicos de proximidad presentan un menor contenido en agua, como consecuencia de la menor fertilización nitrogenada de fácil asimilación. En la producción ecológica se utilizan fertilizantes a base de sustancias orgánicas, lo que implica una fertilización que se va liberando lentamente en el suelo y que la planta puede absorber de manera más regular. En la agricultura convencional, cuando la planta tiene una gran cantidad de nitrógeno a su disposición, lo absorbe junto con el agua que va ligada a este nitrógeno. Es decir, la planta al final acaba con mayor contenido en agua, lo que repercute sobre el alimento.
Y la proporción de agua está también relacionada con el precio: si de un kilo de tomates un tercio corresponde a una mayor fracción de agua, a qué precio lo estamos pagando?  Los kilos muchas veces son resultado de inyectar nitrógeno y agua.
Finalmente, la mayor cantidad de agua influye también en la conservación, porque el agua es la vía de entrada de muchos patógenos responsables de los procesos de degradación y putrefacción de los alimentos. Cuanto mayor contenido en agua, menos días de poder conservarlos en buenas condiciones” (1)

Podemos apoyar la labor de agricultores y productores de alimentos ecológicos y locales comprándoles directamente ya sea en sus paradas en mercados municipales, mercados de la tierra o ecológicos que se están celebrando en cada vez más pueblos, paradas en la calle que hay en muchos pueblos en los que la gente con huerto propio se sigue poniendo a vender, bien en la plaza o bien en el bajo de sus casas, o si estamos en una ciudad haciéndonos socios de cooperativas de consumo responsable,  donde ellos mismos traen sus productos semanalmente en cajas o en base a un pedido previo gestionado a través de la misma cooperativa.  Este método de consumo se llama “Canal Corto de Comercializacióno compra directa a productores.

Los Canales Cortos de Comercialización (CCC) son formas de circulación agroalimentaria en las que se dan uno o ningún intermediario entre producción y consumo.

También existe la opción de comprar directamente a productores y cooperativas auto-gestionadas on-line.  Recalco que éstas sean pequeñas empresas ya que algunas modalidades de CCC han crecido en los países con mercados ecológicos más desarrollados de una forma espectacular. Es el caso de los sistemas de suscripción (o de cestas) comercializados por internet, que en países como el Reino Unido alcanzan en algunos casos volúmenes de decenas de miles de cestas semanales a domicilio (Abel and Coll; Riverfort); aunque también en Dinamarca (Aarstiderne), Alemania o Austria. Todas estas experiencias surgen e sus inicios de granjas o asociaciones de granjas pioneras en los CCC, que abrieron mercado con mucho valor, y que hoy logran comercializar un volumen muy importante de productos de regiones determinadas, favoreciendo el mantenimiento de la agricultura en esas zonas. Pero adoptan sistemas en los que, una vez más, el criterio del productor tiene poco que decir; que no tienen problemas en incorporar productos de cualquier parte del mundo, para hacer “más cómodo el servicio” al consumidor; y que pierden la relación directa entre producción y consumo, al adoptar estructuras empresariales. ¿Es esto circuito corto? (2)

Tal y como apunta David Sempere, miembro de la Plataforma por el Derecho a Decidir del País Valencià : ”En cuanto al precio de la comida, no sólo influencia el control de las grandes multinacionales y la especulación sino también la agricultura subvencionada de los países ricos. Subvenciones, además, que no garantizan una vida digna a los pequeños agricultores. Más bien el interés de estas radica al favorecer grandes terratenientes y también poder controlar mejor qué productos y qué cantidad de estos son necesarios para mejorar el negocio de las grandes corporaciones y agentes especuladores” (3).

Apoyar a través de nuestras compras los Circuitos Cortos de Comercialización  es contribuir a la transformación social y al empoderamiento de la producción y el consumo que sientan las bases del modelo agrario y alimentario de un territorio, lo cual es a su vez un proyecto político: la Soberanía Alimentaria.  La soberanía alimentaria  defiende el derecho a obtener alimentos nutritivos, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y el derecho a decidir el propio sistema alimentario. Favorece la conservación de la gastronomía popular, de la cocina diaria personal y familiar y por tanto favorece el mantenimiento del poder interior humano y de la lucidez mental que en mucho dependen de la forma de alimentarnos. Una persona bien alimentada y sana es más fuerte y lúcida, y por tanto menos manipulable.

Apoyar a través de nuestros hábitos de consumo a los productores locales es imprescindible a la hora de frenar la devastación de nuestro entorno rural, dar sustento a las familias campesinas y reducir el impacto medio-ambiental de las importaciones. Con la cantidad de energía que se consume al transportar una tonelada de manzanas desde Chile a España, se podría mantener un frigorífico encendido hasta dos años y medio. Comprando productos de proximidad, también ayudas a garantizar que los derechos de acceso y la gestión de la tierra, las aguas, las semillas, el ganado y la biodiversidad, estén en manos de aquellos que producen los alimentos, y no a expensas de los lobbies de las grandes cadenas de distribución que actúan como intermediarios(4).

Soberanía alimentaria  y una alimentación con poca o nula cantidad de carne, huevos y pescado van de la mano pues el impacto medioambiental de la producción de alimentos de origen animal es responsable de más emisiones de gases de efecto invernadero que el transporte terrestre. Favorece pues las dietas mayormente vegetarianas o veganas basadas en cereales, legumbres, verduras, frutos secos, semillas, algas marinas, frutas, hortalizas, aceite de oliva y sal marina.

Aprender a vivir sin necesidades superfluas y gestionar menús simples y completos, sustentadores de una buena salud física y mental, hechos con productos ecológicos de las tierras más cercanas, es el fundamento de una existencia plena, con paz interior y encauzada hacia una evolución basada en la Evolución y la Paz.

Artículo escrito por Agnès Pérez. Lo puedes compartir desde esta web. Si lo quieres usar para alguna publicación, ponte en contacto conmigo.

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Escritores/as que han inspirado este artículo:
(1)- María Dolores Ragón, Ingeniera Agrónoma de la Universidad de Valencia y Catedrática de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural es también autora del libro “Alimentos ecológicos, calidad y salud”
(2)- Daniel López, Técnico e investigador en Agroecología. Miembro de Ecologistas en Acción
(Canales cortos de comercialización,un elemento dinamizador)
(3)- David Sempere Miembro de la Plataforma por el Derecho a /Decidir del país Valenciano (L’efecte papallona aplicat a la sobirania alimentària)
(4)- Anna García, portavoz de ¡La Colmena Dice Que Sí!

 

GUÍA PRÁCTICA DE LA DIETÉTICA MACROBIÓTICA DE GEORGES OHSAWA

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Si la persona es superior a todos los demás animales debe saber cómo curar sus propias enfermedades igual o mejor que los demás animales (pájaros, peces, insectos, gusanos y también microbios). Si entre el género humano se encontrara una persona incapaz de afirmar su propia e infinita libertad, su eterna felicidad y su justicia absoluta, tal persona estaría hecha para alimentarse de gusanos y de microbios y no tendría ninguna necesidad de ir al infierno después de su muerte ya que se encuentra en el mismo infierno durante su vida.

De entre todas las prácticas, la más importante que se debe de observar es la de cuidar de la propia salud. Si los peces y los gusanos pueden conservarla sin recurrir a expedientes tales como medicamentos, médicos y hospitales ¿Por qué no podrían hacerlo igualmente las personas?

Todo el mundo es feliz; si no es así es que el individuo en cuestión es un criminal sometido a un castigo que proviene del Orden del Universo. Si os llega este castigo, esto significa que vuestra facultad personal relacionada con el juicio supremo ha sido o está totalmente eclipsada. Si estás decidida a ser una persona feliz (libre, independiente, con buena salud, alegre y estimada por todos) y a vivir una larga vida, deberías, en primer lugar, purificar y desvelar tu capacidad de juicio supremo tomando a diario una alimentación racional que corresponde al Orden del Universo, tal y como ha sido demostrado con tanta profundidad por la filosofía china e india en el origen de las civilizaciones más antiguas y más elevadas.

Las personas han nacido libres, saludables, razonables y estimadas por todos, carentes de violencia y en única armonía con el Orden del Universo.

Debemos y podemos ser libres, saludables, felices, justos y estimados por todos si estamos determinados a serlo.

He venido aquí, a Francia por primera vez en 1914. Desde entonces he vuelto de visita una decena de veces para importar el Principio Único de la ciencia y de la filosofía de Extremo Oriente, la matriz de todas las civilizaciones y religiones del Este para establecer un entendimiento positivo y profundo entre el Este y el Oeste.

Desgraciadamente, no he podido convencer a nadie. Y me he visto obligado a ganarme la vida enseñando y practicando la acunpuntura o introduciendo el arte del arreglo de las flores, el Budismo, los bonsáis, el Bonkei, la teoría del judo, etc… Y no he podido seguir adelante. Abandoné este país hacia finales de 1935 por última vez para volver con fondos económicos lo antes posible. Pero todo iba mal… y enfin, en la guerra durante la cual me arrestaron y encarcelaron en varias ocasiones ya era (y soy) pacifista y anti-militarista…

Por primera vez desde más de veinte años he vuelto a Francia después de haber pasado dos años y ocho meses en África. Y esta vez, este pionero practicante e importador de la acunpuntura a Europa ha visto por primera vez con gran estupefacción centenares de acunpuntores “made in France”, libros sobre Budismo y arquitectura japonesa, maestros en el arte de las flores, miles de judokas, bonsáis en las grandes superficies comerciales…y terapeutas manuales! Por esto me apresuro en hablaros del Principio Único sin el cual estaréis perdidos en todos los estudios científicos y filosóficos del Extremo Oriente.

Estoy muy feliz de mandaros este extracto, una traducción simplificada de mi libro “Curación por la nueva dietética” en japonés, que hoy se ha editado por 465ª vez. Espero haceros llegar a través de él la técnica de la curación dietética que profeso desde hace aproximadamente 40 años, y no solo teoría, ya que ésta la trato en la “Filosofía y medicina del Extremo Oriente” y en mis cursos.

Es, en cierto modo, la cristalización de mi sistema médico, que no es otro que la interpretación biológica, fisiológica y lógica de la filosofía, del concepto del Universo de Extremo Oriente. Desde hace treinta años he escrito y publicado más de doscientos libros y miles de artículos en los periódicos mensuales acerca de los aspectos a la vez teóricos y prácticos de la cuestión. Pero en el momento actual, deseando dar una información útil y accesible a todos, he eliminado en este librito los principios y los teoremas. Quienes estén interesados por la teoría pueden documentarse leyendo mis libros en francés o en japonés o leyendo mis artículos en las revistas que editan diferentes Centros en Oriente o en Occidente.

Practicad primero” es la premisa de este pequeño libro.

Mi sistema de medicina dietética, el arte de la longevidad y del rejuvenecimiento es tan simple y tan poco costoso que todo el mundo lo puede adoptar en cualquier momento y en cualquier país, si cada cual está predispuesto a curarse a sí mismo y a toda costa, después de haber pasado por experiencias amargas, difíciles y costosas intentando vencer en vano cantidades de curas y tratamientos médicos, físicos, mentales o religiosos.

Este método curativo no depende más que de ti mismo. No necesitas depender de nadie o utilizar ningún medio; este método se fundamenta solo en la alimentación. Mi método hace más hincapié en la educación de la lógica y de la moral que en el tratamiento. Es fundamental y no sintomático.

Los objetivos de mi sistema médico consisten en primer lugar en sacar a la luz la causa primordial de todas las enfermedades y en segundo lugar, la de toda felicidad. Si observáis entonces los principios de mi medicina, no solo estaréis exentos de enfermedad o de estar afectados por desgracias, sino también, en el futuro estaréis inmunizados de contraer cualquier tipo de enfermedad o desgracia. Ésta es en realidad una nueva interpretación simplificada, biológica, fisiológica y lógica de la filosofía de extremo Oriente que os guiará hacia la felicidad eterna, la libertad infinita, la rectitud absoluta y el amor universal.

De todos modos no podréis entender la filosofía (y sus técnicas incluída la medicina) ni todas las grandes religiones (cristianismo, budismo, hinduismo, etc…) sin esta interpretación.

En el presente, todas la personalidades eminentes del mundo intentan establecer paz en sus propios países y también a nivel internacional, y todos sus esfuerzos se desmoronan, uno tras otro, cual Torre de Babel. La historia de la humanidad desde sus orígenes no es más que una larga, muy larga historia de auges y caídas. Y es así porque los humanos intentan establecer paz, felicidad y libertad por medio de la fuerza (social, política, económica, moral o intelectual).

Algunos de ellos lo intentan por medio de algún nuevo engendro, sin precedentes, brutal y cruel (han olvidado, sin embargo, que todo lo que tiene comienzo en este mundo relativo tiene un fin y que el comienzo y el fin son antagónicos!). Deben de haber olvidado que este mundo efímero de la relatividad no es más que un punto geométrico del universo absoluto, eterno e infinito, dominado por la ley de este universo. No pueden ni podrán establecer jamás una vida feliz, sana y libre, para los demás o para sí mismos. Pero obligan a los demás a desgarrarse en jirones por medio de pruebas crueles de muerte y de vida.

En los tiempos modernos, solamente Gandhi a través de la negación de estos métodos recalcó por primera vez la no-violencia (Ahimsa), el ayuno, las armas biológicas, fisiológicas y lógicas. Era un discípulo valiente y sincero del método natural y filosófico que intentó negar la fuerza de la violencia, incluso en la medicina. Desgraciadamente staba demasiado acaparado por la lucha para la liberación de su pueblo para dar una traducción moderna de la filosofía antigua de Oriente.

El Doctor Schweitzer es también un hombre de no-violencia en el ámbito de la medicina ya que pertenece a una de las religiones las más importantes del Oeste. Pero al igual que Gandhi, Schweitzer no tuvo tiempo de estudiar a fondo el Principio de los Principios, el Principio de la vida, del Vedanta o de la filosofía oriental.

Hay un proverbio chino que dice: “Edificad primero una vida individual libre y apacible, en segundo lugar una vida familiar, y en tercer lugar una vida social feliz y apacible dentro de la libertad; finalmente, un gobierno mundial fundamentado en estas tres primeras”. Nadie puede desdeñar este orden. El socialismo occidental, el comunismo soviético, las doctrinas anarquistas de Elisée Reclus o las teoría utópicas de Robert Owen, Saint Simon y de Fourrier lo intentaron pero no supieron como establecer a primera etapa, lo practicaron más o menos en sus vidas, pero no intentaron recomendarlo a la sociedad o a sus semejantes. Ignorancia total o casi total de la Constitución del Universo”.

A la inversa, todas las personas libres de Orientes (santas y sabias) insistieron sobre este aspecto con gran cuidado en numerosas ocasiones. Sus enseñanzas se hallan hoy en desuso. De ahí proviene el sentido de mi razón de ser y de presentar mi nueva interpretación del Vedanta y de los filósofos orientales bajo un nuevo aspecto en cuanto a forma, lengua, biología, fisiología y lógica.

PREPARACIÓN

En primer lugar debéis prepararos para transitar por el camino más corto y menos costoso, hacia la felicidad eterna, la libertad infinita y la rectitud absoluta. Para emprender este nuevo viaje no se necesita ni dinero ni herramienta alguna. La única preparación consiste en tener muy claro a nivel mental que hay que seguir las directrices dietéticas, y así habréis realizado las palabras siguientes pronunciadas por Epíteto:

“Todas las personas son felices; quien no lo es, es por su propia culpa”

Esto significa que habéis nacido felices, libres, justos y llenos de amor. Si no sois felices, ni libres, estáis enfermos u obligados a depender de los demás, es que habéis infringido las leyes de la naturaleza, el Orden del Universo que conocíais ya desde antes de vuestro nacimiento sin que nadie os lo haya enseñado, y también lo habéis violado tal y como se os ha enseñado después de vuestro nacimiento a través de lo que es llamado “educación”. Lo sepáis o no, esta violación ha de ser castigada de la misma manera que moriréis después de haber bebido consciente o inconscientemente una dosis de veneno.

Estaréis más o menos tiempo infelices según hayáis cometido uno o varios crímenes. Si no habéis violado las leyes de la humanidad entonces habéis violado el Orden del Universo. Podéis violar las leyes que son obra de los hombres involuntaria o voluntariamente ya que éstas cambian en función de los tiempos que corren y alguna que otra vez quien las había aprobado está ya ahorcado, pero tenéis que temer violar la ley del Orden del Universo. Vuestra ignorancia acerca de las leyes humanas y no humanas no es una circunstancia atenuante para evitar el castigo. El hecho de que os hayáis encerrado en la celda de una cárcel denominada enfermedad o desgracia significa que sois castigado/a por el Orden del Universo. Podéis escapar de las leyes humanas por medio de dinero, de corrupción, de fraudes, con violencia o llevando a cabo una revolución; pero aún así no existe modo alguno para escapar del orden de la naturaleza, por muy perfecto que este sea, a no ser que sea por medio de un cambio de mentalidad o de concepción de la vida adaptándoos a este orden universal. Si no aceptáis estas leyes es inútil que prosigáis la lectura de este texto. Tirad este libro, perderéis algún dinero* pero ganaréis tiempo.

Ningún animal excepto el hombre ha hecho de este mundo un mundo de locura, de desgracias, de enfermedad, de crímenes, de asesinatos y de traiciones. Observad los pájaros, los ratones, los mosquitos, las mariposas, los leones o los tigres. Disfrutan todos de la vida feliz y apaciblemente. Es imposible que hayáis visto un tigre padecer migraña, de dolor de muelas , de estómago o de reuma. Tampoco habréis visto nunca un cuervo ir a comprar aspirinas a la farmacia, ni un viejo ciervo comprarse gafas, ni una vaca afectada de viruela, ni un ternero muriéndose a causa de una rubeola.

Seguro que jamás habéis visto un león obeso como un gorrino.

Ningún animal excepto el hombre es tributario de los demás o de algún instrumento relacionado con la enfermedad o la desgracia. Todos los animales saben como curarse y se ayudan entre ellos. ¿Por que no lo sabría hacer también el hombre?

Cuando hayáis conseguido la curación a través de este método, adheríos a nuestro plan de salud internacional; id a visitar a quienes deban permanecer en la inmovilidad a causa de largas enfermedades, enseñadles lo que habéis conseguido y hecho, cómo os habéis curado, y distribuid el mayor número posible de estos libritos. Deberíais curar al menos cien personas a través de este método. No es que esto interese a todo el mundo, pero al menos hacedlo para entrenaros en el arte de la macrobiótica que es único y sin precedentes en la historia. Haciendo esto, afrontaréis numerosas dificultades, pero al mismo tiempo conoceréis mejor nuestra medicina dietética, y a la larga, os convertiréis en maestros en el arte de establecer la salud a través de una alimentación viva, universal; empezaréis a entender lo que es la salud y lo que es a vida edificada sobre los principios de la libertad y de la felicidad.

Si podéis curar una media de treinta personas en tres meses, y si podéis hacer que estas treinta personas curen treinta más durante los siguientes tres meses, y así en adelante, habrán pronto en el mundo miles y miles de nutricionistas macrobióticos.

Si no podéis curar todas las enfermedades de vuestra familia de una vez por todas, de vuestro pueblo y de la sociedad de manera cercana sois una persona exclusiva, egocéntrica, solitaria y arrogante. La felicidad reside en el número de amistades que tenéis y en poder hacer más amistades. Cuanto más grande sea el número de amistades que tenéis, más grande será la vuestra felicidad y vuestra libertad. Una persona libre es aquella que jamás encuentra otra persona que no es susceptible de amar, que se siente bien en todas partes y que se interesa por todo.

El examen personal está sometido a las “7 condiciones de la salud” al final de cada semana. Si no hay ningún progreso ni una gran mejora después de aproximadamente dos meses, significa que los medios empleados para observar las directrices dietéticas son malos. Parad el tratamiento curativo, o sois sin duda demasiado negligentes para auto-curaros, o no estáis verdaderamente motivados para llevar una vida feliz y libre.

Ohsawa_(19)[1]

DIRECTRICES PREPARATORIAS

RÉGIMEN PARA LAS PRIMERAS SEMANAS

(No sigáis este régimen más de dos meses sin consultar un/a consejero/a macrobiótico/a o por vuestra cuenta y riesgo si padecéis de alguna dolencia física o psicológica) (1)

– tomad el mínimo de agua posible (incluida leche, menús, café, té, agua. Sopa)

– dejad de tomar:

a. azúcar bajo la forma que sea (pastelería, platos con azúcar, caramelos, helados, yogures azucarados…)

b. patatas, tomates, berenjenas, pepinos, judías verdes

c. fruta, ensaladas (salvo si se le han recomendado específicamente)

d. curry en polvo, pimienta de cayena, especias, ajo, judías verdes, guisantes, habas, legumbres (salvo indicaciones específicas)

e. productos de origen animal (carne, grasa, proteínas, huevos, leche, mantequilla o cualquier producto procesado).

Absorbed los alimentos siguientes:

a. arroz integral, trigo, sarraceno, copos de avena, cebada, mijo, maíz en mazorca o polenta, cus-cus integral. Estos cereales no han de estar refinados y se pueden tomar fritos, tostados, hinchados, crudos o cocidos.

b. Pequeñas cantidades de verduras verdes, raíces o tubérculos (excepto los antes prohibidos). Coles, coliflor, cebolla, zanahorias, calabaza, rabanitos, diente de león, berros, endivias, bardana, apio, están recomendados cocinados con agua, aceite y condimentados únicamente con sal marina (todos estos productos han de ser cultivados en la propia localidad (150 km) y a la manera tradicional del país n el que se encuentran).

c. Evitad utilizar otro aceite que el de sésamo, colza o girasol (evitad grasa animal, mantequilla)

Proporciones:

Cereales (70 a 90%) y verduras (30 a 10%) es la mejor proporción. A mayor cantidad de cereales, más rápida será la curación. Podéis eliminar las verduras totalmente durante las primeras semanas.

Masticación completa:

Masticad cada bocado o cucharada 50 veces al menos (si más veces, mejor. Cuanto más mastiquéis, más rápido os curaréis).

No olvidéis:

Mientras que estéis siguiendo la dieta, esforzaos en encontrar las cantidades necesarias mínimas. Esto significa que nadie sabrá vivir felizmente si toma cualquier cosa en exceso dentro del mínimo que necesita para alimentarse (me refiero tanto a calidad como a cantidad). Esto es malgastar, lujo, simple placer sensorial cuya acumulación derivará en el futuro hacia el crimen acompañado de castigo sin ninguna excepción: la desgracia, la tristeza, las enfermedades dolorosas, la pobreza, el debilitamiento del sano juicio, llevará a dificultades, faltas y hacia la muerte prematura, por enfermedad o por accidente, o la esclavitud permanente.

Por medio de este régimen aprenderéis por vez primera en vuestra vida cual ha sido el despilfarro de alimentos que habéis hecho durante vuestra vida cotidiana, y qué libertad infinita y qué felicidad, qué recto juicio podemos poseer. También aprenderéis lo que podéis establecer si os alimentáis con alimentos tan simples y en tan pequeña cantidad.

Los alimentos son el bien más preciado que nos permite realizar nuestra vida y nuestras actividades; comer demasiado, malgastar alimentos que pueden ser útiles a otras personas constituye un crimen funesto. Es como explotar o matar indirectamente a nuestros semejantes. Éste es el primer paso que deberíais dar para restablecer la excelencia de vuestra capacidad de memoria o juicio, que habéis perdido a través de la educación moderna. Toda la desgracia de la humanidad (incluida la guerra) es el resultado de una capacidad inferior del juicio supremo que oscurece la luz y las metas que han sido el ideal de cualquier religión importante de Oriente.

ESCRITO POR GEORGES OHSAWA entre 1960 y 1966. Texto original en Francés- Traducción: Agnès Pérez. *nota libre añadida por la traductora. En el texto original consta “Francos Franceses”

(1) –Los consejos incluidos en esta sección no tienen intención de anular, modificar o ir en contra de los procedimientos de cualquier profesional de la salud. No defienden el uso particular de la dieta original de Georges Ohsawa pero pueden servir de información para estudiantes de macrobiótica.  .

No utilices las sugerencias aquí presentadas en el caso de que sientas dudas de cómo llevarlas a la práctica o en caso de no querer asumir responsabilidades por tu propia decisión de hacer uso de las sugerencias referidas.

Sea cual sea la decisión que tomes, ésta será siempre bajo tu propia responsabilidad.

+Info sobre consultas y cursos de macrobiótica: agnesmacrobiotica@gmail.com / 638 893 371

Como conseguir mejorar los sabores de las comidas y hacerlas sabrosas, además de nutritivas.

Uno de los peligros de la alimentación limpia y sencilla es que se convierta en demasiado austera. Cambiar no tiene por qué significar que los sentidos no estén satisfechos y que nos privemos del placer de comer sabroso, bonito y de disfrutar de nuestra alimentación cotidiana..
Es necesario preparar nuestros platos variados, sabrosos y coloridos para que a la larga permanezcamos siendo fieles al cambio de hábitos nutritivos y sin sentir hastío o aburrirnos al comer.
Siguiendo la línea de la facilidad y de la simplicidad, se trata de introducir en nuestras prácticas de alimentación, y de forma muy sencilla, diferentes platos básicos que integren nuestros menús. La variedad es clave.
El efecto de comer un arroz con verduras + una ensalada en la satisfacción del organismo es muy diferente del efecto de comer una sopa de miso + una arroz con verduras (más pequeña que si fuera plato único, claro), unas cucharadas de legumbre aliñadas en ensalada o en guiso + una porción de verduras cocinadas dulces + una ensalada + un té o infusión. La segunda opción nos va a proporcionar tanto un efecto nutritivo real como la sensación de estar realmente nutridas.

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Si no tienes tiempo de cocinarte tantos platitos para hacer un plato combinado, puedes resumirlo en :

1- Sopa o jugo de verduras.
2- Plato completo a base de cereal integral + legumbre o proteína ligera (tempeh, tofu, seitán o frutos secos) + verduras + ensalada (al vapor, escaldada o cruda) + té de 3 años, café de cereales o infusión.
3- Y ocasionalmente tomar algún postre ligero.
Otro aspecto importante para la satisfacción organoléptica y el equilibrio orgánico es incluir los cinco sabores básicos para “que no nos falte de nada”. Para ello, además de los distintos sabores naturales de las verduras, contaremos con la ayuda de ciertos aderezos o añadidos a los platos:
PARA DAR EL SABOR SALADO
Dado que quitamos de nuestra cocina la sal refinada, lo que pondremos para lograr el sabor salado es la sal marina, el shoyu o salsa de soja, el miso y el vinagre de umeboshi.
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EJEMPLOS DE ALIÑOS MACROBIÓTICOS:

Algunas combinaciones que podemos emplear con frecuencia son las siguientes:

Shoyu + limón y agua………………… ligeramente agrio/ácido.
Shoyu + jengibre y agua ……………ligeramente picante.
Miso + vinagre arroz o umeboshi y agua……….ligeramente ácido/ agrio.
Miso blanco + jengibre y agua……ligeramente picante.
Miso + tahín y agua……………………ligeramente amargo
Tahin + limón + agua…………………….ligeramente ácido/ amargo
Tofu + umeboshi + agua……………..ligeramente agrio.
umeboshi + agua…………………………..ligeramente agrio.
Kuzu + Miso o shoyu ……………..ligeramente salado.
Miso blanco + jugo de limón + melaza de arroz + perejil picado……….. salado/ácido/dulce/amargo

COMO ESPESAR LAS SALSAS.

El espesante que se utiliza en la cocina macrobiótica es el kuzu diluido en agua fría y que se agrega muy al final de la preparación puesto que se cuece en un par de minutos. En el momento en el que el kuzu se pone transparente es que está listo. También, ocasionalmente se puede usar arrurruz o maicena ecológica.

 

Si quieres ver más recetas de aliños, clica aquí.

Agradecimientos especiales a Javier Iraola por sus apuntes.

+Info sobre consultas y cursos de macrobiótica: agnesmacrobiotica@gmail.com / 638 893 371

LA PLAGA DE LA COMIDA PRECOCINADA

La comida que nos nutre nada tiene que ver con los productos comestibles que proliferan cada vez más en los supermercados tanto convencionales como ecológicos. 

Existe una diferencia bien grande entre llenar la barriga o nutrir el cuerpo que hace evolucionar nuestra alma.

 

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La semana pasada leí un artículo que hablaba sobre los productos comestibles, esos simulacros de la comida ideados científicamente, que suman componentes de toda clase (saborizantes, proteínas, espesantes, vitaminas, emulgentes, polisacáridos, endulzantes, modificadores de la textura, etc.), cuyo resultado final es un producto diseñado específicamente para disparar nuestros receptores de placer alimenticio, estimulándolos a base de grasa y azúcar o de textura crujiente y sabor salado.

En países como Gran Bretaña, si entras en un supermercado, las neveras de comida preparada al estilo casero (ensaladas con su verdurita cortada, macarrones boloñesa, tortillas de patata, albóndigas, carnes  y pescados aliñados listos para hornear o freír, todo tipo de comida étnica que podría ser saludable –hummus, falafel, tzatziki, sushis y makis, tallarines con verduras al wok, croquetas con jamón, etc-  y los congeladores rebosan de productos, todos metidos en varios envoltorios de plástico, listos para calentar al microondas o cocinar en 3mn.

Y estas neveras ya ocupan más de la mitad de la superficie de los supermercados de barrio.

Y muchas personas no sólo compran estos productos semi-fríos o descongelados para alimentarse con ellos sino que los vuelven a congelar. Porque, ¿para qué perder tiempo en la cocina si ya se pueden comprar hechos a un precio similar al de sus ingredientes + gastos de elaboración?

El sistema mismo tiende a absorber a través de las jornadas de trabajo cada vez más tiempo y cuando se llega a casa, la energía que queda para dedicar a la cocina es cada vez menor.Y la pescadilla se muerde la cola en un círculo de intoxicación que deriva en cansancio y reduce la vitalidad al mínimo: pseudo-alimentos o comestibles que no nutren adecuadamente, que sobrecargan el organismo de sustancias innecesarias tóxicas que le hacen trabajar por encima de sus posibilidades y lo agotan porque no poseen energía vital intrínseca, que crean tensión física y dispersión mental que  se van acumulando en el organismo a causa de esta  mala alimentación y de las cargas de la vida cotidiana mal llevadas, porque si no nos nutrimos adecuadamente se resiente todo: el cuerpo, las emociones y la energía vital.

Vamos a ver algunos ejemplos de cómo se elaboran los productos comestibles.

La lista de ingredientes sanos del pan (harina de trigo/centeno, levadura y sal) se completa en el producto comestible derivado (pan de molde) con aceite (en el mejor de los casos, girasol) y azúcar. Para redondear, emulgentes y conservantes. La pizza campestre lleva en la base, además de harina, levadura y sal, azúcar, aceite vegetal (de palma y otros en la mayoría de los casos) y dextrosa. En la cobertura de salsa de tomate lleva más azúcar y más dextrosa. La dextrosa es una presentación comercial de la glucosa, un azúcar.

Los productos comestibles son baratos y gustosos, lo malo es que todos saben más o menos a lo mismo, es decir a la mezcla de almidón, grasa vegetal, sal, azúcar y saborizantes. Sobre una base de comida real (por ejemplo, carne de pollo o atún) que no suele superar el 40% del contenido, se rellena el resto con productos industriales baratos como proteína de soja y jarabe de glucosa de maíz –ambos provenientes de cultivos transgénicos extensivos- y se obtiene un producto que dará grandes alegrías a los accionistas de las grandes empresas de alimentación.

 

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Conforme iba desmigajando el texto del artículo sobre comestibles de supermercado convencional, desfilaban por mi mente imágenes de las neveras no de los grandes supermercados, donde la comida, a mi modo de ver ya no merece este nombre por lo adulterada que está por químicos, hormonas, pesticidas, modificaciones genéticas, etc. aunque no se trate de los productos comestibles citados anteriormente, sino que mi “click” mental fue automático hacia las neveras de los supermercados ecológicos y herbolarios donde compro habitualmente, los cuales están incorporando cada vez más simulacros de la proteína animal en versión bio, sin pesticidas ni químicos y con saborizantes naturales, claro.

Afortunadamente, el sector de la población que está tomando consciencia de la necesidad de nutrirse adecuadamente es cada vez mayor y la venta de alimentos y productos ecológicos está en alza.

Afortunadamente, se suele tomar consciencia de la importancia que tiene la calidad de la alimentación después de padecer secuelas de una dieta deficiente, vida con estrés, o algún problema de salud más o menos grave.

Y la industria ecológica lo sabe.

Y también sabe cómo copiar y vender al modo ecológico con el lema de saludable, comestibles elaborados con productos de mejor calidad, pero al fin y al cabo, imitaciones de la proteína animal que nutricionalmente están muy lejos de lo que aporta la proteína animal –en versión ecológica, claro- No me refiero a proteína vegetal como el tempeh, seitan o tofu sino a los quesos en lonchas veganos que son pura grasa (aceite de coco), hamburguesas y croquetas de todo tipo, hechas con cereal integral, legumbres e ingredientes naturales pero que llevan meses envasadas al vacío en el paquete y en una nevera, leches vegetales a base de cereal que son agua a precio de oro pues sólo llevan un 14-17% de cereal, y en fin, a todos los productos de comida rápida que vemos habitualmente cuando vamos a comprar a herbolarios de cierta envergadura.

Y a veces me da que pensar que el año pasado, la empresa de productos ecológicos Sorribas-Biográ se vendió a  Idilia Foods y hace unos meses, Vegetalia se ha vendido a Ebro Foods.

Impacto de los derivados de la comida en la salud y en el medio-ambiente.

Comer unas salchichas de tofu ecológicas de vez en cuando no supone ningún peligro, pero me preocupa que, siguiendo el modelo de los supermercados convencionales,  estos productos estén ahí para sustituir la comida de verdad. No la proteína animal, de la que se puede prescindir perfectamente si se lleva una dieta equilibrada, sino el cereal en grano, las legumbres, las verduras y frutas frescas de cultivo local y de temporada, los frutos secos, semillas, algas, aceite de oliva de esta tierra, las plantas aromáticas y hierbas silvestres que abundan en el campo y que ya casi nadie reconoce ni conoce sus usos medicinales.

Me preocupa que las personas, cansadas por un ritmo de vida acelerado, exigente, sobrehumano prefieran comprar su comida preparada (eso sí, ecológica, y, nótese la ironía, “para cuidarse”) que cocinarla en sus casas, para ahorrar media hora que emplearán en mirar la tele o conectarse a facebook, o… simplemente reconfortarse en el sofá delante de sus comestibles ecológicos que han calentado en el microondas.  Porque a menudo la falta de información o la información manipulada por el marketing no ayuda a cambiar de hábitos en la dirección adecuada. Las personas que hoy día hemos instaurado nuevos hábitos alimenticios y nos hemos limpiado, fortalecido e incluso cambiado nuestro carácter cambiando de alimentación, hemos pasado por un proceso de reeducación que a menudo ha implicado estudiar nutrición y hacer acopio de una gran fuerza de voluntad para no recaer en el consumo de alimentos “antiguos”. Hace más de 24 años, cuando yo misma pasé por este proceso de cambio, no existían supermercados ecológicos y en las herboristerías de barrio sólo se encontraban alimentos de primera necesidad. Y considero que esto ha sido un privilegio porque así era más difícil caer en la tentación de consumir comestibles ecológicos en vez de alimentos integrales.

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Los alimentos integrales y frescos como el cereal en grano, las legumbres, las verduras y frutas frescas de cultivo local y de temporada, los frutos secos, semillas, algas, aceite de oliva de esta tierra, las plantas aromáticas y hierbas silvestres, cocinados conscientemente nutren en profundidad y llenan de energía, Los comestibles favorecen y ocasionan acidificación, acumulación tóxica (en todas sus versiones) y  desmineralización. Entonces, la condición de debilidad energética se acumula y presenta las siguientes manifestaciones:

Pérdida importante y significativa de peso.

Frecuente exceso de peso y movimiento lento y pesado.

Todo parecen tareas imposibles de acometer.

Sensación de debilidad generalizada.

Falta de ganas y de vitalidad. Tendencia depresiva.

Dificultad para la concentración.

Pérdida continuada de masa muscular.

Rigidez en el cuerpo y estado general de tensión.

Debilidad del sistema inmunitario (tendencia enfermiza).

Exceso de sensibilidad y tristeza habitual sin razón aparente.

Aletargamiento y sensación permanente de frío interno….

También me preocupa que las empresas con sello ecológico, en su afán de ganar dinero estén entrando en esta rueda de comercio tan poco ética. Evidentemente dirán que estos productos simulacros de la proteína animal en versión vegana, croquetas y hamburguesas  desvitalizadas y demás productos prescindibles  son de consumo ocasional y complementario a los alimentos integrales que han de ser la base de una alimentación equilibrada, pero esta no es la realidad que a diario leo en los foros veganos, en los que los comentarios de entusiasmo y felicidad proliferan cada vez que una cadena de supermercado multinacional lanza un nuevo producto vegano, en su mayoría comestibles, hechos con una base de soja, féculas o albumina de huevo + saborizantes químicos, almidones  y azúcar y que, en su mejor versión,  los compran en tiendas especializadas veganas donde hay chorizos, quesos de todos tipo y  hasta langostinos veganos, hechos con polvo de Konjac, almidón, azúcar, sal, pimentón., que se comerán en vez de los alimentos integrales  y genuinos que ya no cabrán en la barriga si ésta se llena de comestibles, porque saciarán el hambre y no aportarán los nutrientes y la energía imprescindible para  funcionar de manera óptima y evitar carencias.

Sé que con estas palabras estoy atentando contra la libertad de uso que cada cual quiere hacer de su tiempo, dinero y estómago pero este es un estilo de alimentación que aboca al sufrimiento. Esto no es vida, esto no es comida, esto no es nutrir el cuerpo para hacer evolucionar el alma. Y esto no es ético pues estas empresas son las que mayor sufrimiento animal y medio-ambiental causan.

También sé que estoy mezclando comestibles de supermercado que son infames, con comestibles veganos y comestibles ecológicos, cuyos ingredientes son de mejor calidad pero lo hago porque a medio o largo plazo su efecto en el organismo será similar porque ninguno de ellos va a proporcionar la energía vital que se necesita para estar bien.  La alimentación orientada únicamente a los sentidos resulta un gran obstáculo para la salud y evolución humana. Durante años y años de nuestra vida, hemos recibido el entrenamiento adecuado para comer en función de la satisfacción de los sentidos, olvidando los valores nutritivos y el cuidado de la condición de la salud personal.

Comprender, hoy en día, cómo los sabores de los productos comestibles y de la comida preparada pueden llegar a ser tan “necesarios” y tan “adictivos” requiere analizar factores diversos, como: los aditivos, los condimentos, los conservantes y los saborizantes empleados, así como las técnicas empleadas de publicidad, de marketing, de presentación etc, Curiosamente todos ellos factores que pretenden la satisfacción de los sentidos como lo primero y lo más importante (cuando no lo único). Pero dicho modelo sensitivo está basado en una facultad de juicio inferior, con el comer mecánicamente y para la mera satisfacción. Como principio se tiene que aceptar que, si se toman alimentos de baja calidad nutricional, energética o  vibracional,  que son agresivos con el medio ambiente interno de la persona y también con el medio ambiente externo, el ser humano que se desarrolla es también de baja vibración energética.

Es fundamental recuperar el hábito de cocinar a diario en casa. Es fundamental renunciar a los productos en serie (sí, en serie porque los tomates y las lechugas de los supermercados son todos iguales, los macarrones son todos iguales, los pescados son todos del mismo tamaño y con la misma carita),  adulterados por la industria agro-alimentaria para obtener beneficios a costa de nuestra salud y seguir lucrándose a nuestra costa a través de fármacos –Monsanto ha comprado Bayer- y Monsanto ha comprado diferentes cadenas de supermercados que están comprando distribuidoras de productos alimenticios.

Las hamburguesas, salchichas  veganas y los quesos veganos de paquete también están hechos en serie. Es fundamental renunciar a la comodidad inicial de comprar productos ecológicos precocinados y hacer acopio de fuerza de voluntad para ir a los fogones y preparar comida de verdad, que nos hace sentir felices y nos da lucidez y fuerza para vivir.

No son muchas las personas con la capacidad y la preparación necesarias para tomar la decisión de nutrirse para evolucionar su consciencia y desde ahí, evolucionar el inconsciente colectivo. Ni tampoco son muchas las que están dispuestas a cambiar la alimentación sensorial por una alimentación libre, nutritiva y sanadora. Para muchas otras es muy difícil tener el grado de libertad suficiente como para poder emprender el camino. La inmensa mayoría no están informadas correctamente. Pero cada vez somos más las personas que hemos cambiado nuestra vida a través del cambio de hábitos alimenticios y que podemos ser un ejemplo y contribuir al cambio de consciencia global. La persona que se alimente de una manera equilibrada y armonizada con la tierra, el medio ambiente, las estaciones, su propia condición personal, su propia naturaleza, el entorno donde vive, su circunstancias personales y su condición de ser superior con conciencia y libertad plena de elección, gozará de una salud física, mental, emocional y espiritual inquebrantable que puede emplear en perpetuar un sistema socio-económico  injusto o en crear alternativas sociales éticas, coherentes y más justas.

Artículo escrito por Agnès Pérez. Lo puedes compartir desde esta web. Si lo quieres usar para alguna publicación, ponte en contacto conmigo.

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

TLF: 638  893 371

Fuentes que han inspirado este articulo:

(1)   http://www.vidasostenible.org/informes/la-plaga-de-los-productos-comestibles/

(2)   Apuntes de Javier Iraola

(3)  Fotos de Empar Martínez de Camí de l’Horta

BOCADILLOS VEGANOS SALUDABLES

 

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Existen alternativas mucho más saludables y energéticas que los bocadillos para desayunar, almorzar o merendar, incluso para llevar en el bolso al trabajo como son las bolas de cereal integral, un tupper con cereal integral, verduras y algo de proteína vegetal, pan Ohsawa, Pan de arroz kayu con paté vegetal, hamburguesas de cereal o sushis, pero debido a que el tradicional bocata es ya parte de la  “gastronomía” popular del país, al menos vamos a ver cómo se puede elaborar de manera más saludable.

El bocadillo es un imprescindible en los almuerzos o desayunos de muchas personas ya que es una opción fácil y rápida de preparar.  Actualmente se recurre al pan blanco de trigo + embutido o queso (a partir de proteína animal o veganos),  alternativa nada sana ni ética en el caso de la proteína animal, porque esos panecillos blancos que se descongelan la noche antes para dejarlos preparados,  a menudo son descongelados por segunda vez ya que los que venden los supermercados  llegan allí congelados y allí los descongelan para venderlos como “producto recién hecho” .  Este pan de harina de trigo refinada y adulterada con mejorantes panarios, y por tanto muy pobre en proteínas, vitaminas y minerales que se encuentran en la cáscara desechada del cereal integral  y cuyos cromosomas  originales se han adulterado a lo largo de los años para convertirla en más panificable,  es una bomba para nuestros intestinos y salud en general. No aporta nada más que carbohidratos simples y problemas como hipoglucemia, irritación intestinal, problemas de piel,  e incluso en algunas personas hipersensibles al trigo, puede crear problemas neurológicos según han demostrados estudios científicos recientes.

 

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Apunte: Las personas que estén en un proceso de recuperación de la salud con una alimentación macrobiótica más estricta durante la temporada de reajuste, el pan sólo se debe usar en pequeña cantidad y si realmente se tiene un antojo fuerte. El pan y las harinas en general, crean  muchas mucosidades que dificultan la limpieza del cuerpo. La energía del pan es muy fuerte, muy contractiva, muy seca y crea un efecto “tampón” que ralentiza o impide la descarga de toxinas acumuladas. Al igual que el pan todo tipo de harinas horneadas deberán evitarse igualmente durante esta fase que sólo dura un tiempo

¿Cómo hacer tostadas y bocadillos más saludables?.

Un bocadillo hecho con pan integral de calidad, es decir, con harina ecológica integral no adulterada, recién molida y que conserva sus nutrientes, puede incluir lo que nuestro organismo necesita para nutrirse en el desayuno, almuerzo o merienda, pero para contribuir a nuestra vitalidad ha de ser completo y equilibrado.

Aquí  tienes algunos ejemplos de  tostadas para tentempiés o meriendas:

  • de mermelada sin azúcar ni fructosa
  • de paté de avellanas
  • de crema de algarroba
  • de compota de manzana
  • de tofu a la plancha + olivada y verduras
  • montadito de paté de aguacate y tofu a la plancha sobre galleta de arroz.
  • de seitan a la plancha + chucrut
  • de tempeh a la plancha + verduras
  • de paté de garbanzos, de lentejas, de aguacate con umeboshi, de tofu
  • de mantequilla de maíz, de zanahoria, de cebolla o de sésamo con algas
  • de revuelto de tofu con cebolla y maíz
  • de queso vegano

Ø  El pan, siempre elaborado con levadura madre y nunca congelado,  puede ser detrigo sarraceno, de  arroz, de maíz, de espelta, de kamut, de centeno, pan tipo alemán, pan esenio, chapatis sin levadura o pan de pita. Si quieres una opción más ligera, puedes recurrir a las galletas de arroz.

Para elaborar un buen bocata, elige:

1-       Una base para untar el pan y humedecerlo ligeramente, como una olivada, mostaza,  aguacate, tofunesa o, si no te lo impide ningún problema de salud y es verano, época en que se recolecta, tomate. Personalmente no me gusta poner aceite de oliva sobre el pan ya que su uso potencia aún más la creación de mucosidades, pero si lo vas a emplear, que sea aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío.

2-      Diferentes verduras frescas y con un toque crujiente como lechuga, pepino, germinados, zanahoria rallada, apio, olivas, chucrut u otros pickles como pepinillos o alcaparras, col lombarda cortada muy fina y prensada, rabanitos o también verduras a la plancha: cebolla, calabacín, setas con ajo y perejil…

3-      Proteína: legumbres mezcladas con las verduras, paté de legumbres  o de derivados de legumbres como el paté de tofu o de tempeh, hamburguesas de legumbres , falafel…

4-      También puedes sustituir las legumbres por hamburguesas de cereal/ cereal+legumbre, aunque en este caso, mejor que el pan sea ligero para no quedarte con sensación de hinchazón.

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Algunas combinaciones para rellenar tus bocadillos:

Pan de centeno con paté de aguacate y umeboshi, lechuga, germinados de cebolla, tempeh a la plancha y chucrut.

Pan de kamut con paté de campaña de okara, hojas de berro y pepinillos.

Pan de espelta con tomate, rúcula, zanahoria rallada, olivas negras y seitán a la plancha con finas hierbas

Chapati con ensalada de soja negra

Burritos de trigo sarraceno con azukis y niuiké de verduras

Pan esenio con calabacín y tofu ahumado a la plancha

Pan de pita con hummus de judías blancas, olivas y berros

Artículo escrito por Agnès Pérez© con fotos hechas por ella misma. Lo puedes compartir desde esta página. Si deseas usarlo para cualquier otra web o revista, por favor, contacta conmigo.

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TRUCOS PARA HACER GUISOS Y ESTOFADOS MACROBIÓTICOS

 

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Las cocciones largas nutren, aportan calor y fortalecen el organismo. ¿A quién no le apetece, sobretodo en las épocas más frías del año, un guiso completo y humeante  fácil de elaborar o un estofado meloso de verduras  para acompañar el cereal integral?

Muchas personas hemos dejado de comer guisos tradicionales porque también hemos dejado la carne y no nos apetece saturar nuestro organismo con excesos de grasa y sal. Entonces hemos buscado transformar los platos de la gastronomía popular en más suaves, equilibrados, veganizados (sin ingredientes de origen animal) y macrobiotizados (que siguen un equilibrio energético y están hechos con ingredientes integrales, verduras frescas y condimentos naturales). Hacer estos guisos y estofados no es complicado. Sólo se necesita un poco de tiempo, unos pocos ingredientes y volcar nuestro afecto en la olla.

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE UN GUISO Y UN ESTOFADO?

Principalmente el aceite. El guiso  se cocina en una cacerola u olla de acero inoxidable con un poco de aceite de oliva además del agua y es más untuoso. Se puede hacer con tapa o sin ella ya que el agua se ha de evaporar poco a poco para que reduzca.

El estofado se elabora en una cacerola gruesa o bien de acero inoxidable o bien en una olla de hierro fundido o de vidrio. Es una cocción lenta y sosegada. Se mantiene tapado durante toda la cocción para que el vapor que desprende quede retenido dentro de la olla. Por esto energéticamente calma, refuerza y calienta más el interior del cuerpo. En los estofados no se usa aceite y sí un poco de agua. Muy poca en el fondo de la olla para potenciar el sabor dulce de las verduras. Al estofado, en macrobiótica se le da también el nombre de “nishime”.

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EL GUISO, PASO A PASO:

1-      Elige entre ajo, cebolla, chalotas, cebollas de platillo, puerro, cebolleta fresca, calçots, ajos tiernos picados finos que saltearás en una cucharada sopera de aceite de oliva, añadiendo una pizca de sal marina. Saltea con garbo y chispa, removiendo con una cuchara de madera  hasta que la verdura de base haya sacado su agua y se vuelva tierna y pierda ese sabor picante que la caracteriza.  Puedes sazonar con una hoja de laurel  o alguna hierba aromática del monte (romero, tomillo, orégano…)  o incluso mezclar especias como cúrcuma + pimienta recién molidas o darle un toque de pimentón de la Vera si lo vas a compartir con alguien acostumbrado/a sabores contundentes.

2-      Mientras, corta a trozos grandes dos o tres verduras más. Lo ideal es combinar una o dos verduras de raíz (zanahoria, safanoria, chirivía, nabo, napícol, bardana…) con una verdura redonda (calabaza, col –repollo, rizada, lombarda, de Bruxelas- coliflor, calabacín, hinojo, alcachofas, setas…).  Añádelas a la base de verdura salteada, y añade también dos dedos de agua.

3-      Si deseas darle más consistencia, también  puedes añadir boniato, alguna legumbre cocida, seitán, tofu ahumado o tempeh, cortados también a cubos grandes, y que previamente habrás dorado a la plancha.

4-      Si además de la proteína vegetal, quieres añadir cereal integral y hacer un plato completo a nivel de nutrientes, entonces tendrás que cortar las verduras más chiquititas, poner también más cantidad de agua y rectificar de sal la base pues los cereales absorben más líquido y un buen guiso ha de quedar ligeramente caldoso.

5-      Lleva el guiso a ebullición y una vez arranque a hervir, baja el fuego y que haga “chup-chup” durante al menos 20-30mn si no lleva cereal. Si has añadido un puñado de arroz o cebada, entonces tendrá que hervir al menos 45mn. Si has añadido mijo o trigo sarraceno, entonces en 20-30mn estará hecho.

6-      Cuando ya esté cocido, puedes añadir también hierbas frescas finamente picadas (cebollino, perejil, cilantro, eneldo…) u hojas verdes trinchadas finas (hojas de mostaza, kale, diente de león, llantén…) ya que será suficiente que estas verduras se sumerjan en el calor del caldo para que queden en su punto y aporten más ligereza y frescura  al guiso.

7-      Si quisieras añadir al final, miso al guiso, evita echar sal al principio. Usa o sal marina o condimento salado, pero no los dos a la vez.

8-      También puedes sustituir ocasionalmente el aceite de oliva por aceite de sésamo tostado que le dará un toque más exótico y fragante.

9-      Si el guiso es sólo de verduras y quieres espesar el caldo para darle un toque meloso, puedes usar un poco de kuzu o arruruz diluido en agua y añadido al caldo casi al final de la cocción, cuando falten 2-3mn para apagar el fuego. Los guisos de verduras con kuzu son un bálsamo para los intestinos.

En mi blog Cocina macrobiótica mediterránea encontrarás diferentes recetas de guisos, estofados y otras delicias. Te invito a visitarlo si no lo conoces.

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PLAN DE ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA PARA RESTABLECER LA SALUD

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Para entender a la alimentación consciente se requiere reconocer y comprender que existe una relación específica entre los alimentos que se comen (y muy especialmente de los que se han comido) y el estado de situación de la Condición Personal de salud. Se requiere aceptar que, cuando se come continuadamente de una forma que no es la correcta, se activa y se pone en marcha, de manera inevitable, el “ciclo de acumulación de las enfermedades”. A lo largo de ese Ciclo de Acumulación de las Enfermedades, se atraviesa por varias fases de pérdida de la salud de gravedad progresiva y que finaliza con la pérdida de la calidad de la sangre y con una acidificación muy fuerte de todo el organismo.

Una alimentación incorrecta y desequilibrada producirá una gran cantidad de toxinas, desechos y residuos, los cuales se irán acumulando en el organismo, y ante los que el cuerpo responderá siempre tratando de eliminarlas. Dependiendo de la cantidad y de la frecuencia de los residuos generados al cuerpo no le da tiempo a eliminar todo lo que tiene que eliminar y, ante esa situación, se lanzará a procesos de eliminación (o intento de eliminación) cada vez más agresivos y más contundentes que son conocidos como enfermedades menores, como procesos de ajuste o como las enfermedades más serias y graves.

La forma natural de eliminación que se denomina procesos depurativos normales, se realiza por medio de la respiración, de la transpiración, de la orina, de las heces, de los pensamientos o de la voz

La persona atraviesa por sucesivas fases de eliminación:

FASE 1.- ELIMINACIÓN POR AJUSTES ANORMALES.- De manera natural el organismo reacciona con pequeñas enfermedades de ajuste, de entre las que se destacan: tos, fiebre, diarreas, debilidad, falta de energía, fatiga, estreñimiento, dolor de cabeza, vómitos, retención y acumulación de líquidos, acumulación de grasas, sudoración excesiva, temblores, calambres, exceso de peso, insomnio, etc.

FASE 2.- LA ELIMINACIÓN POR LA PIEL.- Cuando el hígado y el riñón comienzan a estar saturados, el organismo reacciona con alteraciones de la piel como: granos, psoriasis, sarpullidos, acnés, sequedad de piel, picores, eccemas, etc.

FASE 3.- LA ACUMULACIÓN POR DEBAJO DE LA PIEL.- La acumulación sigue hacia adentro y se produce el deterioro de fosas nasales, oídos, pulmones, colon, órganos sexuales, mamas, cálculos o piedras, arterias, sistema linfático etc.

FASE 4.- LA APARICIÓN DE ENFERMEDADES GRAVES Y SERIAS.- La continuidad de la acumulación de toxinas, de mucosidad y de grasas va a provocar una condición ácida de la sangre, la pérdida de la función de los órganos y de los sistemas y la degeneración orgánica. En esas circunstancias tiene lugar la aparición de enfermedades “importantes” y “graves” como cánceres, diabetes, esclerosis, artritis, Alzheimer, etc.

REGLAS BÁSICAS DE UNA NUTRICIÓN CONSCIENTE.

Conocer los cuatro principios esenciales:

UNO. Conocer en qué alimento o alimentos se encuentra los nutrientes imprescindibles.

DOS. Salud del sistema digestivo: Asegurarse de que estos nutrientes, una vez que han sido ingerido a través de los alimentos adecuados, son absorbidos por el organismo.

TRES. Saber qué es lo que hay que hacer para no perder o malgastar los nutrientes absorbidos.

CUATRO. Asegurar que se ha tomado los nutriente en las mejores condiciones, tanto para el individuo como para el medio ambiente.

En general:

Usar productos integrales, sin refinar o procesar.

Usar alimentos de procedencia local y del mismo tipo de clima.

Utilizar, principalmente, productos ecológicos y naturales.

Volver a la cocina casera.

Adaptar la alimentación a los cambios estacionales.

Alimentarnos de acuerdo a nuestras necesidades personales.

Escuchar nuestra intuición y los mensajes de nuestro cuerpo..

Comer despacio y masticar muy bien (de 30 a 50 veces por bocado.

Cenar 3 horas antes de ir a dormir (significa cenar a hora temprana).

Mantener un horario de comidas regular (a las mismas horas).

CÓMO EFECTUAR EL CAMBIO A UNA ALIMENTACIÓN SANA QUE TE AYUDARÁ A ESTAR MÁS LÚCIDO/A

Eliminar el azúcar, sus derivados y todos los alimentos que la contengan.

Evitar los productos con tratamientos químicos (seleccionemos siempre que podamos productos ecológicos) y con los pre-cocinados.

Evitar las carnes y los embutidos.

Minimizar (y a ser posible evitar) los lácteos y sus derivados.

Tengamos cuidado de no sustituir los lácteos que eliminamos por productos similares derivados de la soja.

Evitar casi todos los pescados.

Minimizar (y si es posible evitar) el uso del alcohol y de los estimulantes (café y té en especial).

Evitar el consumo de la bollería industrial, de las harinas refinadas y del pan.

Si hay problemas de articulaciones, evitar solanáceas: tomate, patatas, pimientos, berenjenas.

Sustituir la sal refinada, el aceite de oliva (para cocinar) y el vinagre común, por la sal marina, el aceite de sésamo y el vinagre de arroz o de umeboshi.

Consumo diario de cereales integrales en grano, tanto en el desayuno como en las comidas.

Ampliar lo máximo posible la variedad de cereales integrales a incorporar en nuestra dieta.

Uso frecuente de proteínas vegetales (legumbres y derivados).

Tomar todos los días verduras y hortalizas biológicas, y varias veces a la semana fruta del tiempo.

Incorporar todo tipo de verduras (de hoja, de raíz, redondas) en la dieta diaria y cocinarlas de maneras muy variadas.

Completar nuestros platos con semillas tostadas, con algas, con germinados y con los pickles.

Hacer nuestros platos lo más sabrosos posibles.

CONSEJOS DE ESTILO DE VIDA.

Aunque es un puntal muy importante, la alimentación no lo es todo cuando se trata de recuperar la salud y ´reequilibrar las energías. Además hemos de tener en cuenta el estilo de vida, y las pautas básicas que se describen a continuación:

Caminar con paso vigoroso como mínimo alrededor de 30 minutos.

Darse todos los días unas friegas con una toalla húmeda en el cuerpo.

Mantener el cuerpo en movimiento: yoga, shiatsu, chi-kung, etc.

Mantener activas y atendidas sus relaciones sociales y familiares.

Levantarse temprano y no acostarse tarde (antes de la media noche).

Rodearse de plantas verdes: habitación, cocina, baños, espacio trabajo

Llevar prendas de algodón. Usar en casa materiales naturales.

Mantener un diario de menús y efectos que impactan en el organismo.

Tener curiosidad, ser persona abierta y manifestar aprecio por la vida.

Ser flexible y adaptable, pero a su vez con rigor y constancia.

Desarrollar una fuerte determinación para crear la propia salud.

 

Escrito de Javier Iraola revisado por Agnès Pérez .

Más información sobre consultas y cursos de macrobiótica:

agnesmacrobiotica@gmail.com

TLF: 638  893 371

 

Pautas y menús macrobióticos para nutrir los riñones y potenciar la vitalitad

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Los riñones son órganos muy importantes. Rigen nuestro crecimiento, madurez, sexualidad, fertilidad y vitalidad. Como semillas que contienen el potencial de toda la planta, llevan nuestra identidad genética, lo que somos y cuán sanos y fuertes podemos ser.

Los riñones son la fuente del yin y del yang del cuerpo según la medicina oriental.

La teoría del yin yang se usa en oriente para observar y analizar el mundo tanto material como energético. Explica la estructura orgánica, las funciones fisiológicas y los cambios patológicos del cuerpo humano y sirve de guía, junto a otras técnicas para la valoración del estado de salud, para establecer programas de reequilibrio a través de la alimentación u otras herramientas y sobre todo para la prevención de desajustes.

El riñón yin, situado en el lado izquierdo, es la raíz yin de toda la energía yin del cuerpo y representa la base material, los fluidos. Nutre los órganos y los tejidos.

El riñón yang, situado en el lado derecho, es la raíz yang de todas las energías yang del cuerpo y representa la energía, la fuerza motriz y el calor necesario para realizar todas las funciones fisiológicas.

Cuando el fuego del yang arde débilmente o cuando el yin no nutre nuestro organismo, es positivo revisar la condición de los riñones.

El dolor en la parte baja de la espalda no asociado a lesiones, la debilidad en las rodillas y/o muñecas y los problemas de huesos en general como la osteoporosis o artrosis se relacionan con los riñones y se deberá restablecer el equilibrio y que haya una mejora. Los riñones están también conectados con nuestros oídos y el sentido de la audición. Los acufenos son un síntoma de desequilibrio en los riñones según la Medicina Oriental.

La caída de cabello y las canas prematuras también son un indicativo de que hay que cuidar de los riñones.

La esencia de los riñones determina la manera en que vamos a envejecer. Cabello gris, huesos débiles, pérdida de audición, disminución en la elasticidad de la piel, problemas  de dientes, color oscuro debajo de los ojos, manos y pies fríos o reacciones extremas  se relacionan con el estado de los riñones.

La sexualidad saludable y la creatividad forman parte de los aspectos emocionales que tienen que ver con los riñones que son responsables con el estado de la libido y atracción sexual. Los riñones importan para gestar proyectos creativos y creaciones artísticas. Por ello, cuando asolan el miedo o falta fuerza de voluntad, emociones relacionadas con el elemento agua, que representa el inicio de todo ciclo o el origen, se paraliza la evolución personal hasta que se restablece su fluidez. Adaptarse y fluir humildemente con los cambios de la naturaleza y designios de la vida es símbolo de unos riñones más fuertes.

Algo que daña bastante los riñones es el estrés. Cuando las suprarrenales mueven un exceso de adrenalina (la hormona del estrés), los riñones y el corazón se ven afectados. En invierno hay que cuidar más de nuestros riñones procurando interiorización y descanso para recargarnos de energía.

Asimismo, los riñones contienen también la sustancia llamada “esencia” que es similar al ADN y proviene tanto de nuestro padre-madre como del alimento que ingerimos.

¿Qué desequilibra el funcionamiento renal?

Los alimentos y sustancias más nocivos para la salud de nuestros riñones son:

– Alcohol, vino, vinagres, azucares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, con efectos desmineralizantes.

– Todo lo de temperatura fría: helados, cubitos de hielo, bebidas frías…

– Los lácteos en todas sus formas. Producen mucosidades, y problemas respiratorios.

– El uso de la leche de soja y el tofu crudo (hay que cocinarlo).

-También los horneados de harina y cereales procesados (harinas, copos, pan) en general producen muchos problemas respiratorios y de mucosidades.

– Es conveniente reducir todo lo crudo (ensaladas, fruta) de efecto enfriante.

– Evitar pastelería, bollería, levaduras artificiales.

– Evitar el consumo de verduras solanáceas (efectos desmineralizantes): patata, berenjena, tomate, pimiento.

–  Reducir el consumo de especies.

Alimentos que nutren los riñones.

En general, los alimentos que nutren los órganos del elemento agua son los propios del medio marino: algas (especialmente la kombu), algunos pescados y mariscos como la sepia, calamar, gambas, langostinos y ostras y los pescaditos secos, las castañas pilongas, azukis, trigo sarraceno y pastas de sarraceno (soba), condimentos como el miso, tamari, shoyu, tekka, shio-kombu, shio-nori, té de kombu, té mu, sésamo negro, arroz y arroz negro, berros, ortigas, borraja, perejil, hojas de nabo y de rabanitos…

–  Incrementar: el consumo de cocciones largas en las verduras de raíz y redondas,

–  Incrementar el consumo de algas, y sopas de miso.

–  Utilizar cereales más invernales: mijo, arroz integral, trigo sarraceno, avena.

– Incrementar la cantidad de aceite en cocciones, pochando cebollas, etc…

– Utilizar estilos de cocción que nos aporten calor profundo: horno, estofados, salteados largos, presión, mantequillas de verduras, etc….

– Incrementar ligeramente los condimentos salados: sal, miso, salsa de soja..

– Incrementando la proteína, para generar más calor, más legumbres, pescado en caso de que lo tomes habitualmente y proteínas vegetales….

– Si se desea fruta, la tomaremos cocida: compota, horno, plancha, etc….

– Tomar infusiones caliente de tomillo, romero, salvia, regaliz, te de 3 años, incluso puntualmente se les puede añadir unas rodajitas de jengibre fresco.

Estos menús macrobióticos constan de una sopa y/o postre + un plato combinado.

ALMUERZO CENA
Sopa de miso con mijo, tallos de puerros y wakame

Ensalada de azukis con aliño de tamari-jengibre

Salteado de zanahorias y sus hojas

Brécol al vapor con gomasio

Tarta de polenta con arándanos

Dashi con udón

Guiso de raíces con tempeh

Ensalada de kale al vapor

Té kukicha

Caldo de Cebolla y apio con tamari

Guiso de sarraceno con verduras dulces

Nishime de chirivías y coles de Bruxelas

Barquitos col rizada con lentejas a la mostaza

Café de cereales

Té de azukis

Gratinado de restos de cereal con bechamel de avena con shiitake y tomillo

Verduras variadas al vapor con aliño agridulce de algas

Té bancha

 

Crema de berros con eneldo fresco

Cebada con azukis y aliño de umeboshi

Zanahorias y apio al vapor con salsa de miso-cebollino

Ensalada de col china con chucrut

Kantén de frutos rojos (gelatina hecha con agar-agar)

Sopa de verduras con fideos de sarraceno

Rollitos de nori con tofu y pepinillos encurtidos

Daikon seco con kombu y cebolla

Rúcula prensada con vinagre de arroz

Té bancha

Sopa de miso con raíces

Arroz con castañas

Hummus de soja negra

Nabos salteados con  ao-nori

Hojas de rabanito al vapor

Té Kukicha

Hamburguesa de trigo sarraceno

Kimpira de zanahoria y arame con jengibre

Ensalada de escarola escaldada con picatostes de tempeh

Té bancha

Té de azukis.

Tallarines de arroz con salteado de col lombarda, pasas y piñones

Estofado de raíces con canela

Diente de león escaldado con sésamo tostado

Manzana al horno con frutos secos

Té Bancha

Crema de puerro y brócoli con genmai miso y tofu ahumado crujiente

Mijo con zanahoria, hijiki, perejil y gomasio

Infusión de hinojo

Preparar un menú macrobiótico va más allá de la simple cocina. Implica presencia y práctica del “aquí y ahora”, es pura alquimia que va más allá del alimento en sí. Es una forma de meditación activa que incorpora el ritual cotidiano que nos nutre y sustenta la vida. Esto es algo que no se puede comprar, que no se puede obtener con dinero sino con la constancia y la dedicación.

 

Artículo escrito por Agnès Pérez.

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PROPORCIONES DE ALIMENTOS VEGETALES Y ANIMALES EN LA MACROBIÓTICA

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Michio Kushi transmitió enseñanzas muy valiosas en los seminarios que impartió en Barcelona, cuando la macrobiótica era aún muy desconocida en este país. Sus conferencias están recogidas en diferentes documentos y cuadernos editados por Obelisco. Aquí tenéis una pequeña muestra. 

¿En qué proporción debemos comer los alimentos?
¿Qué relación hay que respetar?

Veamos.
Tenemos por un lado, 2.800 millones de años de evolución de la vida dentro del agua, y por otro 400 millones de años de evolución sobre la tierra. La proporción entre ambos períodos es de 7 a 1. Pero como el hombre es un animal terrestre esta proporción debe invertirse; debemos comer por tanto más cantidad de vegetales terrestres que acuáticos, manteniendo una proporción de 7 partes de los primeros por 1 de los segundos. Es decir, que si el total de lo que ingerimos lo considerado como 8, la cantidad de sopa debe ser 1, de tal modo que la proporción se mantenga en 7 a 1. No tomen dos o tres boles de sopa. En Oriente hay un proverbio que dice el necio repite sopa tres veces”.

Si incorporamos a nuestras comidas alimentos de origen animal, estos deben estar también, con respecto a los de procedencia vegetal, en una relación de 7 a 1. Y, como ya les dije anteriormente, es preferible que corresponda a animales lo más alejados posibles del hombre, evolutivamente hablando. Así que, repito, si les gusta este tipo de alimentos cómanlos en una proporción de 7 a 1, vegetal y animal respectivamente, y escojan preferentemente pescado.
Dicho de otro modo, la cantidad de alimentos animales no debe sobrepasar el 15% del total de la comida.
Examinemos ahora nuestra dentadura. Esta consta de 32 piezas. Ocho de ellas, los incisivos, son dientes cuya función es cortar verduras. Pueden comprobar este hecho observando que los tigres y leones no los poseen. Los dientes de estos y de los demás carnívoros son puntiagudos, hechos para desgarrar. Nosotros contamos con cuatro de ellos, los caninos.
Finalmente las veinte piezas restantes, cinco de cada lado, arriba y abajo, son los premolares y molares, cuya función, como su nombre indica, es moler.

¿qué alimentos necesitan ser molidos?…
Los granos.
Tenemos, pues, en total 28 piezas para los alimentos de procedencia vegetal y 4 para los de origen animal.
¿Qué proporción hay entre ellos? 7 a 1.

Así pues, repito, pueden ustedes comer alimentos de origen animal mientras la cantidad no sea mayor que el 15% del total de su comida, y acompañándolos siempre con vegetales, sus antagonistas complementarios.
Ahora pueden ustedes comprender por qué les apetece comer ensaladas con  la ternera, o por qué después de una comida rica en carnes desean tomar frutas o jugos de fruta.
El reino animal, yang, es antagonista y complementario del reino vegetal, yin, de tal modo que si toman demasiado de uno de ellos atraerán lo equivalente del otro.
Por eso vemos que las personas que han comido gran cantidad de carne de mamífero, de leche y de queso, se sienten luego atraídas por las verduras hasta el punto de convertirse en vegetarianas.

La alimentación básica del hombre la constituyen los cereales, siendo suplementarios el resto de los vegetales, los cuales deberemos cocer adecuadamente con objeto de adaptar los más primitivoslas condiciones climáticas de hoy día.

Michio Kushi, Seminario de macrobiótica en Barcelona, 1977